Lucas 9

1 Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades.

2 Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.

3 Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos túnicas cada uno.

4 En cualquier casa donde entréis, quedaos allí, y sea de allívuestrasalida.

5 Y en cuanto a los que no os reciban, al salir de esa ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.

6 Entonces salieron, e iban por las aldeas anunciando el evangelio y sanando por todas partes.

7 Herodes el tetrarca se enteró de todo lo que estaba pasando, y estaba muy perplejo, porque algunos decían que Juan había resucitado de entre los muertos,

8 otros, que Elías había aparecido, y otros, que algún profeta de los antiguos había resucitado.

9 Entonces Herodes dijo: A Juan yo lo hice decapitar; ¿quién es, entonces, éste de quien oigo tales cosas? Y procuraba verle.

10 Y cuando los apóstoles regresaron, dieron cuenta a Jesús de todo lo que habían hecho. Y El, tomándolos consigo, se retiró aparte a una ciudad llamada Betsaida.

11 Pero cuando la gente se dio cuenta de esto, le siguió; yJesús,recibiéndolos, les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que tenían necesidad de ser curados.

12 El día comenzaba a declinar, y acercándose los doce, le dijeron: Despide a la multitud, para que vayan a las aldeas y campos de los alrededores, y hallen alojamiento y consigan alimentos; porque aquí estamos en un lugar desierto.

13 Pero El les dijo: Dadles vosotros de comer. Y ellos dijeron: No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos y compremos alimentos para toda esta gente.

14 (Porque había como cinco mil hombres.) YJesúsdijo a sus discípulos: Haced que se recuesten en grupos como de cincuenta cada uno.

15 Así lo hicieron, haciendo recostar a todos.

16 Y tomando los cinco panes y los dos peces, levantando los ojos al cielo, los bendijo, ylospartió, ylosiba dando a los discípulos para quelossirvieran a la gente.

17 Todos comieron y se saciaron; y se recogieron de lo que les sobró de los pedazos: doce cestasllenas.

18 Y mientras Jesús oraba a solas, estaban con El los discípulos, y les preguntó, diciendo: ¿Quién dicen las multitudes que soy yo?

19 Entonces ellos respondieron, y dijeron:Unos,Juan el Bautista, otros, Elías, y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.

20 Y El les dijo: Y vosotros ¿quién decís que soy yo? Y Pedro respondiendo, dijo: El Cristo de Dios.

21 Pero El, advirtiéndoles severamente,lesmandó que no dijeran esto a nadie,

22 diciendo: El Hijo del Hombre debe padecer mucho, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día.

23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.

24 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, ése la salvará.

25 Pues, ¿de qué le sirve a un hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se destruye o se pierde?

26 Porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, yladel Padre, ylade los santos ángeles.

27 Pero en verdad os digo que hay algunos de los que están aquí, que no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.

28 Y como ocho días después de estas palabras,Jesústomó consigo a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.

29 Mientras oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su ropase hizoblancayresplandeciente.

30 Y he aquí, dos hombres hablaban con El, los cuales eran Moisés y Elías,

31 quienes apareciendo en gloria, hablaban de la partida de Jesús, que El estaba a punto de cumplir en Jerusalén.

32 Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño, pero cuando estuvieron bien despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con El.

33 Y sucedió que al retirarse ellos de El, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es que estemos aquí; hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías; no sabiendo lo que decía.

34 Entonces, mientras él decía esto, se formó una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.

35 Y una voz salió de la nube, que decía: Este es mi Hijo,miEscogido; a El oíd.

36 Después que la voz se oyó, Jesús fue hallado solo. Ellos selocallaron, y por aquellos días no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

37 Y aconteció que al día siguiente, cuando bajaron del monte, una gran multitud le salió al encuentro.

38 Y he aquí, un hombre de la multitud gritó, diciendo: Maestro, te suplico que veas a mi hijo, pues es el único que tengo,

39 y sucede que un espíritu se apodera de él, y de repente da gritos, yel espíritule hace caer con convulsiones, echando espumarajos; y magullándole, a duras penas se aparta de él.

40 Entonces rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, y no pudieron.

41 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.

42 Cuando éste se acercaba, el demonio lo derribó y lo hizo caer con convulsiones. Pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre.

43 Y todos estaban admirados de la grandeza de Dios. Mientras todos se maravillaban de todas las cosas que hacía,Jesúsdijo a sus discípulos:

44 Haced que estas palabras penetren en vuestros oídos, porque el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres.

45 Pero ellos no entendían estas palabras, y les estaban veladas para que no las comprendieran; y temían preguntarle acerca de ellas.

46 Y se suscitó una discusión entre ellos, sobre quién de ellos sería el mayor.

47 Entonces Jesús, sabiendo lo que pensaban en sus corazones, tomó a un niño y lo puso a su lado,

48 y les dijo: El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es grande.

49 Y respondiendo Juan, dijo: Maestro, vimos a uno echando fuera demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo porque no anda con nosotros.

