Marcos 5

1 Y llegaron al otro lado del mar, a la tierra de los gadarenos.

2 Y cuando El salió de la barca, enseguida vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,

3 que tenía su morada entre los sepulcros; y nadie podía ya atarlo ni aun con cadenas;

4 porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie era tan fuerte como para dominarlo.

5 Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y en los montes dando gritos e hiriéndose con piedras.

6 Cuando vio a Jesús de lejos, corrió y se postró delante de El;

7 y gritando a gran voz, dijo: ¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te imploro por Dios que no me atormentes.

8 PorqueJesúsle decía: Sal del hombre, espíritu inmundo.

9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y él le dijo: Me llamo Legión, porque somos muchos.

10 Entonces le rogaba con insistencia que no los enviara fuera de la tierra.

11 Y había allí una gran piara de cerdos paciendo junto al monte.

12 Ylos demoniosle rogaron, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.

13 Y El les dio permiso. Y saliendo los espíritus inmundos, entraron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se precipitó por un despeñadero al mar, y en el mar se ahogaron.

14 Y los que cuidaban los cerdos huyeron y lo contaron en la ciudad y por los campos. Yla gentevino a ver qué era lo que había sucedido.

15 Y vinieron a Jesús, y vieron al que había estado endemoniado, sentado, vestido y en su cabal juicio, elmismoque había tenido la legión; y tuvieron miedo.

16 Y los que lo habían visto les describieron cómo le había sucedidoestoal endemoniado, y lo de los cerdos.

17 Y comenzaron a rogarle que se fuera de su comarca.

18 Al entrar El en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que lo dejara acompañarle.

19 PeroJesúsno se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho por ti, ycómotuvo misericordia de ti.

20 Y él se fue, y empezó a proclamar en Decápolis cuán grandes cosas Jesús había hecho por él; y todos se quedaban maravillados.

21 Cuando Jesús pasó otra vez en la barca al otro lado, se reunió una gran multitud alrededor de El; así que El se quedó junto al mar.

22 Y vino uno de los oficiales de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle se postró a sus pies.

23 Y le rogaba con insistencia, diciendo: Mi hijita está al borde de la muerte;te ruegoque vengas y pongas las manos sobre ella para que sane y viva.

24 Jesúsfue con él; y una gran multitud le seguía y le oprimía.

25 Y una mujer que había tenido flujo de sangre por doce años,

26 y había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía sin provecho alguno, sino que al contrario, había empeorado;

27 cuando oyó hablar de Jesús, se llegóa Elpor detrás entre la multitud y tocó su manto.

28 Porque decía: Si tan sólo toco sus ropas, sanaré.

29 Al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su aflicción.

30 Y enseguida Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de El, volviéndose entre la gente, dijo: ¿Quién ha tocado mi ropa?

31 Y sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te oprime, y dices: “¿Quién me ha tocado?”

32 Pero El miraba a su alrededor para ver a lamujerque le había tocado.

33 Entonces la mujer, temerosa y temblando, dándose cuenta de lo que le había sucedido, vino y se postró delante de El y le dijo toda la verdad.

34 YJesúsle dijo: Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción.

35 Mientras estaba todavía hablando, vinieron decasa deloficial de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto, ¿para qué molestas aún al Maestro?

36 Pero Jesús, oyendo lo que se hablaba, dijo al oficial de la sinagoga: No temas, cree solamente.

37 Y no permitió que nadie fuera con El sinosóloPedro, Jacobo y Juan, el hermano de Jacobo.

38 Fueron a la casa del oficial de la sinagoga, yJesúsvio el alboroto, ya los quelloraban y se lamentaban mucho.

39 Y entrando les dijo: ¿Por qué hacéis alboroto y lloráis? La niña no ha muerto, sino que está dormida.

40 Y se burlaban de El. Pero El, echando fuera a todos, tomó consigo al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con El, y entró donde estaba la niña.

41 Y tomando a la niña por la mano, le dijo: Talita cum (que traducido significa: Niña, a ti te digo, ¡levántate!).

42 Al instante la niña se levantó ycomenzó acaminar, pues tenía doce años. Y al momento se quedaron completamente atónitos.

43 Entonces les dio órdenes estrictas de que nadie se enterara de esto; y dijo que le dieran de comer a la niña.

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Marcos 6

1 El se marchó de allí y llegó a su pueblo; y sus discípulos le siguieron.

2 Cuando llegó el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos queleescuchaban se asombraban, diciendo: ¿Dóndeobtuvoéste tales cosas, y cuál esestasabiduríaquele ha sido dada, y estos milagros que hace con sus manos?

3 ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? ¿No están sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de El.

4 Y Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.

5 Y no pudo hacer allí ningún milagro; sólo sanó a unos pocos enfermos sobre los cuales puso sus manos.

6 Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor enseñando.

7 Entonces llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos;

8 y les ordenó que no llevaran nada para el camino, sino sólo un bordón; ni pan, ni alforja, ni dinero en el cinto;

9 sino calzados con sandalias. No llevéis dos túnicas

10 –les dijo– y dondequiera que entréis en una casa, quedaos allí hasta que salgáis de la población.

11 Y en cualquier lugar que no os reciban ni os escuchen, al salir de allí, sacudid el polvo de la planta de vuestros pies en testimonio contra ellos.

12 Y saliendo, predicaban quetodosse arrepintieran.

13 Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban.

14 El rey Herodes se enteróde esto,pues el nombre de Jesús se había hecho célebre, y lagentedecía: Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos, por eso es que estos poderes milagrosos actúan en él.

