Hechos 8

1 Y Saulo estaba de completo acuerdo conellosen su muerte. En aquel día se desató una gran persecución en contra de la iglesia en Jerusalén, y todos fueron esparcidos por las regiones de Judea y Samaria, excepto los apóstoles.

2 Yalgunoshombres piadosos sepultaron a Esteban, y lloraron a gran voz por él.

3 Pero Saulo hacía estragos en la iglesia entrando de casa en casa, y arrastrando a hombres y mujeres, los echaba en la cárcel.

4 Así que los que habían sido esparcidos iban predicando la palabra.

5 Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.

6 Y las multitudes unánimes prestaban atención a lo que Felipe decía, al oír y ver las señales que hacía.

7 Porquedemuchos que tenían espíritus inmundos,éstossalíande ellosgritando a gran voz; y muchos que habían sido paralíticos y cojos eran sanados.

8 Y había gran regocijo en aquella ciudad.

9 Y cierto hombre llamado Simón, hacía tiempo que estaba ejerciendo la magia en la ciudad y asombrando a la gente de Samaria, pretendiendo ser un granpersonaje;

10 y todos, desde el menor hasta el mayor, le prestaban atención, diciendo: Este es el que se llama el Gran Poder de Dios.

11 Le prestaban atención porque por mucho tiempo los había asombrado con sus artes mágicas.

12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba las buenas nuevas del reino de Dios y el nombre de Cristo Jesús, se bautizaban, tanto hombres como mujeres.

13 Y aun Simón mismo creyó; y después de bautizarse, continuó con Felipe, y estaba atónito al ver las señales y los grandes milagros que se hacían.

14 Cuando los apóstoles queestabanen Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan,

15 quienes descendieron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo,

16 pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; sólo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús.

17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

18 Cuando Simón vio que el Espíritu se daba por la imposición de las manos de los apóstoles, les ofreció dinero,

19 diciendo: Dadme también a mí esta autoridad, de manera que todo aquel sobre quien ponga mis manos reciba el Espíritu Santo.

20 Entonces Pedro le dijo: Que tu plata perezca contigo, porque pensaste que podías obtener el don de Dios con dinero.

21 No tienes parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.

22 Por tanto, arrepiéntete de esta tu maldad, y ruega al Señor que si es posible se te perdone el intento de tu corazón.

23 Porque veo que estás en hiel de amargura y en cadena de iniquidad.

24 Pero Simón respondió y dijo: Rogad vosotros al Señor por mí, para que no me sobrevenga nada de lo que habéis dicho.

25 Y ellos, después de haber testificado solemnemente y hablado la palabra del Señor, iniciaron el regreso a Jerusalén anunciando el evangelio en muchas aldeas de los samaritanos.

26 Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, al camino que desciende de Jerusalén a Gaza. (Este es uncaminodesierto.)

27 El se levantó y fue; y he aquí, había un eunuco etíope, alto oficial de Candace, reina de los etíopes, el cual estaba encargado de todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar.

28 Regresaba sentado en su carruaje, y leía al profeta Isaías.

29 Y el Espíritu dijo a Felipe: Ve y júntate a ese carruaje.

30 Cuando Felipe se acercó corriendo, le oyó leer al profeta Isaías, yledijo: ¿Entiendes lo que lees?

31 Y él respondió: ¿Cómo podré, a menos que alguien me guíe? E invitó a Felipe a que subiera y se sentara con él.

32 El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era éste: Como oveja fue llevado al matadero;y como cordero,mudo delante del que lo trasquila,no abre el su boca.

33 En su humillacion no se le hizo justicia; ¿quien contarasu generacion? Porque su vida es quitada de la tierra.

34 El eunuco respondió a Felipe y dijo: Te ruegoque me digas,¿de quién dice esto el profeta? ¿De sí mismo, o de algún otro?

35 Entonces Felipe abrió su boca, y comenzando desde esta Escritura, le anunció el evangelio de Jesús.

36 Yendo por el camino, llegaron a unlugar donde habíaagua; y el eunuco dijo: Mira, agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado?

37 Y Felipe dijo: Si crees con todo tu corazón, puedes. Respondió él y dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.

38 Y mandó parar el carruaje; ambos descendieron al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó.

39 Al salir ellos del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y no lo vio más el eunuco, que continuó su camino gozoso.

40 Mas Felipe se encontró en Azoto, y por donde pasaba, anunciaba el evangelio en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesarea.

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Hechos 9

1 Saulo, respirando todavía amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, fue al sumo sacerdote,

2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos que pertenecieran al Camino, tanto hombres como mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén.

3 Y sucedió que mientras viajaba, al acercarse a Damasco, de repente resplandeció en su derredor una luz del cielo;

4 y al caer a tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

5 Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y Elrespondió:Yo soy Jesús a quien tú persigues;

6 levántate, entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.

7 Los hombres que iban con él se detuvieron atónitos, oyendo la voz, pero sin ver a nadie.

8 Saulo se levantó del suelo, y aunque sus ojos estaban abiertos, no veía nada; y llevándolo por la mano, lo trajeron a Damasco.

9 Y estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.

10 Había en Damasco cierto discípulo llamado Ananías; y el Señor le dijo en una visión: Ananías. Y él dijo: Heme aquí, Señor.

