Efesios 5

1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados;

2 y andad en amor, así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma.

3 Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos;

4 ni obscenidades, ni necedades, ni groserías, que no son apropiadas, sino más bien acciones de gracias.

5 Porque con certeza sabéis esto: que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

6 Que nadie os engañe con palabras vanas, pues por causa de estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia.

7 Por tanto, no seáis partícipes con ellos;

8 porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de la luz

9 (porque el fruto de la luzconsisteen toda bondad, justicia y verdad),

10 examinando qué es lo que agrada al Señor.

11 Y no participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas;

12 porque es vergonzoso aun hablar de las cosas que ellos hacen en secreto.

13 Pero todas las cosas se hacen visibles cuando son expuestas por la luz, pues todo lo que se hace visible es luz.

14 Por esta razón dice: Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.

15 Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios,

16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

17 Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor.

18 Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu,

19 hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor;

20 dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre;

21 sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo.

22 Las mujeresestén sometidasa sus propios maridos como al Señor.

23 Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia,siendoEl mismo el Salvador del cuerpo.

24 Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeresdeben estarloa sus maridos en todo.

25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella,

26 para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra,

27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.

28 Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.

29 Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia;

30 porque somos miembros de su cuerpo.

31 Por esto el hombre dejara a su padre y a su madre,y se unira a su mujer,y los dos seran una sola carne.

32 Grande es este misterio, pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia.

33 En todo caso, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete a su marido.

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Efesios 6

1 Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo.

2 Honra a tu padre y atumadre(que es el primer mandamiento con promesa),

3 para que te vaya bien,y para que tengas larga vida sobre la tierra.

4 Yvosotros,padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor.

5 Siervos, obedeced a vuestros amos en la tierra, con temor y temblor, con la sinceridad de vuestro corazón, como a Cristo;

6 no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, haciendo de corazón la voluntad de Dios.

7 Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres,

8 sabiendo que cualquier cosa buena que cada uno haga, esto recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.

9 Yvosotros,amos, haced lo mismo con ellos, y dejad las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y de vosotros está en los cielos, y que para El no hay acepción de personas.

10 Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza.

11 Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo.

12 Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra lashuestesespirituales de maldad en lasregionescelestiales.

13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.

14 Estad, pues, firmes,ceñida vuestra cinturacon la verdad,revestidoscon la coraza de la justicia,

15 y calzadoslos pies con el apresto del evangelio de la paz;

16 en todo, tomando el escudo de la fe con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno.

17 Tomad también elyelmo de la salvacion, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.

18 Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

19 yoradpor mí, para que me sea dada palabra al abrir mi boca, a fin de dar a conocer sin temor el misterio del evangelio,

20 por el cual soy embajador en cadenas; queal proclamarlo hable con denuedo, como debo hablar.

21 Pero a fin de que también vosotros sepáis mi situaciónylo que hago, todo os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro en el Señor,

22 a quien he enviado a vosotros precisamente para esto, para que sepáis de nosotros y para que consuele vuestros corazones.

23 Paz sea a los hermanos, y amor con fe de Dios el Padre y del Señor Jesucristo.

24 La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo conamorincorruptible.

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Gálatas 1

1 Pablo, apóstol (no de parte de hombres ni mediante hombrealguno,sino por medio de Jesucristo y de Dios el Padre que le resucitó de entre los muertos),

2 y todos los hermanos que están conmigo: A las iglesias de Galacia:

3 Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo,

4 que se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,

5 a quienseala gloria por los siglos de los siglos. Amén.

6 Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia de Cristo, paraseguirun evangelio diferente;

7 queen realidadno es otroevangelio,sólo que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.

8 Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciaraotroevangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema.

9 Como hemos dicho antes, también repito ahora: Si alguno os anuncia un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema.

10 Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.

11 Pues quiero que sepáis, hermanos, que el evangelio que fue anunciado por mí no es según el hombre.

12 Pues ni lo recibí de hombre, ni me fue enseñado, sinoque lo recibípor medio de una revelación de Jesucristo.

13 Porque vosotros habéis oído acerca de mi antigua manera de vivir en el judaísmo, de cuán desmedidamente perseguía yo a la iglesia de Dios y trataba de destruirla,

14 ycómoyo aventajaba en el judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos, mostrando mucho más celo por las tradiciones de mis antepasados.