15 Pero otros decían: Es Elías. Y decían otros:Esun profeta, como uno de los profetasantiguos.

16 Y al oírestoHerodes, decía: Juan, a quien yo decapité, ha resucitado.

17 Porque Herodes mismo había enviado a prender a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipe, puesHerodesse había casado con ella.

18 Porque Juan le decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano.

19 Y Herodías le tenía rencor y deseaba matarlo, pero no podía,

20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo mantenía protegido. Y cuando le oía se quedaba muy perplejo, pero le gustaba escucharlo.

21 Pero llegó un día oportuno, cuando Herodes, siendo su cumpleaños, ofreció un banquete a sus nobles y comandantes y a los principales de Galilea;

22 y cuando la hija misma de Herodías entró y danzó, agradó a Herodes y a los que se sentabana la mesacon él; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras y te lo daré.

23 Y le juró: Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino.

24 Ella salió y dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le respondió: La cabeza de Juan el Bautista.

25 Enseguida ella se presentó apresuradamente ante el rey con su petición, diciendo: Quiero que me des ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.

26 Y aunque el rey se puso muy triste, sin embargo a causa desusjuramentos y de los que se sentaban con éla la mesa,no quiso desairarla.

27 Y al instante el rey envió a un verdugo yleordenó que trajera la cabeza de Juan. Y él fue y lo decapitó en la cárcel,

28 y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre.

29 Cuando sus discípulos oyeronesto,fueron y se llevaron el cuerpo y le dieron sepultura.

30 Los apóstoles se reunieron con Jesús, y le informaron sobre todo lo que habían hecho y enseñado.

31 Y El les dijo: Venid, apartaos de los demás a un lugar solitario y descansad un poco. (Porque había muchos que iban y venían, y ellos no tenían tiempo ni siquiera para comer.)

32 Y se fueron en la barca a un lugar solitario, apartado.

33 Perola gentelos vio partir, y muchoslosreconocieron y juntos corrieron allá a pie de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos.

34 Al desembarcar, El vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.

35 Y cuando era ya muy tarde, sus discípulos se le acercaron, diciendo: El lugar está desierto y ya es muy tarde;

36 despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer.

37 Pero respondiendo El, les dijo: Dadles vosotros de comer. Y ellos le dijeron: ¿Quieresque vayamos y compremos doscientos denarios de pan y les demos de comer?

38 Y El les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y ved. Y cuando se cercioraron le dijeron: Cinco, y dos peces.

39 Y les mandó que todos se recostaran por grupos sobre la hierba verde.

40 Y se recostaron por grupos de cien y de cincuenta.

41 Entonces El tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo,losbendijo, y partió los panesy losiba dando a los discípulos para que se los sirvieran; también repartió los dos peces entre todos.

42 Todos comieron y se saciaron.

43 Y recogieron doce cestas llenas de los pedazos, y también de los peces.

44 Los que comieron los panes eran cinco mil hombres.

45 Enseguida hizo que sus discípulos subieran a la barca y fueran delante deElal otro lado, a Betsaida, mientras El despedía a la multitud.

46 Y después de despedirse de ellos, se fue al monte a orar.

47 Al anochecer, la barca estaba en medio del mar, y Elestabasolo en tierra.

48 Y al verlos remar fatigados, porque el viento les era contrario, como a la cuarta vigilia de la noche, fue hacia ellos andando sobre el mar, y quería pasarles de largo.

49 Pero cuando ellos le vieron andando sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar;

50 porque todos le vieron y se turbaron. Pero enseguida El habló con ellos y les dijo: ¡Tened ánimo; soy yo, no temáis!

51 Y subió con ellos a la barca, y el viento se calmó; y ellos estaban asombrados en gran manera,

52 porque no habían entendido lo de los panes, sino que su mente estaba embotada.

53 Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret, y atracaron.

54 Cuando salieron de la barca, enseguidala gentereconoció a Jesús,

55 y recorrieron apresuradamente toda aquella comarca, y comenzaron a traer a los enfermos en sus camillas adonde oíandecirque El estaba.

56 Y dondequiera que El entraba en aldeas, ciudades o campos, ponían a los enfermos en las plazas, y le rogaban que les permitiera tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que lo tocaban quedaban curados.

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Marcos 7

1 Los fariseos, y algunos de los escribas que habían venido de Jerusalén, se reunieron alrededor de El;

2 y vieron que algunos de sus discípulos comían el pan con manos inmundas, es decir, sin lavar.

3 (Porque los fariseos y todos los judíos no comen a menos de que se laven las manos cuidadosamente, observandoasíla tradición de los ancianos;

4 ycuando vuelvende la plaza, no comen a menos de que se laven; y hay muchas otras cosas que han recibido para observarlas,como el lavamiento de los vasos, de los cántaros y de las vasijas de cobre.)

5 Entonces los fariseos y los escribas le preguntaron: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen con manos inmundas?

6 Y El les dijo: Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo con los labios me honra,pero su corazon esta muy lejos de mi.

7 “Mas en vano me rinden culto,enseñando como doctrinas preceptos de hombres.”

8 Dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres.

9 También les decía: Astutamente violáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.

10 Porque Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”; y: “El que hable mal desupadre o desumadre,que muera;”

11 pero vosotros decís: “Si un hombre dice al padre o a la madre: ‘Cualquier cosa mía con que pudieras beneficiarte es corbán (es decir, ofrendaa Dios)'”;

12 ya no le dejáis hacer nada en favor desupadre o desumadre;

13 invalidandoasíla palabra de Dios por vuestra tradición, la cual habéis transmitido, y hacéis muchas cosas semejantes a éstas.

