Hechos 28

1 Y una vez que ellos estaban a salvo, nos enteramos de que la isla se llamaba Malta.

2 Y los habitantes nos mostraron toda clase de atenciones, porque a causa de la lluvia que caía y del frío, encendieron una hoguera y nos acogieron a todos.

3 Pero cuando Pablo recogió una brazada de leña y la echó al fuego, una víbora salió huyendo del calor y se le prendió en la mano.

4 Y los habitantes, al ver el animal colgando de su mano, decían entre sí: Sin duda que este hombre es un asesino, pues aunque fue salvado del mar, Justicia no le ha concedido vivir.

5 Pablo,sin embargo, sacudiendola mano,arrojó el animal al fuego y no sufrió ningún daño.

6 Y ellos esperaban que comenzara a hincharse, o que súbitamente cayera muerto. Pero después de esperar por largo rato, y de no observar nada anormal en él, cambiaron de parecer y decían que era un dios.

7 Y cerca de allí había unas tierras que pertenecían al hombre principal de la isla, que se llamaba Publio, el cual nos recibió y nos hospedó con toda amabilidad por tres días.

8 Y sucedió que el padre de Publio yacíaen cama,enfermo con fiebre y disentería; y Pablo entró averlo, y después de orar puso las manos sobre él, y lo sanó.

9 Cuando esto sucedió, los demás habitantes de la isla que tenían enfermedades veníana ély eran curados.

10 También nos honraron con muchas demostraciones de respeto, y cuando estábamos para zarpar,nossuplieron con todo lo necesario.

11 Después de tres meses, nos hicimos a la vela en una nave alejandrina que había invernado en la isla, y que tenía por insignia a los Hermanos Gemelos.

12 Cuando llegamos a Siracusa, nos quedamos allí por tres días.

13 Y zarpando de allí, seguimosla costahasta llegar a Regio. Y al día siguiente se levantó un viento del sur, y en dos días llegamos a Puteoli.

14 Allí encontramosalgunoshermanos, que nos invitaron a permanecer con ellos por siete días. Y así llegamos a Roma.

15 Cuando los hermanos tuvieron noticia de nuestra llegada, vinieron desde allá a recibirnos hasta el Foro de Apio y Las Tres Tabernas; y cuando Pablo los vio, dio gracias a Dios y cobró ánimo.

16 Cuando entramos en Roma, el centurión entregó los presos al prefecto militar, pero a Pablo se le permitió vivir aparte, con el soldado que lo custodiaba.

17 Y aconteció que tres días despuésPabloconvocó a los principales de los judíos, y cuando se reunieron, les dijo: Hermanos, sin haber hecho yo nada contra nuestro pueblo ni contra las tradiciones de nuestros padres, desde Jerusalén fui entregado preso en manos de los romanos,

18 los cuales, cuando me interrogaron, quisieron ponerme en libertad, pues no encontraron causa para condenarme a muerte.

19 Pero cuando los judíos se opusieron, me vi obligado a apelar al César,perono porque tuviera acusación alguna contra mi pueblo.

20 Por tanto, por esta razón he pedido veros y hablaros, porque por causa de la esperanza de Israel llevo esta cadena.

21 Y ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido cartas de Judea sobre ti, ni ha venido aquí ninguno de los hermanos que haya informado o hablado algo malo acerca de ti.

22 Pero deseamos oír de ti lo que enseñas, porque lo que sabemos de esta secta es que en todas partes se habla contra ella.

23 Y habiéndole fijado un día, vinieron en gran número adonde él posaba, y desde la mañana hasta la tarde les explicaba testificando fielmente sobre el reino de Dios, y procurando persuadirlos acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

24 Algunos eran persuadidos con lo que se decía, pero otros no creían.

25 Y al no estar de acuerdo entre sí, comenzaron a marcharse después de que Pablo dijo unaúltimapalabra: Bien habló el Espíritu Santo a vuestros padres por medio de Isaías el profeta,

26 diciendo: Ve a este pueblo y di: “Al oir oireis,y no entendereis;y viendo vereis,y no percibireis;

27 porque el corazon de este pueblo se ha vuelto insensible,y con dificultad oyen con sus oidos;y sus ojos han cerrado;no sea que vean con los ojos,y oigan con los oidos,y entiendan con el corazon,y se conviertan,y yo los sane.”

28 Sabed, por tanto, que esta salvación de Dios ha sido enviada a los gentiles. Ellos sí oirán.

29 Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí.

30 YPablose quedó por dos años enteros en la habitación que alquilaba, y recibía a todos los que iban a verlo,

31 predicando el reino de Dios, y enseñando todo lo concerniente al Señor Jesucristo con toda libertad, sin estorbo.

