Marcos 15

1 Muy de mañana, los principales sacerdotes prepararon enseguida una reunión con los ancianos, los escribas y todo el concilio; y atando a Jesús, le llevaron y le entregaron a Pilato.

2 Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo El, le dijo: Túlodices.

3 Y los principales sacerdotes le acusaban de muchas cosas.

4 De nuevo Pilato le preguntó, diciendo: ¿No respondes nada? Mira de cuántas cosas te acusan.

5 Pero Jesús no respondió nada más; de modo que Pilato estaba asombrado.

6 Ahora bien, en cada fiesta él acostumbraba soltarles un preso, el que ellos pidieran.

7 Y uno llamado Barrabás había sido encarcelado con los sediciosos que habían cometido homicidio en la insurrección.

8 Y subiendo la multitud, comenzó a pedirle quehicieracomo siempre les había hecho.

9 Entonces Pilato les contestó, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos?

10 Porque sabía que los principales sacerdotes le habían entregado por envidia.

11 Pero los principales sacerdotes incitaron a la multitud paraque le pidieraque en vezde Jesúsles soltara a Barrabás.

12 Y Pilato, tomando de nuevo la palabra, les decía: ¿Qué haré, entonces, con el que llamáis el Rey de los judíos?

13 Ellos le respondieron a gritos: ¡Crucifícale!

14 Y Pilato les decía: ¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho? Y ellos gritaban aún más: ¡Crucifícale!

15 Pilato, queriendo complacer a la multitud, les soltó a Barrabás; y después de hacer azotar a Jesús,leentregó para que fuera crucificado.

16 Entonces los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al Pretorio, y convocaron a toda la cohorteromana.

17 Le vistieron de púrpura, y después de tejer una corona de espinas, se la pusieron;

18 y comenzaron a vitorearle: ¡Salve, Rey de los judíos!

19 Le golpeaban la cabeza con una caña y le escupían, y poniéndose de rodillas le hacían reverencias.

20 Y después de haberse burlado de El, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y le sacaron para crucificarle.

21 Y obligaron a uno que pasabayque venía del campo, Simón de Cirene, el padre de Alejandro y Rufo, a que llevara la cruz de Jesús.

22 Le llevaron al lugarllamadoGólgota, que traducido significa: Lugar de la Calavera.

23 Y trataron de darle vino mezclado con mirra, pero El no lo tomó.

24 Cuando le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellospara decidirlo que cada uno tomaría.

25 Era la hora tercera cuando le crucificaron.

26 Y la inscripción de la acusación contra El decía: EL REY DE LOS JUDIOS.

27 Crucificaron con El a dos ladrones; uno a su derecha y otro a su izquierda.

28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y con los transgresores fue contado.

29 Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! Tú que destruyes el templo y en tres días lo reedificas,

30 ¡sálvate a ti mismo descendiendo de la cruz!

31 De igual manera, también los principales sacerdotes junto con los escribas, burlándosede Elentre ellos, decían: A otros salvó, a sí mismo no puede salvarse.

32 Que este Cristo, el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. Y los que estaban crucificados con Eltambiénle insultaban.

33 Cuando llegó la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena.

34 Y a la hora novena Jesús exclamó con fuerte voz: Eloi, Eloi, ¿lema sabactani?, que traducido significa, Dios mio, Dios mio, ¿por que me has abandonado?

35 Algunos de los que estaban allí, al oírlo,decían: Mirad, a Elías llama.

36 Entonces uno corrió y empapó una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si Elías viene a bajarle.

37 Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró.

38 Y el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

39 Viendo el centurión que estaba frente a El, la manera en que expiró, dijo: En verdad este hombre era Hijo de Dios.

40 Había también unas mujeres mirando de lejos, entre las queestabanMaría Magdalena, María, la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé,

41 las cuales cuandoJesúsestaba en Galilea, le seguían y le servían; yhabíamuchas otras que habían subido con El a Jerusalén.

42 Ya al atardecer, como era el día de la preparación, es decir, la víspera del día de reposo,

43 vino José de Arimatea, miembro prominente del concilio, que también esperaba el reino de Dios; y llenándose de valor, entró adonde estaba Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús.

