Éxodo 3

1 Y Moisés apacentaba el rebaño de Jetro su suegro, sacerdote de Madián; y condujo el rebaño hacia el lado occidental del desierto, y llegó a Horeb, el monte de Dios.

2 Y se le apareció el ángel del Señoren una llama de fuego, en medio de una zarza; yMoisésmiró, y he aquí, la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.

3 Entonces dijo Moisés: Me acercaré ahora para ver esta maravilla: por qué la zarza no se quema.

4 Cuando el Señorvio que él se acercaba para mirar, Dios lo llamó de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.

5 Entonces El dijo: No te acerques aquí; quítate las sandalias de los pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa.

6 Y añadió: Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tenía temor de mirar a Dios.

7 Y el Señordijo: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus capataces, pues estoy consciente de sus sufrimientos.

8 Y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, al lugar de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los ferezeos, de los heveos y de los jebuseos.

9 Y ahora, he aquí, el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí, y además he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.

10 Ahora pues, ven y te enviaré a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.

11 Pero Moisés dijo a Dios: ¿Quién soy yo para ir a Faraón, y sacar a los hijos de Israel de Egipto?

12 Y El dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y la señal para ti de que soy yo el que te ha enviado será ésta: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto adoraréis a Dios en este monte.

13 Entonces dijo Moisés a Dios: He aquí,sivoy a los hijos de Israel, y les digo: “El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros,” tal vez me digan: “¿Cuál es su nombre?”, ¿qué les responderé?

14 Y dijo Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: “YO SOY me ha enviado a vosotros.”

15 Dijo además Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: “El Señor, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros.” Este es mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de mí de generación en generación.

16 Ve y reúne a los ancianos de Israel, y diles: “El Señor, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me ha aparecido, diciendo: ‘Ciertamente os he visitado yhe vistolo que se os ha hecho en Egipto.

17 ‘Y he dicho: Os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del hitita, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que mana leche y miel.'”

18 Y ellos escucharán tu voz; y tú irás con los ancianos de Israel al rey de Egipto, y le diréis: “El Señor, el Dios de los hebreos, nos ha salido al encuentro. Ahora pues, permite que vayamos tres días de camino al desierto para ofrecer sacrificios al Señornuestro Dios.”

19 Pero yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir, si no es por la fuerza.

20 Pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con todos los prodigios que haré en medio de él, y después de esto, os dejará ir.

21 Y daré a este pueblo gracia ante los ojos de los egipcios; y sucederá que cuando os vayáis, no os iréis con las manos vacías,

22 sino que cada mujer pedirá a su vecina y a la que vive en su casa objetos de plata, objetos de oro y vestidos; y los pondréis sobre vuestros hijos y sobre vuestras hijas. Así despojaréis a los egipcios.

Éxodo 4

1 Moisés respondió, y dijo: ¿Y si no me creen, ni escuchan mi voz? Porque quizá digan: “No se te ha aparecido el Señor.”

2 Y el Señorle dijo: ¿Qué es esoque tienesen la mano? Y él respondió: Una vara.

3 Entonces El dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra y se convirtió en una serpiente; y Moisés huyó de ella.

4 Pero el Señordijo a Moisés: Extiende tu mano y agárralapor la cola. Y él extendió la mano, la agarró, y se volvió vara en su mano.

5 Por esto creerán que se te ha aparecido el Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.

6 Y añadió el Señor: Ahora mete la mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno, y cuando la sacó, he aquí, su mano estaba leprosa,blancacomo la nieve.

7 Entonces El dijo: Vuelve a meter la mano en tu seno. Y él volvió a meter la mano en su seno, y cuando la sacó de su seno, he aquí, se había vuelto comoel resto desu carne.

8 Y acontecerá que si no te creen, ni obedecen el testimonio de la primera señal, quizá crean el testimonio de la segunda señal.

9 Y sucederá que si todavía no creen estas dos señales, ni escuchan tu voz, entonces sacarás agua del Nilo y la derramarás sobre la tierra seca; y el agua que saques del Nilo se convertirá en sangre sobre la tierra seca.

10 Entonces Moisés dijo al Señor: Por favor, Señor, nunca he sido hombre elocuente, ni ayer ni en tiempos pasados, ni aun después de que has hablado a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.

11 Y el Señorle dijo: ¿Quién ha hecho la boca del hombre? ¿O quién haceal hombremudo o sordo, con vista o ciego? ¿No soy yo, el Señor?

12 Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que has de hablar.

13 Pero él dijo: Te ruego, Señor, envía ahorael mensajepor medio de quien tú quieras.

14 Entonces se encendió la ira del Señorcontra Moisés, y le dijo: ¿No estáallítu hermano Aarón, el levita? Yo sé que él habla bien. Y además, he aquí, él sale a recibirte; al verte, se alegrará en su corazón.

15 Y tú le hablarás, y pondrás las palabras en su boca; y yo estaré con tu boca y con su boca y os enseñaré lo que habéis de hacer.