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Juan 1

1 En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.

2 El estaba en el principio con Dios.

3 Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

4 En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5 Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.

6 Vinoal mundoun hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juan.

7 Este vino como testigo, para testificar de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él.

8 No era él la luz, sinoque vinopara dar testimonio de la luz.

9 Existía la luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre.

10 En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de El, y el mundo no le conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios,es decir,a los que creen en su nombre,

13 que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.

14 Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

15 Juan dio testimonio de El y clamó, diciendo: Este era del que yo decía: “El que viene después de mí, es antes de mí, porque era primero que yo.”

16 Pues de su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia.

17 Porque la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo.

18 Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Elleha dado a conocer.

19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas de Jerusalén a preguntarle: ¿Quién eres tú?

20 Y él confesó y no negó; confesó: Yo no soy el Cristo.

21 Y le preguntaron: ¿Entonces, qué? ¿Eres Elías? Y él dijo: No soy. ¿Eres el profeta? Y respondió: No.

22 Entonces le dijeron: ¿Quién eres?, para que podamos dar respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?

23 El dijo: Yo soyla voz del que clama en el desierto: “Enderezad el camino delSeñor”, como dijo el profeta Isaías.

24 Los que habían sido enviados eran de los fariseos.

25 Y le preguntaron, y le dijeron: Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?

26 Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo en agua,peroentre vosotros está Uno a quien no conocéis.

27 El esel que viene después de mí, a quien yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia.

28 Estas cosas sucedieron en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

29 Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

30 Este es aquel de quien yo dije: “Después de mí viene un hombre que es antes de mí porque era primero que yo.”

31 Y yo no le conocía, pero para que El fuera manifestado a Israel, por esto yo vine bautizando en agua.

32 Juan dio también testimonio, diciendo: He visto al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y se posó sobre El.

33 Y yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar en agua me dijo: “Aquel sobre quien veas al Espíritu descender y posarse sobre El, éste es el que bautiza en el Espíritu Santo.”

34 Y yolehe visto y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.

35 Al día siguiente Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos,

36 y vio a Jesús que pasaba, y dijo: He ahí el Cordero de Dios.

37 Y los dos discípulos le oyeron hablar, y siguieron a Jesús.

38 Jesús se volvió, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabí (que traducido quiere decir, Maestro), ¿dónde te hospedas?

39 El les dijo: Venid y veréis. Entonces fueron y vieron dónde se hospedaba; y se quedaron con El aquel día, porque era como la hora décima.

40 Uno de los dos que oyeron a Juan y siguierona Jesúsera Andrés, hermano de Simón Pedro.

41 El encontró primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido quiere decir, Cristo).

42 Entonceslo trajo a Jesús. Jesús mirándolo, dijo: Tú eres Simón, hijo de Juan; tú serás llamado Cefas (que quiere decir: Pedro).

43 Al día siguiente Jesús se propuso salir para Galilea, y encontró a Felipe, y le dijo: Sígueme.

44 Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y de Pedro.

45 Felipe encontró a Natanael y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, ytambiénlos profetas, a Jesús de Nazaret, el hijo de José.

46 Y Natanael le dijo: ¿Puede algo bueno salir de Nazaret? Felipe le dijo: Ven, y ve.

47 Jesús vio venir a Natanael y dijo de él: He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño.

48 Natanael le dijo: ¿Cómo es que me conoces? Jesús le respondió y le dijo: Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.

49 Natanael le respondió: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.

50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije que te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que éstas verás.

51 Y le dijo: En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.

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Juan 2

1 Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús;

2 y también Jesús fue invitado, con sus discípulos, a la boda.

3 Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.

4 Y Jesús le dijo: Mujer, ¿quénos vaa ti y a míen esto? Todavía no ha llegado mi hora.

5 Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que El os diga.

6 Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíos; en cada una cabían dos o tres cántaros.

7 Jesús les dijo: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta el borde.

8 Entonces les dijo: Sacad ahoraun pocoy llevadlo al maestresala. Yselo llevaron.

9 Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, ycomono sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llamó al novio,

10 y le dijo: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante,entoncesel inferior;perotú has guardado hasta ahora el vino bueno.

11 Este principio desusseñales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en El.

12 Después de esto bajó a Capernaúm, El, con su madre,sushermanos y sus discípulos; pero allí no se quedaron muchos días.

13 La Pascua de los judíos estaba cerca, y Jesús subió a Jerusalén,

14 y encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dineroallísentados.

15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas;

16 y dijo a los que vendían palomas: Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio.

17 Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu casa me consumira.

18 Entonces los judíos respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras?

19 Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20 Entonces los judíos dijeron: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú lo levantarás en tres días?

21 Pero El hablaba del templo de su cuerpo.

22 Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado.

