Mateo 9

1 Y subiendoJesúsen una barca, pasó al otro lado y llegó a su ciudad.

2 Y le trajeron un paralítico echado en una camilla; y Jesús, viendo la fe de ellos, dijo al paralítico: Anímate, hijo, tus pecados te son perdonados.

3 Y algunos de los escribas decían para sí: Este blasfema.

4 Y Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

5 Porque, ¿qué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate, y anda”?

6 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (entonces dijo al paralítico): Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

7 Y él levantándose, se fue a su casa.

8 Pero cuando las multitudes vieronesto,sintieron temor, y glorificaron a Dios, que había dado tal poder a los hombres.

9 Cuando Jesús se fue de allí, vio a un hombre llamado Mateo, sentado en la oficina de los tributos, y le dijo: ¡Sígueme! Y levantándose, le siguió.

10 Y sucedió que estando El sentadoa la mesaen la casa, he aquí, muchos recaudadores de impuestos y pecadores llegaron y se sentarona la mesacon Jesús y sus discípulos.

11 Y cuando vieronesto,los fariseos dijeron a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los recaudadores de impuestos y pecadores?

12 Al oír Elesto,dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos.

13 Mas id, y aprended lo que significa: “Misericordiaquiero y no sacrificio”; porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.

14 Entonces se le acercaron los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, pero tus discípulos no ayunan?

15 Y Jesús les dijo: ¿Acaso los acompañantes del novio pueden estar de luto mientras el novio está con ellos? Pero vendrán días cuando el novio les será quitado, y entonces ayunarán.

16 Y nadie pone un remiendo de tela nueva en un vestido viejo; porque el remiendoal encogersetira del vestido y se produce una rotura peor.

17 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque entonces los odres se revientan, el vino se derrama y los odres se pierden; sino que se echa vino nuevo en odres nuevos, y ambos se conservan.

18 Mientras les decía estas cosas, he aquí, vino un oficialde la sinagogay se postró delante de El, diciendo: Mi hija acaba de morir; pero ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

19 Y levantándose Jesús, lo siguió,y tambiénsus discípulos.

20 Y he aquí, una mujer que había estado sufriendo de flujo de sangre por doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto;

21 pues decía para sí: Si tan sólo toco su manto, sanaré.

22 Pero Jesús, volviéndose y viéndola, dijo: Hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado. Y al instante la mujer quedó sana.

23 Cuando entró Jesús en la casa del oficial, y vio a los flautistas y al gentío en ruidoso desorden,

24 lesdijo: Retiraos, porque la niña no ha muerto, sino que está dormida. Y se burlaban de El.

25 Pero cuando habían echado fuera a la gente, El entró y la tomó de la mano; y la niña se levantó.

26 Y esta noticia se difundió por toda aquella tierra.

27 Al irse Jesús de allí, dos ciegos le siguieron, gritando y diciendo: ¡Hijo de David, ten misericordia de nosotros!

28 Y después de haber entrado en la casa, se acercaron a El los ciegos, y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le respondieron: Sí, Señor.

29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: Hágase en vosotros según vuestra fe.

30 Y se les abrieron los ojos. Y Jesús les advirtió rigurosamente, diciendo: Mirad que nadielosepa.

31 Pero ellos, en cuanto salieron, divulgaron su fama por toda aquella tierra.

32 Y al salir ellos de allí, he aquí, le trajeron un mudo endemoniado.

33 Y después que el demonio había sido expulsado, el mudo habló; y las multitudes se maravillaban, y decían: Jamás se ha visto cosa igual en Israel.

34 Pero los fariseos decían: El echa fuera los demonios por el príncipe de los demonios.

35 Y Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.

36 Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor.

37 Entonces dijo a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos.

38 Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.

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Mateo 10

1 Entonces llamando a sus doce discípulos,Jesúsles dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

2 Y los nombres de los doce apóstoles son éstos: primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; y Jacobo, elhijode Zebedeo, y Juan su hermano;

3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Jacobo, elhijode Alfeo, y Tadeo;

4 Simón el cananita, y Judas Iscariote, el que también le entregó.

5 A estos doce envió Jesús después de instruirlos, diciendo: No vayáis porelcamino delosgentiles, y no entréis enningunaciudad de los samaritanos.

6 Sino id más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

7 Y cuando vayáis, predicad diciendo: “El reino de los cielos se ha acercado.”

8 Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

9 No os proveáis de oro, ni de plata, ni de cobrepara llevaren vuestros cintos,

10 ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de sandalias, ni de bordón; porque el obrero es digno de su sostén.