11 Y el Señor ledijo:Levántate y ve a la calle que se llama Derecha, y pregunta en la casa de Judas por un hombre de Tarso llamado Saulo, porque, he aquí, está orando,

12 y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista.

13 Pero Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuánto mal ha hecho a tus santos en Jerusalén,

14 y aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.

15 Pero el Señor le dijo: Ve, porque él me es un instrumento escogido, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de los reyes y de los hijos de Israel;

16 porque yo le mostraré cuánto debe padecer por mi nombre.

17 Ananías fue y entró en la casa, y después de poner las manos sobre él, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

18 Al instante cayeron de sus ojos como unas escamas, y recobró la vista; y se levantó y fue bautizado.

19 Tomó alimentos y cobró fuerzas. Y por varios días estuvo con los discípulos que estaban en Damasco.

20 Y enseguida se puso a predicar a Jesús en las sinagogas, diciendo: El es el Hijo de Dios.

21 Y todos los queloescuchaban estaban asombrados y decían: ¿No es éste el que en Jerusalén destruía a los que invocaban este nombre, yel quehabía venido aquí con este propósito: para llevarlos atados ante los principales sacerdotes?

22 Pero Saulo seguía fortaleciéndose y confundiendo a los judíos que habitaban en Damasco, demostrando que esteJesúses el Cristo.

23 Después de muchos días, los judíos tramaron deshacerse de él,

24 pero su conjura llegó al conocimiento de Saulo. Y aun vigilaban las puertas día y noche con el propósito de matarlo;

25 pero sus discípulos lo tomaron de noche y lo sacaron poruna abertura enla muralla, bajándolo en una canasta.

26 Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; y todos le temían, no creyendo que era discípulo.

27 Pero Bernabé lo tomó y lo presentó a los apóstoles, y les contó cómoSaulohabía visto al Señor en el camino, y que El le había hablado, y cómo en Damasco había hablado con valor en el nombre de Jesús.

28 Y estaba con ellos moviéndose libremente en Jerusalén, hablando con valor en el nombre del Señor.

29 También hablaba y discutía con losjudíoshelenistas; mas éstos intentaban matarlo.

30 Pero cuando los hermanoslosupieron, lo llevaron a Cesarea, yde allílo enviaron a Tarso.

31 Entretanto la iglesia gozaba de paz por toda Judea, Galilea y Samaria, y era edificada; y andando en el temor del Señor y en la fortaleza del Espíritu Santo, seguía creciendo.

32 Y mientras Pedro viajaba por todasaquellas regiones,vino también a los santos que vivían en Lida.

33 Allí encontró a un hombre llamado Eneas, que había estado postrado en cama por ocho años, porque estaba paralítico.

34 Y Pedro le dijo: Eneas, Jesucristo te sana; levántate y haz tu cama. Y al instante se levantó.

35 Todos los que vivían en Lida y en Sarón lo vieron, y se convirtieron al Señor.

36 Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita (que traducidoal griegoes Dorcas); esta mujer era rica en obras buenas y de caridad que hacía continuamente.

37 Y sucedió que en aquellos días se enfermó y murió; y lavadosu cuerpo,lo pusieron en un aposento alto.

38 Como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, al oír que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, rogándole:No tardes en venir a nosotros.

39 Entonces Pedro se levantó y fue con ellos. Cuando llegó, lo llevaron al aposento alto, y todas las viudas lo rodearon llorando, mostrando todas las túnicas y ropas que Dorcas solía hacer cuando estaba con ellas.

40 Mas Pedro, haciendo salir a todos, se arrodilló y oró, y volviéndose al cadáver, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.

41 Y él le dio la mano y la levantó; y llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva.

42 Y esto se supo en todo Jope, y muchos creyeron en el Señor.

43 YPedrose quedó en Jope muchos días con un tal Simón, curtidor.

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Hechos 10

1 Habíaen Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte llamada la Italiana,

2 piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblojudíoy oraba a Dios continuamente.

3 Como a la hora novena del día, vio claramente en una visión a un ángel de Dios que entraba adondeélestabay le decía: Cornelio.

4 Mirándolo fijamente y atemorizado,Corneliodijo: ¿Qué quieres, Señor? Y él le dijo: Tus oraciones y limosnas han ascendido como memorial delante de Dios.

5 Despacha ahoraalgunoshombres a Jope, y manda traer a unhombre llamadoSimón, que también se llama Pedro.

6 Este se hospeda con un curtidorllamadoSimón, cuya casa está junto al mar.

7 Y después que el ángel que le hablaba se había ido,Corneliollamó a dos de los criados y a un soldado piadoso de los que constantemente le servían,

8 y después de explicarles todo, los envió a Jope.

9 Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar como a la hora sexta.

10 Tuvo hambre y deseaba comer; pero mientraslepreparabanalgo de comer,le sobrevino un éxtasis;

11 y vio el cielo abierto y un objeto semejante a un gran lienzo que descendía, bajado a la tierra por las cuatro puntas;

12 había en él todaclase decuadrúpedos y reptiles de la tierra, y aves del cielo.