23 Cuando estaba en Jerusalén durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía.

24 Pero Jesús, por su parte, no se confiaba a ellos, porque conocía a todos,

25 y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues El sabía lo que había en el hombre.

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Juan 3

1 Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemo, prominente entre los judíos.

2 Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dioscomomaestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él.

3 Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios.

4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendoyaviejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?

5 Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.

6 Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

7 No te asombres de que te haya dicho: “Os es necesario nacer de nuevo.”

8 El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede ser esto?

10 Jesús respondió y le dijo: Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas?

11 En verdad, en verdad te digo que hablamos lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no recibís nuestro testimonio.

12 Si os he hablado de las cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las celestiales?

13 Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo,es decir,el Hijo del Hombre que está en el cielo.

14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre,

15 para que todo aquel que cree, tenga en El vida eterna.

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.

17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.

18 El que cree en El no es condenado;peroel que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

19 Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.

20 Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas.

21 Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios.

22 Después de esto vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estaba allí con ellos, y bautizaba.

23 Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua; ymuchosvenían y eran bautizados.

24 Porque Juan todavía no había sido metido en la cárcel.

25 Surgió entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación.

26 Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien diste testimonio, está bautizando y todos van a El.

27 Respondió Juan y dijo: Un hombre no puede recibir nada si no le es dado del cielo.

28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de El.”

29 El que tiene la novia es el novio, pero el amigo del novio, que estáallíy le oye, se alegra en gran manera con la voz del novio.Ypor eso, este gozo mío se ha completado.

30 Es necesario que El crezca, y que yo disminuya.

31 El que procede de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, procede de la tierra y habla de la tierra. El que procede del cielo está sobre todos.

32 Lo que El ha visto y oído, de eso da testimonio; y nadie recibe su testimonio.

33 El que ha recibido su testimonio ha certificadoesto:que Dios es veraz.

34 Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, pues El da el Espíritu sin medida.

35 El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su mano.

36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.

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Juan 4

1 Por tanto, cuando el Señor supo que los fariseos habían oído que El hacía y bautizaba más discípulos que Juan

2 (aunque Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos),

3 salió de Judea y partió otra vez para Galilea.

4 Y tenía que pasar por Samaria.

5 Llegó, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la parcela de tierra que Jacob dio a su hijo José;

6 y allí estaba el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era como la hora sexta.

7 Una mujer de Samaria vino a sacar agua,yJesús le dijo: Dame de beber.

8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos.

9 Entonces la mujer samaritana le dijo: ¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? (Porque los judíos no tienen tratos con los samaritanos.)

10 Respondió Jesús y le dijo: Si tú conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le habrías pedido a El, y El te hubiera dado agua viva.

11 Ella le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva?

12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo del cual bebió él mismo, y sus hijos, y sus ganados?

13 Respondió Jesús y le dijo: Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed,

14 pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.

15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga sed ni venga hasta aquí a sacarla.

16 El le dijo: Ve, llama a tu marido y ven acá.

17 Respondió la mujer y le dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: “No tengo marido”,

18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad.

19 La mujer le dijo: Señor, me parece que tú eres profeta.

20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén está el lugar donde se debe adorar.

21 Jesús le dijo: Mujer, créeme; la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

22 Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.

23 Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren.

24 Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad.

25 La mujer le dijo: Sé que el Mesías viene (el que es llamado Cristo); cuando El venga nos declarará todo.

26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

27 En esto llegaron sus discípulos y se admiraron de que hablara con una mujer, pero ninguno le preguntó: ¿Qué tratas de averiguar? o: ¿Por qué hablas con ella?

28 Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres:

29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo lo que yo he hecho. ¿No será éste el Cristo?

30 Y salieron de la ciudad e iban a El.

31 Mientras tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.

32 Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.

33 Los discípulos entonces se decían entre sí: ¿Le habrá traído alguien de comer?

34 Jesús les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra.

35 ¿No decís vosotros: “Todavía faltan cuatro meses, ydespuésviene la siega”? He aquí, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved los campos queyaestán blancos para la siega.

36 Ya el segador recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se regocije juntamente con el que siega.

37 Porque en estecasoel dicho es verdadero: “Uno es el que siembra y otro el que siega.”

38 Yo os envié a segar lo que no habéis trabajado; otros han trabajado y vosotros habéis entrado en su labor.

39 Y de aquella ciudad, muchos de los samaritanos creyeron en El por la palabra de la mujer que daba testimonio,diciendo:El me dijo todo lo que yo he hecho.

40 De modo que cuando los samaritanos vinieron a El, le rogaban que se quedara con ellos; y se quedó allí dos días.

41 Y muchos más creyeron por su palabra,

42 y decían a la mujer: Ya no creemos por lo que tú has dicho, porque nosotros mismoslehemos oído, y sabemos que éste es en verdad el Salvador del mundo.