11 Y en cualquier ciudad o aldea donde entréis, averiguad quién es digno en ella, y quedaos allí hasta que os marchéis.

12 Al entrar en la casa, dadle vuestro saludode paz.

13 Y si la casa es digna, que vuestrosaludo depaz venga sobre ella; pero si no es digna, que vuestrosaludo depaz se vuelva a vosotros.

14 Y cualquiera que no os reciba ni oiga vuestras palabras, al salir de esa casa o de esa ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies.

15 En verdad os digo que en el día del juicio será más tolerableel castigopara la tierra de Sodoma y Gomorra que para esa ciudad.

16 Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sed astutos como las serpientes e inocentes como las palomas.

17 Pero cuidaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas;

18 y hasta seréis llevados delante de gobernadores y reyes por mi causa, como un testimonio a ellos y a los gentiles.

19 Pero cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué hablaréis; porque a esa hora se os dará lo que habréis de hablar.

20 Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

21 Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y les causarán la muerte.

22 Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo.

23 Pero cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque en verdad os digo: no terminaréisde recorrerlas ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre.

24 Un discípulo no está por encima del maestro, ni un siervo por encima de su señor.

25 Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa!

26 Así que no les temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse.

27 Lo que os digo en la oscuridad, habladlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.

28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puedehacerperecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno.

29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Ysin embargo,ni uno de ellos caerá a tierra sinpermitirlovuestro Padre.

30 Y hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.

31 Así que no temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos.

32 Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.

33 Pero cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

34 No penséis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada.

35 Porque vine aponer al hombre contra su padre,a la hija contra su madre,y a la nuera contra su suegra;

36 ylos enemigos del hombreseránlos de su misma casa.

37 El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí.

38 Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39 El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por mi causa, la hallará.

40 El que os recibe a vosotros, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

41 El que recibe a un profeta como profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo como justo, recibirá recompensa de justo.

42 Y cualquiera que como discípulo dé de beber aunque sólo sea un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, en verdad os digo que no perderá su recompensa.

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Mateo 11

1 Y sucedió que cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y predicar en las ciudades de ellos.

2 Y al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo, mandó por medio de sus discípulos

3 a decirle: ¿Eres tú el que ha de venir, o esperaremos a otro?

4 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id y contad a Juan lo que oís y veis:

5 losciegos reciben la vistay los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a lospobres se les anuncia el evangelio.

6 Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mí.

7 Mientras ellos se marchaban, Jesús comenzó a hablar a las multitudes acerca de Juan: ¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?

8 Mas, ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido conropasfinas? Mirad, los que usanropasfinas están en los palacios de los reyes.

9 Pero, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y uno que es más que un profeta.

10 Este es de quien está escrito: “He aqui,yo envio mi mensajero delante de tu faz,quien preparara tu camino delante de ti.”

11 En verdad os digo que entre los nacidos de mujer no se ha levantadonadiemayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.

12 Y desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo conquistan por la fuerza.

13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

14 Y si queréis aceptarlo,él es Elías, el que había de venir.

15 El que tiene oídos, que oiga.

16 Pero, ¿con qué compararé a esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, que dan voces a los otros,

17 y dicen: “Os tocamos la flauta, y no bailasteis; entonamos endechas, y no os lamentasteis.”

18 Porque vino Juan que no comía ni bebía, y dicen: “Tiene un demonio.”

19 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: “Mirad, un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.” Pero la sabiduría se justifica por sus hechos.

20 Entonces comenzó a increpar a las ciudades en las que había hecho la mayoría de sus milagros, porque no se habían arrepentido.

21 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros que se hicieron en vosotras se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se hubieran arrepentido en cilicio y ceniza.

22 Por eso os digo que en el día del juicio será más tolerableel castigopara Tiro y Sidón que para vosotras.

23 Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Hades descenderás! Porque si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma,éstahubiera permanecido hasta hoy.

24 Sin embargo, os digo que eneldía del juicio será más tolerableel castigopara la tierra de Sodoma que para ti.

25 En aquel tiempo, hablando Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios e inteligentes, y las revelaste a los niños.

26 Sí, Padre, porque así fue de tu agrado.

27 Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijose loquiera revelar.

28 Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.

29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, yhallareis descanso para vuestras almas.

30 Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.

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Mateo 12

1 Por aquel tiempo Jesús pasó por entre los sembrados en el día de reposo; sus discípulos tuvieron hambre, y empezaron a arrancar espigas y a comer.

2 Y cuando lo vieron los fariseos, le dijeron: Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.

3 Pero El les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre,

4 cómo entró en la casa de Dios y comieron los panes consagrados, que no les era lícito comer, ni a él ni a los que estaban con él, sino sólo a los sacerdotes?

5 ¿O no habéis leído en la ley, que en los días de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo y están sin culpa?

6 Pues os digo que algo mayor que el templo está aquí.

7 Pero si hubierais sabido lo que esto significa: “Misericordiaquiero y no sacrificio”, no hubierais condenado a los inocentes.

