Romanos 14

1 Aceptad al que es débil en la fe,perono para juzgarsusopiniones.

2 Uno tiene fe en que puede comer de todo, pero el que es débilsólocome legumbres.

3 El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado.

4 ¿Quién eres tú para juzgar al criado de otro? Para su propio amo está en pie o cae, y en pie se mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie.

5 Uno juzga que un día es superior a otro, otro juzgaigualestodos los días. Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir.

6 El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda; y el que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios.

7 Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo;

8 pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos.

9 Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.

10 Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios.

11 Porque está escrito: Vivo yo–dice elSeñor–que ante mi se doblara toda rodilla,y toda lengua alabaraaDios.

12 De modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo.

13 Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano.

14 Yo sé, y estoy convencido en el Señor Jesús, de que nada es inmundo en sí mismo; pero para el que estima que algo es inmundo, para él lo es.

15 Porque si por causa de la comida tu hermano se entristece, ya no andas conforme al amor. No destruyas con tu comida a aquel por quien Cristo murió.

16 Por tanto, no permitáis que se hable mal de lo que para vosotros es bueno.

17 Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.

18 Porque el que de estamanerasirve a Cristo, es aceptable a Dios y aprobado por los hombres.

19 Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.

20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. En realidad, todas las cosas son limpias, pero son malas para el hombre que escandalizaa otroal comer.

21 Es mejor no comer carne, ni beber vino, nihacer nadaen que tu hermano tropiece.

22 La fe que tú tienes, tenlaconforme a tu propia convicción delante de Dios. Dichoso el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.

23 Pero el que duda, si come se condena, porque nolo hacepor fe; y todo lo que no procede de fe, es pecado.

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Romanos 15

1 Así que, nosotros los que somos fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos.

2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno parasuedificación.

3 Pues ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te injuriaban cayeron sobre mi.

4 Porque todo lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió, a fin de que por medio de la paciencia y del consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.

5 Y que el Dios de la paciencia y del consuelo os conceda tener el mismo sentir los unos para con los otros conforme a Cristo Jesús,

6 para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

7 Por tanto, aceptaos los unos a los otros, como también Cristo nos aceptó para gloria de Dios.

8 Puesosdigo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesasdadasa los padres,

9 y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia; como está escrito: Por tanto,te confesare entre los gentiles,y a tu nombre cantare.

10 Y vuelve a decir: Regocijaos,gentiles,con su pueblo.

11 Y de nuevo: Alabad alSeñor todos los gentiles,y alabenle todos los pueblos.

12 Y a su vez, Isaías dice: Retoñarala raiz deIsai,el que se levanta a regir a los gentiles;los gentiles pondran enEl su esperanza.

13 Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

14 En cuanto a vosotros, hermanos míos, yo mismo estoy también convencido de que vosotros estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento y capaces también de amonestaros los unos a los otros.

15 Pero os he escrito con atrevimiento sobre algunas cosas, para así hacer quelasrecordéis otra vez, por la gracia que me fue dada por Dios,

16 para ser ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ministrando a manera de sacerdote el evangelio de Dios, a fin de que la ofrendaque hagode los gentiles sea aceptable, santificada por el Espíritu Santo.

17 Por tanto, en Cristo Jesús he hallado razón para gloriarme en las cosas que se refieren a Dios.

18 Porque no me atreveré a hablar de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, en palabra y en obra,

19 con el poder de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén y por los alrededores hasta el Ilírico he predicado en toda su plenitud el evangelio de Cristo.

20 De esta manera me esforcé en anunciar el evangelio, no donde Cristoyaera conocido, para no edificar sobre el fundamento de otro;

21 sino como está escrito: Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca deEl,veran,y los que no han oido,entenderan.

22 Por esta razón muchas veces me he visto impedido de ir a vosotros,

23 pero ahora, no quedando ya más lugares para mí en estas regiones, y puesto que por muchos años he tenido un gran deseo de ir a vosotros,

24 cuando vaya a Españairé a vosotros.Porque espero veros al pasar y que me ayudéis a continuar hacia allá, después de que haya disfrutado un poco de vuestra compañía.

25 Pero ahora voy a Jerusalén para el servicio de los santos,

26 pues Macedonia y Acaya han tenido a bien hacer una colecta para los pobres de entre los santosque estánen Jerusalén.

27 Sí, tuvieron a bienhacerlo,ya la verdad queestán en deuda con ellos. Porque si los gentiles han participado de sus bienes espirituales, también están obligados a servir a los santos en los bienes materiales.