43 Después de los dos días, salió de allí para Galilea.

44 Porque Jesús mismo dio testimonio de que a un profeta no se le honra en su propia tierra.

45 Así que cuando llegó a Galilea, los galileos le recibieron,pueshabían visto todo lo que hizo en Jerusalén durante la fiesta; porque ellos también habían ido a la fiesta.

46 Entonces vino otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y habíaallícierto oficial del rey cuyo hijo estaba enfermo en Capernaúm.

47 Cuando él oyó que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue a su encuentro ylesuplicaba que bajara y sanara a su hijo, porque estaba al borde de la muerte.

48 Jesús entonces le dijo: Si no veis señales y prodigios, no creeréis.

49 El oficial del rey le dijo: Señor, baja antes de que mi hijo muera.

50 Jesús le dijo: Vete, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo y se fue.

51 Y mientras bajaba, sus siervos le salieron al encuentro y le dijeron que su hijo vivía.

52 Entonces les preguntó a qué hora había empezado a mejorar. Y le respondieron: Ayer a la hora séptima se le quitó la fiebre.

53 El padre entonces se dio cuenta quefuea la hora en que Jesús le dijo: Tu hijo vive. Y creyó él y toda su casa.

54 Estafuela segunda señal que Jesús hizo cuando fue de Judea a Galilea.

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Juan 5

1 Después de esto, se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.

2 Y hay en Jerusalén, junto a lapuertade las ovejas, un estanque que en hebreo se llama Betesda y que tiene cinco pórticos.

3 En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua;

4 porque un ángel del Señor descendía de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.

5 Y estaba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

6 Cuando Jesús lo vio acostadoallíy supo que ya llevaba mucho tiempoen aquella condición,le dijo: ¿Quieres ser sano?

7 El enfermo le respondió: Señor, no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; y mientras yo llego, otro baja antes que yo.

8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu camilla y anda.

9 Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar. Y aquel día era día de reposo.

10 Por eso los judíos decían al que fue sanado: Es día de reposo, y no te es permitido cargar tu camilla.

11 Pero él les respondió: El mismo que me sanó, me dijo: “Toma tu camilla y anda.”

12 Le preguntaron: ¿Quién es el hombre que te dijo: “Tomatu camillay anda”?

13 Pero el que había sido sanado no sabía quién era, porque Jesús, sigilosamente, se había apartado de la multitud que estaba enaquellugar.

14 Después de esto Jesús lo halló en el templo y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor.

15 El hombre se fue, y dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado.

16 A causa de esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

17 Pero El les respondió: Hasta ahora mi Padre trabaja, y yo también trabajo.

18 Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

19 Por eso Jesús, respondiendo, les decía: En verdad, en verdad os digo que el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que hace el Padre, eso también hace el Hijo de igual manera.

20 Pues el Padre ama al Hijo, y le muestra todo lo que El mismo hace; y obras mayores que éstas le mostrará, para que os admiréis.

21 Porque así como el Padre levanta a los muertos y les da vida, asimismo el Hijo también da vida a los que El quiere.

22 Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo,

23 para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

24 En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.

25 En verdad, en verdad os digo que viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que oigan vivirán.

26 Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le dio al Hijo el tener vida en sí mismo;

27 y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque eselHijo del Hombre.

28 No os admiréis de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz,

29 y saldrán: los que hicieron lo bueno, a resurrección de vida, y los que practicaron lo malo, a resurrección de juicio.

30 Yo no puedo hacer nada por iniciativa mía; como oigo, juzgo, y mi juicio es justo porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

31 Si yosolodoy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.

32 Otro es el que da testimonio de mí, y yo sé que el testimonio que da de mí es verdadero.

33 Vosotros habéis enviadoa preguntara Juan, y él ha dado testimonio de la verdad.

34 Pero el testimonio que yo recibo no es de hombre; mas digo esto para que vosotros seáis salvos.

35 El era la lámpara que ardía y alumbraba, y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.

36 Pero el testimonio que yo tengo es mayor queel deJuan; porque las obras que el Padre me ha dado para llevar a cabo, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado.

37 Y el Padre que me envió, ése ha dado testimonio de mí. Pero no habéis oído jamás su voz ni habéis visto su apariencia.

38 Y su palabra no la tenéis morando en vosotros, porque no creéis en aquel que El envió.

39 Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

41 No recibo gloria de los hombres;

42 pero os conozco, que no tenéis el amor de Dios en vosotros.

43 Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís; si otro viene en su propio nombre, a ése recibiréis.

44 ¿Cómo podéis creer, cuando recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?

45 No penséis que yo os acusaré delante del Padre; el que os acusa es Moisés, en quien vosotros habéis puesto vuestra esperanza.