50 Pero Jesús le dijo: Nose loimpidáis; porque el que no está contra vosotros, está con vosotros.

51 Y sucedió que cuando se cumplían los días de su ascensión, El, con determinación, afirmó su rostro para ir a Jerusalén.

52 Y envió mensajeros delante de El; y ellos fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos.

53 Pero no le recibieron, porque sabían que había determinado ir a Jerusalén.

54 Al veresto,sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma?

55 Pero El, volviéndose, los reprendió, y dijo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois,

56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

57 Y mientras ellos iban por el camino, uno le dijo: Te seguiré adondequiera que vayas.

58 Y Jesús le dijo: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.

59 A otro dijo: Sígueme. Pero él dijo: Señor, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre.

60 Mas El le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú, ve y anuncia por todas partes el reino de Dios.

61 También otro dijo: Te seguiré, Señor; pero primero permíteme despedirme de los de mi casa.

62 Pero Jesús le dijo: Nadie, que después de poner la mano en el arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.

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Lucas 10

1 Después de esto, el Señor designó a otros setenta, y los envió de dos en dos delante de El, a toda ciudad y lugar adonde El había de ir.

2 Y les decía: La mies es mucha, pero los obreros pocos; rogad, por tanto, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.

3 Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.

4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y a nadie saludéis por el camino.

5 En cualquier casa que entréis, decid primero: “Paz a esta casa.”

6 Y si hay allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; pero si no, se volverá a vosotros.

7 Permaneced entonces en esa casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.

8 En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os sirvan;

9 sanad a los enfermos que haya en ella, y decidles: “Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.”

10 Pero en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, salid a sus calles, y decid:

11 “Hasta el polvo de vuestra ciudad que se pega a nuestros pies, nos lo sacudimosen protestacontra vosotros; empero sabed esto: que el reino de Dios se ha acercado.”

12 Os digo que en aquel día será más tolerableel castigopara Sodoma que para aquella ciudad.

13 ¡Ay de ti Corazín! ¡Ay de ti Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en vosotras hubieran sido hechos en Tiro y Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido sentados en cilicio y ceniza.

14 Por eso, en el juicio será más tolerableel castigopara Tiro y Sidón que para vosotras.

15 Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades serás hundida!

16 El que a vosotros escucha, a mí me escucha, y el que a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y el que a mí me rechaza, rechaza al que me envió.

17 Los setenta regresaron con gozo, diciendo: Señor, hasta los demonios se nos sujetan en tu nombre.

18 Y El les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.

19 Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.

20 Sin embargo, no os regocijéis en esto, de que los espíritus se os sometan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

21 En aquella misma hora El se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado.

22 Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijose loquiera revelar.

23 Y volviéndose hacia los discípulos, les dijo aparte: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis;

24 porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y nolovieron, y oír lo que vosotros oís, y nolooyeron.

25 Y he aquí, cierto intérprete de la ley se levantó, y para ponerle a prueba dijo: Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna?

26 Y El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué leesen ella?

27 Respondiendo él, dijo: Amaras alSeñor tuDios con todo tu corazon,y con toda tu alma,y con toda tu fuerza,y con toda tu mente;y a tu projimo como a ti mismo.

28 EntoncesJesúsle dijo: Has respondido correctamente;haz esto y viviras.

29 Pero queriendo él justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?

30 Respondiendo Jesús, dijo: Cierto hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, los cuales después de despojarlo y de darle golpes, se fueron, dejándolo medio muerto.

31 Por casualidad cierto sacerdote bajaba por aquel camino, y cuando lo vio, pasó por el otro ladodel camino.

32 Del mismo modo, también un levita, cuando llegó al lugar y lo vio, pasó por el otro ladodel camino.

33 Pero cierto samaritano, que iba de viaje, llegó adonde élestaba;y cuando lo vio, tuvo compasión,

34 y acercándose, le vendó sus heridas, derramando aceite y vino sobreellas;y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y lo cuidó.

35 Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al mesonero, y dijo: “Cuídalo, y todo lo demás que gastes, cuando yo regrese te lo pagaré.”

36 ¿Cuál de estos tres piensas tú que demostró ser prójimo del que cayó enmanos delos salteadores?

37 Y él dijo: El que tuvo misericordia de él. Y Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo.

38 Mientras iban ellos de camino, El entró en cierta aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.

39 Y ella tenía una hermana que se llamaba María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.

40 Pero Marta se preocupaba con todos los preparativos; y acercándosea El, ledijo: Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

41 Respondiendo el Señor, le dijo: Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas;

42 pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.

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Lucas 11

1 Y aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos.

2 Y El les dijo: Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino.

3 “Danos hoy el pan nuestro de cada día.

4 “Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación.”

5 También les dijo: Supongamos que uno de vosotros tiene un amigo, y va a él a medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes,

6 porque un amigo mío ha llegado de viaje a micasa,y no tengo nada que ofrecerle”;

7 y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: “No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dartenada.”

8 Os digo que aunque no se levante a darlealgopor ser su amigo, no obstante, por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.