14 Y llamando de nuevo a la multitud, les decía: Escuchadme todos y entended:

15 no hay nada fuera del hombre que al entrar en él pueda contaminarlo; sino que lo que sale de adentro del hombre es lo que contamina al hombre.

16 Si alguno tiene oídos para oír, que oiga.

17 Y cuando dejó a la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron acerca de la parábola.

18 Y El les dijo: ¿También vosotros sois tan faltos de entendimiento? ¿No comprendéis que todo lo que de afuera entra al hombre no le puede contaminar,

19 porque no entra en su corazón, sino en el estómago, y se elimina? (Declarandoasílimpios todos los alimentos.)

20 Y decía: Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre.

21 Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios,

22 avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo e insensatez.

23 Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre.

24 Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro, y entrando en una casa, no quería que nadielosupiera, pero no pudo pasar inadvertido;

25 sino que enseguida, al oírhablarde El, una mujer cuya hijita tenía un espíritu inmundo, fue y se postró a sus pies.

26 La mujer era gentil, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara fuera de su hija al demonio.

27 Y El le decía: Deja que primero los hijos se sacien, pues no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos.

28 Pero ella respondió y le dijo: Es cierto, Señor;peroaun los perrillos debajo de la mesa comen las migajas de los hijos.

29 Y El le dijo: Por esta respuesta, vete; el demonio ha salido de tu hija.

30 Cuando ella volvió a su casa, halló que la niña estaba acostada en la cama, y que el demonio había salido.

31 Volviendo a salir de la región de Tiro, pasó por Sidón yllegóal mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis.

32 Y le trajeron a uno que era sordo y que hablaba con dificultad, y le rogaron que pusiera la mano sobre él.

33 EntoncesJesús,tomándolo aparte de la multitud, a solas, le metió los dedos en los oídos, y escupiendo, le tocó la lenguacon la saliva;

34 y levantando los ojos al cielo, suspiró profundamente y le dijo: ¡Effatá!, esto es: ¡Abrete!

35 Y al instante se abrieron sus oídos, y desapareció el impedimento de su lengua, y hablaba con claridad.

36 YJesúsles ordenó que a nadie se lo dijeran; pero mientras más se lo ordenaba, tanto más ellos lo proclamaban.

37 Y se asombraron en gran manera, diciendo: Todo lo ha hecho bien; aun a los sordos hace oír y a los mudos hablar.

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Marcos 8

1 En aquellos días, cuando de nuevo había una gran multitud que no tenía qué comer,Jesúsllamó a sus discípulos y les dijo:

2 Tengo compasión de la multitud porque hace ya tres días que están conmigo y no tienen qué comer;

3 y si los despido sin comer a sus casas, desfallecerán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos.

4 Sus discípulos le respondieron: ¿Dónde podrá alguienencontrar lo suficiente parasaciar de pan a éstos aquí en el desierto?

5 Y El les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos respondieron: Siete.

6 Entonces mandó a la multitud que se recostara en el suelo; y tomando los siete panes, después de dar gracias,lospartió ylosiba dando a sus discípulos para quelospusieran delantede la gente;y elloslossirvieron a la multitud.

7 También tenían unos pocos pececillos; y después de bendecirlos, mandó que éstos también los sirvieran.

8 Todoscomieron y se saciaron; y recogieron de lo que sobró de los pedazos, siete canastas.

9 Los que comieroneran unos cuatro mil; y los despidió.

10 Y subiendo enseguida a la barca con sus discípulos, fue a la región de Dalmanuta.

11 Entonces salieron los fariseos y comenzaron a discutir con El, buscando de El una señal del cielo para ponerle a prueba.

12 Suspirando profundamente en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide señal esta generación? En verdad os digo que no se le dará señal a esta generación.

13 Y dejándolos, se embarcó otra vez y se fue al otro lado.

14 Y se habían olvidado de tomar panes; y no tenían consigo en la barca sino sólo un pan.

15 Y El les encargaba diciendo: ¡Tened cuidado! Guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.

16 Y ellos discutían entre sí que no tenían panes.

17 Dándose cuenta Jesús, les dijo: ¿Por qué discutís que no tenéis pan? ¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Tenéis el corazón endurecido?

18 Teniendo ojos, ¿no veis? Yteniendo oidos, ¿no ois? ¿No recordáis

19 cuando partí los cinco panes entre los cinco mil? ¿Cuántas cestas llenas de pedazos recogisteis? Y ellos le dijeron: Doce.

20 Y cuandopartílos sietepanesentre los cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos le dijeron: Siete.

21 Y les dijo: ¿Aún no entendéis?

22 Llegaron a Betsaida, y le trajeron un ciego y le rogaron que lo tocara.

23 Tomando de la mano al ciego, lo sacó fuera de la aldea; y después de escupir en sus ojos y de poner las manos sobre él, le preguntó: ¿Ves algo?

24 Y levantando la vista, dijo: Veo a los hombres, perolosveo como árboles que caminan.

25 EntoncesJesúspuso otra vez las manos sobre sus ojos, y él miró fijamente y fue restaurado; y lo veía todo con claridad.

26 Y lo envió a su casa diciendo: Ni aun en la aldea entres.

27 Salió Jesús con sus discípulos a las aldeas de Cesarea de Filipo; y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?

28 Y le respondieron, diciendo:Unos,Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, uno de los profetas.

29 El les preguntóde nuevo:Pero vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo.

30 Y El les advirtió severamente que no hablaran de El a nadie.

31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer muchas cosas, y ser rechazado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y después de tres días resucitar.