46 Porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.

47 Pero si no creéis sus escritos, ¿cómo creeréis mis palabras?

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Juan 6

1 Después de esto, Jesús se fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.

2 Y le seguía una gran multitud, pues veían las señales que realizaba en los enfermos.

3 Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.

4 Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.

5 Entonces Jesús, alzando los ojos y viendo que una gran multitud venía hacia El, dijo a Felipe: ¿Dónde compraremos pan para que coman éstos?

6 Pero decía esto para probarlo, porque El sabía lo que iba a hacer.

7 Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no les bastarán para que cada uno reciba un pedazo.

8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, dijo a Jesús:

9 Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero ¿qué es esto para tantos?

10 Jesús dijo: Haced que la gente se recueste. Y había mucha hierba en aquel lugar. Así que los hombres se recostaron, en número de unos cinco mil.

11 Entonces Jesús tomó los panes, y habiendo dado gracias,losrepartió alosque estaban recostados; y lo mismohizocon los pescados,dándolestodo lo que querían.

12 Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobran, para que no se pierda nada.

13 Losrecogieron, pues, y llenaron doce cestas con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.

14 La gente entonces, al ver la señal queJesúshabía hecho, decía: Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo.

15 Por lo que Jesús, dándose cuenta de que iban a venir y llevárselo por la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez al monte El solo.

16 Al atardecer, sus discípulos descendieron al mar,

17 y subiendo en una barca, se dirigían al otro lado del mar, hacia Capernaúm. Ya había oscurecido, y Jesús todavía no había venido a ellos;

18 y el mar estaba agitado porque soplaba un fuerte viento.

19 Cuando habían remado unos veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús caminando sobre el mar y acercándose a la barca; y se asustaron.

20 Pero El les dijo: Soy yo; no temáis.

21 Entonces ellos querían recibirle en la barca, e inmediatamente la barca llegó a la tierra adonde iban.

22 Al día siguiente, la multitud que había quedado al otro lado del mar se dio cuenta de que allí no había más que una barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían ido solos.

23 Vinieron otras barcas de Tiberias cerca del lugar donde habían comido el pan después de que el Señor había dado gracias.

24 Por tanto, cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y se fueron a Capernaúm buscando a Jesús.

25 Cuando le hallaron al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá?

26 Jesús les respondió y dijo: En verdad, en verdad os digo: me buscáis, no porque hayáis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado.

27 Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre os dará, porque a éstees a quienel Padre, Dios, ha marcado con su sello.

28 Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?

29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado.

30 Le dijeron entonces: ¿Qué, pues, haces tú como señal para que veamos y te creamos? ¿Qué obra haces?

31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Les dio a comer pan del cielo.”

32 Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: no es Moisés el que os ha dado el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo.

33 Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo.

34 Entonces le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed.

36 Peroyaos dije que aunque me habéis visto, no creéis.

37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera.

38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

39 Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final.

40 Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final.

41 Por eso los judíos murmuraban de El, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo.

42 Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo es que ahora dice: “Yo he descendido del cielo”?

43 Respondió Jesús y les dijo: No murmuréis entre vosotros.

44 Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final.

45 Escrito está en los profetas: “Ytodos seran enseñados porDios.” Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí.

46 No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios, éste ha visto al Padre.

47 En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna.

48 Yo soy el pan de la vida.

49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.

50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera.

51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.

52 Los judíos entonces contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comersucarne?

53 Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.

55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él.

57 Como el Padre que vive me envió, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.

58 Este es el pan que descendió del cielo; no comoel quevuestros padres comieron, y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.

59 Esto dijoJesúsen la sinagoga, cuando enseñaba en Capernaúm.

60 Por eso muchos de sus discípulos, cuando oyeronesto,dijeron: Dura es esta declaración; ¿quién puede escucharla?

61 Pero Jesús, sabiendo en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: ¿Esto os escandaliza?

62 ¿Puesquési vierais al Hijo del Hombre ascender adonde antes estaba?

63 El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

64 Pero hay algunos de vosotros que no creéis. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién era el que le iba a traicionar.

65 Y decía: Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo ha concedido el Padre.

66 Como resultado de esto muchos de sus discípulos se apartaron y ya no andaban con El.

67 Entonces Jesús dijo a los doce: ¿Acaso queréis vosotros iros también?

68 Simón Pedro le respondió: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

69 Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios.

70 Jesús les respondió: ¿No os escogí yo a vosotros, los doce, ysin embargouno de vosotros es un diablo?

71 Y El se refería a Judas,hijode Simón Iscariote, porque éste, uno de los doce, le iba a entregar.

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Juan 7

1 Después de esto, Jesús andaba por Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos procuraban matarle.

2 Y la fiesta de los judíos, la de los Tabernáculos, estaba cerca.

3 Por eso sus hermanos le dijeron: Sal de aquí, y vete a Judea para que también tus discípulos vean las obras que tú haces.