13 Y oyó una voz: Levántate, Pedro, mata y come.

14 Mas Pedro dijo: De ninguna manera, Señor, porque yo jamás he comido nada impuro o inmundo.

15 De nuevo, por segunda vez,llegóa él una voz: Lo que Dios ha limpiado, nolollames tú impuro.

16 Y esto sucedió tres veces, e inmediatamente el lienzo fue recogido al cielo.

17 Mientras Pedro estaba perplejopensandoen lo que significaría la visión que había visto, he aquí, los hombres que habían sido enviados por Cornelio, después de haber preguntado por la casa de Simón, aparecieron a la puerta;

18 y llamando, preguntaron si allí se hospedaba Simón, el que también se llamaba Pedro.

19 Y mientras Pedro meditaba sobre la visión, el Espíritu le dijo: Mira, tres hombres te buscan.

20 Levántate, pues, desciende y no dudes en acompañarlos, porque yo los he enviado.

21 Pedro descendió adonde estabanlos hombres, ylesdijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la causa por la que habéis venido?

22 Y ellos dijeron: A Cornelio el centurión, un hombre justo y temeroso de Dios, y que es muy estimado por toda la nación de los judíos,lefue ordenado por un santo ángel que te hiciera venir a su casa para oír tus palabras.

23 Entonces los invitó a entrar y los hospedó. Al día siguiente se levantó y fue con ellos, y algunos de los hermanos de Jope lo acompañaron.

24 Al otro día entró en Cesarea. Cornelio los estaba esperando y había reunido a sus parientes y amigos íntimos.

25 Y sucedió que cuando Pedro iba a entrar, Cornelio salió a recibirlo, y postrándose a sus pies,loadoró.

26 Mas Pedro lo levantó, diciendo: Ponte de pie; yo también soy hombre.

27 Y conversando con él, entró y halló mucha gente reunida.

28 Y les dijo: Vosotros sabéis cuán ilícito es para un judío asociarse con un extranjero o visitarlo, pero Dios me ha mostrado que a ningún hombre debo llamar impuro o inmundo;

29 por eso, cuando fui llamado, vine sin poner ninguna objeción. Pregunto, pues, ¿por qué causa me habéis enviado a llamar?

30 Y Cornelio dijo: A esta misma hora, hace cuatro días, estaba yo orando en mi casa a la hora novena; y he aquí, un hombre con vestiduras resplandecientes, se puso delante de mí,

31 y dijo: “Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus obras de caridad han sido recordadas delante de Dios.

32 “Envía, pues, a Jope, y haz llamar a Simón, que también se llama Pedro; él está hospedado en casa de Simónelcurtidor, junto al mar.”

33 Por tanto, envié por ti al instante, y has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí presentes delante de Dios, para oír todo lo que el Señor te ha mandado.

34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: Ciertamenteahoraentiendo que Dios no hace acepción de personas,

35 sino que en toda nación el que le teme y hace lo justo, le es acepto.

36 El mensaje que El envió a los hijos de Israel, predicando paz por medio de Jesucristo, que El es Señor de todos;

37 vosotros mismos sabéis lo que ocurrió en toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que Juan predicó.

38 Vosotros sabéiscómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con El.

39 Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. Y también le dieron muerte, colgándole en una cruz.

40 A éste Dios le resucitó al tercer día e hizo que se manifestara,

41 no a todo el pueblo, sino a los testigos que fueron escogidos de antemano por Dios,es decir,a nosotros que comimos y bebimos con El después que resucitó de los muertos.

42 Y nos mandó predicar al pueblo, y testificar con toda solemnidad que este Jesús es el que Dios ha designado como Juez de los vivos y de los muertos.

43 De éste dan testimonio todos los profetas, de que por su nombre, todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados.

44 Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje.

45 Y todos los creyentesque erande la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles,

46 pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios. Entonces Pedro dijo:

47 ¿Puede acaso alguien negar el agua para que sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo lo mismo que nosotros?

48 Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Entonces le pidieron que se quedaracon ellosunos días.

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Hechos 11

1 Los apóstoles y los hermanos que estaban por toda Judea oyeron que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.

2 Y cuando Pedro subió a Jerusalén, los que eran de la circuncisión le reprocharon,

3 diciendo: Tú entraste en casa de incircuncisos y comiste con ellos.

4 Entonces Pedro comenzó a explicarles en ordenlo sucedido, diciendo:

5 Estaba yo en la ciudad de Jope orando, y vi en éxtasis una visión: un objeto semejante a un gran lienzo que descendía, bajado del cielo por las cuatro puntas, y vino hasta mí.

6 Cuando fijé mis ojos en él y lo observaba, vi cuadrúpedos terrestres, fieras, reptiles y aves del cielo.

7 También oí una voz que me decía: “Levántate Pedro, mata y come.”

8 Pero yo dije: “De ninguna manera, Señor, porque nada impuro o inmundo ha entrado jamás en mi boca.”

9 Pero una voz del cielo respondió por segunda vez: “Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro.”

10 Esto sucedió tres veces, y todo volvió a ser llevado arriba al cielo.

11 Y he aquí, en aquel momento se aparecieron tres hombres delante de la casa donde estábamos, los cuales habían sido enviados a mí desde Cesarea.

12 Y el Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. Estos seis hermanos fueron también conmigo y entramos en la casa deaquelhombre,

13 y él nos contó cómo había visto al ángel de pie en su casa, el cual le dijo: “Envía a Jope y haz traer a Simón, que también se llama Pedro,

14 quien te dirá palabras por las cuales serás salvo, tú y toda tu casa.”

