Juan 10

1 En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.

2 Pero el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas.

3 A éste le abre el portero, y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera.

4 Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.

5 Pero a un desconocido no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

6 Jesús les hablópor medio deesta alegoría, pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

7 Entonces Jesús les dijo de nuevo: En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas.

8 Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso.

9 Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto.

10 El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para quelatenganenabundancia.

11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.

12 Peroel que es un asalariado y no un pastor, que no es el dueño de las ovejas, ve venir al lobo, y abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata ylasdispersa.

13 El huyeporquesólotrabaja por el pago y no le importan las ovejas.

14 Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen,

15 de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.

16 Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebañoconun solo pastor.

17 Por eso el Padre me ama, porque yo doy mi vida para tomarla de nuevo.

18 Nadie me la quita, sino que yo la doy de mi propia voluntad. Tengo autoridad para darla, y tengo autoridad para tomarla de nuevo. Este mandamiento recibí de mi Padre.

19 Se volvió a suscitar una división entre los judíos por estas palabras.

20 Y muchos de ellos decían: Tiene un demonio y está loco. ¿Por qué le hacéis caso?

21 Otros decían: Estas no son palabras de un endemoniado. ¿Puede acaso un demonio abrir los ojos de los ciegos?

22 En esos días se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación.

23 Era invierno, y Jesús andaba por el templo, en el pórtico de Salomón.

24 Entonces los judíos le rodearon, y le decían: ¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo claramente.

25 Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en el nombre de mi Padre, éstas dan testimonio de mí.

26 Pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas.

27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen;

28 y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano.

29 Mi Padre que melasdio es mayor que todos, y nadielaspuede arrebatar de la mano del Padre.

30 Yo y el Padre somos uno.

31 Los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle.

32 Jesús les dijo: Os he mostrado muchas obras buenasque sondel Padre. ¿Por cuál de ellas me apedreáis?

33 Los judíos le contestaron: No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.

34 Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: “Yo dije:sois dioses”?

35 Si a aquellos, a quienes vino la palabra de Dios, los llamó dioses (y la Escritura no se puede violar),

36 ¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Blasfemas”, porque dije: “Yo soy el Hijo de Dios”?

37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis;

38 pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed las obras; para que sepáis y entendáis que el Padre está en mí y yo en el Padre.

39 Por eso procuraban otra vez prenderle, pero se les escapó de entre las manos.

40 Se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan, y se quedó allí.

41 Y muchos vinieron a El y decían: Aunque Juan no hizo ninguna señal, sin embargo, todo lo que Juan dijo de éste era verdad.

42 Y muchos creyeron en El allí.

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Juan 11

1 Y estaba enfermo ciertohombre llamadoLázaro, de Betania, la aldea de María y de su hermana Marta.

2 María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume y le secó los pies con sus cabellos.

3 Las hermanas entonces mandaron a decir a Jesús: Señor, mira, el que tú amas está enfermo.

4 Cuando Jesúslooyó, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por medio de ella.

5 Y Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.

6 Cuando oyó, pues, queLázaroestaba enfermo, entonces se quedó dos díasmásen el lugar donde estaba.

7 Luego, después de esto, dijo a sus discípulos: Vamos de nuevo a Judea.

8 Los discípulos le dijeron: Rabí, hace poco que los judíos procuraban apedrearte, ¿y vas otra vez allá?

9 Jesús respondió: ¿No hay doce horas en el día? Si alguno anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo.

10 Pero si alguno anda de noche, tropieza, porque la luz no está en él.

11 Dijo esto, y después de esto añadió: Nuestro amigo Lázaro se ha dormido; pero voy a despertarlo.

12 Los discípulos entonces le dijeron: Señor, si se ha dormido, se recuperará.

13 Pero Jesús había hablado de la muerte de Lázaro, mas ellos creyeron que hablaba literalmente del sueño.

14 Entonces Jesús, por eso, les dijo claramente: Lázaro ha muerto;

15 y por causa de vosotros me alegro de no haber estado allí, para que creáis; pero vamos adonde estáél.