15 Pero cuando Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien

16 revelar a su Hijo en mí para que yo le anunciara entre los gentiles, no consulté enseguida con carne y sangre,

17 ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo, sino que fui a Arabia, y regresé otra vez a Damasco.

18 Entonces, tres años después, subí a Jerusalén para conocer a Pedro, y estuve con él quince días.

19 Pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo, el hermano del Señor.

20 (En lo que os escribo, os aseguro delante de Dios que no miento.)

21 Después fui a las regiones de Siria y Cilicia.

22 Perotodavíano era conocido en persona en las iglesias de Judea que eran en Cristo;

23 sino que sólo oíandecir:El que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en un tiempo quería destruir.

24 Y glorificaban a Dios por causa de mí.

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Gálatas 2

1 Entonces, después de catorce años, subí otra vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también a Tito.

2 Subí por causa de una revelación y les presenté el evangelio que predico entre los gentiles, perolo hiceen privado a los que teníanaltareputación, para cerciorarme de que no corría ni había corrido en vano.

3 Pero ni aun Tito, que estaba conmigo, fue obligado a circuncidarse, aunque era griego.

4 Yesto fuepor causa de los falsos hermanos introducidos secretamente, que se habían infiltrado para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús, a fin de someternos a esclavitud,

5 a los cuales ni por un momento cedimos, para no someternos, a fin de que la verdad del evangelio permanezca con vosotros.

6 Y de aquellos que tenían reputación de ser algo (lo que eran, nada me importa; Dios no hace acepción de personas), pues bien, los que tenían reputación, nada me enseñaron.

7 Sino al contrario, al ver que se me había encomendado el evangelio a los de la incircuncisión, así como Pedrolo había sidoa los de la circuncisión

8 (porque aquel que obró eficazmente para con Pedro ensuapostolado a los de la circuncisión, también obró eficazmente para conmigoen mi apostoladoa los gentiles),

9 y al reconocer la gracia que se me había dado, Jacobo, Pedro y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra de compañerismo, para que nosotrosfuéramosa los gentiles y ellos a los de la circuncisión.

10 Sólonos pidieronque nos acordáramos de los pobres, lo mismo que yo estaba también deseoso de hacer.

11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, me opuse a él cara a cara, porque era de condenar.

12 Porque antes de venir algunos de parte de Jacobo, él comía con los gentiles, pero cuando vinieron, empezó a retraerse y apartarse, porque temía a los de la circuncisión.

13 Y el resto de los judíos se le unió ensuhipocresía,de tal maneraque aun Bernabé fue arrastrado por la hipocresía de ellos.

14 Pero cuando vi que no andaban con rectitud en cuanto a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como los judíos, ¿por qué obligas a los gentiles a vivir como judíos?

15 Nosotrossomosjudíos de nacimiento y no pecadores de entre los gentiles;

16 sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras delaley, sino mediante la fe en Cristo Jesús, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para que seamos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras delaley; puesto que por las obras delaley nadie será justificado.

17 Pero si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros hemos sido hallados pecadores, ¿es Cristo, entonces, ministro de pecado? ¡De ningún modo!

18 Porque si yo reedifico lo queen otro tiempodestruí, yo mismo resulto transgresor.

19 Pues mediantelaley yo morí alaley, a fin de vivir para Dios.

20 Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y lavidaque ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

21 No hago nula la gracia de Dios, porque si la justiciavienepor medio delaley, entonces Cristo murió en vano.

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Gálatas 3

1 ¡Oh, gálatas insensatos! ¿Quién os ha fascinado a vosotros, ante cuyos ojos Jesucristo fue presentado públicamentecomocrucificado?

2 Esto es lo único que quiero averiguar de vosotros: ¿recibisteis el Espíritu por las obras delaley, o por el oír con fe?

3 ¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿vais a terminar ahora por la carne?