28 Así que cuando haya cumplido esto y les haya entregado esta ofrenda, iré a Españallegandode paso averos.

29 Y sé que cuando vaya a vosotros, iré en la plenitud de la bendición de Cristo.

30 Os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que os esforcéis juntamente conmigo en vuestras oraciones a Dios por mí,

31 para que sea librado de los que son desobedientes en Judea, yquemi servicio a Jerusalén sea aceptable a los santos,

32 y para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios, y encuentreconfortantereposo con vosotros.

33 El Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.

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Romanos 16

1 Os recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea;

2 que la recibáis en el Señor de una manera digna de los santos, y que la ayudéis en cualquier asunto en que ella necesite de vosotros, porque ella también ha ayudado a muchos yauna mí mismo.

3 Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús,

4 los cuales expusieron su vida por mí, a quienes no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles.

5 Saludadtambién a la iglesia que está en su casa. Saludad a mi queridohermanoEpeneto, que es el primer convertido a Cristo en Asia.

6 Saludad a María, que ha trabajado mucho por vosotros.

7 Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y compañeros de prisión, que se destacan entre los apóstolesyquienes también vinieron a Cristo antes que yo.

8 Saludad a Amplias, mi queridohermanoen el Señor.

9 Saludad a Urbano, nuestro colaborador en Cristo, y a mi queridohermanoEstaquis.

10 Saludad a Apeles, el aprobado en Cristo. Saludad a los de lacasade Aristóbulo.

11 Saludad a Herodión, mi pariente. Saludad a los de lacasade Narciso, que son del Señor.

12 Saludad a Trifena y a Trifosa, obreras del Señor. Saludad a la queridahermanaPérsida, que ha trabajado mucho en el Señor.

13 Saludad a Rufo, escogido en el Señor, también a su madre y mía.

14 Saludad a Asíncrito, a Flegonte, a Hermes, a Patrobas, a Hermas y a los hermanos con ellos.

15 Saludad a Filólogo y a Julia, a Nereo y a su hermana, y a Olimpas y a todos los santos que están con ellos.

16 Saludaos los unos a los otros con un beso santo. Todas las iglesias de Cristo os saludan.

17 Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis, y que os apartéis de ellos.

18 Porque los tales son esclavos, no de Cristo nuestro Señor, sino de sus propios apetitos, y por medio de palabras suaves y lisonjeras engañan los corazones de los ingenuos.

19 Porque lanoticiade vuestra obediencia se ha extendido a todos; por tanto, me regocijo por vosotros, pero quiero que seáis sabios para lo bueno e inocentes para lo malo.

20 Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

21 Timoteo, mi colaborador, os saluda, ytambiénLucio, Jasón y Sosípater, mis parientes.

22 Yo, Tercio, que escribo esta carta, os saludo en el Señor.

23 Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia, os saluda. Erasto, el tesorero de la ciudad, os saluda, y el hermano Cuarto.

24 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

25 Y a aquel que es poderoso para afirmaros conforme a mi evangelio y a la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que ha sido mantenido en secreto durante siglos sin fin,

26 pero que ahora ha sido manifestado, y por las Escrituras de los profetas, conforme al mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las naciones paraguiarlas ala obediencia de la fe,

27 al únicoysabio Dios, por medio de Jesucristo, sea la gloria para siempre. Amén.

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Hechos 1

1 El primer relato que escribí, Teófilo,tratóde todo lo que Jesús comenzó a hacer y a enseñar,

2 hasta el día en que fue recibido arriba, después de que por el Espíritu Santo había dado instrucciones a los apóstoles que había escogido.

3 A éstos también, después de su padecimiento, se presentó vivo con muchas pruebas convincentes, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles de lo concerniente al reino de Dios.

4 Y reuniéndolos, les mandó que no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre: La cual,les dijo,oísteis de mí;

5 pues Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días.

6 Entonces los que estaban reunidos, le preguntaban, diciendo: Señor, ¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel?

7 YEl les dijo: No os corresponde a vosotros saber los tiempos ni las épocas que el Padre ha fijado con su propia autoridad;

8 pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

9 Después de haber dicho estas cosas, fue elevado mientras ellos miraban, y una nube le recibióy le ocultóde sus ojos.

10 Y estando mirando fijamente al cielo mientras El ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas,

11 quelesdijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? EstemismoJesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo.

12 Entonces regresaron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo.

13 Cuando hubieron entradoen la ciudad,subieron al aposento alto donde estaban hospedados, Pedro, Juan, Jacobo y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Jacobohijode Alfeo, Simón el Zelote y Judas,hijode Jacobo.