9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

10 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

11 O suponed que a uno de vosotros que es padre, su hijo le pide pan; ¿acaso le dará una piedra? O sile pideun pescado; ¿acaso le dará una serpiente en lugar del pescado?

12 O si le pide un huevo; ¿acaso le dará un escorpión?

13 Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto másvuestroPadre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

14 EstabaJesúsechando fuera un demonio, que era mudo, y sucedió que cuando el demonio salió, el mudo habló; y las multitudes se maravillaron.

15 Pero algunos de ellos dijeron: El echa fuera los demonios por Beelzebú, príncipe de los demonios.

16 Y otros, para ponerle a prueba, demandaban de El una señal del cielo.

17 Pero conociendo El sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado; y una casa dividida contra sí misma, se derrumba.

18 Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá en pie su reino? Porque vosotros decís que yo echo fuera demonios por Beelzebú.

19 Y si yo echo fuera demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan fuera vuestros hijos? Por consiguiente, ellos serán vuestros jueces.

20 Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros.

21 Cuando unhombrefuerte, bien armado, custodia su palacio, sus bienes están seguros.

22 Pero cuando uno más fuerte que él lo ataca y lo vence, le quita todas sus armas en las cuales había confiado y distribuye su botín.

23 El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.

24 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso; y al no hallarlo, dice: “Volveré a mi casa de donde salí.”

25 Y cuando llega, la encuentra barrida y arreglada.

26 Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero.

27 Y sucedió que mientras decía estas cosas, una de las mujeres en la multitud alzó su voz y le dijo: ¡Dichosa la matriz que te concibió y los senos que te criaron!

28 Pero El dijo: Al contrario, dichosos los que oyen la palabra de Dios ylaguardan.

29 Como la multitud se aglomeraba, comenzó a decir: Esta generación es una generación perversa; busca señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás.

30 Porque de la misma manera que Jonás vino a ser una señal para los ninivitas, así también lo será el Hijo del Hombre para esta generación.

31 La Reina del Sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y mirad, algo másgrandeque Salomón está aquí.

32 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás; y mirad, algo másgrandeque Jonás está aquí.

33 Nadie, cuando enciende una lámpara, la pone en un sótano ni debajo de un almud, sino sobre el candelero, para que los que entren vean la luz.

34 La lámpara de tu cuerpo es tu ojo; cuando tu ojo está sano, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando está malo, también tu cuerpo está lleno de oscuridad.

35 Mira, pues, que la luz que en ti hay no sea oscuridad.

36 Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, sin tener parte alguna en tinieblas, estará totalmente iluminado como cuando la lámpara te alumbra con sus rayos.

37 Cuando terminó de hablar, un fariseo le rogó que comiera con él; yJesúsentró y se sentóa la mesa.

38 Cuando el fariseo vioesto,se sorprendió de queJesúsno se hubiera lavado primero antes de comer,según el ritual judío.

39 Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de afuera del vaso y del plato; pero por dentro estáis llenos de robo y de maldad.

40 Necios, el que hizo lo de afuera, ¿no hizo también lo de adentro?

41 Dad más bien lo que está dentro como obra de caridad, y entonces todo os será limpio.

42 Mas ¡ay de vosotros, fariseos!, porque pagáis el diezmo de la menta y la ruda y todaclase dehortaliza, ysin embargopasáis por alto la justicia y el amor de Dios; pero esto es lo que debíais haber practicado sin descuidar lo otro.

43 ¡Ay de vosotros, fariseos!, porque amáis los primeros asientos en las sinagogas y los saludos respetuosos en las plazas.

44 ¡Ay de vosotros!, porque sois como sepulcros que no se ven, sobrelos queandan los hombres sin saberlo.

45 Respondiendo uno de los intérpretes de la ley, le dijo: Maestro, cuando dices esto, también a nosotros nos insultas.

46 Y El dijo: ¡Ay también de vosotros, intérpretes de la ley!, porque cargáis a los hombres con cargas difíciles de llevar, y vosotros ni siquiera tocáis las cargas con uno de vuestros dedos.

47 ¡Ay de vosotros!, porque edificáis los sepulcros de los profetas, yfueronvuestros padresquieneslos mataron.

48 De modo que sois testigos, y aprobáis las acciones de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros edificáissus sepulcros.

49 Por eso la sabiduría de Dios también dijo: “Les enviaré profetas y apóstoles, y de ellos, matarána algunosy perseguirána otros,

50 para que la sangre de todos los profetas, derramada desde la fundación del mundo, se le cargue a esta generación,

51 desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que pereció entre el altar y la casade Dios;sí, os digo que le será cargada a esta generación.”

52 ¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley!, porque habéis quitado la llave del conocimiento; vosotros mismos no entrasteis, y a los que estaban entrando se lo impedisteis.

53 Cuando salió de allí, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarle en gran manera, y a interrogarle minuciosamente sobre muchas cosas,

54 tramando contra El para atraparleen algo que dijera.

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Lucas 12

1 En estas circunstancias, cuando una multitud de miles y miles se había reunido, tanto que se atropellaban unos a otros,Jesúscomenzó a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.