44 Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto, y llamando al centurión, le preguntó si ya estaba muerto.

45 Y comprobando esto por medio del centurión, le concedió el cuerpo a José,

46 quien compró un lienzo de lino, y bajándolede la cruz,le envolvió en el lienzo de lino y le puso en un sepulcro que había sido excavado en la roca; e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.

47 Y María Magdalena y María, lamadrede José, mirabanpara saberdónde le ponían.

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Marcos 16

1 Pasado el día de reposo, María Magdalena, María, lamadrede Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle.

2 Y muy de mañana, el primer día de la semana, llegaron al sepulcro cuando el solyahabía salido.

3 Y se decían unas a otras: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?

4 Cuando levantaron los ojos, vieron que la piedra, aunque era sumamente grande, había sido removida.

5 Y entrando en el sepulcro, vieron a un joven sentado alladoderecho, vestido con ropaje blanco; y ellas se asustaron.

6 Pero él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el crucificado. Ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar donde le pusieron.

7 Pero id, decid a sus discípulos y a Pedro: “El va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, tal como os dijo.”

8 Y saliendo ellas, huyeron del sepulcro, porque ungrantemblor y espanto se había apoderado de ellas; y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo.

9 Y después de haber resucitado, muy temprano el primer día de la semana,Jesússe apareció primero a María Magdalena, de la que había echado fuera siete demonios.

10 Yella fue y se lo comunicó a los que habían estado con El, que estaban lamentándose y llorando.

11 Cuando ellos oyeron que El estaba vivo y que ella le había visto, se negaron a creerlo.

12 Después de esto, se apareció en forma distinta a dos de ellos cuando iban de camino al campo.

13 Y éstos fueron y se lo comunicaron a los demás, pero a ellos tampoco les creyeron.

14 Después se apareció a los once mismos cuando estaban sentadosa la mesa,y los reprendió por su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.

15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

16 El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado.

17 Y estas señales acompañarán a los que han creído: en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán en nuevas lenguas;

18 tomarán serpientes en las manos, y aunque beban algo mortífero, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán las manos, y se pondrán bien.

19 Entonces, el Señor Jesús, después de hablar con ellos, fue recibido en el cielo y se sentó a la diestra de Dios.

20 Y ellos salieron y predicaron por todas partes, colaborando el Señor con ellos, y confirmando la palabra por medio de las señales que la seguían.Ellas comunicaron inmediatamente a Pedro y a sus compañeros todas estas instrucciones. Y después de esto, Jesús mismo envió por medio de ellos, desde el oriente hasta el occidente, el mensaje sacrosanto e incorruptible de la salvación eterna.

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Mateo 1

1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.

2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos;

3 Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, y Esrom a Aram;

4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón;

5 Salmón engendró, de Rahab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, y Obed engendró a Isaí;

6 Isaí engendró al rey David. Y David engendró a Salomón de laque había sido mujerde Urías.

7 Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa;

8 Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías;

9 Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías;

10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías;

11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante la deportación a Babilonia.

12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel;

13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor;

14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud;

15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, y Matán a Jacob;

16 Jacob engendró a José, el marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.

17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones; y desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

18 Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre María desposada con José, antes de que se consumara el matrimonio, se halló que había concebido porobra delEspíritu Santo.

19 Y José su marido, siendo unhombrejusto y no queriendo difamarla, quiso abandonarla en secreto.

20 Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo.

21 Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.

22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo:

23 He aqui,la virgen concebira y dara a luzun hijo,y le pondran por nombreEmmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros.

24 Y cuando despertó José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer;

25 y la conservó virgen hasta que dio a luz un hijo; y le puso por nombre Jesús.

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Mateo 2

1 Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo:

2 ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.

3 Cuandolooyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él.

4 Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo.

5 Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:

6 “Ytu, Belen,tierra deJuda,de ningun modo eres la mas pequeña entre losprincipes deJuda;porque de ti saldra unGobernanteque pastorearaa mi puebloIsrael.”