14 Todos éstos estaban unánimes, entregados de continuo a la oración junto con las mujeres, yconMaría la madre de Jesús, y con los hermanos de El.

15 Por aquel tiempo Pedro se puso de pie en medio de los hermanos (un grupo como de ciento veinte personas estaba reunido allí), y dijo:

16 Hermanos, tenía que cumplirse la Escrituraenque por boca de David el Espíritu Santo predijo acerca de Judas, el que se hizo guía de los que prendieron a Jesús.

17 Porque era contado entre nosotros y recibió parte en este ministerio.

18 (Este, pues, con el precio de su infamia adquirió un terreno, y cayendo de cabeza se reventó por el medio, y todas sus entrañas se derramaron.

19 Yestollegó al conocimiento de todos los que habitaban en Jerusalén, de manera que aquel terreno se llamó en su propia lengua Acéldama, es decir, campo de sangre.)

20 Pues en el libro de los Salmos está escrito: Que sea hecha desierta su morada,y no haya quien habite en ella; y: Que otro tome su cargo.

21 Por tanto, es necesario que de los hombres que nos han acompañado todo el tiempo que el Señor Jesús vivió entre nosotros,

22 comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea constituido testigo con nosotros de su resurrección.

23 Presentaron a dos: a José, llamado Barsabás (al que también llamaban Justo) y a Matías.

24 Y habiendo orado, dijeron: Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muéstranosa cuál de estos dos has escogido

25 para ocupar este ministerio y apostolado, del cual Judas se desvió para irse al lugar que le correspondía.

26 Echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías, y fue contado con los once apóstoles.

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Hechos 2

1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar.

2 De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados,

3 y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos.

4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.

5 Y había judíos que moraban en Jerusalén, hombres piadosos, procedentes de todas las naciones bajo el cielo.

6 Y al ocurrir este estruendo, la multitud se juntó; y estaban desconcertados porque cada uno los oía hablar en su propia lengua.

7 Y estaban asombrados y se maravillaban, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que están hablando?

8 ¿Cómo es que cada uno de nosotroslosoímos hablar en nuestra lengua en la que hemos nacido?

9 Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y de Asia,

10 de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia alrededor de Cirene, viajeros de Roma, tanto judíos como prosélitos,

11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestros idiomas de las maravillas de Dios.

12 Todos estaban asombrados y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?

13 Pero otros se burlaban y decían: Están borrachos.

14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les declaró: Varones judíos y todos los que vivís en Jerusalén, sea esto de vuestro conocimiento y prestad atención a mis palabras,

15 porque éstos no están borrachos como vosotros suponéis, puesapenases la hora tercera del día;

16 sino que esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel:

17 Ysucedera en los ultimos dias–dice Dios–que derramare de miEspiritu sobre toda carne;y vuestros hijos y vuestras hijas profetizaran,vuestros jovenes veran visiones,y vuestros ancianos soñaran sueños;

18 y aun sobre mis siervos y sobre mis siervasderramare de miEspiritu en esos dias, y profetizarán.

19 Ymostrare prodigios arriba en el cieloy señales abajo en la tierra:sangre,fuego y columnade humo.

20 El sol se convertira en tinieblasy la luna en sangre,antes que venga el dia grande y gloriosodelSeñor.

21 Ysucederaque todo aquel queinvoque el nombre delSeñor sera salvo.

22 Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús el Nazareno, varón confirmado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo en medio vuestro a través de El, tal como vosotros mismos sabéis,

23 a éste, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíos ylematasteis,

24 a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que El quedara bajo el dominio de ella.

25 Porque David dice de El: Veia siempre alSeñor en mi presencia;pues esta a mi diestra para que yo no sea conmovido.

26 Por lo cual mi corazon se alegro y mi lengua se regocijo;y aun hasta mi carne descansara en esperanza;

27 pues tu no abandonaras mi alma en elHades,ni permitirasque tuSanto veacorrupcion.

28 Me has hecho conocer los caminos de la vida;me llenaras de gozo con tu presencia.

29 Hermanos, del patriarca David os puedo decir confiadamente que murió y fue sepultado, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy.

30 Pero siendo profeta, y sabiendo que Dios le habia jurado sentara unode sus descendientesen su trono,

31 miró hacia el futuro y habló de la resurrección de Cristo, queno fue abandonado en elHades,nisu carnesufriocorrupcion.