16 Tomás, llamado el Dídimo, dijo entonces asuscondiscípulos: Vamos nosotros también para morir con El.

17 Llegó, pues, Jesús y halló que ya hacía cuatro días que estaba en el sepulcro.

18 Betania estaba cerca de Jerusalén, como a tres kilómetros;

19 y muchos de los judíos habían venido acasa deMarta y María, para consolarlas porla muerte de suhermano.

20 Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, fue a su encuentro, pero María se quedó sentada en casa.

21 Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

22 Aun ahora, yo sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.

23 Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.

24 Marta le contestó: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.

25 Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá,

26 y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?

27 Ella le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que viene al mundo.

28 Y habiendo dicho esto, se fue y llamó a su hermana María, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí, y te llama.

29 Tan pronto como ellalooyó, se levantó rápidamente y fue hacia El.

30 Pues Jesús aún no había entrado en la aldea, sino que todavía estaba en el lugar donde Marta le había encontrado.

31 Entonces los judíos que estaban con ella en la casa consolándola, cuando vieron que María se levantó de prisa y salió, la siguieron, suponiendo que iba al sepulcro a llorar allí.

32 Cuando María llegó adonde estaba Jesús, al verle, se arrojó entonces a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

33 Y cuando Jesús la vio llorando, y a los judíos que vinieron con ella llorando también, se conmovió profundamente en el espíritu, y se entristeció,

34 y dijo: ¿Dónde lo pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.

35 Jesús lloró.

36 Por eso los judíos decían: Mirad, cómo lo amaba.

37 Pero algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos del ciego, haber evitado también queLázaromuriera?

38 Entonces Jesús, de nuevo profundamente conmovido en su interior, fue al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta sobre ella.

39 Jesús dijo: Quitad la piedra. Marta, hermana del que había muerto, le dijo: Señor, ya hiede, porque hace cuatro díasque murió.

40 Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?

41 Entonces quitaron la piedra. Jesús alzó los ojos a lo alto, y dijo: Padre, te doy gracias porque me has oído.

42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud quemerodea, para que crean que tú me has enviado.

43 Habiendo dicho esto, gritó con fuerte voz: ¡Lázaro, ven fuera!

44 Y el que había muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadlo, y dejadlo ir.

45 Por esto muchos de los judíos que habían venidoa vera María, y vieron lo queJesúshabía hecho, creyeron en El.

46 Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho.

47 Entonces los principales sacerdotes y los fariseos convocaron un concilio, y decían: ¿Qué hacemos? Porque este hombre hace muchas señales.

48 Si le dejamosseguirasí, todos van a creer en El, y los romanos vendrán y nos quitarán nuestro lugar y nuestra nación.

49 Pero uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote ese año, les dijo: Vosotros no sabéis nada,

50 ni tenéis en cuenta que os es más conveniente que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca.

51 Ahora bien, no dijo esto de su propia iniciativa, sino que siendo el sumo sacerdote ese año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación;

52 y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que están esparcidos.

53 Así que, desde ese día planearon entre sí para matarle.

54 Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se fue de allí a la región cerca del desierto, a una ciudad llamada Efraín; y se quedó allí con los discípulos.

55 Y estaba cerca la Pascua de los judíos, y muchos de la región subieron a Jerusalén antes de la Pascua para purificarse.

56 Entonces buscaban a Jesús, y estando ellos en el templo, se decían unos a otros: ¿Qué os parece? ¿Que no vendrá a la fiesta?

57 Y los principales sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes de que si alguien sabía dónde estabaJesús,diera aviso para que le prendieran.

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Juan 12

1 Entonces Jesús, seis días antes de la Pascua, vino a Betania donde estaba Lázaro, al que Jesús había resucitado de entre los muertos.

2 Y le hicieron una cena allí, y Marta servía; pero Lázaro era uno de los que estabana la mesacon El.

3 Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó con los cabellos, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.