4 Porque nadie hace nada en secreto cuando procura serconocidoen público. Si haces estas cosas, muéstrate al mundo.

5 Porque ni aun sus hermanos creían en El.

6 Entonces Jesús les dijo: Mi tiempo aún no ha llegado, pero vuestro tiempo es siempre oportuno.

7 El mundo no puede odiaros a vosotros, pero a mí me odia, porque yo doy testimonio de él, que sus acciones son malas.

8 Subid vosotros a la fiesta; yo no subo a esta fiesta porque aún mi tiempo no se ha cumplido.

9 Y habiéndoles dicho esto, se quedó en Galilea.

10 Pero cuando sus hermanos subieron a la fiesta, entonces El también subió; no abiertamente, sino en secreto.

11 Por eso los judíos le buscaban en la fiesta y decían: ¿Dónde está ése?

12 Y había mucha murmuración entre la gente acerca de El. Unos decían: El es bueno. Otros decían: No, al contrario, extravía a la gente.

13 Sin embargo, nadie hablaba abiertamente de El por miedo a los judíos.

14 Pero ya a mitad de la fiesta, Jesús subió al templo y se puso a enseñar.

15 Entonces los judíos se maravillaban, diciendo: ¿Cómo puede éste saber de letras sin haber estudiado?

16 Jesús entonces les respondió y dijo: Mi enseñanza no es mía, sino del que me envió.

17 Si alguien quiere hacer su voluntad, sabrá si mi enseñanza es de Dios osihablo de mí mismo.

18 El que habla de sí mismo busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero y no hay injusticia en El.

19 ¿No os dio Moisés la ley, ysin embargoninguno de vosotros la cumple? ¿Por qué procuráis matarme?

20 La multitud contestó: ¡Tienes un demonio! ¿Quién procura matarte?

21 Respondió Jesús y les dijo: Una sola obra hice y todos os admiráis.

22 Por eso Moisés os ha dado la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres), y en el día de reposo circuncidáis al hombre.

23 Ysi para no violar la ley de Moisés un hombre recibe la circuncisión en el día de reposo, ¿por quéestáis enojados conmigo porque sané por completo a un hombre en el día de reposo?

24 No juzguéis por la apariencia, sino juzgad con juicio justo.

25 Entonces algunos de Jerusalén decían: ¿No es éste al que procuran matar?

26 Y ved, habla en público y no le dicen nada. ¿No será que en verdad los gobernantes reconocen que este es el Cristo?

27 Sin embargo, nosotros sabemos de dónde es éste; pero cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde es.

28 Jesús entonces, mientras enseñaba en el templo, exclamó en alta voz, diciendo: Vosotros me conocéis y sabéis de dónde soy. Yo no he venido por mi propia cuenta, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis.

29 Yo le conozco, porque procedo de El, y El me envió.

30 Procuraban, pues, prenderle; pero nadie le echó mano porque todavía no había llegado su hora.

31 Pero muchos de la multitud creyeron en El, y decían: Cuando el Cristo venga, ¿acaso hará más señales que las que éste ha hecho?

32 Los fariseos oyeron a la multitud murmurando estas cosas acerca de El, y los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para que le prendieran.

33 Entonces Jesús dijo: Por un poco más de tiempo estoy con vosotros; después voy al que me envió.

34 Me buscaréis y no me hallaréis; y donde yo esté, vosotros no podéis ir.

35 Decían entonces los judíos entre sí: ¿Adónde piensa irse éste que no le hallemos? ¿Será acaso que quiere irse a la dispersión entre los griegos y enseñar a los griegos?

36 ¿Qué quiere decir esto que ha dicho: “Me buscaréis y no me hallaréis; y donde yo esté, vosotros no podéis ir”?

37 Y en el último día, el grandíade la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz, diciendo: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba.

38 El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: “De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva.”

39 Pero El decía esto del Espíritu, que los que habían creído en El habían de recibir; porque el Espíritu no habíasido dadotodavía, pues Jesús aún no había sido glorificado.

40 Entoncesalgunosde la multitud, cuando oyeron estas palabras, decían: Verdaderamente este es el Profeta.

41 Otros decían: Este es el Cristo. Pero otros decían: ¿Acaso el Cristo ha de venir de Galilea?

42 ¿No ha dicho la Escritura que el Cristo viene de la descendencia de David, y de Belén, la aldea de donde era David?

43 Así que se suscitó una división entre la multitud por causa de El.

44 Y algunos de ellos querían prenderle, pero nadie le echó mano.

45 Entonces los alguaciles vinieron a los principales sacerdotes y fariseos, y éstos les dijeron: ¿Por qué no le trajisteis?

46 Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre habla!