16 Además, él hablará por ti al pueblo; y él te servirá como boca y tú serás para él como Dios.

17 Y tomarás en tu mano esta vara con la cual harás las señales.

18 Moisés se fue y volvió a casa de su suegro Jetro, y le dijo: Te ruego que me dejes ir para volver a mis hermanos que están en Egipto, y ver si aún viven. Y Jetro dijo a Moisés: Ve en paz.

19 Y el Señordijo a Moisés en Madián: Ve, vuelve a Egipto, porque han muerto todos los hombres que buscaban tu vida.

20 Moisés tomó su mujer y sus hijos, los montó sobre un asno y volvió a la tierra de Egipto. Tomó también Moisés la vara de Dios en su mano.

21 Y el Señordijo a Moisés: Cuando vuelvas a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endureceré su corazón de modo que no dejará ir al pueblo.

22 Entonces dirás a Faraón: “Así dice el Señor: ‘Israel es mi hijo, mi primogénito.

23 ‘Y te he dicho: “Deja ir a mi hijo para que me sirva”, pero te has negado a dejarlo ir. He aquí, mataré a tu hijo, a tu primogénito.'”

24 Y aconteció que en una posada en el camino, el Señorle salió al encuentro y quiso matarlo.

25 Entonces Séfora tomó un pedernal, cortó el prepucio de su hijo y lo echó a los pies de Moisés, y dijo: Tú eres, ciertamente, un esposo de sangre para mí.

26 YDioslo dejó. Ella había dicho entonces:Eresesposo de sangre, a causa de la circuncisión.

27 Y el Señordijo a Aarón: Ve al encuentro de Moisés en el desierto. Y él fue y le salió al encuentro en el monte de Dios, y lo besó.

28 Y contó Moisés a Aarón todas las palabras del Señorcon las cuales le enviaba, y todas las señales que le había mandadohacer.

29 Entonces fueron Moisés y Aarón y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel;

30 y Aarón habló todas las palabras que Dios había hablado a Moisés.Estehizo entonces las señales en presencia del pueblo,

31 y el pueblo creyó. Y al oír que el Señorhabía visitado a los hijos de Israel y había visto su aflicción, se postraron y adoraron.

Éxodo 5

1 Después Moisés y Aarón fueron y dijeron a Faraón: Así dice el Señor, Dios de Israel: “Deja ir a mi pueblo para que me celebre fiesta en el desierto.”

2 Pero Faraón dijo: ¿Quién es el Señorpara que yo escuche su voz y deje ir a Israel? No conozco al Señor, y además, no dejaré ir a Israel.

3 Entonces ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha salido al encuentro. Déjanos ir, te rogamos, camino de tres días al desierto para ofrecer sacrificios al Señornuestro Dios, no sea que venga sobre nosotros con pestilencia o con espada.

4 Pero el rey de Egipto les dijo: Moisés y Aarón, ¿por qué apartáis al pueblo de sus trabajos? Volved a vuestras labores.

5 Y añadió Faraón: Mirad, el pueblo de la tierra es ahora mucho, ¡y vosotros queréis que ellos cesen en sus labores!

6 Aquel mismo día, dio órdenes Faraón a los capataces que estaban sobre el pueblo, y a sus jefes, diciendo:

7 Ya no daréis, como antes, paja al pueblo para hacer ladrillos; que vayan ellos y recojan paja por sí mismos.

8 Pero exigiréis de ellos la misma cantidad de ladrillos que hacían antes; no la disminuyáis en lo más mínimo. Porque son perezosos, por eso claman, diciendo: “Déjanos ir a ofrecer sacrificios a nuestro Dios.”

9 Recárguese el trabajo sobre estos hombres, para que estén ocupados en él y no presten atención a palabras falsas.

10 Salieron, pues, los capataces del pueblo y sus jefes y hablaron al pueblo, diciendo: Así dice Faraón: “No os daré paja.

11 “Id vosotros mismosyrecoged paja dondelahalléis; pero vuestra tarea no será disminuida en lo más mínimo.”

12 Entonces el pueblo se dispersó por toda la tierra de Egipto para recoger rastrojos en lugar de paja.

13 Y los capataces los apremiaban, diciendo: Acabad vuestras tareas,vuestratarea diaria, como cuando teníais paja.

14 Y azotaban a los jefes de los hijos de Israel que los capataces de Faraón habían puesto sobre ellos, diciéndoles: ¿Por qué no habéis terminado, ni ayer ni hoy, la cantidad de ladrillos requerida como antes?

15 Entonces los jefes de los hijos de Israel fueron y clamaron a Faraón, diciendo: ¿Por qué tratas así a tus siervos?

16 No se da paja a tus siervos, sin embargo siguen diciéndonos: “Haced ladrillos.” Y he aquí, tus siervos son azotados; pero la culpa es de tu pueblo.

17 Mas él dijo: Sois perezosos,muyperezosos; por eso decís: “Déjanos ir a ofrecer sacrificios al Señor.”

18 Ahora pues, idytrabajad; pero no se os dará paja, sin embargo, debéis entregar lamismacantidad de ladrillos.

19 Los jefes de los hijos de Israel se dieron cuenta de que estaban en dificultades, cuando les dijeron: No debéis disminuirvuestracantidad diaria de ladrillos.