4 Y Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que le iba a entregar, dijo:

5 ¿Por qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se dio a los pobres?

6 Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía la bolsa del dinero, sustraía de lo que se echaba en ella.

7 Entonces Jesús dijo: Déjala, para que lo guarde para el día de mi sepultura.

8 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis.

9 Entonces la gran multitud de judíos se enteró de queJesúsestaba allí; y vinieron no sólo por causa de Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos.

10 Pero los principales sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro;

11 porque por causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.

12 Al día siguiente, cuando la gran multitud que había venido a la fiesta, oyó que Jesús venía a Jerusalén,

13 tomaron hojas de las palmas y salieron a recibirle, y gritaban: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre delSeñor, el Rey de Israel.

14 Jesús, hallando un asnillo, se montó en él; como está escrito:

15 No temas,hija deSion;he aqui,tuRey viene,montado en un pollino de asna.

16 Sus discípulos no entendieron esto al principio, perodespués,cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que esto se había escrito de El, y de que le habían hecho estas cosas.

17 Y así, la multitud que estaba con El cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de entre los muertos, daba testimoniode El.

18 Por eso la multitud fue también a recibirle, porque habían oído que El había hecho esta señal.

19 Entonces los fariseos se decían unos a otros: ¿Veis que no conseguís nada? Mirad,todoel mundo se ha ido tras El.

20 Y había unos griegos entre los que subían a adorar en la fiesta;

21 éstos, pues, fueron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaban, diciendo: Señor, queremos ver a Jesús.

22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; Andrés y Felipe fueron y se lo dijeron a Jesús.

23 Jesús les respondió, diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.

24 En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, produce mucho fruto.

25 El que ama su vida la pierde; y el que aborrece su vida en este mundo, la conservará para vida eterna.

26 Si alguno me sirve, que me siga; y donde yo estoy, allí también estará mi servidor; si alguno me sirve, el Padre lo honrará.

27 Ahora mi alma se ha angustiado; y ¿qué diré: “Padre, sálvame de esta hora”? Pero para esto he llegado a esta hora.

28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Ylehe glorificado, y de nuevoleglorificaré.

29 Por eso la multitud que estabaallíylaoyó, decía que había sido un trueno; otros decían: Un ángel le ha hablado.

30 Respondió Jesús y dijo: Esta voz no ha venido por causa mía, sino por causa de vosotros.

31 Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.

32 Y yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo.

33 Pero El decía esto para indicar de qué clase de muerte iba a morir.

34 Entonces la multitud le respondió: Hemos oído en la ley que el Cristo permanecerá para siempre; ¿y cómo dices tú: “El Hijo del Hombre tiene que ser levantado”? ¿Quién es este Hijo del Hombre?

35 Jesús entonces les dijo: Todavía, por un poco de tiempo, la luz estará entre vosotros. Caminad mientras tenéis la luz, para que no os sorprendan las tinieblas; el que anda en la oscuridad no sabe adónde va.

36 Mientras tenéis la luz, creed en la luz, para que seais hijos de la luz. Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.

37 Pero aunque había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en El,

38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quien ha creido a nuestro anuncio? ¿Ya quien se ha revelado el brazodelSeñor?

39 Por eso no podían creer, porque Isaías dijo también:

40 El ha cegado sus ojos y endurecido su corazon,para que no vean con los ojos y entiendan con el corazon,y se conviertan y yo los sane.

41 Esto dijo Isaías porque vio su gloria, y habló de El.

42 Sin embargo, muchos, aun de los gobernantes, creyeron en El, pero por causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.

43 Porque amaban más el reconocimiento de los hombres que el reconocimiento de Dios.

44 Jesús exclamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado.

45 Y el que me ve, ve al que me ha enviado.

46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo el que cree en mí no permanezca en tinieblas.

47 Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo; porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.

48 El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ésa lo juzgará en el día final.

49 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, sino que el Padre mismo que me ha enviado me ha dado mandamientosobrelo que he de decir y lo que he de hablar.