32 Y les decía estas palabras claramente. Y Pedro le llevó aparte y comenzó a reprenderle.

33 Mas El volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro y le dijo: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!, porque no tienes en mente las cosas de Dios, sino las de los hombres.

34 Y llamando a la multitud y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame.

35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.

36 Pues, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?

37 Pues ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?

38 Porque cualquiera que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

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Marcos 9

1 Y les decía: En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios después de que haya venido con poder.

2 Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte, solos, a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos;

3 y sus vestiduras se volvieron resplandecientes, muy blancas, tal como ningún lavandero sobre la tierra las puede emblanquecer.

4 Y se les apareció Elías junto con Moisés, y estaban hablando con Jesús.

5 Entonces Pedro, interviniendo, dijo a Jesús: Rabí, bueno es estarnos aquí; hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

6 Porque él no sabía qué decir, pues estaban aterrados.

7 Entonces se formó una nube, cubriéndolos, y una voz salió de la nube: Este es mi Hijo amado; a El oíd.

8 Y enseguida miraron en derredor, pero ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo.

9 Cuando bajaban del monte, les ordenó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del Hombre resucitara de entre los muertos.

10 Y se guardaron para sí lo dicho, discutiendo entre sí qué significaría resucitar de entre los muertos.

11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?

12 Y El les dijo: Es cierto que Elías, al venir primero, restaurará todas las cosas. Y,sin embargo,¿cómo está escrito del Hijo del Hombre que padezca mucho y sea despreciado?

13 Pero yo os digo que Elías ya ha venido, y le hicieron cuanto quisieron, tal como está escrito de él.

14 Cuando volvieron a los discípulos, vieron una gran multitud que les rodeaba, y a unos escribas que discutían con ellos.

15 Enseguida, cuando toda la multitud vio a Jesús, quedó sorprendida, y corriendo hacia El, le saludaban.

16 Y El les preguntó: ¿Qué discutís con ellos?

17 Y uno de la multitud le respondió: Maestro, te traje a mi hijo que tiene un espíritu mudo,

18 y siempre que se apodera de él, lo derriba, y echa espumarajos, cruje los dientes y se va consumiendo. Y dije a tus discípulos que lo expulsaran, pero no pudieron.

19 RespondiéndolesJesús,dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? ¡Traédmelo!

20 Y se lo trajeron. Y cuando el espíritu vio a Jesús, al instante sacudió con violencia al muchacho, yéste,cayendo a tierra, se revolcaba echando espumarajos.

21 Jesúspreguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él respondió: Desde su niñez.

22 Y muchas veces lo ha echado en el fuego y también en el agua para destruirlo. Pero si tú puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos.

23 Jesús le dijo: “¿Cómosi tú puedes?” Todas las cosas son posibles para el que cree.

24 Al instante el padre del muchacho gritó y dijo: Creo; ayúdame enmi incredulidad.

25 Cuando Jesús vio que se agolpaba una multitud, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te ordeno: Sal de él y no vuelvas a entrar en él.

26 Y después de gritar y de sacudirlo con terribles convulsiones, salió: yel muchachoquedó como muerto, tanto, que la mayoríade ellosdecían: ¡Está muerto!

27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y él se puso en pie.

28 Cuando entróJesúsenlacasa, sus discípulos le preguntaban en privado: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?

29 Y El les dijo: Esta clase con nada puede salir, sino con oración.

30 Saliendo de allí, iban pasando por Galilea, y El no quería que nadielosupiera.

31 Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará.

32 Pero ellos no entendían lo que decía, y tenían miedo de preguntarle.

33 Y llegaron a Capernaúm; y estando ya en la casa, les preguntaba: ¿Qué discutíais por el camino?

34 Pero ellos guardaron silencio, porque en el camino habían discutido entre sí quiénde ellos erael mayor.

35 Sentándose, llamó a los doce y les dijo: Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos.

36 Y tomando a un niño, lo puso en medio de ellos; y tomándolo en sus brazos les dijo:

37 El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me envió.

38 Juan le dijo: Maestro, vimos a uno echando fuera demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no nos seguía.

39 Pero Jesús dijo: No se lo impidáis, porque no hay nadie que haga un milagro en mi nombre, y que pueda enseguida hablar mal de mí.

40 Pues el que no está contra nosotros, por nosotros está.

41 Porque cualquiera que os dé de beber un vaso de agua, por razón de vuestro nombre, ya que soisseguidoresde Cristo, en verdad os digo que no perderá su recompensa.

42 Y cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si le hubieran atado al cuello una piedra de molino delas que mueve unasno, y lo hubieran echado al mar.

43 Y si tu mano te es ocasión de pecar, córtala; te es mejor entrar en la vida manco, que teniendo las dos manos ir al infierno, al fuego inextinguible,

44 dondeel gusano de ellos no muere,y el fuego no se apaga.

45 Y si tu pie te es ocasión de pecar, córtalo; te es mejor entrar cojo a la vida, que teniendo los dos pies ser echado al infierno,

46 dondeel gusano de ellos no muere,y el fuego no se apaga.

47 Y si tu ojo te es ocasión de pecar, sácatelo; te es mejor entrar al reino de Dios con un solo ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,

48 dondeel gusano de ellos no muere,y el fuego no se apaga.

49 Porque todos serán salados con fuego.

50 La sal es buena; pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y estad en paz los unos con los otros.

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Marcos 10

1 Levantándose de allí,Jesússe fue a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y se reunieron de nuevo las multitudes junto a El, y una vez más, como acostumbraba, les enseñaba.

2 Y se le acercaronalgunosfariseos,ypara ponerle a prueba, le preguntaban si era lícito a un hombre divorciarse de su mujer.