32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

33 Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

34 Porque David no ascendió a los cielos, pero élmismodice: Dijo elSeñor a miSeñor: “Sientate a mi diestra,

35 hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.”

36 Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.

37 Al oíresto,compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos?

38 Y Pedro lesdijo:Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.

39 Porque la promesa es para vosotros yparavuestros hijos y para todos los que están lejos,paratantos como el Señor nuestro Dios llame.

40 Y con muchas otras palabras testificaba solemnemente y les exhortaba diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

41 Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas.

42 Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración.

43 Sobrevino temor a toda persona; y muchos prodigios y señales eran hechas por los apóstoles.

44 Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común;

45 vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno.

46 Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,

47 alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.

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Hechos 3

1 YciertodíaPedro y Juan subían al templo a la hora novena, la de la oración.

2 Yhabíaun hombre, cojo desde su nacimiento, al que llevaban y ponían diariamente a la puerta del templo llamada la Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban al templo.

3 Este, viendo a Pedro y a Juan que iban a entrar al templo, les pedía limosna.

4 Entonces Pedro, junto con Juan, fijando su vista en él,ledijo: ¡Míranos!

5 Y él los miró atentamente, esperando recibir algo de ellos.

6 Pero Pedro dijo: No tengo plata ni oro, mas lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda!

7 Y asiéndolo de la mano derecha, lo levantó; al instante sus pies y tobillos cobraron fuerza,

8 y de un salto se puso en pie y andaba. Entró al templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios.

9 Todo el pueblo lo vio andar y alabar a Dios,

10 y reconocieron que era el mismo que se sentaba a la puerta del templo, la Hermosa, apedirlimosna, y se llenaron de asombro y admiración por lo que le había sucedido.

11 Y estando él asido de Pedro y de Juan, todo el pueblo, lleno de asombro, corrió al pórtico llamado de Salomón, donde ellos estaban.

12 Al verestoPedro, dijo al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto, o por qué nos miráisasí,como si por nuestro propio poder o piedad le hubiéramos hecho andar?

13 El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús,al quevosotros entregasteis y repudiasteis en presencia de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad.

14 Mas vosotros repudiasteis al Santo y Justo, y pedisteis que se os concediera un asesino,

15 y disteis muerte al Autor de la vida, al que Dios resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.

16 Y por la fe en su nombre,esel nombre de Jesús lo que ha fortalecido a estehombrea quien veis y conocéis; y la fe quevienepor medio de El, le ha dado esta perfecta sanidad en presencia de todos vosotros.

17 Y ahora, hermanos, yo sé que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros gobernantes.

18 Pero Dios ha cumplido así lo que anunció de antemano por boca de todos los profetas: que su Cristo debería padecer.

19 Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor,

20 y El envíe a Jesús, el Cristo designado de antemano para vosotros,

21 a quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Dios habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.

22 Moisés dijo: ElSeñorDios os levantara un profeta como yode entre vuestros hermanos;aEl prestareis atencionen todo cuanto os diga.

23 Y sucederá que todo el que no preste atención a aquel profeta, será totalmente destruido de entre el pueblo.

24 Y asimismo todos los profetas que han hablado desde Samuel ysussucesores en adelante, también anunciaron estos días.

25 Vosotros sois los hijos de los profetas y del pacto que Dios hizo con vuestros padres, al decir a Abraham: Yen tu simiente seran benditas todas las familias de la tierra.

26 Para vosotros en primer lugar, Dios, habiendo resucitado a su Siervo, le ha enviado para que os bendiga, a fin de apartar a cada unode vosotrosde vuestras iniquidades.

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Hechos 4

1 Mientras ellos hablaban al pueblo, se les echaron encima los sacerdotes, el capitánde la guardiadel templo, y los saduceos,

2 indignados porque enseñaban al pueblo, y anunciaban en Jesús la resurrección de entre los muertos.

3 Les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, pues ya era tarde.

4 Pero muchos de los que habían oído el mensaje creyeron, llegando el número de los hombres como a cinco mil.

5 Y sucedió que al día siguiente se reunieron en Jerusalén sus gobernantes, ancianos y escribas;

6 estaban allíel sumo sacerdote Anás, Caifás, Juan y Alejandro, y todos los que eran del linaje de los sumos sacerdotes.

7 Y habiéndolos puesto en mediode ellos, lesinterrogaban: ¿Con qué poder, o en qué nombre, habéis hecho esto?

8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes y ancianos del pueblo,

9 si se nos está interrogando hoy porcausa delbeneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste ha sido sanado,

10 sabed todos vosotros, y todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteisya quien Dios resucitó de entre los muertos, por El, estehombrese halla aquí sano delante de vosotros.