15 Cuando comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, tal comolo hizosobre nosotros al principio.

16 Entonces me acordé de las palabras del Señor, cuando dijo: “Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.”

17 Por tanto, si Dios les dio a ellos el mismo don que también nosdioa nosotros después de creer en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poder estorbar a Dios?

18 Y al oír esto se calmaron, y glorificaron a Dios, diciendo: Así que también a los gentiles ha concedido Dios el arrepentimientoque conducea la vida.

19 Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que sobrevino cuandola muerte deEsteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando la palabra a nadie, sino sólo a los judíos.

20 Pero había algunos de ellos, hombres de Chipre y de Cirene, los cuales al llegar a Antioquía, hablaban también a los griegos, predicando al Señor Jesús.

21 Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número que creyó se convirtió al Señor.

22 Y la noticia de esto llegó a oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía,

23 el cual, cuando vino y vio la gracia de Dios, se regocijó y animaba a todos para que con corazón firme permanecieranfielesal Señor;

24 porque era un hombre bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.

25 YBernabésalió rumbo a Tarso para buscar a Saulo;

26 y cuando lo encontró, lo trajo a Antioquía. Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

27 Por aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía.

28 Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra. Y esto ocurrió durante elreinadode Claudio.

29 Los discípulos, conforme a lo que cada uno tenía, determinaron enviaruna contribuciónpara el socorro de los hermanos que habitaban en Judea.

30 Y así lo hicieron, mandándola a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

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Hechos 12

1 Por aquel tiempo el rey Herodes echó mano a algunos que pertenecían a la iglesia para maltratarlos.

2 E hizo matar a espada a Jacobo, el hermano de Juan.

3 Y viendo que esto agradaba a los judíos, hizo arrestar también a Pedro. Esto sucedió durante los días de los panes sin levadura.

4 Y habiéndolo tomado preso, lo puso en la cárcel, entregándolo a cuatro piquetes de soldados para que lo guardaran, con la intención de llevarlo ante el pueblo después de la Pascua.

5 Así pues, Pedro era custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía oración ferviente a Dios por él.

6 Y esa noche, cuando Herodes estaba a punto de sacarlo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas; y unos guardias delante de la puerta custodiaban la cárcel.

7 Y he aquí, se le apareció un ángel del Señor, y una luz brilló en la celda; yel ángeltocó a Pedro en el costado, y lo despertó diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas cayeron de sus manos.

8 Y el ángel le dijo: Vístete y ponte las sandalias. Y así lo hizo. Y le dijoel ángel:Envuélvete en tu manto y sígueme.

9 Y saliendo,loseguía, y no sabía que lo que hacía el ángel era de verdad, sino que creía ver una visión.

10 Cuando habían pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que conduce a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salieron y siguieron por una calle, y enseguida el ángel se apartó de él.

11 Cuando Pedro volvió en sí, dijo: Ahora sé en verdad que el Señor ha enviado a su ángel, y me ha rescatado de la mano de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos.

12 Al darse cuentade esto,fue a la casa de María, la madre de Juan, llamado también Marcos, donde muchos estaban reunidos y oraban.

13 Y cuando llamó a la puerta de la entrada, una sirvienta llamada Rode salió a ver quién era.

14 Al reconocer la voz de Pedro, de alegría no abrió la puerta, sino que corrió adentro y anunció que Pedro estaba a la puerta.

15 Y ellos le dijeron: ¡Estás loca! Pero ella insistía en que así era. Y ellos decían: Es su ángel.

16 Mas Pedro continuaba llamando; y cuando ellos abrieron, lo vieron y se asombraron.

17 Y haciéndoles señal con la mano para que guardaran silencio, les contó cómo el Señor lo había sacado de la cárcel. Ylesdijo: Informad de estas cosas a Jacobo y a los hermanos. Entonces salió, y se fue a otro lugar.

18 Cuando se hizo de día, hubo un alboroto no pequeño entre los soldadossobrequé habría sido de Pedro.

19 Y Herodes, después de buscarlo y no encontrarlo,interrogó a los guardias y ordenó que los llevaranpara ejecutarlos. Después descendió de Judea a Cesarea, y se quedó allí por un tiempo.

20 Herodesestaba muy enojado con los de Tiro y de Sidón; pero ellos, de común acuerdo se presentaron ante él, y habiéndose ganado a Blasto, camarero del rey, pedían paz pues su territorio era abastecido por el del rey.

21 El día señalado, Herodes, vestido con ropa real, se sentó en la tribuna y les arengaba.

22 Y la gente gritaba: ¡Voz de un dios y no de un hombrees ésta!

23 Al instante un ángel del Señor lo hirió, por no haber dado la gloria a Dios; y murió comido de gusanos.

24 Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba.

25 Y Bernabé y Saulo regresaron de Jerusalén después de haber cumplido su misión, llevandoconsigoa Juan, llamado también Marcos.

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Hechos 13

1 En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.

2 Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.

3 Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron.

4 Ellos, pues, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia y de allí se embarcaron para Chipre.

5 Llegados a Salamina, proclamaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos; y tenían también a Juan de ayudante.

6 Después de haber recorrido toda la isla hasta Pafos, encontraron a cierto mago, un falso profeta judío llamado Barjesús,

7 que estaba con el procónsul Sergio Paulo, hombre inteligente. Este hizo venir a Bernabé y a Saulo, y deseaba oír la palabra de Dios.