20 Y al salir de la presencia de Faraón, se encontraron con Moisés y Aarón, que los estaban esperando.

21 Y les dijeron: Mire el Señorsobre vosotros yosjuzgue, puesnoshabéis hecho odiosos ante los ojos de Faraón y ante los ojos de sus siervos, poniéndolesuna espada en la mano para que nos maten.

22 Entonces se volvió Moisés al Señor, y dijo: Oh Señor, ¿por qué has hecho mal a este pueblo? ¿Por qué me enviaste?

23 Pues desde que vine a Faraón a hablar en tu nombre, él ha hecho mal a este pueblo, y tú no has hecho nada por librar a tu pueblo.

Éxodo 6

1 Respondió el Señora Moisés: Ahora verás lo que haré a Faraón; porque por la fuerza los dejará ir; y por la fuerza los echará de su tierra.

2 Continuó hablando Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy el Señor;

3 y me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Todopoderoso, maspormi nombre, Señor, no me di a conocer a ellos.

4 También establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaán, la tierra donde peregrinaron.

5 Y además, he oído el gemido de los hijos de Israel, porque los egipcios los tienen esclavizados, y me he acordado de mi pacto.

6 Por tanto, di a los hijos de Israel: “Yo soy el Señor, y os sacaré de debajo de las cargas de los egipcios, y os libraré de su esclavitud, y os redimiré con brazo extendido y con juicios grandes.

7 “Y os tomaré por pueblo mío, y yo seré vuestro Dios; y sabréis que yo soy el Señorvuestro Dios, que os sacó de debajo de las cargas de los egipcios.

8 “Y os traeré a la tierra que juré dar a Abraham, a Isaac y a Jacob, y os la daréporheredad. Yo soy el Señor.”

9 De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel, pero ellos no escucharon a Moisés a causa del desaliento y de la dura servidumbre.

10 Entonces habló el Señora Moisés, diciendo:

11 Ve, habla a Faraón, rey de Egipto, para que deje salir a los hijos de Israel de su tierra.

12 Pero Moisés habló delante del Señor, diciendo: He aquí, los hijos de Israel no me han escuchado; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de palabra?

13 Entonces el Señorhabló a Moisés y a Aarón, y les dio órdenes para los hijos de Israel y para Faraón, rey de Egipto, a fin de sacar a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.

14 Estos son los jefes de las casas paternas. Los hijos de Rubén, primogénito de Israel: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi. Estas son las familias de Rubén.

15 Y los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar y Saúl, hijo de una cananea. Estas son las familias de Simeón.

16 Y estos son los nombres de los hijos de Leví según sus generaciones: Gersón, Coat y Merari. Y los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete años.

17 Los hijos de Gersón: Libni y Simei, según sus familias.

18 Y los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel. Y los años de la vida de Coat fueron ciento treinta y tres años.

19 Y los hijos de Merari: Mahli y Musi. Estas son las familias de los levitas según sus generaciones.

20 Y Amram tomó por mujer a Jocabed, su tía, y ella le dio a luz a Aarón y a Moisés; y los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años.

21 Y los hijos de Izhar: Coré, Nefeg y Zicri.

22 Y los hijos de Uziel: Misael, Elzafán y Sitri.

23 Y Aarón tomó por mujer a Eliseba, hija de Aminadab, hermana de Naasón, y ella le dio a luz a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.

24 Y los hijos de Coré: Asir, Elcana y Abiasaf. Estas son las familias de los coreítas.

25 Y Eleazar, hijo de Aarón, tomó por mujer a una de las hijas de Futiel, y ella le dio a luz a Finees. Estos son los jefes de lascasaspaternas de los levitas, según sus familias.

26 Estos son Aarón y Moisés a quienes dijo el Señor: Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.

27 Ellos fueron los que hablaron a Faraón, rey de Egipto, para sacar a los hijos de Israel de Egipto, esto es, Moisés y Aarón.

28 Y sucedió que el día que el Señorhabló a Moisés en la tierra de Egipto,

29 el Señorhabló a Moisés, diciendo: Yo soy el Señor; di a Faraón, rey de Egipto, todo lo que yo te diga.

30 Pero Moisés dijo delante del Señor: He aquí, yo soy torpe de palabra, ¿cómo, pues, me escuchará Faraón?

Éxodo 7

1 Entonces el Señordijo a Moisés: Mira, yo te hagocomoDios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.

2 Tú hablarás todo lo que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje salir de su tierra a los hijos de Israel.

3 Pero yo endureceré el corazón de Faraón para multiplicar mis señales y mis prodigios en la tierra de Egipto.

4 Y Faraón no os escuchará; entonces pondré mi mano sobre Egipto y sacaré de la tierra de Egipto a mis ejércitos, a mi pueblo los hijos de Israel, con grandes juicios.

5 Y sabrán los egipcios que yo soy el Señor, cuando yo extienda mi mano sobre Egipto y saque de en medio de ellos a los hijos de Israel.

6 E hicieron Moisés y Aarón como el Señorles mandó; asílohicieron.

7 Moisésteníaochenta años y Aarón ochenta y tres cuando hablaron a Faraón.

8 Y habló el Señora Moisés y a Aarón, diciendo:

9 Cuando os hable Faraón, y diga: “Haced un milagro”, entonces dirás a Aarón: “Toma tu vara y échaladelante de Faraónparaque se convierta en serpiente.”