3 Y respondiendo El, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?

4 Y ellos dijeron: Moisés permitióal hombreescribircarta de divorcio y repudiarla.

5 Pero Jesús les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento.

6 Pero desde el principio de la creación,Dioslos hizo varon y hembra.

7 Por esta razon el hombre dejara a su padre y a su madre,

8 y los dos seran una sola carne; por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne.

9 Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe.

10 Yyaen la casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre esto.

11 Y El les dijo: Cualquiera que se divorcie de su mujer y se case con otra, comete adulterio contra ella;

12 y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio.

13 Y le traían niños para que los tocara; y los discípulos los reprendieron.

14 Pero cuando Jesús vio esto, se indignó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí; no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el reino de Dios.

15 En verdad os digo: el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

16 Y tomándolos en sus brazos, los bendecía, poniendo las manos sobre ellos.

17 Cuando salía para seguir su camino, vino uno corriendo, y arrodillándose delante de El, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?

18 Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios.

19 Tú sabes los mandamientos: “No mates,no cometas adulterio,no hurtes,no des falso testimonio, no defraudes,honra a tu padre y a tu madre”.

20 Y él le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.

21 Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: Una cosa te falta: veyvende cuanto tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.

22 Pero él, afligido por estas palabras, se fue triste, porque era dueño de muchos bienes.

23 Jesús, mirando en derredor, dijo a sus discípulos: ¡Qué difícil será para los que tienen riquezas entrar en el reino de Dios!

24 Y los discípulos se asombraron de sus palabras. Pero Jesús respondiendo de nuevo, les dijo: Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios!

25 Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios.

26 Ellos se asombraron aún más, diciendo entre sí: ¿Y quién podrá salvarse?

27 Mirándolos Jesús, dijo: Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Dios.

28 EntoncesPedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.

29 Jesús dijo: En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelio,

30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna.

31 Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.

32 E iban por el camino subiendo a Jerusalén, y Jesús iba delante de ellos; y estaban perplejos, y los que le seguían tenían miedo. Y tomando aparte de nuevo a los doce, comenzó a decirles lo que le iba a suceder:

33 He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles.

34 Y se burlarán de El y le escupirán, le azotarán y le matarán, y tres días después resucitará.

35 Y se le acercaron Jacobo y Juan, los dos hijos de Zebedeo, diciéndole: Maestro, queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos.

36 Y El les dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros?

37 Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos uno a tu derecha y el otro atuizquierda.

38 Pero Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que soy bautizado?

39 Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesús les dijo: La copa que yo bebo, beberéis; y seréis bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado,

40 pero el que os sentéis a mi derecha o amiizquierda, no es mío el concederlo, sino que es para quienes ha sido preparado.

41 Al oíresto,los diez comenzaron a indignarse contra Jacobo y Juan.

42 Y llamándolos junto a sí, Jesús les dijo: Sabéis que los que son reconocidos como gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos.

43 Pero entre vosotros no es así, sino que cualquiera de vosotros que desee llegar a ser grande será vuestro servidor,

44 y cualquiera de vosotros que desee ser el primero será siervo de todos.

45 Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

46 Entonces llegaron a Jericó. Y cuando salía de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, un mendigo ciegollamadoBartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino.

47 Y cuando oyó que era Jesús el Nazareno, comenzó a gritar y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!

48 Y muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!

49 Y Jesús se detuvo y dijo: Llamadle. Y llamaron al ciego, diciéndole: ¡Anímate! Levántate,quete llama.

50 Y arrojando su manto, se levantó de un salto y fue a Jesús.

51 Y dirigiéndose a él, Jesúsledijo: ¿Qué deseas que haga por ti? Y el ciego le respondió: Raboní, que recobre la vista.

52 Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha sanado. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino.

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Marcos 11

1 Cuando se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, cerca del monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos,

2 y les dijo: Id a la aldea enfrente de vosotros, y tan pronto como entréis en ella, encontraréis un pollino atado en el cual nadie se ha montado todavía; desatadlo y traedlo.

3 Y si alguien os dice: “¿Por qué hacéis eso?” decid: “El Señor lo necesita”; y enseguida lo devolverá acá.

4 Ellos fueron y encontraron un pollino atado junto a la puerta, afuera en la calle, y lo desataron.

5 Y algunos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?

6 Ellos les respondieron tal como Jesúsleshabía dicho, y les dieron permiso.

7 Entonces trajeron el pollino a Jesús y echaron encima sus mantos, yJesússe sentó sobre él.

8 Y muchos tendieron sus mantos en el camino, y otrostendieronramas que habían cortado de los campos.

9 Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre delSeñor;

10 Bendito el reino de nuestro padre David que viene; ¡Hosanna en las alturas!

11 Y entró en Jerusalén,llegóal templo, y después de mirar todo a su alrededor, salió para Betania con los doce, siendo ya avanzada la hora.

12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania,Jesústuvo hambre.

13 Y viendo de lejos una higuera con hojas, fuea versi quizá pudiera hallar algo en ella; cuando llegó a ella, no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos.

14 YJesús,hablandoa la higuera,le dijo: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y sus discípulosleestaban escuchando.

15 Llegaron a Jerusalén; y entrandoJesúsen el templo comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo, volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas;

16 y no permitía que nadie transportara objeto alguno a través del templo.

17 Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: “Mi casa sera llamada casa de oracion para todas las naciones”? Pero vosotros la habéis hechocueva de ladrones.

18 Los principales sacerdotes y los escribas oyeronestoy buscaban cómo destruirle, porque le tenían miedo, pues toda la multitud estaba admirada de su enseñanza.