8 Pero Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), se les oponía, tratando de desviar de la fe al procónsul.

9 Entonces Saulo,llamadotambién Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando la mirada en él,

10 dijo: Tú, hijo del diablo, que estás lleno de todo engaño y fraude, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de torcer los caminos rectos del Señor?

11 Ahora, he aquí, la mano del Señor está sobre ti; te quedarás ciego y no verás el sol por algún tiempo. Al instante niebla y oscuridad cayeron sobre él, e iba buscando quien lo guiara de la mano.

12 Entonces el procónsul, cuando vio lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor.

13 Pablo y sus compañeros zarparon de Pafos, y llegaron a Perge de Panfilia; pero Juan, apartándose de ellos, regresó a Jerusalén,

14 mas ellos, saliendo de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y en el día de reposo entraron a la sinagoga y se sentaron.

15 Después de la lectura de la ley y los profetas, los oficiales de la sinagoga les mandaron a decir: Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.

16 Pablo se levantó, y haciendo señal con la mano, dijo: Hombres de Israel, y vosotros que teméis a Dios, escuchad:

17 El Dios de este pueblo de Israel, escogió a nuestros padres y engrandeció al pueblo durante su estancia en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella.

18 Y por un período como de cuarenta años los soportó en el desierto.

19 Después de destruir siete naciones en la tierra de Canaán, repartió sus tierras en herencia;todo esto durócomo cuatrocientos cincuenta años.

20 Y después de esto,lesdio jueces hasta el profeta Samuel.

21 Entonces ellos pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, durante cuarenta años.

22 Después de quitarlo, les levantó por rey a David, del cual Dios también testificó y dijo: “He hallado aDavid,hijode Isaí,un hombre conforme a mi corazon, que hará toda mi voluntad.”

23 De la descendencia de éste, conforme a la promesa, Dios ha dado a Israel un Salvador, Jesús,

24 después de que Juan predicó, antes de su venida, un bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel.

25 Cuando Juan estaba a punto de terminar su carrera, decía: “¿Quién pensáis que soy yo? Yo no soyel Cristo;mas he aquí, viene tras mí uno de quien yo no soy digno de desatar las sandalias de sus pies.”

26 Hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros teméis a Dios, a nosotros nos es enviada la palabra de esta salvación.

27 Pues los que habitan en Jerusalén y sus gobernantes, sin reconocerle a El ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, cumplieronestas escrituras,condenándole.

28 Y aunque no hallaron causa paradarlemuerte, pidieron a Pilato que le hiciera matar.

29 Y cuando habían cumplido todo lo que estaba escrito acerca de El, le bajaron de la cruz y le pusieron en un sepulcro.

30 Pero Dios le levantó de entre los muertos;

31 y por muchos días se apareció a los que habían subido con El de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo.

32 Y nosotros os anunciamos la buena nueva de que la promesa hecha a los padres,

33 Dios la ha cumplido a nuestros hijos al resucitar a Jesús, como también está escrito en el salmo segundo: Hijo mio eres tu;yo te he engendrado hoy.

34 Y en cuanto aque le resucitó de entre los muertos para nunca más volver a corrupción,Diosha hablado de esta manera: Os dare las santasyfielesmisericordiasprometidasaDavid.

35 Por tanto dice también en otrosalmo:No permitirasque tuSantovea corrupcion.

36 Porque David, después de haber servido el propósito de Dios en su propia generación, durmió, y fue sepultado con sus padres, y vio corrupción.

37 Pero aquel a quien Dios resucitó no vio corrupción.

38 Por tanto, hermanos, sabed que por medio de El os es anunciado el perdón de los pecados;

39 y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de El, todo aquel que cree es justificado.

40 Tened, pues, cuidado de que no venga sobrevosotrosaquello de que se habla en los profetas:

41 Mirad,burladores,maravillaos y pereced;porque yo hago una obra en vuestros dias,una obra que nunca creeriais aunque alguno os la describiera.

42 Al salir Pablo y Bernabé, la gente les rogaba que el siguiente día de reposo les hablaran de estas cosas.

43 Y terminadala reunión dela sinagoga, muchos de los judíos y de los prosélitos temerosos de Dios siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes, hablándoles, les instaban a perseverar en la gracia de Dios.

44 El siguiente día de reposo casi toda la ciudad se reunió para oír la palabra del Señor.

45 Pero cuando los judíos vieron la muchedumbre, se llenaron de celo, y blasfemando, contradecían lo que Pablo decía.

46 Entonces Pablo y Bernabé hablaron con valor y dijeron: Era necesario que la palabra de Dios os fuera predicada primeramente a vosotros; mas ya que la rechazáis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles.

47 Porque así nos lo ha mandado el Señor: Te he puesto como luz para los gentiles,a fin de que llevesla salvacion hasta los confines de la tierra.

48 Oyendo esto los gentiles, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor; y creyeron cuantos estaban ordenados a vida eterna.

49 Y la palabra del Señor se difundía por toda la región.

50 Pero los judíos instigaron a las mujeres piadosasydistinguidas, y a los hombres más prominentes de la ciudad, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de su comarca.