10 Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón e hicieron tal como el Señorleshabía mandado; y Aarón echó su vara delante de Faraón y de sus siervos, yéstase convirtió en serpiente.

11 Entonces Faraón llamó también alossabios y aloshechiceros, y también ellos, los magos de Egipto, hicieron lo mismo con sus encantamientos;

12 pues cada uno echó su vara, las cuales se convirtieron en serpientes. Pero la vara de Aarón devoró las varas de ellos.

13 Pero el corazón de Faraón se endureció y no los escuchó, tal como el Señorhabía dicho.

14 Entonces el Señordijo a Moisés: El corazón de Faraón es terco; se niega a dejar ir al pueblo.

15 Preséntate a Faraón por la mañana cuando vaya al agua, y ponte a orillas del Nilo para encontrarte con él; y toma en tu mano la vara que se convirtió en serpiente.

16 Y dile: “El Señor, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti, diciendo: ‘Deja ir a mi pueblo para que me sirva en el desierto. Mas he aquí, hasta ahora no has escuchado.’

17 “Así dice el Señor: ‘En esto conocerás que yo soy el Señor: he aquí, yo golpearé con la vara que está en mi mano las aguas que están en el Nilo, y se convertirán en sangre.

18 ‘Y los peces que hay en el Nilo morirán, y el río se corromperá y los egipcios tendrán asco de beber el agua del Nilo.'”

19 Y el Señordijo a Moisés: Di a Aarón: “Toma tu vara y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos, sobre sus estanques y sobre todos sus depósitos de agua, para que se conviertan en sangre; y habrá sangre por toda la tierra de Egipto, tanto enlas vasijas demadera como enlas depiedra.”

20 Así lo hicieron Moisés y Aarón, tal como el Señorleshabía ordenado. Y alzóAarónla vara y golpeó las aguas quehabíaen el Nilo ante los ojos de Faraón y de sus siervos, y todas las aguas quehabíaen el Nilo se convirtieron en sangre.

21 Y los peces quehabíaen el Nilo murieron y el río se corrompió, de manera que los egipcios no podían beber agua del Nilo. Y había sangre por toda la tierra de Egipto.

22 Pero los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció y no los escuchó, tal como el Señorhabía dicho.

23 Entonces se volvió Faraón y entró en su casa, sin hacer caso tampoco de esto.

24 Y todos los egipcios cavaron en los alrededores del Niloen busca deagua para beber, porque no podían beber de las aguas del Nilo.

25 Y pasaron siete días después que el Señorhirió al Nilo.

Éxodo 8

1 Entonces el Señordijo a Moisés: Ve a Faraón y dile: “Así dice el Señor: ‘Deja ir a mi pueblo para que me sirva.

2 ‘Pero si te niegas a dejarlosir, he aquí, heriré todo tu territorio con ranas.

3 ‘Y el Nilo se llenará de ranas, que subirán y entrarán en tu casa, en tu alcoba y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos y en tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas.

4 ‘Y subirán las ranas sobre ti, sobre tu pueblo y sobre todos tus siervos.'”

5 Dijo además el Señora Moisés: Di a Aarón: “Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, sobre los arroyos y sobre los estanques, y haz que suban ranas sobre la tierra de Egipto.”

6 Y extendió Aarón su mano sobre las aguas de Egipto, y las ranas subieron y cubrieron la tierra de Egipto.

7 Y los magos hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron subir ranas sobre la tierra de Egipto.

8 Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y dijo: Rogad al Señorpara que quite las ranas de mí y de mi pueblo, y yo dejaré ir al pueblo para que ofrezca sacrificios al Señor.

9 Y Moisés dijo a Faraón: Dígnate decirme cuándo he de rogar por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti y de tus casasyqueden solamente en el río.

10 Y él respondió: Mañana. EntoncesMoisésdijo: Sea conforme a tu palabra para que sepas que no hay nadie como el Señornuestro Dios.

11 Y las ranas se alejarán de ti, de tus casas, de tus siervos y de tu pueblo; sólo quedarán en el Nilo.

12 Entonces Moisés y Aarón salieron dela presencia deFaraón, y Moisés clamó al Señoracerca de las ranas que El había puesto sobre Faraón.

13 Y el Señorhizo conforme a la palabra de Moisés, y murieron las ranas de las casas, de los patios y de los campos.

14 Y las juntaron en montones, y la tierra se corrompió.

15 Pero al ver Faraón que había alivio, endureció su corazón y no los escuchó, tal como el Señorhabía dicho.

16 Entonces el Señordijo a Moisés: Di a Aarón: “Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra para que se convierta en piojos por toda la tierra de Egipto.”

17 Y así lo hicieron; y Aarón extendió su mano con su vara, y golpeó el polvo de la tierra, y hubo piojos en hombres y animales. Todo el polvo de la tierra se convirtió en piojos por todo el país de Egipto.

18 Y los magos trataron de producir piojos con sus encantamientos, pero no pudieron; hubo, pues, piojos en hombres y animales.