50 Y sé que su mandamiento es vida eterna; por eso lo que hablo, lo hablo tal como el Padre me lo ha dicho.

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Juan 13

1 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.

2 Y durante la cena, como ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote,hijode Simón, el que lo entregara,

3 Jesús,sabiendo que el Padre había puesto todas las cosas en sus manos, y que de Dios había salido y a Dios volvía,

4 se levantó de la cena y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó.

5 Luego echó agua en una vasija, y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía ceñida.

6 Entonces llegó a Simón Pedro. Este le dijo: Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?

7 Jesús respondió, y le dijo: Ahora tú no comprendes lo que yo hago, pero lo entenderás después.

8 Pedro le contestó: ¡Jamás me lavarás los pies! Jesús le respondió: Si no te lavo, no tienes parte conmigo.

9 Simón Pedro le dijo: Señor,entoncesno sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.

10 Jesús le dijo: El que se ha bañado no necesita lavarse, excepto los pies, pues está todo limpio; y vosotros estáis limpios, pero no todos.

11 Porque sabía quién le iba a entregar; por eso dijo: No todos estáis limpios.

12 Entonces, cuando acabó de lavarles los pies, tomó su manto, y sentándosea la mesaotra vez, les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?

13 Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y tenéis razón, porque lo soy.

14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, os lavé los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros.

15 Porque os he dado ejemplo, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

16 En verdad, en verdad os digo: un siervo no es mayor que su señor, ni un enviado es mayor que el que lo envió.

17 Si sabéis esto, seréis felices si lo practicáis.

18 No hablo de todos vosotros; yo conozco a los que he escogido; peroespara que se cumpla la Escritura: “El que come mi pan ha levantado contra mi su calcañar.”

19 Os lo digo desde ahora, antes de que pase, para que cuando suceda, creáis que yo soy.

20 En verdad, en verdad os digo: el que recibe al que yo envíe, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

21 Habiendo dicho Jesús esto, se angustió en espíritu, y testificó y dijo: En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará.

22 Los discípulos se miraban unos a otros, y estaban perplejossin saberde quién hablaba.

23 Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estabaa la mesareclinado en el pecho de Jesús.

24 Por eso Simón Pedro le hizo señas, y le dijo: Dinosde quién habla.

25 El, recostándose de nuevo sobre el pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿quién es?

26 Entonces Jesús respondió: Es aquel a quien yo daré el bocado que voy a mojar. Y después de mojar el bocado, lo tomó y se lo dio a Judas,hijode Simón Iscariote.

27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo pronto.

28 Pero ninguno de los que estaban sentadosa la mesaentendió por qué le dijo esto.

29 Porque algunos pensaban que como Judas tenía la bolsa del dinero, Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta, o que diera algo a los pobres.

30 Y Judas, después de recibir el bocado, salió inmediatamente; yyaera de noche.

31 Entonces, cuando salió, Jesús dijo: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en El.

32 Si Dios es glorificado en El, Dios también le glorificará en sí mismo, y le glorificará enseguida.

33 Hijitos, estaré con vosotros un poco más de tiempo. Me buscaréis, y como dije a los judíos, ahora también os digo a vosotros: adonde yo voy, vosotros no podéis ir.

34 Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros.

35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros.

36 Simón Pedro le dijo: Señor, ¿adónde vas? Jesús respondió: Adonde yo voy, tú no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después.

37 Pedro le dijo: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora mismo? ¡Yo daré mi vida por ti!

38 Jesúslerespondió: ¿Tu vida darás por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo sin que antes me hayas negado tres veces.

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Juan 14

1 No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí.

2 En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si nofuera así,os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros.

3 Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy,allíestéis también vosotros.

4 Y conocéis el camino adonde voy.

5 Tomás le dijo: Señor,sino sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?

6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

7 Si me hubierais conocido, también hubierais conocido a mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.

8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta.