51 Entonces éstos sacudieron el polvo de sus pies contra ellos y se fueron a Iconio.

52 Y los discípulos estaban continuamente llenos de gozo y del Espíritu Santo.

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Hechos 14

1 Aconteció que en Iconio entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud, tanto de judíos como de griegos.

2 Pero los judíos que no creyeron, excitaron y llenaron de odio los ánimos de los gentiles contra los hermanos.

3 Con todo, se detuvieronallímucho tiempo hablando valientementeconfiadosen el Señor que confirmaba la palabra de su gracia, concediendo que se hicieran señales y prodigios por medio de sus manos.

4 Pero la multitud de la ciudad estaba dividida, y unos estaban con los judíos y otros con los apóstoles.

5 Y cuando los gentiles y los judíos, con sus gobernantes, prepararon un atentado para maltratarlos y apedrearlos,

6 los apóstolesse dieron cuenta de ello y huyeron a las ciudades de Licaonia, Listra, Derbe, y sus alrededores;

7 y allí continuaron anunciando el evangelio.

8 Yhabíaen Listra un hombrequeestaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo desde el seno de su madreyque nunca había andado.

9 Este escuchaba hablar a Pablo, el cual, fijando la mirada en él, y viendo que tenía fe para ser sanado,

10 dijo con fuerte voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él dio un salto y anduvo.

11 Cuando la multitud vio lo que Pablo había hecho, alzaron la voz, diciendo en el idioma de Licaonia: Los dioses se han hecho semejantes a hombres y han descendido a nosotros.

12 Y llamaban a Bernabé, Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque éste era el que dirigía la palabra.

13 Y el sacerdote de Júpiter, cuyotemploestaba en las afueras de la ciudad, trajo toros y guirnaldas a las puertas, y quería ofrecer sacrificios juntamente con la multitud.

14 Pero cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas y se lanzaron en medio de la multitud, gritando

15 y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis estas cosas? Nosotros también somos hombres de igual naturaleza que vosotros, y os anunciamos el evangelio para que os volváis de estas cosas vanas a un Dios vivo,que hizo el cielo,la tierra,el mar,y todo lo que en ellos hay;

16 el cual en las generaciones pasadas permitió que todas las naciones siguieran sus propios caminos;

17 y sin embargo, no dejó de dar testimonio de sí mismo, haciendo bien y dándoos lluvias del cielo y estaciones fructíferas, llenando vuestros corazones de sustento y de alegría.

18 Yaundiciendo estas palabras, apenas pudieron impedir que las multitudes les ofrecieran sacrificio.

19 Pero vinieronalgunosjudíos de Antioquía y de Iconio, y habiendo persuadido a la multitud, apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto.

20 Pero mientras los discípulos lo rodeaban, él se levantó y entró en la ciudad. Y al día siguiente partió con Bernabé a Derbe.

21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía,

22 fortaleciendo los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que perseveraran en la fe, ydiciendo:Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

23 Después que les designaron ancianos en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.

24 Pasaron por Pisidia y llegaron a Panfilia.

25 Y después de predicar la palabra en Perge, descendieron a Atalia;

26 y de allí se embarcaron para Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido.

27 Cuando llegaron y reunieron a la iglesia, informaron de todas las cosas que Dios había hecho con ellos, y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

28 Y se quedaron mucho tiempo con los discípulos.

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Hechos 15

1 Y algunos descendieron de Judea y enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.

2 Como Pablo y Bernabé tuvieran gran disensión y debate con ellos,los hermanosdeterminaron que Pablo y Bernabé, y algunos otros de ellos subieran a Jerusalén a los apóstoles y a los ancianos para tratar esta cuestión.

3 Así que, siendo enviados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, relatando detalladamente la conversión de los gentiles, y causaban gran gozo a todos los hermanos.

4 Cuando llegaron a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos, e informaron de todo lo que Dios había hecho con ellos.

5 Pero algunos de la secta de los fariseos que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos y mandarles que guarden la ley de Moisés.

6 Entonces los apóstoles y los ancianos se reunieron para considerar este asunto.

7 Y después de mucho debate, Pedro se levantó y les dijo: Hermanos, vosotros sabéis que en los primeros días Dios escogió de entre vosotros que por mi boca los gentiles oyeran la palabra del evangelio y creyeran.

8 Y Dios, que conoce el corazón, les dio testimonio dándoles el Espíritu Santo, así como tambiénnos lo dioa nosotros;

9 y ninguna distinción hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones.

10 Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios poniendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?

11 Creemos más bien que somos salvos por la gracia del Señor Jesús, de la misma manera que ellos también lo son.

12 Toda la multitud hizo silencio, y escuchaban a Bernabé y a Pablo, que relataban las señales y prodigios que Dios había hecho entre los gentiles por medio de ellos.

13 Cuando terminaron de hablar, Jacobo respondió, diciendo: Escuchadme, hermanos.

14 Simón ha relatado cómo Dios al principio tuvo a bien tomar de entre los gentiles un pueblo para su nombre.

15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito:

16 Despues de esto volvere,y reedificare el tabernaculodeDavid que ha caido. Yreedificare sus ruinas,y lo levantare de nuevo,

17 para que el resto de los hombres busque alSeñor,y todos los gentilesque son llamados por mi nombre,

18 dice elSeñor,que hace saber todo estodesde tiempos antiguos.

19 Por tanto, yo opino que no molestemos a los que de entre los gentiles se convierten a Dios,

20 sino que les escribamos que se abstengan de cosas contaminadas por los ídolos, de fornicación, de lo estrangulado y de sangre.