19 Entonces los magos dijeron a Faraón: Este es el dedo de Dios. Pero el corazón de Faraón se endureció y no los escuchó, tal como el Señorhabía dicho.

20 Y el Señordijo a Moisés: Levántate muy de mañana y ponte delante de Faraón cuando vaya al agua, y dile: “Así dice el Señor: ‘Deja ir a mi pueblo para que me sirva.

21 ‘Porque si no dejas ir a mi pueblo, he aquí, enviaré enjambres de insectos sobre ti, sobre tus siervos, sobre tu pueblo y dentro de tus casas; y las casas de los egipcios se llenarán de enjambres de insectos, y también el suelo sobre el cual están.

22 ‘Mas en aquel día yo pondré aparte la tierra de Gosén en la que mora mi pueblo, para que no haya allí enjambres de insectos, a fin de que sepas que yo, el Señor, estoy en medio de la tierra;

23 y yo haré distinción entre mi pueblo y tu pueblo. Mañana tendrá lugar esta señal.'”

24 Y así lo hizo el Señor. Y entraron grandes enjambres de insectos en la casa de Faraón y en las casas de sus siervos, y en todo el país de Egipto la tierra fue devastada a causa de los enjambres de insectos.

25 Entonces llamó Faraón a Moisés y a Aarón, y dijo: Id, ofreced sacrificio a vuestro Dios dentro del país.

26 Pero Moisés respondió: No conviene quelohagamos así, porque es abominación para los egipcios lo que sacrificaremos al Señornuestro Dios. Si sacrificamos lo que es abominación para los egipcios delante de sus ojos, ¿no nos apedrearán?

27 Andaremosuna distanciade tres días de camino en el desierto, y ofreceremos sacrificios al Señornuestro Dios, tal como El nos manda.

28 Y Faraón dijo: Os dejaré ir para que ofrezcáis sacrificio al Señorvuestro Dios en el desierto, sólo que no vayáis muy lejos. Orad por mí.

29 Entonces dijo Moisés: He aquí, voy a salir de tu presencia y rogaré al Señorque los enjambres de insectos se alejen mañana de Faraón, de sus siervos y de su pueblo; pero que Faraón no vuelva a obrar con engaño, no dejando ir al pueblo a ofrecer sacrificios al Señor.

30 Y salió Moisés de la presencia de Faraón y oró al Señor.

31 Y el Señorhizo como Moisés le pidió, y quitó los enjambres de insectos de Faraón, de sus siervos y de su pueblo; no quedó ni uno solo.

32 Pero Faraón endureció su corazón también esta vez y no dejó salir al pueblo.

Éxodo 9

1 Entonces el Señordijo a Moisés: Ve a Faraón y dile: “Así dice el Señor, el Dios de los hebreos: ‘Deja ir a mi pueblo para que me sirva.

2 ‘Porque si te niegas a dejarlosir y los sigues deteniendo,

3 he aquí, la mano del Señorvendrácongravísima pestilencia sobre tus ganados que están en el campo: sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre las vacadas y sobre las ovejas.

4 ‘Pero el Señorhará distinción entre los ganados de Israel y los ganados de Egipto, y nada perecerá de todo lo que pertenece a los hijos de Israel.'”

5 Y el Señorfijó un plazo definido, diciendo: Mañana el Señorhará esto en la tierra.

6 Y el Señorhizo esto al día siguiente, y perecieron todos los ganados de Egipto; pero de los ganados de los hijos de Israel, ni un soloanimalmurió.

7 Y Faraón envióa ver,y he aquí, ni un soloanimalde los ganados de Israel había perecido. Pero el corazón de Faraón se endureció y no dejó ir al pueblo.

8 Entonces el Señordijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de hollín de un horno, y que Moisés lo esparza hacia el cielo en presencia de Faraón;

9 y se convertirá en polvo fino sobre toda la tierra de Egipto, y producirá furúnculos que resultarán en úlceras en los hombres y en los animales, por toda la tierra de Egipto.

10 Tomaron, pues, hollín de un horno, y se presentaron delante de Faraón, y Moisés lo arrojó hacia el cielo, y produjo furúnculos que resultaron en úlceras en los hombres y en los animales.

11 Y los magos no podían estar delante de Moisés a causa de los furúnculos, pues los furúnculos estaban tanto en los magos como en todos los egipcios.

12 Y el Señorendureció el corazón de Faraón y no los escuchó, tal como el Señorhabía dicho a Moisés.

13 Entonces dijo el Señora Moisés: Levántate muy de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: “Así dice el Señor, el Dios de los hebreos: ‘Deja ir a mi pueblo para que me sirva.

14 ‘Porque esta vez enviaré todas mis plagas sobre ti, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que sepas que no hay otro como yo en toda la tierra.

15 ‘Porquesiyo hubiera extendido mi mano y te hubiera herido a ti y a tu pueblo con pestilencia, ya habrías sido cortado de la tierra.

16 ‘Pero en verdad, por esta razón te he permitido permanecer: para mostrarte mi poder y para proclamar mi nombre por toda la tierra.

17 ‘Ytodavía te enalteces contra mi pueblo no dejándolos ir.