11 EsteJesúses lapiedradesechadapor vosotroslos constructores,peroque ha venido a ser la piedra angular.

12 Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos.

13 Al ver la confianza de Pedro y de Juan, y dándose cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparación, se maravillaban, y reconocían que ellos habían estado con Jesús.

14 Y viendo junto a ellos de pie al hombre que había sido sanado, no tenían nada que decir en contra.

15 Pero habiéndoles ordenado salir fuera del concilio, deliberaban entre sí,

16 diciendo: ¿Qué haremos con estos hombres? Porque el hecho de que un milagro notable ha sido realizado por medio de ellos es evidente a todos los que viven en Jerusalén, y no podemos negarlo.

17 Mas a fin de que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémoslos para que no hablen más a hombre alguno en este nombre.

18 Cuando los llamaron, les ordenaron no hablar ni enseñar en el nombre de Jesús.

19 Mas respondiendo Pedro y Juan, les dijeron: Vosotros mismos juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;

20 porque nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.

21 Y ellos, después de amenazarlos otra vez, los dejaron ir (no hallando la manera de castigarlos) por causa del pueblo, porque todos glorificaban a Dios por lo que había acontecido;

22 porque el hombre en quien se había realizado este milagro de sanidad tenía más de cuarenta años.

23 Cuando quedaron en libertad, fueron a los suyos ylescontaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.

24 Al oír ellosesto,unánimes alzaron la voz a Dios y dijeron: Oh, Señor, tú eres el quehiciste el cielo y la tierra,el mar y todo lo que en ellos hay,

25 el que por el Espíritu Santo,porboca de nuestro padre David, tu siervo, dijiste: ¿Por que se enfurecieron los gentiles,y los pueblos tramaron cosas vanas?

26 Se presentaron los reyes de la tierra,y los gobernantes se juntaron a unacontra elSeñor y contra suCristo.

27 Porque en verdad, en esta ciudad se unieron tanto Herodes como Poncio Pilato, juntamente con los gentiles y los pueblos de Israel, contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste,

28 para hacer cuanto tu mano y tu propósito habían predestinado que sucediera.

29 Y ahora, Señor, considera sus amenazas, y permite que tus siervos hablen tu palabra con toda confianza,

30 mientras extiendes tu mano para que se hagan curaciones, señales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jesús.

31 Después que oraron, el lugar donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la palabra de Dios con valor.

32 La congregación de los que creyeron era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo lo que poseía, sino que todas las cosas eran de propiedad común.

33 Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos.

34 No había, pues, ningún necesitado entre ellos, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían, traían el precio de lo vendido,

35 y lo depositaban a los pies de los apóstoles, y se distribuía a cada uno según su necesidad.

36 Y José, un levita natural de Chipre, a quien también los apóstoles llamaban Bernabé (que traducido significa hijo de consolación),

37 poseía un campo ylovendió, y trajo el dinero ylodepositó a los pies de los apóstoles.

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Hechos 5

1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una propiedad,

2 y se quedó conpartedel precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo la otra parte, la puso a los pies de los apóstoles.

3 Mas Pedro dijo: Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte conpartedel precio del terreno?

4 Mientras estabasin venderse,¿no te pertenecía? Y después de vendida, ¿no estaba bajo tu poder? ¿Por qué concebiste este asunto en tu corazón? No has mentido a los hombres sino a Dios.

5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró; y vino un gran temor sobre todos los quelosupieron.

6 Y los jóvenes se levantaron y lo cubrieron, y sacándolo, ledieron sepultura.

7 Después de un lapso como de tres horas entró su mujer, no sabiendo lo que había sucedido.

8 Y Pedro le preguntó: Dime, ¿vendisteis el terreno en tanto? Y ella dijo: Sí, ése fue el precio.

9 Entonces Pedro ledijo:¿Por qué os pusisteis de acuerdo para poner a prueba al Espíritu del Señor? Mira, los pies de los que sepultaron a tu marido están a la puerta, y te sacarántambiéna ti.

10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró. Al entrar los jóvenes, la hallaron muerta, ylasacaron yledieron sepultura junto a su marido.

11 Y vino un gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que supieron estas cosas.

12 Por mano de los apóstoles se realizaban muchas señales y prodigios entre el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.