21 Porque Moisés desde generaciones antiguas tiene en cada ciudad quienes lo prediquen, pues todos los días de reposo es leído en las sinagogas.

22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la iglesia, escoger de entre ellosalgunoshombres para enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres prominentes entre los hermanos,

23 y enviaron esta carta con ellos: Los apóstoles, y los hermanos que son ancianos, a los hermanos en Antioquía, Siria y Cilicia que son de los gentiles, saludos.

24 Puesto que hemos oído que algunos de entre nosotros, a quienes no autorizamos, os han inquietado consuspalabras, perturbando vuestras almas,

25 nos pareció bien, habiendo llegado a un común acuerdo, escogeralgunoshombres para enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo,

26 hombres que han arriesgado su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

27 Por tanto, hemos enviado a Judas y a Silas, quienes también os informarán las mismas cosas verbalmente.

28 Porque pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros mayor carga que estascosasesenciales:

29 que os abstengáis de cosas sacrificadas a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación. Si os guardáis de tales cosas, bien haréis. Pasadlo bien.

30 Así que ellos, después de ser despedidos, descendieron a Antioquía; y reuniendo a la congregación, entregaron la carta;

31 y cuando la leyeron, se regocijaron por el consueloque les impartía.

32 Siendo Judas y Silas también profetas, exhortaron y confortaron a los hermanos con un largo mensaje.

33 Y después de pasarallíalgún tiempo, fueron despedidos en paz por los hermanospara volvera aquellos que los habían enviado.

34 Pero a Silas le pareció bien quedarse allí.

35 Mas Pablo y Bernabé se quedaron en Antioquía, enseñando y predicando con muchos otros, la palabra del Señor.

36 Después de algunos días Pablo dijo a Bernabé: Volvamos y visitemos a los hermanos en todas las ciudades donde hemos proclamado la palabra del Señor,para vercómo están.

37 Bernabé quería llevar también con ellos a Juan, llamado Marcos,

38 pero Pablo consideraba que no debían llevar consigo a quien los había desertado en Panfilia y no los había acompañado en la obra.

39 Se produjo un desacuerdo tan grande que se separaron el uno del otro, y Bernabé tomó consigo a Marcos y se embarcó rumbo a Chipre.

40 Mas Pablo escogió a Silas y partió, siendo encomendado por los hermanos a la gracia del Señor.

41 Y viajaba por Siria y Cilicia confirmando a las iglesias.

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Hechos 16

1 Llegó también a Derbe y a Listra. Y estaba allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego,

2 del cual hablaban elogiosamente los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.

3 Pablo quiso que éste fuera con él, y lo tomó y lo circuncidó por causa de los judíos que había en aquellas regiones, porque todos sabían que su padre era griego.

4 Y conforme pasaban por las ciudades, entregaban los acuerdos tomados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que los observaran.

5 Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y diariamente crecían en número.

6 Pasaron por la región de Frigia y Galacia, habiendo sido impedidos por el Espíritu Santo de hablar la palabra en Asia,

7 y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió.

8 Y pasando por Misia, descendieron a Troas.

9 Por la noche se le mostró a Pablo una visión: un hombre de Macedonia estaba de pie, suplicándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos.

10 Cuando tuvo la visión, enseguida procuramos ir a Macedonia, persuadidos de que Dios nos había llamado para anunciarles el evangelio.

11 Así que, zarpando de Troas, navegamos con rumbo directo a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis,

12 y de allí a Filipos, que es una ciudad principal de la provincia de Macedonia, una coloniaromana; en esta ciudad nos quedamos por varios días.

13 Y en el día de reposo salimos fuera de la puerta, a la orilla de un río, donde pensábamos que habría un lugar de oración; nos sentamos y comenzamos a hablar a las mujeres que se habían reunido.

14 Y estaba escuchando cierta mujer llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, vendedora de telas de púrpura, que adoraba a Dios; y el Señor abrió su corazón para que recibiera lo que Pablo decía.

15 Cuando ella y su familia se bautizaron,nosrogó, diciendo: Si juzgáis que soy fiel al Señor, venid a mi casa y quedaosen ella.Y nos persuadióa ir.

16 Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando.

17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación.

18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradandoestoa Pablo, se volvió y dijo al espíritu: ¡Te ordeno, en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella! Y salió en aquel mismo momento.

19 Pero cuando sus amos vieron que se les había ido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, ylosarrastraron hasta la plaza, ante las autoridades;

20 y después de haberlos presentado a los magistrados superiores, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad,

21 y proclaman costumbres que no nos es lícito aceptar ni observar, puesto que somos romanos.

22 La multitud se levantó a una contra ellos, y los magistrados superiores, rasgándoles sus ropas, ordenaron quelosazotaran con varas.

23 Y después de darles muchos azotes, los echaron en la cárcel, ordenando al carcelero que los guardara con seguridad;

24 el cual, habiendo recibido esa orden, los echó en el calabozo interior y les aseguró los pies en el cepo.

25 Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban.

26 De repente se produjo un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel fueron sacudidos; al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron.

27 Al despertar el carcelero y ver abiertas todas las puertas de la cárcel, sacó su espada y se iba a matar, creyendo que los prisioneros se habían escapado.

28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí.