2 Y nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse.

3 Por lo cual, todo lo que habéis dicho en la oscuridad se oirá a la luz, y lo que habéis susurrado en las habitaciones interiores, será proclamado desde las azoteas.

4 Y yo os digo, amigos míos: no temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no tienen nada más que puedan hacer.

5 Pero yo os mostraré a quién debéis temer: temed al que, después de matar, tiene poder para arrojar al infierno; sí, os digo: a éste, ¡temed!

6 ¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Ysin embargo,ni uno de ellos está olvidado ante Dios.

7 Es más, aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos.

8 Y os digo, que a todo el que me confiese delante de los hombres, el Hijo del Hombre le confesará también ante los ángeles de Dios;

9 pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.

10 Y a todo el que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.

11 Y cuando os lleven a las sinagogas y ante los gobernantes y las autoridades, no os preocupéis de cómo o de qué hablaréis en defensa propia, o qué vais a decir;

12 porque el Espíritu Santo en esa misma hora os enseñará lo que debéis decir.

13 Uno de la multitud le dijo: Maestro, dile a mi hermano que divida la herencia conmigo.

14 Pero El le dijo: ¡Hombre! ¿Quién me ha puesto por juez o árbitro sobre vosotros?

15 Y les dijo: Estad atentos y guardaos de toda forma de avaricia; porqueauncuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienes.

16 También les refirió una parábola, diciendo: La tierra de cierto hombre rico había producido mucho.

17 Y pensaba dentro de sí, diciendo: “¿Qué haré, ya que no tengo dónde almacenar mis cosechas?”

18 Entonces dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes, y allí almacenaré todo mi grano y mis bienes.

19 “Y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes depositados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértete.”

20 Pero Dios le dijo: “¡Necio! Estamismanoche te reclaman el alma; yahora,¿para quién será lo que has provisto?”

21 Así es el que acumula tesoro para sí, y no es rico para con Dios.

22 Y dijo a sus discípulos: Por eso os digo: No os preocupéis porvuestravida, qué comeréis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis.

23 Porque la vida es más que el alimento, y el cuerpo más que la ropa.

24 Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan; no tienen bodega ni granero, ysin embargo,Dios los alimenta; ¡cuánto más valéis vosotros que las aves!

25 ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida?

26 Si vosotros, pues, no podéis hacer algo tan pequeño, ¿por qué os preocupáis por lo demás?

27 Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan ni hilan; pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos.

28 Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¡cuánto másharápor vosotros, hombres de poca fe!

29 Vosotros, pues, no busquéis qué habéis de comer, ni qué habéis de beber, y no estéis preocupados.

30 Porque los pueblos del mundo buscan ansiosamente todas estas cosas; pero vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.

31 Mas buscad su reino, y estas cosas os serán añadidas.

32 No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino.

33 Vended vuestras posesiones y dad limosnas; haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro en los cielos que no se agota, donde no se acercaningúnladrón ni la polilla destruye.

34 Porque donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.

35 Estad siempre preparados ymantenedlas lámparas encendidas,

36 y sed semejantes a hombres que esperan a su señor que regresa de las bodas, para abrirle tan pronto como llegue y llame.

37 Dichosos aquellos siervos a quienes el señor, al venir, halle velando; en verdad os digo que se ceñirápara servir, y los sentaráa la mesa,y acercándose, les servirá.

38 Y ya sea que venga en la segunda vigilia, o aun en la tercera, yloshalla así, dichosos son aquellossiervos.

39 Podéis estar seguros de que si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora iba a venir el ladrón, no hubiera permitido que entrara en su casa.

40 Vosotros también estad preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no esperéis.

41 Entonces Pedro dijo: Señor, ¿nos dices esta parábola a nosotros, o también a todoslos demás?

42 Y el Señor dijo: ¿Quién es, pues, el mayordomo fiel y prudente a quien su señor pondrá sobre sus siervos para que a su tiempo les dé sus raciones?

43 Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así.

44 De verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.

45 Pero si aquel siervo dice en su corazón: “Mi señor tardará en venir”; y empieza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer, a beber y a embriagarse;

46 el señor de aquel siervo llegará un día, cuando él noloespera y a una hora que no sabe, y lo azotará severamente, y le asignará un lugar con los incrédulos.

47 Y aquel siervo que sabía la voluntad de su señor, y que no se preparó ni obró conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes;

48 pero el que nolasabía, e hizo cosas que merecían castigo, será azotado poco. A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán.

49 Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera encendido!

50 Pero de un bautismo tengo que ser bautizado, y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla!

51 ¿Pensáis que vine a dar paz en la tierra? No, os digo, sino más bien división.

52 Porque desde ahora en adelante, cinco en una casa estarán divididos; tres contra dos y dos contra tres.

53 Estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.

54 Decía también a las multitudes: Cuando veis una nube que se levanta en el poniente, al instante decís: “Viene un aguacero”, y así sucede.

55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: “Va a hacer calor”, yasípasa.

56 ¡Hipócritas! Sabéis examinar el aspecto de la tierra y del cielo; entonces, ¿por qué no examináis este tiempo presente?