9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, ytodavíano me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”?

10 ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os digo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí es el que hace las obras.

11 Creedme que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí; y si no, creed por las obras mismas.

12 En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre.

13 Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14 Si me pedís algo en mi nombre, yoloharé.

15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.

16 Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre;

17 es decir,el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce,perovosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros.

18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

19 Un poco más de tiempo y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.

20 En ese día conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.

21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre; y yo lo amaré y me manifestaré a él.

22 Judas (no el Iscariote) le dijo: Señor, ¿y qué ha pasado que te vas a manifestar a nosotros y no al mundo?

23 Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.

24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que oís no es mía, sino del Padre que me envió.

25 Estas cosas os he dicho estando con vosotros.

26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.

27 La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

28 Oísteis que yo os dije: “Me voy, y vendré a vosotros.” Si me amarais, os regocijaríais porque voy al Padre, ya que el Padre es mayor que yo.

29 Y os lo he dicho ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, creáis.

30 No hablaré mucho más con vosotros, porque viene el príncipe de este mundo, y él no tiene nada en mí;

31 pero para que el mundo sepa que yo amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vámonos de aquí.

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Juan 15

1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.

2 Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todoelque da fruto, lo poda para que dé más fruto.

3 Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado.

4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.

5 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.

6 Si alguno no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman.

7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho.

8 En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, yasíprobéis que sois mis discípulos.

9 Como el Padre me ha amado,asítambién yo os he amado; permaneced en mi amor.

10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto.

12 Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he amado.

13 Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos.

14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

15 Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre.

16 Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre osloconceda.

17 Esto os mando: que os améis los unos a los otros.

18 Si el mundo os odia, sabéis que me ha odiado a mí antes que a vosotros.

19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no sois del mundo, sino que yo os escogí de entre el mundo, por eso el mundo os odia.

20 Acordaos de la palabra que yo os dije: “Un siervo no es mayor que su señor.” Si me persiguieron a mí, también os perseguirán a vosotros; si guardaron mi palabra, también guardarán la vuestra.

21 Pero todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió.

22 Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado, pero ahora no tienen excusa por su pecado.

23 El que me odia a mí, odia también a mi Padre.

24 Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora las han visto, y me han odiado a mí y también a mi Padre.

25 Perohan hecho estopara que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: “Me odiaron sin causa.”

26 Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre,es decir,el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí,

27 y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

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Juan 16

1 Estas cosas os he dicho para que no tengáis tropiezo.

2 Os expulsarán de las sinagogas; pero viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará queasírinde un servicio a Dios.

3 Y harán estas cosas porque no han conocido ni al Padre ni a mí.

4 Pero os he dicho estas cosas para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os había hablado de ellas. Y no os dije estas cosas al principio, porque yo estaba con vosotros.

5 Pero ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”

6 Mas porque os he dicho estas cosas, la tristeza ha llenado vuestro corazón.

7 Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré.

8 Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio;

9 de pecado, porque no creen en mí;

10 de justicia, porque yo voy al Padre y no me veréis más;

11 y de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado.

12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora nolaspodéis soportar.

13 Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir.

14 El me glorificará, porque tomará de lo mío y oslohará saber.

15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que El toma de lo mío y oslohará saber.

16 Un pocomás, y ya no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis.

17 Entoncesalgunosde sus discípulos se decían unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: “Un pocomás,y no me veréis, y de nuevo un poco, y me veréis” y “Porque yo voy al Padre”?

18 Por eso decían: ¿Qué es esto que dice: “Un poco”? No sabemos de qué habla.

19 Jesús sabía que querían preguntarle, y les dijo: ¿Estáis discutiendo entre vosotros sobre esto, porque dije: “Un poco más, y no me veréis, y de nuevo un poco, y me veréis”?

20 En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, pero el mundo se alegrará; estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.

21 Cuando la mujer está para dar a luz, tiene aflicción, porque ha llegado su hora; pero cuando da a luz al niño, ya no se acuerda de la angustia, por la alegría de que un niño haya nacido en el mundo.