29 Entonces él pidió luz y se precipitó adentro, y temblando, se postró ante Pablo y Silas,

30 y después de sacarlos, dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?

31 Ellos respondieron: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú ytodatu casa.

32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.

33 Y él los tomó en aquellamismahora de la noche, y les lavó las heridas; enseguida fue bautizado, él y todos los suyos.

34 Llevándolos a su hogar, les dio de comer, y se regocijó grandemente por haber creído en Dios con todos los suyos.

35 Cuando se hizo de día, los magistrados superiores enviaron a sus oficiales, diciendo: Suelta a esos hombres.

36 El carcelero comunicó a Pablo estas palabras,diciendo:Los magistrados superiores han dado orden de que se os suelte. Así que, salid ahora e id en paz.

37 Mas Pablo les dijo: Aunque somos ciudadanos romanos, nos han azotado públicamente sin hacernos juicio y nos han echado a la cárcel; ¿y ahora nos sueltan en secreto? ¡De ninguna manera! Que ellos mismos vengan a sacarnos.

38 Y los oficiales informaron esto a los magistrados superiores, y al saber que eran romanos, tuvieron temor.

39 Entonces vinieron, y les suplicaron, y después de sacarlos, les rogaban que salieran de la ciudad.

40 Cuando salieron de la cárcel, fueron acasa deLidia, y al ver a los hermanos, los consolaron y partieron.

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Hechos 17

1 Después de pasar por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos.

2 Y Pablo, según su costumbre, fue a ellos y por tres días de reposo discutió con ellosbasándoseen las Escrituras,

3 explicando y presentando evidencia de que era necesario que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos, ydiciendo:Este Jesús, a quien yo os anuncio, es el Cristo.

4 Algunos de ellos creyeron, y se unieron a Pablo y a Silas, juntamente con una gran multitud de griegos temerosos de Dios y muchas de las mujeres principales.

5 Pero los judíos, llenos de envidia, llevaron algunos hombres malvados de la plaza pública, organizaron una turba y alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo.

6 Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos de los hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Esos que han trastornado al mundo han venido acá también;

7 y Jasón los ha recibido, y todos ellos actúan contra los decretos del César, diciendo que hay otro rey, Jesús.

8 Y alborotaron a la multitud y a las autoridades de la ciudad que oían esto.

9 Pero después de recibir una fianza de Jasón y de los otros, los soltaron.

10 Enseguida los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas a Berea, los cuales, al llegar, fueron a la sinagoga de los judíos.

11 Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras,para versi estas cosas eran así.

12 Por eso muchos de ellos creyeron, así como también un buen número de griegos, hombres y mujeres de distinción.

13 Pero cuando los judíos de Tesalónica supieron que la palabra de Dios había sido proclamada por Pablo también en Berea, fueron también allá para agitar y alborotar a las multitudes.

14 Entonces los hermanos inmediatamente enviaron a Pablo para que fuera hasta el mar; pero Silas y Timoteo se quedaron allí.

15 Los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas; y después de recibir órdenes de que Silas y Timoteo se unieran a él lo más pronto posible, partieron.

16 Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía dentro de él al contemplar la ciudad llena de ídolos.

17 Así que discutía en la sinagoga con los judíos y con losgentilestemerosos de Dios, y diariamente en la plaza con los que estuvieran presentes.

18 También disputaban con él algunos de los filósofos epicúreos y estoicos. Y algunos decían: ¿Qué quiere decir este palabrero? Y otros: Parece ser un predicador de divinidades extrañas–porquelespredicaba a Jesús y la resurrección.

19 Lo tomaron y lo llevaron al Areópago, diciendo: ¿Podemos saber qué es esta nueva enseñanza que proclamas?

20 Porque te oímos decir cosas extrañas; por tanto, queremos saber qué significan.

21 (Pues todos los atenienses y los extranjeros de visita allí, no pasaban el tiempo en otra cosa sino en decir o en oír algo nuevo.)

22 Entonces Pablo poniéndose en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, percibo que sois muy religiosos en todo sentido.

23 Porque mientras pasaba y observaba los objetos de vuestra adoración, hallé también un altar con esta inscripción: AL DIOS DESCONOCIDO. Pues lo que vosotros adoráis sin conocer, eso os anuncio yo.

24 El Dios que hizo el mundo y todo lo que en élhay, puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manosde hombres,

25 ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que El da a todos vida y aliento y todas las cosas;

26 y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinadosustiempos señalados y los límites de su habitación,

27 para que buscaran a Dios, si de alguna manera, palpando, le hallen, aunque no está lejos de ninguno de nosotros;

28 porque en El vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de vuestros mismos poetas han dicho: “Porque también nosotros somos linaje suyo.”

29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la naturaleza divina sea semejante a oro, plata o piedra, esculpidos por el arte y el pensamiento humano.

30 Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan,

31 porque El ha establecido un día en el cual juzgará al mundo en justicia, por medio de un Hombre a quien ha designado, habiendo presentado pruebas a todos los hombres al resucitarle de entre los muertos.

32 Y cuando oyeron de la resurrección de los muertos, algunos se burlaban, pero otros dijeron: Te escucharemos otra vez acerca de esto.

33 Entonces Pablo salió de entre ellos.

34 Pero algunos se unieron a él y creyeron, entre los cuales estaban Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris y otros con ellos.

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