19 Y cuando atardecía, solían salir fuera de la ciudad.

20 Por la mañana, cuando pasaban, vieron la higuera seca desde las raíces.

21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Rabí, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.

22 Y Jesús respondió, diciéndoles: Tened fe en Dios.

23 En verdad os digo que cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le seráconcedido.

24 Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed queya lashabéis recibido, y os seránconcedidas.

25 Y cuando estéis orando, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras transgresiones.

26 Pero si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos perdonará vuestras transgresiones.

27 Llegaron de nuevo a Jerusalén; y cuandoJesúsandaba por el templo, se le acercaron los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos,

28 y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, o quién te dio la autoridad para hacer esto?

29 Y Jesús les dijo: Yotambiénos haré una pregunta; respondédmela,yentoncesos diré con qué autoridad hago estas cosas.

30 El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres? Respondedme.

31 Y ellos discurrían entre sí, diciendo: Si decimos: “Del cielo”, El dirá: “Entonces, ¿por qué no le creísteis?”

32 ¿Mas si decimos: “De los hombres”?Perotemían a la multitud, porque todos consideraban que Juan verdaderamente había sido un profeta.

33 Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. Y Jesús les dijo: Tampoco yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.

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Marcos 12

1 Entonces comenzó a hablarles en parábolas: Un hombreplanto una viña y la cerco con un muro,cavo un estanque debajo del lagar y edifico una torre; la arrendó a labradores y se fue de viaje.

2 Al tiempode la vendimiaenvió un siervo a los labradores para recibir de los labradoressu partede los frutos de la viña.

3 Pero ellos, echándole mano, lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías.

4 De nuevo les mandó otro siervo, y a él lo hirieron en la cabeza y lo trataron vergonzosamente.

5 Y envió a otro y a éste lo mataron; yasí conotros muchos, golpeando a unos y matando a otros.

6 Todavía le quedaba uno, un hijo amado; y les envió a este último, diciendo: “Respetarán a mi hijo.”

7 Pero aquellos labradores se dijeron entre sí: “Este es el heredero; ¡venid, matémosle, y la heredad será nuestra!”

8 Y echándole mano, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.

9 ¿Qué hará, entonces, el dueño de la viña? Vendrá y destruirá a los labradores, y dará la viña a otros.

10 ¿Ni aun esta Escritura habéis leído: “La piedra que desecharon los constructores,esa,en piedra angularse ha convertido;

11 esto fue hecho de parte delSeñor,y es maravilloso a nuestros ojos”?

12 Y procuraban prenderle, pero temían a la multitud, porque comprendieron que contra ellos había dicho la parábola. Y dejándole, se fueron.

13 Y le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos para sorprenderle enalgunapalabra.

14 Y cuando ellos llegaron, le dijeron: Maestro, sabemos que eres veraz y que no buscas el favor de nadie, porque eres imparcial, y enseñas el camino de Dios con verdad. ¿Es lícito pagar impuesto al César, o no?

15 ¿Pagaremos o no pagaremos? Pero El, dándose cuenta de su hipocresía, les dijo: ¿Por qué me estáis poniendo a prueba? Traedme un denario para verlo.

16 Se lotrajeron, y El les dijo: ¿De quién es esta imagen y la inscripción? Y ellos le dijeron: Del César.

17 Entonces Jesús les dijo: Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaban de El.

18 Yalgunossaduceos (los que dicen que no hay resurrección) se le acercaron, y le preguntaban, diciendo:

19 Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si el hermano de alguno muerey deja mujery no deja hijo, quesu hermano tome la mujer y levante descendencia a su hermano.

20 Hubo siete hermanos; y el primero tomó esposa, y murió sin dejar descendencia.

21 Y el segundo la tomó, y murió sin dejar descendencia; y asimismo el tercero;

22 y asílos siete, sin dejar descendencia. Y por último murió también la mujer.

23 En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Pues los siete la tuvieron por mujer.

24 Jesús les dijo: ¿No es ésta la razón por la que estáis equivocados: que no entendéis las Escrituras ni el poder de Dios?

25 Porque cuando resuciten de entre los muertos, ni se casarán ni serán dados en matrimonio, sino que serán como los ángeles en los cielos.

26 Y en cuanto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés,en el pasajesobre la zarzaardiendo,cómo Dios le habló, diciendo: “Yo soy elDios deAbraham,y elDios deIsaac,y elDios deJacob”?

27 El no es Dios de muertos, sino de vivos; vosotros estáis muy equivocados.

28 Cuando uno de los escribas se acercó, los oyó discutir, y reconociendo que les había contestado bien, le preguntó: ¿Cuál mandamiento es el más importante de todos?

29 Jesús respondió: El más importante es: “Escucha, Israel;elSeñor nuestroDios,elSeñor uno es;

30 y amaras alSeñor tuDios con todo tu corazon,y con toda tu alma,y con toda tu mente,y con toda tu fuerza.”

31 El segundo es éste: “Amaras a tu projimo como a ti mismo.” No hay otro mandamiento mayor que éstos.

32 Y el escriba le dijo: Muy bien, Maestro; con verdad has dicho que El es uno,y no hay otro ademas deEl;

33 y que amarle con todo el corazon y con todo el entendimiento y con todas las fuerzas,y amar al projimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y los sacrificios.

34 Viendo Jesús que él había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y después de eso, nadie se aventuraba a hacerle más preguntas.

35 Y tomando la palabra, Jesús decía mientras enseñaba en el templo: ¿Por qué dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?

36 David mismo dijo por el Espíritu Santo: “ElSeñor dijo a miSeñor: ‘sientate a mi diestra,hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies.'”