47 Entonces los fariseos les contestaron: ¿Es que también vosotros os habéis dejado engañar?

48 ¿Acaso ha creído en El alguno de los gobernantes, o de los fariseos?

49 Pero esta multitud que no conoce de la ley, maldita es.

50 Nicodemo, el que había venido a Jesús antes, y que era uno de ellos, les dijo:

51 ¿Acaso juzga nuestra ley a un hombre a menos que le oiga primero y sepa lo que hace?

52 Respondieron y le dijeron: ¿Es que tú también eres de Galilea? Investiga, y verás que ningún profeta surge de Galilea.

53 Y cada uno se fue a su casa.

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Juan 8

1 Pero Jesús se fue al Monte de los Olivos.

2 Y al amanecer, vino otra vez al templo, y todo el pueblo venía a El; y sentándose, les enseñaba.

3 Los escribas y los fariseos trajeron a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio,

4 le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio.

5 Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres; ¿tú, pues, qué dices?

6 Decían esto, probándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra.

7 Pero como insistían en preguntarle,Jesússe enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado, seaelprimero en tirarle una piedra.

8 E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra.

9 Pero al oír ellosesto,se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron soloa Jesúsy a la mujer que estaba en medio.

10 Enderezándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado?

11 Y ella respondió: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más.

12 Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

13 Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero.

14 Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque yo sé de dónde he venido y adónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo ni adónde voy.

15 Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.

16 Pero si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió.

17 Aun en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.

18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí.

19 Entonces le decían: ¿Dónde está tu Padre? Jesús respondió: No me conocéis a mí ni a mi Padre. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre.

20 Estas palabras las pronunció en ellugar deltesoro, cuando enseñaba en el templo; y nadie le prendió, porque todavía no había llegado su hora.

21 Entonces les dijo de nuevo: Yo me voy, y me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado; adonde yo voy, vosotros no podéis ir.

22 Por eso los judíos decían: ¿Acaso se va a suicidar, puesto que dice: “Adonde yo voy, vosotros no podéis ir”?

23 YJesúsles decía: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, moriréis en vuestros pecados.

25 Entonces le decían: ¿Tú quién eres? Jesús les dijo: ¿Qué os he estado diciendodesdeel principio?

26 Tengo mucho que decir y juzgar de vosotros, pero el que me envió es veraz; y yo, las cosas que oí de El, éstas digo al mundo.

27 No comprendieron que les hablaba del Padre.

28 Por eso Jesús dijo: Cuando levantéis al Hijo del Hombre, entonces sabréis que yo soy y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo estas cosas como el Padre me enseñó.

29 Y El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que le agrada.

30 Al hablar estas cosas, muchos creyeron en El.

31 Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en El: Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos;

32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

33 Ellos le contestaron: Somos descendientes de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: “Seréis libres”?

34 Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado;

35 y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijosípermanece para siempre.

36 Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.

37 Sé que sois descendientes de Abraham; y sin embargo, procuráis matarme porque mi palabra no tiene cabida en vosotros.

38 Yo hablo lo que he visto conmiPadre; vosotros, entonces, hacéis también lo que oísteis devuestropadre.

39 Ellos le contestaron, y le dijeron: Abraham es nuestro padre. Jesús les dijo: Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham.

40 Pero ahora procuráis matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Esto no lo hizo Abraham.

41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Ellos le dijeron: Nosotros no nacimos de fornicación; tenemos un Padre,es decir,Dios.

42 Jesús les dijo: Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais, porque yo salí de Dios y vinede El, pues no he venido por mi propia iniciativa, sino que El me envió.

43 ¿Por qué no entendéis lo que digo? Porque no podéis oír mi palabra.

44 Sois devuestropadre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.

45 Pero porque yo digo la verdad, no me creéis.

46 ¿Quién de vosotros me pruebaque tengopecado? Y si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?

47 El que es de Dios escucha las palabras de Dios; por eso vosotros no escucháis, porque no sois de Dios.

48 Contestaron los judíos, y le dijeron: ¿No decimos con razón que tú eres samaritano y que tienes un demonio?

49 Jesús respondió: Yo no tengo ningún demonio, sino que honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis a mí.

50 Pero yo no busco mi gloria; hay Uno quelabusca, y juzga.

51 En verdad, en verdad os digo que si alguno guarda mi palabra, no verá jamás la muerte.

52 Los judíos le dijeron: Ahora sí sabemos que tienes un demonio. Abraham murió, ytambiénlos profetas, y tú dices: “Si alguno guarda mi palabra no probará jamás la muerte.”

53 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham que murió? Los profetas también murieron; ¿quién crees que eres?

54 Jesús respondió: Si yo mismo me glorifico, mi gloria no es nada; es mi Padre el que me glorifica, de quien vosotros decís: “El es nuestro Dios.”