7 Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella.

8 Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuandoleencontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore.

9 Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobreel lugardonde estaba el Niño.

10 Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría.

11 Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra.

12 Y habiendo sido advertidospor Diosen sueños que no volvieran a Herodes, partieron para su tierra por otro camino.

13 Después de haberse marchado ellos, un ángel del Señor se le apareció a José en sueños, diciendo: Levántate, toma al Niño y a su madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que yo te diga; porque Herodes va a buscar al Niño para matarle.

14 Y él, levantándose, tomó de noche al Niño y a su madre, y se trasladó a Egipto;

15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor habló por medio del profeta, diciendo: DeEgipto llame a miHijo.

16 Entonces Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció en gran manera, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, según el tiempo que había averiguado de los magos.

17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por medio del profeta Jeremías, cuando dijo:

18 Se oyo una voz enRama,llanto y gran lamentacion; Raquel que llora a sus hijos,y que no quiso ser consoladaporqueyano existen.

19 Pero cuando murió Herodes, he aquí, un ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto, diciendo:

20 Levántate, toma al Niño y a su madre y vete a la tierra de Israel, porque los que atentaban contra la vida del Niño han muerto.

21 Y él, levantándose, tomó al Niño y a su madre, y vino a la tierra de Israel.

22 Pero cuando oyó que Arquelao reinaba sobre Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá; y advertidopor Diosen sueños, partió para la región de Galilea;

23 y llegó y habitó en una ciudad llamada Nazaret, para que se cumpliera lo que fue dicho por medio de los profetas: Será llamado Nazareno.

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Mateo 3

1 En aquellos días llegó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, diciendo:

2 Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

3 Porque este es aquel a quien se refirió el profeta Isaías, diciendo: Voz del que clama en el desierto: “Preparad el camino delSeñor,haced derechas sus sendas.”

4 Y él, Juan, tenía un vestido de pelo de camello y un cinto de cuero a la cintura; y su comida era de langostas y miel silvestre.

5 Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región alrededor del Jordán;

6 y confesando sus pecados, eran bautizados por él en el río Jordán.

7 Pero cuando vio que muchos de los fariseos y saduceos venían para el bautismo, les dijo: ¡Camada de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira que vendrá?

8 Por tanto, dad frutos dignos de arrepentimiento;

9 y no presumáis que podéis deciros a vosotros mismos: “Tenemos a Abraham por padre”, porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham de estas piedras.

10 Y el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego.

11 Yo a la verdad os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien no soy digno de quitarle las sandalias; El os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.

12 El bieldo está en su mano y limpiará completamente su era; y recogerá su trigo en el granero, pero quemará la paja en fuego inextinguible.

13 Entonces Jesús llegó de Galilea al Jordán, adonde estabaJuan, para ser bautizado por él.

14 Pero Juan trató de impedírselo, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?

15 Y respondiendo Jesús, le dijo: Permíteloahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia. EntoncesJuanse lo permitió.

16 Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre El.

17 Y he aquí,se oyóuna voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.

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Mateo 4

1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo.

2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, entonces tuvo hambre.

3 Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

4 Pero El respondiendo, dijo: Escrito está: “No solo de pan vivira el hombre,sino de toda palabra que sale de la boca deDios.”

5 Entonces el diablo le llevó a la ciudad santa, y le puso sobre el pináculo del templo,

6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo, pues escrito está: “Asus angeles te encomendara”, y: “En las manos te llevaran,no sea que tu pie tropiece en piedra.”

7 Jesús le dijo: También está escrito: “No tentarasalSeñor tuDios.”

8 Otra vez el diablo le llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,

9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrándote me adoras.

10 Entonces Jesús le dijo: ¡Vete, Satanás! Porque escrito está: “AlSeñor tuDios adoraras,y solo aEl serviras.”

11 El diablo entonces le dejó; y he aquí, ángeles vinieron y le servían.

12 Cuando El oyó que Juan había sido encarcelado, se retiró a Galilea;

13 y saliendo de Nazaret, fue y se estableció en Capernaúm, que está junto al mar, en la región de Zabulón y de Neftalí;

14 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo:

15 ¡Tierra deZabulon y tierra deNeftali,camino del mar,al otro lado delJordan, Galilea de los gentiles!