8 Porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.

9 Pasando de allí, entró en la sinagoga de ellos.

10 Y he aquí,había allíun hombre que tenía una mano seca. Y para poder acusarle, le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?

11 Y El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta se le cae en un hoyo en día de reposo, no le echa mano y la saca?

12 Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en el día de reposo.

13 Entonces dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y le fue restaurada, sana como la otra.

14 Pero cuando los fariseos salieron, se confabularon contra El,para vercómo podrían destruirle.

15 Mas Jesús, sabiéndolo,se retiró de allí. Y muchos le siguieron, y los sanó a todos.

16 Y les advirtió que no revelaran quién era El;

17 para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo:

18 Mirad,miSiervo,a quien he escogido;mi amado en quien se agradami alma;sobreEl pondre miEspiritu,y a las nacionesproclamara justicia.

19 No contendera,ni gritara,ni habra quien en las calles oiga su voz.

20 No quebrara la caña cascada,ni apagara la mecha que humea,hasta que llevea la victoria la justicia.

21 Yen su nombre pondran las nacionessu esperanza.

22 Entonces le trajeron un endemoniado ciego y mudo, y lo sanó, de manera que el mudo hablaba y veía.

23 Y todas las multitudes estaban asombradas, y decían: ¿Acaso no es éste el Hijo de David?

24 Pero cuando los fariseoslooyeron, dijeron: Este no expulsa los demonios sino por Beelzebú, el príncipe de los demonios.

25 Y conociendoJesússus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no se mantendrá en pie.

26 Y si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo; ¿cómo puede entonces mantenerse en pie su reino?

27 Y si yo expulso los demonios por Beelzebú, ¿por quiénlosexpulsan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

28 Pero si yo expulso los demonios por el Espíritu de Dios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros.

29 ¿O cómo puede alguien entrar en la casa de unhombrefuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Y entonces saqueará su casa.

30 El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.

31 Por eso os digo: todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada.

32 Y a cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este siglo ni en el venidero.

33 O haced bueno el árbol y bueno su fruto, o haced malo el árbol y malo su fruto; porque por el fruto se conoce el árbol.

34 ¡Camada de víboras! ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

35 El hombre bueno desubuen tesoro saca cosas buenas; y el hombre malo desumal tesoro saca cosas malas.

36 Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio.

37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

38 Entonces le respondieron algunos de los escribas y fariseos, diciendo: Maestro, queremos ver una señal de parte tuya.

39 Pero respondiendo El, les dijo: Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta;

40 porque comoestuvoJonas en el vientre delmonstruo marino tres dias y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra.

41 Los hombres de Nínive se levantarán con esta generación en el juicio y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás; y mirad, algo másgrandeque Jonás está aquí.

42 La Reina del Sur se levantará con esta generación en el juicio y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y mirad, algo másgrandeque Salomón está aquí.

43 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso y nolohalla.

44 Entonces dice: “Volveré a mi casa de donde salí”; y cuando llega,laencuentra desocupada, barrida y arreglada.

45 Va entonces, y toma consigo otros siete espíritus más depravados que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero. Así será también con esta generación perversa.

46 Mientras El aún estaba hablando a la multitud, he aquí, su madre y sus hermanos estaban afuera, deseando hablar con El.

47 Y alguien le dijo: He aquí, tu madre y tus hermanos están afuera deseando hablar contigo.

48 Pero respondiendo El al que se lo decía, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?

49 Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: ¡He aquí mi madre y mis hermanos!

50 Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

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Mateo 13

1 Ese mismo día salió Jesús de la casa y se sentó a la orilla del mar.

2 Y se congregaronjuntoa El grandes multitudes, por lo que subió a una barca y se sentó; y toda la multitud estaba de pie en la playa.

3 Y les habló muchas cosas en parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar;

4 y al sembrar, partede la semillacayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron.

5 Otra parte cayó en pedregales donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó porque no tenía profundidad de tierra;

6 pero cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

7 Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron.

8 Y otra parte cayó en tierra buena y dio fruto, algunassemillasa ciento por uno, otras a sesenta y otras a treinta.

9 El que tiene oídos, que oiga.

10 Y acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas?

11 Y respondiendo El, les dijo: Porque a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedido.

12 Porque a cualquiera que tiene, se le darámás,y tendrá en abundancia; pero a cualquiera que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

13 Por eso les hablo en parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.

14 Y en ellos se cumple la profecía de Isaías que dice: “Al oir oireis,y no entendereis;y viendo vereis,y no percibireis;

15 porque el corazon de este pueblo se ha vuelto insensibley con dificultad oyen con sus oidos;y sus ojos han cerrado,no sea que vean con los ojos,y oigan con los oidos,y entiendan con el corazon,y se conviertan,y yo los sane.”