57 ¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?

58 Porque mientras vas con tu adversario para comparecer ante el magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te eche en la cárcel.

59 Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado aun el último centavo.

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Lucas 13

1 En esa misma ocasión había allí algunos que le contaron acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con la de sus sacrificios.

2 RespondiendoJesús,les dijo: ¿Pensáis que estos galileos eranmáspecadores que todos losdemásgalileos, porque sufrieron esto?

3 Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

4 ¿O pensáis que aquellos dieciocho, sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, eranmásdeudores que todos los hombres que habitan en Jerusalén?

5 Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

6 Y les dijo esta parábola: Cierto hombre tenía una higuera plantada en su viña; y fue a buscar fruto de ella, y nolohalló.

7 Y dijo al viñador: “Mira, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo. Córtala. ¿Por qué ha de cansar la tierra?”

8 El entonces, respondiendo, le dijo: “Señor, déjala por este año todavía, hasta que yo cave alrededor de ella, y le eche abono,

9 y si da fruto el año que viene,bien;y si no, córtala.”

10 Jesúsestaba enseñando en una de las sinagogas un día de reposo,

11 y habíaallíuna mujer que durante dieciocho años había tenido una enfermedad causada por un espíritu; estaba encorvada, y de ninguna manera se podía enderezar.

12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, has quedado libre de tu enfermedad.

13 Y puso las manos sobre ella, y al instante se enderezó y glorificaba a Dios.

14 Pero el oficial de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en día de reposo, reaccionó diciendo a la multitud: Hay seis días en los cuales se debe trabajar; venid, pues, en esosdíasy sed sanados, y no en día de reposo.

15 Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócritas, ¿no desata cada uno de vosotros su buey o su asno del pesebre en día de reposo y lo lleva a beber?

16 Y ésta, que es hija de Abraham, a la que Satanás ha tenido atada durante dieciocho largos años, ¿no debía ser libertada de esta ligadura en día de reposo?

17 Y al decir El esto, todos sus adversarios se avergonzaban, pero toda la multitud se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por El.

18 Entonces decía: ¿A qué es semejante el reino de Dios y con qué lo compararé?

19 Es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomó y echó en su huerto; y creció y se hizo árbol, ylas aves del cielo anidaron en sus ramas.

20 Y volvió a decir: ¿A qué compararé el reino de Dios?

21 Es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina hasta que todo quedó fermentado.

22 PasabaJesúspor ciudades y aldeas, enseñando, mientras proseguía camino a Jerusalén.

23 Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y El les dijo:

24 Esforzaos por entrar por la puerta estrecha, porque os digo que muchos tratarán de entrar y no podrán.

25 Después que el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, y vosotros, estando fuera, comencéis a llamar a la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”, El respondiendo, os dirá: “No sé de dónde sois.”

26 Entonces comenzaréis a decir: “Comimos y bebimos en tu presencia, y enseñaste en nuestras calles;”

27 y El dirá: “Os digo que no sé de dónde sois;apartaos de mi,todos los que haceis iniquidad.”

28 Allí será el llanto y el crujir de dientes cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros echados fuera.

29 Y vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarána la mesaen el reino de Dios.

30 Y he aquí, hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos.

31 En ese momento llegaron unos fariseos diciéndole: Sal y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar.

32 Y El les dijo: Id y decidle a ese zorro: “Yo expulso demonios, y hago curaciones hoy y mañana, y al tercerdíacumplo mi propósito.”

33 Sin embargo, debo seguir mi camino, hoy, mañana y pasado mañana; porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén.

34 ¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!

35 He aquí, vuestra casa se os deja desierta; y os digo que no me veréismás,hasta que llegueel tiempoen que digáis: “Bendito el que viene en nombre delSeñor.”

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Lucas 14

1 Y aconteció que cuando Jesús entró en casa de uno de los principales de los fariseos un día de reposo para comer pan, ellos le estaban observando cuidadosamente.

2 Y allí, frente a El, estaba un hombre hidrópico.

3 Y dirigiéndose Jesús, a los intérpretes de la ley y a los fariseos,leshabló diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo, o no?

4 Pero ellos guardaron silencio. Y El, tomándolode la mano,lo sanó y lo despidió.

5 Y a ellos les dijo: ¿A quién de vosotros se le cae un hijo o un buey en un hoyo en día de reposo, y no lo saca inmediatamente?

6 Y no pudieron responderle a esto.

7 Y comenzó a referir una parábola a los invitados, cuando advirtió cómo escogían los lugares de honora la mesa, diciéndoles:

8 Cuando seas invitado por alguno a unbanquetede bodas, no tomes el lugar de honor, no sea que él haya invitado a otro más distinguido que tú,

9 y viniendo el que te invitó a ti y a él, te diga: “Daleellugar a éste”; y entonces, avergonzado, tengas que irte al último lugar.

10 Sino que cuando seas invitado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando llegue el que te invitó, te diga: “Amigo, ven más adelante”; entonces serás honrado delante de todos los que se sientana la mesacontigo.