13 Pero ninguno de los demás se atrevía a juntarse con ellos; sin embargo, el pueblo los tenía en gran estima.

14 Y más y más creyentes en el Señor, multitud de hombres y de mujeres, se añadían constantementeal número de ellos,

15 a tal punto que aun sacaban los enfermos a las calles ylostendían en lechos y camillas, para que al pasar Pedro, siquiera su sombra cayera sobre alguno de ellos.

16 También la gente de las ciudades en los alrededores de Jerusalén acudía trayendo enfermos y atormentados por espíritus inmundos, y todos eran sanados.

17 Pero levantándose el sumo sacerdote, y todos los que estaban con él (es decir, la secta de los saduceos), se llenaron de celo,

18 y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en una cárcel pública.

19 Pero un ángel del Señor, durante la noche, abrió las puertas de la cárcel, y sacándolos, dijo:

20 Id, y puestos de pie en el templo, hablad al pueblo todo el mensaje de esta Vida.

21 Habiendo oídoesto,entraron al amanecer en el templo y enseñaban. Cuando llegaron el sumo sacerdote y los que estaban con él, convocaron al concilio, es decir, a todo el senado de los hijos de Israel, y enviaronórdenesa la cárcel para que los trajeran.

22 Pero los alguaciles que fueron no los encontraron en la cárcel; volvieron, pues, e informaron,

23 diciendo: Encontramos la cárcel cerrada con toda seguridad y los guardias de pie a las puertas; pero cuando abrimos, a nadie hallamos dentro.

24 Cuando oyeron estas palabras, el capitánde la guardiadel templo y los principales sacerdotes se quedaron muy perplejos a causa de ellos,pensandoen qué terminaría aquello.

25 Pero alguien se presentó y les informó: Mirad, los hombres que pusisteis en la cárcel están en el templo enseñando al pueblo.

26 Entonces el capitán fue con los alguaciles y los trajo sin violencia (porque temían al pueblo, no fuera que los apedrearan).

27 Cuando los trajeron, los pusieron ante el concilio, y el sumo sacerdote los interrogó,

28 diciendo: Os dimos órdenes estrictas de no continuar enseñando en este nombre, y he aquí, habéis llenado a Jerusalén con vuestras enseñanzas, y queréis traer sobre nosotros la sangre de este hombre.

29 Mas respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres.

30 El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros habíais matado colgándole en una cruz.

31 A éste Dios exaltó a su diestra como Príncipe y Salvador, para dar arrepentimiento a Israel, y perdón de pecados.

32 Y nosotros somos testigos de estas cosas; ytambiénel Espíritu Santo, el cual Dios ha dado a los que le obedecen.

33 Cuando ellos oyeronesto,se sintieron profundamente ofendidos y querían matarlos.

34 Pero cierto fariseo llamado Gamaliel, maestro de la ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en el concilio y ordenó que sacaran fuera a los hombres por un momento.

35 Y les dijo: Varones de Israel, tened cuidado de lo que vais a hacer con estos hombres.

36 Porque hace algún tiempo Teudas se levantó pretendiendo ser alguien; y un grupo como de cuatrocientos hombres se unió a él. Y fue muerto, y todos los que lo seguían fueron dispersos y reducidos a nada.

37 Después de él, se levantó Judas de Galilea en los días del censo, y llevómuchagente tras sí; él también pereció, y todos los que lo seguían se dispersaron.

38 Por tanto, en este caso os digo: no tengáis nada que ver con estos hombres y dejadlos en paz, porque si este plan o acción es de los hombres, perecerá;

39 pero si es de Dios, no podréis destruirlos; no sea que os halléis luchando contra Dios.

40 Ellos aceptaron su consejo, y después de llamar a los apóstoles,losazotaron ylesordenaron que no hablaran en el nombre de Jesús ylossoltaron.

41 Ellos, pues, salieron de la presencia del concilio, regocijándose de que hubieran sido tenidos por dignos de padecer afrenta por su Nombre.

42 Y todos los días, en el templo y de casa en casa, no cesaban de enseñar y predicar a Jesúscomoel Cristo.

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Hechos 6

1 Por aquellos días, al multiplicarseel númerodelos discípulos, surgió una queja de parte de losjudíoshelenistas en contra de los judíosnativos,porque sus viudas eran desatendidas en la distribución diariade los alimentos.

2 Entonces los doce convocaron a la congregación de los discípulos, y dijeron: No es conveniente que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir mesas.

3 Por tanto, hermanos, escoged de entre vosotros siete hombres de buena reputación, llenos del EspírituSantoy de sabiduría, a quienes podamos encargar esta tarea.