37 David mismo le llama “Señor.” ¿En qué sentido es, pues, su hijo? Y la gran multitud le escuchaba con gusto.

38 Y en su enseñanza les decía: Cuidaos de los escribas, a quienes les gusta andar con vestiduras largas, yamanlos saludos respetuosos en las plazas,

39 los primeros asientos en las sinagogas y los lugares de honor en los banquetes;

40 que devoran las casas de las viudas, y por las apariencias hacen largas oraciones; éstos recibirán mayor condenación.

41 Jesússe sentó frente alarca deltesoro, y observaba cómo la multitud echaba dinero en elarca deltesoro; y muchos ricos echaban grandes cantidades.

42 Y llegó una viuda pobre y echó dos pequeñas monedas de cobre, o sea, un cuadrante.

43 Y llamando a sus discípulos, les dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos los contribuyentes al tesoro;

44 porque todos ellos echaron de lo que les sobra, pero ella, de su pobreza echó todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir.

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Marcos 13

1 Cuando salía del templo, uno de sus discípulos le dijo: Maestro, ¡mira qué piedras y qué edificios!

2 Y Jesús le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.

3 Y estando El sentado en el monte de los Olivos, frente al templo, Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaban en privado:

4 Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y qué señalhabrácuando todas estas cosas se hayan de cumplir?

5 Y Jesús comenzó a decirles: Mirad que nadie os engañe.

6 Muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soyel Cristo”, y engañarán a muchos.

7 Y cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os alarméis; es necesario quetodo estosuceda, pero todavía noesel fin.

8 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en diversos lugares; y habrá hambres. Estosóloeselcomienzo de dolores.

9 Pero estad alerta; porque os entregarán a los tribunales y seréis azotados en las sinagogas, y compareceréis delante de gobernadores y reyes por mi causa, para testimonio a ellos.

10 Pero primero el evangelio debe ser predicado a todas las naciones.

11 Y cuando os lleven y os entreguen, no os preocupéis de antemano por lo que vais a decir, sino que lo que os sea dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.

12 Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y les causarán la muerte.

13 Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo.

14 Mas cuando veáis laabominacion de la desolacionpuesta donde no debe estar (el que lea, que entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes;

15 y el que esté en la azotea, no baje ni entre a sacar nada de su casa;

16 y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa.

17 Pero, ¡ay de las que estén encinta y de las que estén criando en aquellos días!

18 Orad para que esto no suceda en el invierno.

19 Porque aquellos días serándetribulación, tal como no ha acontecido desde el principio de la creación que hizo Dios hasta ahora, ni acontecerá jamás.

20 Y si el Señor no hubiera acortado aquellos días, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos que El eligió, acortó los días.

21 Entonces, si alguno os dice: “Mirad, aquíestáel Cristo”, o: “Mirad, allíestá”, nolecreáis.

22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán señales y prodigios a fin de extraviar, de ser posible, a los escogidos.

23 Mas vosotros, estad alerta; ved que os lo he dicho todo de antemano.

24 Pero en aquellos días, después de esa tribulación,el sol se oscurecera y la luna no dara su luz,

25 las estrellas iran cayendodel cielo y las potencias que están en los cielos serán sacudidas.

26 Entonces veránalHijo delHombreque viene en las nubescon gran poder y gloria.

27 Y entonces enviará a los ángeles, y reunirá a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

28 De la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca.

29 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que El está cerca, a las puertas.

30 En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.

31 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.

32 Pero de aquel día o deaquellahora nadie sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sinosóloel Padre.

33 Estad alerta, velad; porque no sabéis cuándo es el tiemposeñalado.

34 Escomo un hombre que se fue de viaje,yal salir de su casa dejó a sus siervos encargados,asignándolea cada uno su tarea, y ordenó al portero que estuviera alerta.

35 Por tanto, velad, porque no sabéis cuándo viene el señor de la casa, si al atardecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer;

36 no sea que venga de repente y os halle dormidos.

37 Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velad!

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Marcos 14

1 Faltaban dos días para la Pascua y parala fiestade los panes sin levadura; y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderle con engaño y matarle;

2 porque decían: No durante la fiesta, no sea que haya un tumulto del pueblo.

3 Y estando El en Betania, sentadoa la mesaen casa de Simón el leproso, vino una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso de nardo puro;yrompió el frasco y lo derramó sobre la cabeza de Jesús.

4 Pero algunos estaban indignadosy se decíanunos a otros: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume?

5 Porque este perfume podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y dadoel dineroa los pobres. Y la reprendían.

6 Pero Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la molestáis? Buena obra ha hecho conmigo.

7 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros; y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis.

8 Ella ha hecho lo que ha podido; se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.

9 Y en verdad os digo: Dondequiera que el evangelio se predique en el mundo entero, también se hablará de lo que ésta ha hecho, para memoria suya.

10 Entonces Judas Iscariote, que era uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregarles a Jesús.

11 Cuando elloslooyeron, se alegraron y prometieron darle dinero. Y él buscaba cómo entregarle en un momento oportuno.

12 El primer díade la fiestade los panes sin levadura, cuando se sacrificabael cordero dela Pascua, sus discípulos le dijeron: ¿Dónde quieres que vayamos y hagamos los preparativos para que comas la Pascua?

13 Y envió a dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la ciudad, yallíos saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle;

14 y donde él entre, decid al dueño de la casa: “El Maestro dice: ‘¿Dónde está mi habitación en la que pueda comer la Pascua con mis discípulos?'”