18 ‘He aquí, mañana como a esta hora, enviaré granizo muy pesado, tal como no ha habido en Egipto desde el día en que fue fundado hasta ahora.

19 ‘Ahora pues, manda poner a salvo tus ganados y todo lo que tienes en el campo,porquetodo hombre otodoanimal que se encuentre en el campo, y no sea traído a la casa, morirá cuando caiga sobre ellos el granizo.'”

20 El que de entre los siervos de Faraón tuvo temor de la palabra del Señor, hizo poner a salvo a sus siervos y sus ganados en sus casas,

21 pero el que no hizo caso a la palabra del Señor, dejó a sus siervos y sus ganados en el campo.

22 Y el Señordijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo para que caiga granizo en toda la tierra de Egipto, sobre los hombres, sobre los animales y sobre toda planta del campo por toda la tierra de Egipto.

23 Y extendió Moisés su vara hacia el cielo, y el Señorenvió truenos y granizo, y cayó fuego sobre la tierra. Y el Señorhizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.

24 Y hubo granizo muy intenso, y fuego centelleando continuamente en medio del granizo, muy pesado, tal como no había habido en toda la tierra de Egipto desde que llegó a ser una nación.

25 Y el granizo hirió todo lo que había en el campo por toda la tierra de Egipto, tanto hombres como animales; el granizo hirió también toda planta del campo, y destrozó todos los árboles del campo.

26 Sólo en la tierra de Gosén, dondeestabanlos hijos de Israel, no hubo granizo.

27 Entonces Faraón envió llamar a Moisés y Aarón y les dijo: Esta vez he pecado; el Señores el justo, y yo y mi pueblo somos los impíos.

28 Rogad al Señor, porque ha habido ya suficientes truenos y granizode partede Dios; y os dejaré ir y no os quedaréis másaquí.

29 Y Moisés le dijo: Tan pronto como yo salga de la ciudad, extenderé mis manos al Señor; los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra es del Señor.

30 En cuanto a ti y a tus siervos, sé que aún no teméis al SeñorDios.

31 (Y el lino y la cebada fueron destruidos, pues la cebada estaba en espiga y el lino estaba en flor;

32 pero el trigo y el centeno no fueron destruidos, por ser tardíos.)

33 Y salió Moisés de la ciudad,de la presenciade Faraón, y extendió sus manos al Señor, y los truenos y el granizo cesaron, y no cayó más lluvia sobre la tierra.

34 Pero cuando Faraón vio que la lluvia, el granizo y los truenos habían cesado, pecó otra vez, y endureció su corazón, tanto él como sus siervos.

35 Y se endureció el corazón de Faraón y no dejó ir a los hijos de Israel, tal como el Señorhabía dicho por medio de Moisés.

Éxodo 10

1 Entonces el Señordijo a Moisés: Preséntate a Faraón, porque yo he endurecido su corazón y el corazón de sus siervos, para mostrar estas señales mías en medio de ellos,

2 y para que cuentes a tu hijo y a tu nieto, cómo me he burlado de los egipcios, y cómo he mostrado mis señales entre ellos, y para que sepáis que yo soy el Señor.

3 Moisés y Aarón fueron a Faraón, y le dijeron: Así dice el Señor, el Dios de los hebreos: “¿Hasta cuándo rehusarás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.

4 “Porque si te niegas a dejar ir a mi pueblo, he aquí, mañana traeré langostas a tu territorio.

5 “Y cubrirán la superficie de la tierra, de modo que nadie podrá verla. También comerán el resto de lo que ha escapado, lo que os ha quedado del granizo, y comerán todo árbol que os crece en el campo.

6 “Y llenarán tus casas, las casas de todos tus siervos y las casas de todos los egipcios,algoque ni tus padres ni tus abuelos han visto desde el día que vinieron al mundo hasta hoy.” YMoisésse volvió y salió de la presencia de Faraón.

7 Y los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo este hombre nos será causa de ruina? Deja ir a los hombres para que sirvan al Señorsu Dios. ¿No te das cuenta de que Egipto está destruido?

8 Entonces hicieron volver a Moisés y Aarón ante Faraón, y él les dijo: Id, servid al Señorvuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir?

9 Y Moisés respondió: Iremos con nuestros jóvenes y nuestros ancianos; con nuestros hijos y nuestras hijas; con nuestras ovejas y nuestras vacadas iremos, porque hemos de celebrar una fiestasolemneal Señor.

10 Y él les dijo: ¡Así sea el Señorcon vosotros si os dejo ir a vosotros y a vuestros pequeños! Tened cuidado porque tenéis malas intenciones.

11 Noseráasí; id ahorasólolos hombres, y servid al Señor, porque eso es lo que habéis pedido. Y los echaron de la presencia de Faraón.

12 Entonces el Señordijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto, paratraerla langosta, a fin de que suba sobre la tierra de Egipto y devore toda planta de la tierra, todo lo que el granizo ha dejado.

13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y el Señorhizo soplar un viento del oriente sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana, el viento del oriente trajo las langostas.

14 Y subieron las langostas sobre toda la tierra de Egipto y se asentaron en todo el territorio de Egipto;y eranmuy numerosas. Nunca había habidotantaslangostas como entonces, ni las habría después.