55 Y vosotros no le habéis conocido, pero yo le conozco; y si digo que no le conozco seré un mentiroso como vosotros; perosíle conozco y guardo su palabra.

56 Vuestro padre Abraham se regocijó esperando ver mi día; ylovio y se alegró.

57 Por esto los judíos le dijeron: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?

58 Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, yo soy.

59 Entonces tomaron piedras para tirárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo.

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Juan 9

1 Al pasarJesús,vio a un hombre ciego de nacimiento.

2 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?

3 Jesús respondió: Ni éste pecó, ni sus padres; sinoque está ciegopara que las obras de Dios se manifiesten en él.

4 Nosotros debemos hacer las obras del que me envió mientras es de día; la noche viene cuando nadie puede trabajar.

5 Mientras estoy en el mundo, yo soy la luz del mundo.

6 Habiendo dicho esto, escupió en tierra, e hizo barro con la saliva y le untó el barro en los ojos,

7 y le dijo: Veylávate en el estanque de Siloé (que quiere decir, Enviado). El fue, pues, y se lavó y regresó viendo.

8 Entonces los vecinos y los que antes le habían visto que era mendigo, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?

9 Unos decían: El es;yotros decían: No, pero se parece a él. El decía: Yo soy.

10 Entonces le decían: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?

11 El respondió: El hombre que se llama Jesús hizo barro,lountósobremis ojos y me dijo: “Ve al Siloé y lávate.” Así que fui, me lavé y recibí la vista.

12 Y le dijeron: ¿Dónde está El? El dijo: No sé.

13 Llevaron ante los fariseos al que antes había sido ciego.

14 Y era día de reposo el día en que Jesús hizo el barro y le abrió los ojos.

15 Entonces los fariseos volvieron también a preguntarle cómo había recibido la vista. Y él les dijo: Me puso barro sobre los ojos, y me lavé y veo.

16 Por eso algunos de los fariseos decían: Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el día de reposo. Pero otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer tales señales? Y había división entre ellos.

17 Entonces dijeron otra vez al ciego: ¿Qué dices tú de El, ya que te abrió los ojos? Y él dijo: Es un profeta.

18 Entonces los judíos no le creyeron que había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista,

19 y les preguntaron, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?

20 Sus padres entonces les respondieron, y dijeron: Sabemos que este es nuestro hijo, y que nació ciego;

21 pero cómo es que ahora ve, no lo sabemos; o quién le abrió los ojos, nosotros no lo sabemos. Preguntadle a él; edad tiene, él hablará por sí mismo.

22 Sus padres dijeron esto porque tenían miedo a los judíos; porque los judíos ya se habían puesto de acuerdo en que si alguno confesaba que Jesús era el Cristo, fuera expulsado de la sinagoga.

23 Por eso sus padres dijeron: Edad tiene; preguntadle a él.

24 Por segunda vez llamaron al hombre que había sido ciego y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que este hombre es un pecador.

25 Entonces él les contestó: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé: que yo era ciego y ahora veo.

26 Le dijeron entonces: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?

27 El les contestó: Ya os lo dije y no escuchasteis; ¿por qué queréis oírlootra vez? ¿Es que también vosotros queréis haceros discípulos suyos?

28 Entonces lo insultaron, y le dijeron: Tú eres discípulo de esehombre;pero nosotros somos discípulos de Moisés.

29 Nosotros sabemos que Dios habló a Moisés, pero en cuanto a éste, no sabemos de dónde es.

30 Respondió el hombre y les dijo: Pues en esto hay algo asombroso, que vosotros no sepáis de dónde es, ysin embargo,a mí me abrió los ojos.

31 Sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguien teme a Dios y hace su voluntad, a éste oye.

32 Desde el principio jamás se ha oídodecirque alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento.

33 Si éste no viniera de Dios, no podría hacer nada.

34 Respondieron ellos y le dijeron: Tú naciste enteramente en pecados, ¿y tú nos enseñas a nosotros? Y lo echaron fuera.

35 Jesús oyó decir que lo habían echado fuera, y hallándolo,ledijo: ¿Crees tú en el Hijo del Hombre?

36 El respondió y dijo: ¿Y quién es, Señor, para que yo crea en El?

37 Jesús le dijo: Pues tú le has visto, y el que está hablando contigo, ése es.

38 El entonces dijo: Creo, Señor. Y le adoró.

39 Y Jesús dijo: Yo vine a este mundo para juicio; para que los que no ven, vean, y para que los que ven se vuelvan ciegos.

40 Algunosde los fariseos que estaban con El oyeron esto y le dijeron: ¿Acaso nosotros también somos ciegos?

41 Jesús les dijo: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero ahora,porquedecís: “Vemos”, vuestro pecado permanece.

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