11 Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille será ensalzado.

12 Y dijo también al que le había convidado: Cuando ofrezcas una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos, no sea que ellos a su vez también te conviden y tengas ya tu recompensa.

13 Antes bien, cuando ofrezcas un banquete, llama a pobres, mancos, cojos, ciegos,

14 y serás bienaventurado, ya que ellos no tienen para recompensarte; pues tú serás recompensado en la resurrección de los justos.

15 Cuando uno de los que estaban sentados con Ela la mesaoyó esto, le dijo: ¡Bienaventurado todo el que coma pan en el reino de Dios!

16 Pero El le dijo: Cierto hombre dio una gran cena, e invitó a muchos;

17 y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los que habían sido invitados: “Venid, porque ya todo está preparado.”

18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero le dijo: “He comprado un terreno y necesito ir a verlo; te ruego que me excuses.”

19 Y otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos; te ruego que me excuses.”

20 También otro dijo: “Me he casado, y por eso no puedo ir.”

21 Cuando el siervo regresó, informóde todoesto a su señor. Entonces, enojado el dueño de la casa, dijo a su siervo: “Sal enseguida por las calles y callejones de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los ciegos y los cojos.”

22 Y el siervo dijo: “Señor, se ha hecho lo que ordenaste, y todavía hay lugar.”

23 Entonces el señor dijo al siervo: “Sal a los caminos y por los cercados, y oblígalosa entrar para que se llene mi casa.

24 “Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron invitados probará mi cena.”

25 Grandes multitudes le acompañaban; y El, volviéndose, les dijo:

26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, asumujer e hijos, asushermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.

27 El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

28 Porque, ¿quién de vosotros, deseando edificar una torre, no se sienta primero y calcula el costo, para ver si tienelo suficientepara terminarla?

29 No sea que cuando haya echado los cimientos y no pueda terminar, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él,

30 diciendo: “Este hombre comenzó a edificar y no pudo terminar.”

31 ¿O qué rey, cuando sale al encuentro de otro rey para la batalla, no se sienta primero y delibera si con diez milhombresesbastantefuerte como para enfrentarse al que viene contra él con veinte mil?

32 Y si no, cuando el otro todavía está lejos, le envía una delegación y pide condiciones de paz.

33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todas sus posesiones, no puede ser mi discípulo.

34 Por tanto, buena es la sal, pero si también la sal ha perdido su sabor, ¿con qué será sazonada?

35 No es útil ni para la tierra ni para el muladar; la arrojan fuera. El que tenga oídos para oír, que oiga.

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Lucas 15

1 Todos los recaudadores de impuestos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle;

2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este recibe a los pecadores y come con ellos.

3 Entonces El les refirió esta parábola, diciendo:

4 ¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la que está perdida hasta que la halla?

5 Al encontrarla, lapone sobre sus hombros, gozoso;

6 y cuando llega a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: “Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido.”

7 Os digo que de la misma manera, habrámásgozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento.

8 ¿O qué mujer, si tiene diez monedas de plata y pierde una moneda, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta hallarla?

9 Cuandolaencuentra, reúne a las amigas y vecinas, diciendo: “Alegraos conmigo porque he hallado la moneda que había perdido.”

10 De la misma manera, os digo, hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

11 YJesúsdijo: Cierto hombre tenía dos hijos;

12 y el menor de ellos le dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió sus bienes.

13 No muchos días después, el hijo menor, juntándolo todo, partió a un país lejano, y allí malgastó su hacienda viviendo perdidamente.

14 Cuando lo había gastado todo, vino una gran hambre en aquel país, y comenzó a pasar necesidad.

15 Entonces fue y se acercó a uno de los ciudadanos de aquel país, y él lo mandó a sus campos a apacentar cerdos.

16 Y deseaba llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le dabanada.

17 Entonces, volviendo en sí, dijo: “¡Cuántos de los trabajadores de mi padre tienen pan de sobra, pero yo aquí perezco de hambre!

18 “Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y ante ti;

19 ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; hazme como uno de tus trabajadores.'”

20 Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasiónpor él,y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó.

21 Y el hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo.”

22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies;

23 y traed el becerro engordado, matadlo,y comamos y regocijémonos;

24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron a regocijarse.

25 Y su hijo mayor estaba en el campo, y cuando vino y se acercó a la casa, oyó música y danzas.

26 Y llamando a uno de los criados, le preguntó qué eratodoaquello.

27 Y él le dijo: “Tu hermano ha venido, y tu padre ha matado el becerro engordado porque lo ha recibido sano y salvo.”

28 Entonces él se enojó y no quería entrar. Salió su padre y le rogabaque entrara.

29 Pero respondiendo él, le dijo al padre: “Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, ysin embargo,nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos;

30 pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, mataste para él el becerro engordado.”

31 Y él le dijo: “Hijomío,tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo.

32 “Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque éste, tu hermano, estaba muerto y ha vuelto a la vida;estabaperdido y ha sido hallado.”