22 Por tanto, ahora vosotros tenéis también aflicción; pero yo os veré otra vez, y vuestro corazón se alegrará, y nadie os quitará vuestro gozo.

23 En aquel día no me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, oslodará en mi nombre.

24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.

25 Estas cosas os he hablado en lenguaje figurado; viene el tiempo cuando no os hablaré más en lenguaje figurado, sino que os hablaré del Padre claramente.

26 En ese día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,

27 pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí del Padre.

28 Salí del Padre y he venido al mundo; de nuevo, dejo el mundo y voy al Padre.

29 Sus discípulos le dijeron: He aquí que ahora hablas claramente y no usas lenguaje figurado.

30 Ahora entendemos que tú sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que tú viniste de Dios.

31 Jesús les respondió: ¿Ahora creéis?

32 Mirad, la hora viene, yyaha llegado, en que seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me dejaréis solo; ysin embargono estoy solo, porque el Padre está conmigo.

33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo.

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Juan 17

1 Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti,

2 por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado.

3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

4 Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera.

5 Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera.

6 He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra.

7 Ahora han conocido que todo lo que me has dado viene de ti;

8 porque yo les he dado las palabras que me diste; ylasrecibieron, y entendieron que en verdad salí de ti, y creyeron que tú me enviaste.

9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has dado; porque son tuyos;

10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío; y he sido glorificado en ellos.

11 Ya no estoy en el mundo,peroellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, elnombreque me has dado, para que sean uno, así como nosotros.

12 Cuando estaba con ellos, los guardaba en tu nombre, elnombreque me diste; y los guardé y ninguno se perdió, excepto el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera.

13 Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo para que tengan mi gozo completo en sí mismos.

14 Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

15 No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno.

16 Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

17 Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad.

18 Como tú me enviaste al mundo, yo también los he enviado al mundo.

19 Y por ellos yo me santifico, para que ellos también sean santificados en la verdad.

20 Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,

21 para que todos sean uno. Como tú, oh Padre,estásen mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

22 La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno:

23 yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepa que tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a mí.

24 Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria, lagloriaque me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

25 Oh Padre justo, aunque el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste.

26 Yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y yo en ellos.

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Juan 18

1 Después de haber dicho esto, Jesús salió con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto en el cual entró El con sus discípulos.

2 También Judas, el que le iba a entregar, conocía el lugar, porque Jesús se había reunido allí a menudo con sus discípulos.

3 Entonces Judas, tomando la cohorteromana, y avariosalguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allá con linternas, antorchas y armas.

4 Jesús, pues, sabiendo todo lo que le iba a sobrevenir, salió y les dijo: ¿A quién buscáis?

5 Ellos le respondieron: A Jesús el Nazareno. El les dijo: Yo soy. Y Judas, el que le entregaba, estaba con ellos.

6 Y cuando El les dijo: Yo soy, retrocedieron y cayeron a tierra.

7 Jesús entonces volvió a preguntarles: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús el Nazareno.

8 Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy; por tanto, si me buscáis a mí, dejad ir a éstos;

9 para que se cumpliera la palabra que había dicho: De los que me diste, no perdí ninguno.

10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco.

11 Jesús entonces dijo a Pedro: Mete la espada en la vaina. La copa que el Padre me ha dado, ¿acaso no la he de beber?

12 Entonces la cohorteromana,el comandante y los alguaciles de los judíos prendieron a Jesús y le ataron,

13 y le llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote ese año.

14 Y Caifás era el que había aconsejado a los judíos que convenía que un hombre muriera por el pueblo.

15 Y Simón Pedro seguía a Jesús, ytambiénotro discípulo. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote,

16 pero Pedro estaba fuera, a la puerta. Así que el otro discípulo, que era conocido del sumo sacerdote, salió y habló a la portera, e hizo entrar a Pedro.