15 Y él os mostrará un gran aposento alto, amuebladoypreparado; haced los preparativos para nosotros allí.

16 Salieron, pues, los discípulos y llegaron a la ciudad, y encontrarontodotal como El les había dicho; y prepararon la Pascua.

17 Al atardecer llegó El con los doce.

18 Y estando sentadosa la mesacomiendo, Jesús dijo: En verdad os digo que uno de vosotros me entregará; el que come conmigo.

19 Ellos comenzaron a entristecerse y a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo?

20 Y El les dijo:Esuno de los doce, el que moja conmigo en el plato.

21 Porque el Hijo del Hombre se va tal y como está escrito de El; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejorle fueraa ese hombre no haber nacido.

22 Y mientras comían, tomó pan, y habiéndolobendecidolopartió, selodio a ellos, y dijo: Tomad, esto es mi cuerpo.

23 Y tomando una copa, después de dar gracias, seladio a ellos, y todos bebieron de ella.

24 Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos.

25 En verdad os digo: Ya no beberé más del fruto de la vid hasta aquel día cuando lo beba nuevo en el reino de Dios.

26 Después de cantar un himno, salieron para el monte de los Olivos.

27 Y Jesús les dijo: Todos vosotros os apartaréis, porque escrito está: “Herire al pastor,y las ovejas se dispersaran.”

28 Pero después de que yo haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

29 Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se aparten, yo, sin embargo, nolo haré.

30 Y Jesús le dijo: En verdad te digo que tú, hoy, estamismanoche, antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces.

31 PeroPedrocon insistencia repetía: Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. Y todos decían también lo mismo.

32 Y llegaron a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí hasta que yo haya orado.

33 Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a afligirse y a angustiarse mucho.

34 Y les dijo: Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quedaos aquí y velad.

35 Adelantándose un poco, se postró en tierra y oraba que si fuera posible, pasara de El aquella hora.

36 Y decía: ¡Abba, Padre! Para ti todas las cosas son posibles; aparta de mí esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que túquieras.

37 Entonces vino y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No pudiste velar ni por una hora?

38 Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

39 Se fue otra vez y oró, diciendo las mismas palabras.

40 Y vino de nuevo y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban muy cargadosde sueño;y no sabían qué responderle.

41 Vino por tercera vez, y les dijo: ¿Todavía estáis durmiendo y descansando? Basta ya; ha llegado la hora; he aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores.

42 Levantaos, vámonos; mirad, está cerca el que me entrega.

43 En ese momento, mientras todavía estaba El hablando, llegó Judas, uno de los doce, acompañado de una multitud con espadas y garrotes, de parte de los principales sacerdotes, de los escribas y de los ancianos.

44 Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo bese, ése es; prendedle y llevadle con seguridad.

45 Y habiendo llegado, inmediatamente se acercó a El diciendo: ¡Rabí! Y le besó.

46 Entonces ellos le echaron mano y le prendieron.

47 Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja.

48 Y dirigiéndose Jesúsa ellos,les dijo: ¿Habéis salido con espadas y garrotes para arrestarme como contra un ladrón?

49 Cada día estaba con vosotros en el templo enseñando, y no me prendisteis; peroesto ha sucedidopara que se cumplan las Escrituras.

50 Y abandonándole, huyeron todos.

51 Cierto joven le seguía, vestidosólocon una sábana sobresu cuerpodesnudo; y lo prendieron;

52 pero él, dejando la sábana, escapó desnudo.

53 Y llevaron a Jesús al sumo sacerdote; y se reunieron todos los principales sacerdotes, los ancianos y los escribas.

54 Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; estaba sentado con los alguaciles, calentándose al fuego.

55 Y los principales sacerdotes y todo el concilio, procuraban obtener testimonio contra Jesús para darle muerte, pero no lo hallaban.

56 Porque muchos daban falso testimonio contra El, pero sus testimonios no coincidían.

57 Y algunos, levantándose, daban falso testimonio contra El, diciendo:

58 Nosotros le oímos decir: “Yo destruiré este templo hecho por manos, y en tres días edificaré otro no hecho por manos.”

59 Y ni siquiera en esto coincidía el testimonio de ellos.

60 Entonces el sumo sacerdote levantándose,se pusoen medioypreguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?

61 Mas El callaba y nada respondía. Le volvió a preguntar el sumo sacerdote, diciéndole: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

62 Jesús dijo: Yo soy; y veréis al Hijo delHombre sentado a la diestra delPoderyviniendo con las nubes del cielo.

63 Entonces el sumo sacerdote, rasgando sus ropas, dijo: ¿Qué necesidad tenemos de más testigos?

64 Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos le condenaron,diciendoque era reo de muerte.

65 Y comenzaron algunos a escupirle, a cubrirle el rostro y a darle de puñetazos, y a decirle: ¡Profetiza! Y los alguaciles le recibieron a bofetadas.

66 Estando Pedro abajo en el patio, llegó una de las sirvientas del sumo sacerdote,

67 y al ver a Pedro calentándose, lo miró y dijo: Tú también estabas con Jesús el Nazareno.

68 Pero éllonegó, diciendo: Ni sé, ni entiendo de qué hablas. Y salió al portal, y un gallo cantó.

69 Cuando la sirvienta lo vio, de nuevo comenzó a decir a los que estaban allí: Este esunode ellos.

70 Pero él lo negó otra vez. Y poco después los que estaban allí volvieron a decirle a Pedro: Seguro que tú eresunode ellos, pues también eres galileo.

71 Pero él comenzó a maldecir y a jurar: ¡Yo no conozco a este hombre de quien habláis!

72 Al instante un gallo cantó por segunda vez. Entonces Pedro recordó lo que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y se echó a llorar.

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