16 El pueblo asentado en tinieblas vio una gran luz,y a los que vivianen region y sombra de muerte,una luz les resplandecio.

17 Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

18 Y andando junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, echando una red al mar, porque eran pescadores.

19 Y les dijo: Seguidme, y yo os haré pescadores de hombres.

20 Entonces ellos, dejando al instante las redes, le siguieron.

21 Y pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo,hijode Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con su padre Zebedeo, remendando sus redes, y los llamó.

22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.

23 YJesúsiba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

24 Y se extendió su fama por toda Siria; y traían a El todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos; y El los sanaba.

25 Y le siguieron grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, ydelotro lado del Jordán.

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Mateo 5

1 Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a El.

2 Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:

3 Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos.

4 Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados.

5 Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.

7 Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia.

8 Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios.

9 Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.

11 Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí.

12 Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.

13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará saladaotra vez?Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.

14 Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar;

15 ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa.

16 Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

17 No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir.

18 Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla.

19 Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos,aunde los más pequeños, y asíloenseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera quelosguarde ylosenseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

20 Porque os digo que si vuestra justicia no superalade los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

21 Habéis oído que se dijo a los antepasados: “No mataras” y: “Cualquiera que cometa homicidio será culpable ante la corte.”

22 Pero yo os digo que todo aquel que esté enojado con su hermano será culpable ante la corte; y cualquiera que diga: “Raca” a su hermano, será culpable delante de la corte suprema; y cualquiera que diga: “Idiota”, será reo del infierno de fuego.

23 Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,

24 deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

25 Reconcíliate pronto con tu adversario mientras vas con él por el camino, no sea que tu adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.

26 En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

27 Habéis oído que se dijo: “No cometeras adulterio.”

28 Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón.

29 Y si tu ojo derecho te es ocasión de pecar, arráncalo y échalode ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.

30 Y si tu mano derecha te es ocasión de pecar, córtala y échalade ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo vaya al infierno.

31 También se dijo: “Cualquiera que repudie a su mujer,que le de carta de divorcio.”

32 Pero yo os digo que todo el que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de infidelidad, la hace cometer adulterio; y cualquiera que se casa con una mujer divorciada, comete adulterio.

33 También habéis oído que se dijo a los antepasados: “No juraras falsamente,sino que cumpliras tus juramentosalSeñor.”

34 Pero yo os digo: no juréis de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;

35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque esla ciudad del granRey.

36 Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello.

37 Antes bien, sea vuestro hablar: “Sí, sí”o”No, no”; y lo que es más de esto, procede del mal.

38 Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo y diente por diente.”

39 Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes bien, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.

40 Y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa.

41 Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos.

42 Al que te pida, dale;y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda.

43 Habéis oído que se dijo: “Amaras a tu projimoy odiarás a tu enemigo.”

44 Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen,

45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque El hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.

46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos?

47 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis másque otros?¿No hacen también lo mismo los gentiles?

48 Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.

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Mateo 6

1 Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

2 Por eso, cuando des limosna, no toques trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres. En verdad os digoque yahan recibido su recompensa.

3 Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tumanoizquierda lo que hace tu derecha,

4 para que tu limosna sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

5 Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad os digoque yahan recibido su recompensa.

6 Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

7 Y al orar, no uséis repeticiones sin sentido, como los gentiles, porque ellos se imaginan que serán oídos por su palabrería.

8 Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis.

9 Vosotros, pues, orad de esta manera: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

10 “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

11 “Danos hoy el pan nuestro de cada día.

12 “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.

13 “Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre jamás. Amén.”

14 Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro Padre celestial os perdonará a vosotros.

15 Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras transgresiones.

16 Y cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas; porque ellos desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que están ayunando. En verdad os digoque yahan recibido su recompensa.

17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,

18 para no hacer ver a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

19 No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban;

20 sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban;

21 porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

22 La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz.

23 Pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Así que, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán grande será la oscuridad!