15 Porque cubrieron la faz de toda la tierra, y la tierra se oscureció; y se comieron toda planta de la tierra y todo el fruto de los árboles que el granizo había dejado. Así que nada verde quedó en árbol o planta del campo por toda la tierra de Egipto.

16 Entonces Faraón llamó apresuradamente a Moisés y a Aarón, y dijo: He pecado contra el Señorvuestro Dios y contra vosotros.

17 Ahora pues, os ruego que perdonéis mi pecado sólo esta vez, y que roguéis al Señorvuestro Dios, para que quite de mí esta muerte.

18 YMoiséssalió de lapresencia deFaraón y oró al Señor.

19 Y el Señorcambióel vientoa un viento occidental muy fuerte que se llevó las langostas y las arrojó al mar Rojo; ni una langosta quedó en todo el territorio de Egipto.

20 Pero el Señorendureció el corazón de Faraón, yésteno dejó ir a los hijos de Israel.

21 Entonces el Señordijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tinieblas tales que puedan palparse.

22 Extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas en toda la tierra de Egipto por tres días.

23 No se veían unos a otros, nadie se levantó de su lugar por tres días, pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus moradas.

24 Entonces llamó Faraón a Moisés y le dijo: Id, servid al Señor; sólo que vuestras ovejas y vuestras vacadas queden aquí. Aun vuestros pequeños pueden ir con vosotros.

25 Pero Moisés dijo: Tú también tienes que darnos sacrificios y holocaustos para quelossacrifiquemos al Señornuestro Dios.

26 Por tanto, también nuestros ganados irán con nosotros; ni una pezuña quedará atrás; porque de ellos tomaremos para servir al Señornuestro Dios. Y nosotros mismos no sabemos con qué hemos de servir al Señorhasta que lleguemos allá.

27 Pero el Señorendureció el corazón de Faraón, yésteno quiso dejarlos ir.

28 Entonces Faraón dijo a Moisés: ¡Apártate de mí! Guárdate de no volver a ver mi rostro, porque el día en que veas mi rostro morirás.

29 Y Moisés respondió: Bien has dicho, no volveré a ver tu rostro.

Éxodo 11

1 Y el Señordijo a Moisés: Una plaga más traeré sobre Faraón y sobre Egipto, después de la cual os dejará ir de aquí. Cuando os deje ir, ciertamente os echará de aquí completamente.

2 Di ahora al pueblo que cada hombre pida a su vecino y cada mujer a su vecina objetos de plata y objetos de oro.

3 Y el Señorhizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios. Además elmismoMoisés era muy estimado en la tierra de Egipto,tantoa los ojos de los siervos de Faraóncomoa los ojos del pueblo.

4 Y Moisés dijo: Así dice el Señor: “Como a medianoche yo pasaré por toda la tierra de Egipto,

5 y morirá todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está detrás del molino; también todo primogénito del ganado.

6 “Y habrá gran clamor en toda la tierra de Egipto, como nuncaanteslo ha habido y como nunca más lo habrá.

7 “Pero a ninguno de los hijos de Israel nisiquieraun perroleladrará, ni a hombre ni a animal, para que entendáis cómo el Señorhace distinción entre Egipto e Israel.”

8 Y descenderán a mí todos estos tus siervos y se inclinarán ante mí, diciendo: “Sal, tú y todo el pueblo que te sigue”; y después de esto yo saldré. YMoiséssalió ardiendo en ira de la presencia de Faraón.

9 Entonces el Señordijo a Moisés: Faraón no os escuchará, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto.

10 Y Moisés y Aarón hicieron todas estas maravillas en presencia de Faraón; con todo, el Señorendureció el corazón de Faraón, yésteno dejó salir de su tierra a los hijos de Israel.

Éxodo 12

1 Y el Señorhabló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:

2 Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros.

3 Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: “Eldíadiez de este mes cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa.

4 “Mas si la casa es muy pequeña para un cordero, entonces él y el vecino más cercano a su casa tomarán uno según el número de personas; conforme a lo que cada persona coma, dividiréis el cordero.

5 “El cordero será un macho sin defecto, de un año; lo apartaréis de entre las ovejas o de entre las cabras.

6 “Y lo guardaréis hasta el día catorce del mismo mes; entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer.

7 “Y tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde lo coman.

8 “Y comerán la carne esamismanoche, asada al fuego, y la comerán con pan sin levadura y con hierbas amargas.

9 “No comeréis nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego,tantosu cabezacomosus patas y sus entrañas.

10 “Y no dejaréis nada de él para la mañana, sino que lo que quede de él para la mañana lo quemaréis en el fuego.

11 “Y de esta manera lo comeréis: ceñidos vuestros lomos, las sandalias en vuestros pies y el cayado en vuestra mano, lo comeréis apresuradamente. Es la Pascua del Señor.

12 “Porque esa noche pasaré por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, tantodehombre comodeanimal; y ejecutaré juicios contra todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor.

13 “Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando yo vea la sangre pasaré sobre vosotros, y ninguna plaga vendrá sobre vosotros para destruiroscuando yo hiera la tierra de Egipto.