4 ¿Habéis padecido tantas cosas en vano? ¡Si es que en realidad fue en vano!

5 Aquel, pues, que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras delaley o por el oír con fe?

6 Así Abrahamcreyo aDios y le fue contado como justicia.

7 Por consiguiente, sabed que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.

8 Y la Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, anunció de antemano las buenas nuevas a Abraham,diciendo:En ti seran benditas todas las naciones.

9 Así que, los que son de fe son bendecidos con Abraham, el creyente.

10 Porque todos los que son de las obras delaley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo el que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley,para hacerlas.

11 Y que nadie es justificado ante Dios porlaley es evidente, porque El justo vivira por la fe.

12 Sin embargo, la ley no es de fe; al contrario, El que lashace,vivira porellas.

13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: Maldito todo el que cuelga de un madero),

14 a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.

15 Hermanos, hablo en términos humanos: un pacto, aunque sea humano, una vez ratificado nadie lo invalida ni le añade condiciones.

16 Ahora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia. No dice: y a las descendencias, comorefiriéndosea muchas, sinomás biena una: y a tu descendencia, es decir, Cristo.

17 Lo que digo es esto: La ley, que vino cuatrocientos treinta años más tarde, no invalida un pacto ratificado anteriormente por Dios, como para anular la promesa.

18 Porque si la herencia depende de la ley, ya no depende de una promesa; pero Dios se la concedió a Abraham por medio de una promesa.

19 Entonces, ¿para quéfue dadala ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniera la descendencia a la cual había sido hecha la promesa,leyque fue promulgada mediante ángeles por mano de un mediador.

20 Ahora bien, un mediador no es de unaparte solamente,ya que Dios es uno solo.

21 ¿Es entonces la ley contraria a las promesas de Dios? ¡De ningún modo! Porque si se hubiera dado una ley capaz de impartir vida, entonces la justicia ciertamente hubiera dependido de la ley.

22 Pero la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesaque espor la fe en Jesucristo fuera dada a todos los que creen.

23 Y antes de venir la fe, estábamos encerrados bajo la ley, confinados para la fe que había de ser revelada.

24 De manera que la ley ha venido a ser nuestro ayopara conducirnosa Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe.

25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo ayo,

26 pues todos sois hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús.

27 Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido.

28 No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.

29 Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa.

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Gálatas 4

1 Digo, pues: Mientras el heredero es menor de edad, en nada es diferente del siervo, aunque sea el dueño de todo,

2 sino que está bajo guardianes y tutores hasta la edad señalada por el padre.

3 Así también nosotros, mientras éramos niños, estábamos sujetos a servidumbre bajo las cosas elementales del mundo.

4 Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajolaley,

5 a fin de que redimiera a los que estaban bajolaley, para que recibiéramos la adopción de hijos.

6 Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre!

7 Por tanto, ya no eres siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.

8 Pero en aquel tiempo, cuando no conocíais a Dios, erais siervos de aquellos que por naturaleza no son dioses.

9 Pero ahora que conocéis a Dios, o más bien, que sois conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis otra vez a las cosas débiles, inútiles y elementales, a las cuales deseáis volver a estar esclavizados de nuevo?

10 Observáis los días, los meses, las estaciones y los años.

11 Temo por vosotros, que quizá en vano he trabajado por vosotros.

12 Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo tambiénme he hechocomo vosotros. Ningún agravio me habéis hecho;

13 pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez;

14 y lo que para vosotros fue una prueba en mi condición física, que no despreciasteis ni rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesúsmismo.

15 ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy en favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado.

16 ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?

17 Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluiros a fin de que mostréis celo por ellos.

18 Es bueno mostrar celo con buena intención siempre, y no sólo cuando yo estoy presente con vosotros.

19 Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros,

20 quisiera estar presente con vosotros ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros.

21 Decidme, los que deseáis estar bajolaley, ¿no oís a la ley?

22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de la sierva y otro de la libre.

23 Pero el hijo de la sierva nació según la carne, y el hijo de la libre por medio de la promesa.

24 Esto contiene una alegoría, pues estasmujeresson dos pactos; unoprocededel monte Sinaí que engendra hijos para ser esclavos; éste es Agar.