24 Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

25 Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpomásque la ropa?

26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, ysin embargo,vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?

27 ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida?

28 Y por la ropa, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan;

29 pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos.

30 Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿noharámucho más por vosotros, hombres de poca fe?

31 Por tanto, no os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”

32 Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas.

33 Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

34 Por tanto, no os preocupéis por eldía demañana; porque eldía demañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas.

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Mateo 7

1 No juzguéis para que no seáis juzgados.

2 Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá.

3 ¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo?

4 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Déjame sacarte la mota del ojo”, cuando la viga está en tu ojo?

5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano.

6 No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose os despedacen.

7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

8 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

9 ¿O qué hombre hay entre vosotros quesisu hijo le pide pan, le dará una piedra,

10 o si le pide un pescado, le dará una serpiente?

11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?

12 Por eso, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos, porque esta es la ley y los profetas.

13 Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella.

14 Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

15 Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?

17 Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos.

18 Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos.

19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego.

20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

21 No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”

23 Y entonces les declararé: “Jamás os conocí;apartaos de mi,los que practicais la iniquidad.”

24 Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca;

25 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.

26 Y todo el que oye estas palabras mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena;

27 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción.

28 Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de su enseñanza;

29 porque les enseñaba comounoque tiene autoridad, y no como sus escribas.

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Mateo 8

1 Y cuando bajó del monte, grandes multitudes le seguían.

2 Y he aquí, se le acercó un leproso y se postró ante El, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

3 Y extendiendoJesúsla mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra.

4 Entonces Jesús le dijo: Mira, no se lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, paraque les sirva detestimonio a ellos.

5 Y cuando entró Jesús en Capernaúm se le acercó un centurión suplicándole,

6 y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, sufriendo mucho.

7 YJesúsle dijo: Yo iré y lo sanaré.

8 Pero el centurión respondió y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; mas solamente di la palabra y mi criado quedará sano.

9 Porque yo también soy hombre bajo autoridad, con soldados a mis órdenes; y digo a éste: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, ylohace.

10 Al oírloJesús, se maravilló y dijo a los queleseguían: En verdad os digo que en Israel no he hallado en nadie una fe tan grande.

11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarána la mesacon Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.

12 Pero los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.

13 Entonces Jesús dijo al centurión: Vete; así como has creído, te sea hecho. Y el criado fue sanado en esamismahora.

14 Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a la suegra de éste que yacía en cama con fiebre.

15 Le tocó la mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó y le servía.

16 Y al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; y expulsó a los espíritus consupalabra, y sanó a todos los que estaban enfermos,

17 para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías cuando dijo: El mismo tomo nuestras flaquezas y llevonuestras enfermedades.

18 Viendo Jesús una multitud a su alrededor, dio orden de pasar al otro lado.

19 Y un escriba seleacercó y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.

20 Y Jesús le dijo: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.

21 Otro de los discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.

22 Pero Jesús le dijo: Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.

23 Cuando entró Jesús en la barca, sus discípulos le siguieron.

24 Y de pronto se desató una gran tormenta en el mar, de modo que las olas cubrían la barca; pero Jesús estaba dormido.

25 Y llegándose a El, le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

26 Y El les dijo: ¿Por qué estáis amedrentados, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.

27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Quién es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?

28 Cuando llegó al otro lado, a la tierra de los gadarenos, le salieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, violentos en extremo, de manera que nadie podía pasar por aquel camino.

29 Y gritaron, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes del tiempo?

30 A cierta distancia de ellos había una piara de muchos cerdos paciendo;

31 y los demonios le rogaban, diciendo: Si vas a echarnos fuera, mándanos a la piara de cerdos.

32 Entonces El les dijo: ¡Id! Y ellos salieron y entraron en los cerdos; y he aquí que la piara entera se precipitó por un despeñadero al mar, y perecieron en las aguas.

33 Los que cuidabanla piarahuyeron; y fueron a la ciudad y lo contaron todo, incluso lo de los endemoniados.

34 Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron,lerogaron que se fuera de su comarca.

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