14 “Y este día os será memorable y lo celebraréiscomofiesta al Señor; lo celebraréis por todas vuestras generacionescomoordenanza perpetua.

15 “Siete días comeréis panes sin levadura; además, desde el primer día quitaréistodalevadura de vuestras casas; porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, esa persona será cortada de Israel.

16 “Y en el primer día tendréis una santa convocación, yotrasanta convocación en el séptimo día; ningún trabajo se hará en ellos, excepto lo que cada uno deba comer. Sólo esto podréis hacer.

17 “Guardaréis tambiénla fiesta delos panes sin levadura, porque en ese mismo día saqué yo vuestros ejércitos de la tierra de Egipto; por tanto guardaréis este día por todas vuestras generaciones como ordenanza perpetua.

18 “En elmesprimero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde, hasta el día veintiuno del mes por la tarde.

19 “Por siete días no habrá levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comaalgoleudado, esa persona será cortada de la congregación de Israel, yaseaextranjero o nativo del país.

20 “No comeréis nada leudado; en todo lugar donde habitéis comeréis panes sin levadura.”

21 Entonces Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacaddel rebañocorderos para vosotros según vuestras familias, y sacrificad la pascua.

22 Y tomaréis un manojo de hisopo, y lo mojaréis en la sangre que está en la vasija, y untaréis con la sangre que está en la vasija el dintel y los dos postes de la puerta; y ninguno de vosotros saldrá de la puerta de su casa hasta la mañana.

23 Pues el Señorpasará para herir a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, el Señorpasará de largo aquella puerta, y no permitirá que elángeldestructor entre en vuestras casas para heriros.

24 Y guardaréis esta ceremonia como ordenanza para vosotros y para vuestros hijos para siempre.

25 Y cuando entréis a la tierra que el Señoros dará, como ha prometido, guardaréis este rito.

26 Y sucederá que cuando vuestros hijos os pregunten: “¿Qué significa este rito para vosotros?”,

27 vosotros diréis: “Es un sacrificio de la Pascua al Señor, el cual pasó de largo las casas de los hijos de Israel en Egipto cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas.” Y el pueblo se postró y adoró.

28 Los hijos de Israel fueron y lo hicieronasí;tal como el Señorhabía mandado a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.

29 Y sucedió que a la medianoche, el Señorhirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito del ganado.

30 Y se levantó Faraón en la noche, él con todos sus siervos y todos los egipcios; y hubo gran clamor en Egipto, porque no había hogar donde no hubiera alguien muerto.

31 Entonces llamó a Moisés y a Aarónaúnde noche, y dijo: Levantaosysalid de entre mi pueblo, vosotros y los hijos de Israel; e id, adorad al Señor, como habéis dicho.

32 Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacadas, como habéis dicho, e idos, y bendecidme también a mí.

33 Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa en echarlos de la tierra, porque decían: Todos seremos muertos.

34 Tomó, pues, el pueblo la masa, antes que fuera leudada,ensus artesas de amasar envueltas en paños,y se las llevaronsobre sus hombros.

35 Los hijos de Israel hicieron según las instrucciones de Moisés, pues pidieron a los egipcios objetos de plata, objetos de oro y ropa.

36 Y el Señorhizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, que les concedieron lo que pedían. Así despojaron a los egipcios.

37 Y partieron los hijos de Israel de Ramsés hacia Sucot, unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.

38 Subió también con ellos una multitud mixta, juntamente con ovejas y vacadas, una gran cantidad de ganado.

39 Y de la masa que habían sacado de Egipto, cocieron tortas de pan sin levadura, pues no se había leudado, ya que al ser echados de Egipto, no pudieron demorarse ni preparar alimentos para sí mismos.

40 El tiempo que los hijos de Israel vivieron en Egiptofuede cuatrocientos treinta años.

41 Y sucedió que al cabo de los cuatrocientos treinta años, en aquel mismo día, todos los ejércitos del Señorsalieron de la tierra de Egipto.

42 Esta es noche de vigilia para el Señorpor haberlos sacado de la tierra de Egipto; esta noche es para el Señor, para ser guardada por todos los hijos de Israel portodassus generaciones.

43 Y el Señordijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de la Pascua: ningún extranjero comerá de ella.

44 Pero el siervo de todo hombre, comprado por dinero, después que lo circuncidéis, podrá entonces comer de ella.

45 El extranjero y el jornalero no comerán de ella.

46 Se ha de comer en una misma casa; no sacaréis nada de la carne fuera de la casa, ni quebraréis ninguno de sus huesos.

47 Toda la congregación de Israel la celebrará.

48 Pero si un extranjero reside con vosotros y celebra la Pascua al Señor, que sea circuncidado todo varónde su casa,y entonces que se acerque para celebrarla, pues será como un nativo del país; pero ninguna persona incircuncisa comerá de ella.

49 La misma ley se aplicará tanto al nativo como al extranjero que habite entre vosotros.

50 Yasílo hicieron todos los hijos de Israel; hicieron tal como el Señorhabía mandado a Moisés y a Aarón.

51 Y sucedió que aquel mismo día, el Señorsacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.