4 Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra.

5 Lo propuesto tuvo la aprobación de toda la congregación, y escogieron a Esteban, un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás, un prosélito de Antioquía;

6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, y después de orar, pusieron sus manos sobre ellos.

7 Y la palabra de Dios crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Jerusalén, y muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

8 Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

9 Pero se levantaron algunos de la sinagoga llamada de los Libertos,incluyendotanto cireneos como alejandrinos, y algunos de Cilicia y de Asia, y discutían con Esteban.

10 Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.

11 Entonces, en secreto persuadieron aalgunoshombres para que dijeran: Le hemos oído hablar palabras blasfemas contra Moisés ycontraDios.

12 Y alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y cayendo sobreél, lo arrebataron ylotrajeron en presencia del concilio.

13 Y presentaron testigos falsos que dijeron: Este hombre continuamente habla en contra de este lugar santo y de la ley;

14 porque le hemos oído decir que este nazareno, Jesús, destruirá este lugar, y cambiará las tradiciones que Moisés nos legó.

15 Y al fijar la mirada en él, todos los que estaban sentados en el concilio vieron su rostro como el rostro de un ángel.

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Hechos 7

1 Y el sumo sacerdote dijo: ¿Es esto así?

2 Y él dijo: Escuchadme,hermanos y padres. El Dios de gloria apareció a nuestro padre Abraham cuando estaba en Mesopotamia, antes que habitara en Harán,

3 y le dijo: “Sal de tu tierra y de tu parentela,y ve a la tierra que yo te mostrare.”

4 Entonces él salió de la tierra de los caldeos y se radicó en Harán. Y de allí, después de la muerte de su padre,Dioslo trasladó a esta tierra en la cual ahora vosotros habitáis.

5 No le dio en ella heredad, ni siquierala medida dela planta del pie, ysin embargo,aunque no tenía hijo, prometió quese la daria en posesion a el y a su descendencia despues de el.

6 Y Dios dijo así: “Quesus descendientes serian extranjeros en una tierra extraña,y que serian esclavizados y maltratadospor cuatrocientos años.

7 “Pero yo mismo juzgare a cualquier nacion de la cual sean esclavos”–dijo Dios– “y despues de eso saldran y me serviranen este lugar.”

8 YDiosle dio el pacto de la circuncisión; y asíAbrahamvino a ser el padre de Isaac, y lo circuncidó al octavo día; e Isaacvino a ser el padrede Jacob, y Jacob de los doce patriarcas.

9 Y los patriarcas tuvieron envidia de José y lo vendieron para Egipto. Pero Dios estaba con él,

10 y lo rescató de todas sus aflicciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón, rey de Egipto, yéstelo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.

11 Entonces vino hambre sobre todo Egipto y Canaán, ycon ellagran aflicción; y nuestros padres no hallaban alimentos.

12 Pero cuando Jacob supo que había grano en Egipto, envió a nuestros padresallála primera vez.

13 En la segundavisita,José se dio a conocer a sus hermanos, y conoció Faraón el linaje de José.

14 Y José, enviandomensaje,mandó llamar a Jacob su padre y a toda su parentela,en totalsetenta y cinco personas.

15 Y Jacob descendió a Egipto, yallímurió él ytambiénnuestros padres.

16 Yde allífueron trasladados a Siquem, y puestos en el sepulcro que por una suma de dinero había comprado Abraham a los hijos de Hamor en Siquem.

17 Pero a medida que se acercaba el tiempo de la promesa que Dios había confirmado a Abraham, el pueblo crecía y se multiplicaba en Egipto,

18 hasta quesurgio otro rey enEgipto que no sabia nada deJose.

19 Esterey,obrando con astucia contra nuestro pueblo, maltrató a nuestros padres, a fin de que expusierana la muertea sus niños para que no vivieran.

20 Fue por ese tiempo que Moisés nació. Era hermoso a la vista de Dios, y fue criado por tres meses en la casa de su padre.

21 Después de ser abandonadopara morir,la hija de Faraón se lo llevó y lo crió como su propio hijo.

22 Y Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios, y era un hombre poderoso en palabras y en hechos.

23 Pero cuando iba a cumplir la edad de cuarenta años, sintió en su corazón el deseo de visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.

24 Y al ver que unode ellosera tratado injustamente, lo defendió y vengó al oprimido matando al egipcio.

25 Pensaba que sus hermanos entendían que Dios les estaba dando libertad por medio de él, pero ellos no entendieron.

26 Al día siguiente se les presentó, cuandodos deellos reñían, y trató de poner paz entre ellos, diciendo: “Varones, vosotros sois hermanos, ¿por qué os herís el uno al otro?”