17 Entonces la criada que cuidaba la puerta dijo a Pedro: ¿No eres tú tambiénunode los discípulos de este hombre?Yél dijo: No lo soy.

18 Y los siervos y los alguaciles estaban de pie calentándosejuntoa unas brasas que habían encendido porque hacía frío; y Pedro estaba también con ellos de pie y calentándose.

19 Entonces el sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de sus enseñanzas.

20 Jesús le respondió: Yo he hablado al mundo abiertamente; siempre enseñé en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en secreto.

21 ¿Por qué me preguntas a mí? Pregúntales a los que han oído lo que hablé; he aquí, éstos saben lo que he dicho.

22 Cuando dijo esto, uno de los alguaciles que estaba cerca, dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿Así respondes al sumo sacerdote?

23 Jesús le respondió: Si he hablado mal, da testimonio de lo quehe habladomal; pero sihablébien, ¿por qué me pegas?

24 Anás entonces le envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.

25 Simón Pedro estaba de pie, calentándose; entonces le dijeron: ¿No eres tú tambiénunode sus discípulos? El lo negó y dijo: No lo soy.

26 Uno de los siervos del sumo sacerdote, que era pariente de aquel a quien Pedro le había cortado la oreja, dijo: ¿No te vi yo en el huerto con El?

27 Y Pedrolonegó otra vez, y al instante cantó un gallo.

28 Entonces llevaron a Jesúsde casade Caifás al Pretorio. Era muy de mañana. Y ellos no entraron al Pretorio para no contaminarse y poder comer la Pascua.

29 Pilato entonces salió fuera hacia ellos y dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre?

30 Ellos respondieron, y le dijeron: Si este hombre no fuera malhechor, no te lo hubiéramos entregado.

31 Entonces Pilato les dijo: Llevadle vosotros, y juzgadle conforme a vuestra ley. Los judíos le dijeron: A nosotros no nos es permitido dar muerte a nadie.

32 Para que se cumpliera la palabra que Jesús había hablado, dando a entender de qué clase de muerte iba a morir.

33 Entonces Pilato volvió a entrar al Pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?

34 Jesús respondió: ¿Esto lo dices por tu cuenta, oporqueotros te lo han dicho de mí?

35 Pilato respondió: ¿Acaso soy yo judío? Tu nación y los principales sacerdotes te entregaron a mí. ¿Qué has hecho?

36 Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí.

37 Pilato entonces le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.

38 Pilato le preguntó: ¿Qué es la verdad? Y habiendo dicho esto, salió otra vez adondeestabanlos judíos y les dijo: Yo no encuentro ningún delito en El.

39 Pero es costumbre entre vosotros que os suelte a uno en la Pascua. ¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos?

40 Entonces volvieron a gritar, diciendo: No a éste, sino a Barrabás. Y Barrabás era un ladrón.

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Juan 19

1 Pilato, pues, tomó entonces a Jesús yleazotó.

2 Y los soldados tejieron una corona de espinas, la pusieron sobre su cabeza y le vistieron con un manto de púrpura;

3 y acercándose a El, le decían: ¡Salve, Rey de los judíos! Y le daban bofetadas.

4 Pilato salió otra vez, y les dijo: Mirad, os lo traigo fuera, para que sepáis que no encuentro ningún delito en El.

5 Jesús entonces salió fuera llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. YPilatoles dijo: ¡He aquí el Hombre!

6 Entonces, cuando le vieron los principales sacerdotes y los alguaciles, gritaron, diciendo: ¡Crucifícale!¡Crucifícale!Pilato les dijo: Tomadle vosotros, y crucificadle,porque yo no encuentro ningún delito en El.

7 Los judíos le respondieron: Nosotros tenemos una ley, y según esa ley El debe morir, porque pretendió ser el Hijo de Dios.

8 Entonces Pilato, cuando oyó estas palabras, se atemorizó aún más.

9 Entró de nuevo al Pretorio y dijo a Jesús: ¿De dónde eres tú? Pero Jesús no le dio respuesta.

10 Pilato entonces le dijo: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte, y que tengo autoridad para crucificarte?