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Lucas 16

1 Decía tambiénJesúsa los discípulos: Había cierto hombre rico que tenía un mayordomo; y éste fue acusado ante él de derrochar sus bienes.

2 Entonces lo llamó y le dijo: “¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Rinde cuentas de tu administración, porque no puedes ser más mayordomo.”

3 Y el mayordomo se dijo a sí mismo: “¿Qué haré? Pues mi señor me quita la administración. No tengo fuerzas para cavar, y me da vergüenza mendigar.

4 “Ya sé lo que haré, para que cuando se me destituya de la administración me reciban en sus casas.”

5 Y llamando a cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: “¿Cuánto le debes a mi señor?”

6 Y él dijo: “Cien barriles de aceite.” Y le dijo: “Toma tu factura, siéntate pronto y escribe cincuenta.”

7 Después dijo a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?” Y él respondió: “Cien medidas de trigo.” El le dijo: “Toma tu factura y escribe ochenta.”

8 El señor elogió al mayordomo injusto porque había procedido con sagacidad, pues los hijos de este siglo son más sagaces en las relaciones con sus semejantes que los hijos de la luz.

9 Y yo os digo: Haceos amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando falten, os reciban en las moradas eternas.

10 El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho.

11 Por tanto, si no habéis sido fieles enel uso delas riquezas injustas, ¿quién os confiará lasriquezasverdaderas?

12 Y si no habéis sido fieles enel uso delo ajeno, ¿quién os dará lo que es vuestro?

13 Ningún siervo puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

14 Los fariseos, que eran amantes del dinero, oían todas estas cosas y se burlaban de El.

15 Y El les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos ante los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones, porque lo que entre los hombres es de alta estima, abominable es delante de Dios.

16 La ley y los profetasse proclamaronhasta Juan; desde entonces se anuncian las buenas nuevas del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.

17 Pero más fácil es que el cielo y la tierra pasen, que un ápice de la ley deje de cumplirse.

18 Todo el que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con la que está divorciada del marido, comete adulterio.

19 Había cierto hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino, celebrando cada día fiestas con esplendidez.

20 Y un pobre llamado Lázaro yacía a su puerta cubierto de llagas,

21 ansiando saciarse de lasmigajasque caían de la mesa del rico; además, hasta los perros venían y le lamían las llagas.

22 Y sucedió que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico y fue sepultado.

23 En el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio a Abraham a lo lejos, y a Lázaro en su seno.

24 Y gritando, dijo: “Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, pues estoy en agonía en esta llama.”

25 Pero Abraham le dijo: “Hijo, recuerda que durante tu vida recibiste tus bienes, y Lázaro, igualmente, males; pero ahora él es consolado aquí, y tú estás en agonía.

26 “Y además de todo esto, hay un gran abismo puesto entre nosotros y vosotros, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros no puedan, y tampoco nadie pueda cruzar de allá a nosotros.”

27 Entonces él dijo: “Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre,

28 pues tengo cinco hermanos, de modo que él los prevenga, para que ellos no vengan también a este lugar de tormento.”

29 Pero Abraham dijo: “Ellos tienen a Moisés y a los profetas; que los oigan.”

30 Y él dijo: “No, padre Abraham, sino que si alguno va a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.”

31 MasAbrahamle contestó: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán si alguno se levanta de entre los muertos.”

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Lucas 17

1 YJesúsdijo a sus discípulos: Es inevitable que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel por quien vienen!

2 Mejor le sería si se le colgara una piedra de molino al cuello y fuera arrojado al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeños.

3 ¡Tened cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo.

4 Y si peca contra ti siete veces al día, y vuelve a ti siete veces, diciendo: “Me arrepiento”, perdónalo.

5 Y los apóstoles dijeron al Señor: ¡Auméntanos la fe!

6 Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este sicómoro: “Desarráigate y plántate en el mar.” Y os obedecería.

7 ¿Quién de vosotros tiene un siervo arando o pastoreandoovejas,y cuando regresa del campo, le dice: “Ven enseguida y siéntatea comer”?

8 ¿No le dirá más bien: “Prepárame algo para cenar, y vísteteadecuadamente,y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después comerás y beberás tú”?

9 ¿Acaso le da las gracias al siervo porque hizo lo que se le ordenó?

10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os ha ordenado, decid: “Siervos inútiles somos; hemos hechosólolo que debíamos haber hecho.”

11 Y aconteció que mientras iba camino a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea,

12 y al entrar en cierta aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia,

13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro! ¡Ten misericordia de nosotros!

14 Cuando El los vio, les dijo: Id y mostraos a los sacerdotes. Y sucedió que mientras iban, quedaron limpios.

15 Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz.

16 Y cayó sobre su rostro a los pies de Jesús, dándole gracias; y éste era samaritano.

17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No fueron diez los que quedaron limpios? Y losotrosnueve, ¿dónde están?

18 ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero?

19 Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha sanado.

20 Habiéndole preguntado los fariseos cuándo vendría el reino de Dios,Jesúsles respondió, y dijo: El reino de Dios no viene con señales visibles,

21 ni dirán: “¡Mirad, aquíestá!” o: “¡Allíestá!” Porque he aquí, el reino de Dios entre vosotros está.