25 Ahora bien, Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos.

26 Pero la Jerusalén de arriba es libre; ésta es nuestra madre.

27 Porque escrito está: Regocijate,oh esteril,la que no concibes;prorrumpe y clama,tu que no tienes dolores de parto,porque mas son los hijos de la desolada,que de la que tiene marido.

28 Y vosotros, hermanos, como Isaac, sois hijos de la promesa.

29 Pero así como entonces el que nació según la carne persiguió al quenaciósegún el Espíritu, así tambiénsucedeahora.

30 Pero, ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la sierva y a su hijo,pues el hijo de la sierva no sera heredero con el hijo de la libre.

31 Así que, hermanos, no somos hijos de la sierva, sino de la libre.

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Gálatas 5

1 Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.

2 Mirad, yo, Pablo, os digo que si os dejáis circuncidar, Cristo de nada os aprovechará.

3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley.

4 De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados porlaley; de la gracia habéis caído.

5 Pues nosotros, por medio del Espíritu, esperamos por la fe la esperanza de justicia.

6 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor.

7 Vosotros corríais bien, ¿quién os impidió obedecer a la verdad?

8 Esta persuasión novinode aquel que os llama.

9 Un poco de levadura fermenta toda la masa.

10 Yo tengo confianza respecto a vosotros en el Señor de que no optaréis por otro punto de vista; pero el que os perturba llevará su castigo, quienquiera que sea.

11 Pero yo, hermanos, si todavía predico la circuncisión, ¿por qué soy perseguido aún? En tal caso, el escándalo de la cruz ha sido abolido.

12 ¡Ojalá que los que os perturban también se mutilaran!

13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que nouséisla libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.

14 Porque toda la ley en una palabra se cumple en elprecepto:Amaras a tu projimo como a ti mismo.

15 Pero si os mordéis y os devoráis unos a otros, tened cuidado, no sea que os consumáis unos a otros.

16 Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.

17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y eldelEspírituescontra la carne, pues éstos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis.

18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

19 Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad,

20 idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos,

21 envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales os advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad,

23 mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.

24 Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

26 No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

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Gálatas 6

1 Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

2 Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

3 Porque si alguno se cree que es algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo.

4 Pero que cada uno examine su propia obra, y entonces tendrámotivo paragloriarse solamente con respecto a sí mismo, y no con respecto a otro.

5 Porque cada uno llevará su propia carga.

6 Y al que se le enseña la palabra, que comparta toda cosa buena con el que le enseña.

7 No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.

8 Porque el que siembra para su propia carne, de la carne segará corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

9 Y no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos.

10 Así que entonces, hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe.

11 Mirad con qué letras tan grandes os escribo de mi propia mano.

12 Los que desean agradar en la carne tratan de obligaros a que os circuncidéis, simplemente para no ser perseguidos a causa de la cruz de Cristo.

13 Porque ni aun los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne.

14 Pero jamás acontezca que yo me gloríe, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo ha sido crucificado para mí y yo para el mundo.

15 Porque ni la circuncisión es nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.

16 Y a los que anden conforme a esta regla, paz y misericordiaseasobre ellos y sobre el Israel de Dios.

17 De aquí en adelante nadie me cause molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús.

18 Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.

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2 Corintios 1

1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo: A la iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya:

2 Gracia y paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

3 Benditoseael Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,

4 el cual nos consuela en toda tribulación nuestra, para que nosotros podamos consolar a los que están en cualquier aflicción con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios.

5 Porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo.

6 Pero si somos atribulados, es para vuestro consuelo y salvación; o si somos consolados, es para vuestro consuelo, que obra al soportar las mismas aflicciones que nosotros también sufrimos.

7 Y nuestra esperanza respecto de vosotrosestáfirmemente establecida, sabiendo que como sois copartícipes de los sufrimientos, así tambiénlo soisde la consolación.

8 Porque no queremos que ignoréis, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia, porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza desalir convida.