27 Pero el que estaba hiriendo a su prójimo lo empujó, diciendo: “¿Quien te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros?

28 “¿Acaso quieres matarme como mataste ayer al egipcio?”

29 Al oír estas palabras, Moises huyo y se convirtio en extranjero en la tierra deMadian, donde fue padre de dos hijos.

30 Y pasados cuarenta años,se le aparecio un angelen el desierto del monteSinaí,en la llama de una zarza que ardia.

31 Al ver esto, Moisés se maravillaba de la visión, y al acercarse para ver mejor, vinoa élla voz del Señor:

32 “Yo soy elDios de tus padres,elDios deAbraham,deIsaac,y deJacob.” Moisés temblando, no se atrevía a mirar.

33 Pero elSeñor le dijo: “Quitate las sandalias de los pies,porque el lugar donde estas es tierra santa.

34 “Ciertamente he visto la opresion de mi pueblo enEgipto y he oido sus gemidos,y he descendidopara librarlos;venahora y te enviare aEgipto.”

35 Este Moisés, a quien ellos rechazaron, diciendo: “¿Quien te ha puesto por gobernante y juez?” es elmismoque Dios enviópara sergobernante y libertador con la ayuda del ángel que se le apareció en la zarza.

36 Este hombre los sacó, haciendo prodigios y señales en la tierra de Egipto, en el mar Rojo y en el desierto por cuarenta años.

37 Este es elmismoMoisés que dijo a los hijos de Israel: “Dios os levantara un profeta como yode entre vuestros hermanos.”

38 Este es el que estaba en la congregación en el desierto junto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y el que recibió palabras de vida para transmitirlas a vosotros;

39 al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que lo repudiaron, y en sus corazones regresaron a Egipto,

40 diciendo aAaron: “Haznos dioses que vayan delante de nosotros,porque a esteMoises que nos saco de la tierra deEgipto,no sabemos lo que le haya pasado.”

41 En aquellos días hicieron un becerro y ofrecieron sacrificio al ídolo, y se regocijaban en las obras de sus manos.

42 Pero Dios se apartóde ellosy los entregó para que sirvieran al ejército del cielo, como está escrito en el libro de los profetas: ¿Acaso fue a mi a quien ofrecisteis victimas y sacrificios en el desierto por cuarenta años,casa deIsrael?

43 Tambien llevasteis el tabernaculo deMoloc,y la estrella del diosRenfan,las imagenes que hicisteis para adorarlas. Yo tambien os deportare mas alla deBabilonia.

44 Nuestros padres tuvieron el tabernáculo del testimonio en el desierto, tal comolehabía ordenado que lo hiciera Aquél que habló a Moisés, conforme al modelo que había visto.

45 A su vez, habiéndolo recibido, nuestros padres lo introdujeron con Josué al tomar posesión de las naciones que Dios arrojó de delante de nuestros padres, hasta los días de David.

46 Y David halló gracia delante de Dios, y pidióel favorde hallar una morada para el Dios de Jacob.

47 Pero fue Salomón quien le edificó una casa.

48 Sin embargo, el Altísimo no habita encasashechas por manosde hombres;como dice el profeta:

49 El cielo es mi trono,y la tierra el estrado de mis pies; ¿que casa me edificareis?–dice el Señor– ¿Ocual es el lugar de mi reposo?

50 ¿No fue mi mano la que hizo todas estas cosas?

51 Vosotros, que sois duros de cerviz e incircuncisos de corazón y de oídos, resistís siempre al Espíritu Santo; como hicieron vuestros padres, así también hacéis vosotros.

52 ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que antes habían anunciado la venida del Justo, del cual ahora vosotros os hicisteis traidores y asesinos;

53 vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles ysin embargono la guardasteis.

54 Al oír esto, se sintieron profundamente ofendidos, y crujían los dientes contra él.

55 PeroEsteban,lleno del Espíritu Santo, fijos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la diestra de Dios;

56 y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre de pie a la diestra de Dios.

57 Entonces ellos gritaron a gran voz, y tapándose los oídos arremetieron a una contra él.

58 Y echándolo fuera de la ciudad, comenzaron a apedrearle; y los testigos pusieron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo.

59 Y mientras apedreaban a Esteban, él invocabaal Señory decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.

60 Y cayendo de rodillas, clamó en alta voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Habiendo dicho esto, durmió.

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