11 Jesús respondió: Ninguna autoridad tendrías sobre mí si no se te hubiera dado de arriba; por eso el que me entregó a ti tiene mayor pecado.

12 Como resultado de esto, Pilato procuraba soltarle, pero los judíos gritaron, diciendo: Si sueltas a éste, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se opone al César.

13 Entonces Pilato, cuando oyó estas palabras, sacó fuera a Jesús y se sentó en el tribunal, en un lugar llamado el Empedrado, y en hebreo Gabata.

14 Y era el día de la preparación para la Pascua; era como la hora sexta. YPilatodijo a los judíos: He aquí vuestro Rey.

15 Entonces ellos gritaron: ¡Fuera! ¡Fuera! ¡Crucifícale! Pilato les dijo: ¿He de crucificar a vuestro Rey? Los principales sacerdotes respondieron: No tenemos más rey que el César.

16 Así que entonces le entregó a ellos para que fuera crucificado.

17 Tomaron, pues, a Jesús, y El salió cargando su cruz alsitiollamado el Lugar de la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota,

18 donde le crucificaron, y con El a otros dos, uno a cada lado y Jesús en medio.

19 Pilato también escribió un letrero y lo puso sobre la cruz. Y estaba escrito: JESUS EL NAZARENO, EL REY DE LOS JUDIOS.

20 Entonces muchos judíos leyeron esta inscripción, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, en latínyen griego.

21 Por eso los principales sacerdotes de los judíos decían a Pilato: No escribas, “el Rey de los judíos”; sino que El dijo: “Yo soy Rey de los judíos.”

22 Pilato respondió: Lo que he escrito, he escrito.

23 Entonces los soldados, cuando crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una parte para cada soldado. Ytomaron tambiénla túnica; y la túnica era sin costura, tejida en una sola pieza.

24 Por tanto, se dijeron unos a otros: No la rompamos; sino echemos suertes sobre ella,para verde quién será; para que se cumpliera la Escritura: Repartieron entre si mis vestidos,y sobre mi ropa echaron suertes.

25 Por eso los soldados hicieron esto. Y junto a la cruz de Jesús estaban su madre, y la hermana de su madre, María, lamujerde Cleofas, y María Magdalena.

26 Y cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien El amaba que estaba allí cerca, dijo a su madre: ¡Mujer, he ahí tu hijo!

27 Después dijo al discípulo: ¡He ahí tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propiacasa.

28 Después de esto, sabiendo Jesús que todo se había ya consumado, para que se cumpliera la Escritura, dijo: Tengo sed.

29 Había allí una vasija llena de vinagre; colocaron, pues, una esponja empapada del vinagre enuna rama dehisopo, y se la acercaron a la boca.

30 Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡Consumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

31 Los judíos entonces, como era el día de preparaciónpara la Pascua,a fin de que los cuerpos no se quedaran en la cruz el día de reposo (porque ese día de reposo era muy solemne), pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y se los llevaran.

32 Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero, ytambién lasdel otro que había sido crucificado con Jesús;

33 pero cuando llegaron a Jesús, como vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas;

34 pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua.

35 Y el queloha visto ha dado testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice la verdad, para que vosotros también creáis.

36 Porque esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No sera quebradohueso suyo.

37 Y también otra Escritura dice: Miraran al que traspasaron.

38 Después de estas cosas, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidiópermisoa Pilato para llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato concedió el permiso. Entonces él vino, y se llevó el cuerpo de Jesús.

39 Y Nicodemo, el que antes había venido a Jesús de noche, vino también, trayendo una mezcla de mirra y áloe como de cien libras.

40 Entonces tomaron el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en telas de lino con las especias aromáticas, como es costumbre sepultar entre los judíos.

41 En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual todavía no habían sepultado a nadie.

42 Por tanto, por causa del día de la preparación de los judíos, como el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.

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