9 De hecho, dentro de nosotros mismosyateníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,

10 el cual nos libró de tan granpeligro demuerte ynoslibrará,yen quien hemos puesto nuestra esperanza de que El aún nos ha de librar,

11 cooperando también vosotros con nosotros con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don que nos ha sido impartido por medio delas oraciones demuchos.

12 Porque nuestra satisfacción es ésta: el testimonio de nuestra conciencia que en la santidad y en la sinceridadque vienede Dios, no en sabiduría carnal sino en la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo y especialmente hacia vosotros.

13 Porque ninguna otra cosa os escribimos sino lo que leéis y entendéis, y espero que entenderéis hasta el fin,

14 así como también nos habéis entendido en parte, que nosotros somos el motivo de vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra en el día de nuestro Señor Jesús.

15 Y con esta confianza me propuse ir primero a vosotros para que dos veces recibierais bendición,

16 es decir,queríavisitaros de paso a Macedonia, y de Macedonia ir de nuevo a vosotros y ser encaminado por vosotros en mi viaje a Judea.

17 Por tanto, cuando me propuse esto, ¿acaso obré precipitadamente? O lo que me propongo, ¿me lo propongo conforme a la carne, para que en mí hayaal mismo tiempoel sí, sí, y el no, no?

18 Pero como Dios es fiel, nuestra palabra a vosotros no es sí y no.

19 Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, que fue predicado entre vosotros por nosotros (por mí y Silvano y Timoteo) no fue sí y no, sino que ha sido sí en El.

20 Pues tantas como sean las promesas de Dios, en Eltodasson sí; por eso también por medio de El, Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros.

21 Ahora bien, el que nos confirma con vosotros en Cristo yel quenos ungió, es Dios,

22 quien también nos selló ynosdio el Espíritu en nuestro corazón como garantía.

23 Mas yo invoco a Dios como testigo sobre mi alma, que por consideración a vosotros no he vuelto a Corinto.

24 No es que queramos tener control de vuestra fe, sino que somos colaboradorescon vosotrospara vuestro gozo; porque en la fe permanecéis firmes.

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2 Corintios 2

1 Pero en mí mismo decidí esto: no ir otra vez a vosotros con tristeza.

2 Porque si yo os causo tristeza, ¿quiénseráel que me alegre sino aquel a quien entristecí?

3 Y esto mismoosescribí, para que cuando yo llegue no tenga tristeza de parte de los que debieran alegrarme, confiando en todos vosotros de que mi gozo seael mismode todos vosotros.

4 Pues por la mucha aflicción y angustia de corazón os escribí con muchas lágrimas, no para entristeceros, sino para que conozcáis el amor que tengo especialmente por vosotros.

5 Pero si alguno ha causado tristeza, no melaha causado a mí, sino hasta cierto punto (para no exagerar) a todos vosotros.

6 Es suficiente para talpersonaeste castigo quele fue impuestopor la mayoría;

7 así que, por el contrario, vosotros más bien deberíais perdonarloy consolarlo,no sea que en alguna manera éste sea abrumado por tanta tristeza.

8 Por lo cual os ruego que reafirméisvuestroamor hacia él.

9 Pues también con este fin os escribí, para poneros a prueba yversi sois obedientes en todo.

10 Pero a quien perdonéis algo, yo tambiénlo perdono;porque en verdad, lo que yo he perdonado, si algo he perdonado,lo hicepor vosotros en presencia de Cristo,

11 para que Satanás no tome ventaja sobre nosotros, pues no ignoramos sus ardides.

12 Cuando llegué a Troas parapredicarel evangelio de Cristo, y se me abrió una puerta en el Señor,

13 no tuve reposo en mi espíritu al no encontrar a Tito, mi hermano; despidiéndome, pues, de ellos, salí para Macedonia.

14 Pero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su conocimiento.

15 Porque fragante aroma de Cristo somos para Dios entre los que se salvan y entre los que se pierden;

16 para unos, olor de muerte para muerte, y para otros, olor de vida para vida. Y para estas cosas ¿quién está capacitado?

17 Pues no somos como muchos, que comercian con la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Diosydelante de Dios hablamos en Cristo.

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