22 Y dijo a los discípulos: Vendrán días cuando ansiaréis ver uno de los días del Hijo del Hombre, y no lo veréis.

23 Y os dirán: “¡Mirad allí! ¡Mirad aquí!” No vayáis, ni corráis trasellos.

24 Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día.

25 Pero primero es necesario que El padezca mucho y sea rechazado por esta generación.

26 Tal como ocurrió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del Hombre.

27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.

28 Fue lo mismo que ocurrió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, construían;

29 pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los destruyó a todos.

30 Lo mismo acontecerá el día en que el Hijo del Hombre sea revelado.

31 En ese día, el que esté en la azotea y tenga sus bienes en casa, no descienda a llevárselos; y de igual modo, el que esté en el campo no vuelva atrás.

32 Acordaos de la mujer de Lot.

33 Todo el que procure preservar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la conservará.

34 Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; uno será tomado y el otro será dejado.

35 Estarán dosmujeresmoliendo en el mismo lugar; una será tomada y la otra será dejada.

36 Dos estarán en el campo; uno será tomado y el otro será dejado.

37 Respondiendo ellos, le dijeron: ¿Dónde, Señor? Y El les dijo: Dondeestéel cuerpo, allí también se juntarán los buitres.

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Lucas 18

1 Y les referíaJesúsuna parábola para enseñarlesque ellos debían orar en todo tiempo, y no desfallecer,

2 diciendo: Había en cierta ciudad un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre alguno.

3 Y había en aquella ciudad una viuda, la cual venía a élconstantemente,diciendo: “Hazme justicia de mi adversario.”

4 Por algún tiempo él no quiso, pero después dijo para sí: “Aunque ni temo a Dios, ni respeto a hombre alguno,

5 sin embargo, porque esta viuda me molesta, le haré justicia; no sea que por venir continuamente me agote la paciencia.”

6 Y el Señor dijo: Escuchad lo que dijo el juez injusto.

7 ¿Y no hará Dios justicia a sus escogidos, que claman a El día y noche? ¿Se tardará mucho en responderles?

8 Os digo que pronto les hará justicia. No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra?

9 Refirió también esta parábola a unos que confiaban en sí mismos como justos, y despreciaban a los demás:

10 Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo y el otro recaudador de impuestos.

11 El fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera: “Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos.

12 “Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano.”

13 Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, ten piedad de mí, pecador.”

14 Os digo que éste descendió a su casa justificado pero aquél no; porque todo el que se ensalza será humillado, pero el que se humilla será ensalzado.

15 Y le traían aun a los niños muy pequeños para que los tocara, pero al verestolos discípulos, los reprendían.

16 Mas Jesús, llamándolos a su lado, dijo: Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el reino de Dios.

17 En verdad os digo: el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

18 Y ciertohombreprominente le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?

19 Jesús le respondió: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios.

20 Tú sabes los mandamientos: “No cometas adulterio, No mates, No hurtes, No des falso testimonio, Honra a tu padre y a tu madre.”

21 Y él dijo: Todo esto lo he guardado desdemijuventud.

22 Cuando Jesús oyóesto,le dijo: Te falta todavía una cosa; vende todo lo que tienes y reparte entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme.

23 Pero al oír esto, se puso muy triste, pues era sumamente rico.

24 Mirándolo Jesús, dijo: ¡Qué difícil es que entren en el reino de Dios los que tienen riquezas!

25 Porque es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios.

26 Los que oyeronesto,dijeron: ¿Y quién podrá salvarse?

27 Y El respondió: Lo imposible para los hombres, es posible para Dios.

28 Y Pedro dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.

29 Entonces El les dijo: En verdad os digo: no hay nadie que haya dejado casa, o mujer, o hermanos, o padres o hijos por la causa del reino de Dios,

30 que no reciba muchas veces más en este tiempo, y en el siglo venidero, la vida eterna.

31 Tomando aparte a los doce,Jesúsles dijo: Mirad, subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas que están escritas por medio de los profetas acerca del Hijo del Hombre.

32 Pues será entregado a los gentiles, y será objeto de burla, afrentado y escupido;

33 y después de azotarle, le matarán, y al tercer día resucitará.

34 Pero ellos no comprendieron nada de esto; este dicho les estaba encubierto, y no entendían lo que selesdecía.

35 Y aconteció que al acercarse a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando.

36 Al oír que pasaba una multitud, preguntaba qué era aquello.

37 Y le informaron que pasaba Jesús de Nazaret.

38 Entonces gritó, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!

39 Y los que iban delante lo reprendían para que se callara; pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!

40 Jesús se detuvo y ordenó que se lo trajeran; y cuando estuvo cerca, le preguntó:

41 ¿Qué deseas que haga por ti? Y él dijo: Señor, que recobre la vista.

42 Jesús entonces le dijo: Recibe la vista, tu fe te ha sanado.

43 Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios; cuando toda la gente vioaquello,dieron gloria a Dios.

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