16 Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen.

17 Porque en verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y nolovieron; y oír lo que vosotros oís, y nolooyeron.

18 Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador.

19 A todo el que oye la palabra del reino y nolaentiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino.

20 Y aquel en quien se sembró la semilla en pedregales, éste es el que oye la palabra y enseguida la recibe con gozo;

21 pero no tiene raízprofundaen sí mismo, sino quesóloes temporal, y cuando por causa de la palabra viene la aflicción o la persecución, enseguida tropiezay cae.

22 Y aquel en quien se sembró la semilla entre espinos, éste es el que oye la palabra, mas las preocupaciones del mundo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se queda sin fruto.

23 Pero aquel en quien se sembró la semilla en tierra buena, éste es el que oye la palabra y la entiende, éste sí da fruto y produce, uno a ciento, otro a sesenta y otro a treinta.

24 Jesúsles refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos puede compararse a un hombre que sembró buena semilla en su campo.

25 Pero mientras los hombres dormían, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.

26 Cuando el trigo brotó y produjo grano, entonces apareció también la cizaña.

27 Y los siervos del dueño fueron y le dijeron: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo, pues, tiene cizaña?”

28 El les dijo: “Un enemigo ha hecho esto”. Y los siervos le dijeron: “¿Quieres, pues, que vayamos y la recojamos?”

29 Pero él dijo: “No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella.

30 “Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: ‘Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla, pero el trigo recogedlo en mi granero.'”

31 Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo,

32 y que de todas las semillas es la más pequeña; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de modo quelas aves del cielovienen yanidan en sus ramas.

33 Les dijo otra parábola: El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina hasta que todo quedó fermentado.

34 Todo esto habló Jesús en parábolas a las multitudes, y nada les hablaba sin parábola,

35 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta, cuando dijo: Abrire mi boca en parabolas;hablare de cosas ocultas desde la fundacion del mundo.

36 Entonces dejó a la multitud y entró en la casa. Y se le acercaron sus discípulos, diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.

37 Y respondiendo El, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre,

38 y el campo es el mundo; y la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno;

39 y el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

40 Por tanto, así como la cizaña se recoge y se quema en el fuego, de la misma manera será en el fin del mundo.

41 El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos losque sonpiedra de tropiezo y a los que hacen iniquidad;

42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes.

43 Entonceslos justos resplandeceran como el solen el reino de su Padre. El que tiene oídos, que oiga.

44 El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un hombre,lo vuelvea esconder, y de alegría por ello, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo.

45 El reino de los cielos también es semejante a un mercader que busca perlas finas,

46 y al encontrar una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.

47 El reino de los cielos también es semejante a una red barredera que se echó en el mar, y recogiópecesde toda clase;

48 y cuando se llenó, la sacaron a la playa; y se sentaron y recogieron lospecesbuenos en canastas, pero echaron fuera los malos.

49 Así será en el fin del mundo; los ángeles saldrán, y sacarán a los malos de entre los justos,

50 y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes.

51 ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos le dijeron: Sí.

52 Y El les dijo: Por eso todo escriba que se ha convertido en un discípulo del reino de los cielos es semejante al dueño de casa que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

53 Y sucedió que cuando Jesús terminó estas parábolas, se fue de allí.

54 Y llegando a su pueblo, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que se maravillaban y decían: ¿Dóndeobtuvoéste esta sabiduría yestospoderes milagrosos?

55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas?

56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿Dónde, pues,obtuvoéste todas estas cosas?

57 Y se escandalizaban a causa de El. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.

58 Y no hizo muchos milagros allí a causa de la incredulidad de ellos.

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Mateo 14

1 Por aquel tiempo, Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,

2 y dijo a sus sirvientes: Este es Juan el Bautista. El ha resucitado de entre los muertos, y por eso es que poderes milagrosos actúan en él.

3 Porque Herodes había prendido a Juan, lo había atado y puesto en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipe;

4 porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.

5 Y aunque Herodes quería matarlo, tenía miedo al pueblo, porque consideraban a Juan como un profeta.

6 Pero cuando llegó el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó anteellosy agradó a Herodes.

7 Por lo cual le prometió con juramento darle lo que ella pidiera.

8 Ella, instigada por su madre, dijo: Dame aquí, en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.

9 Y aunque el rey se entristeció, a causa de sus juramentos y de sus invitados, ordenó que seladieran;

10 y mandó decapitar a Juan en la cárcel.

11 Y trajeron su cabeza en una bandeja y se la dieron a la muchacha, y ellase lallevó a su madre.

12 Los discípulos de Juan llegaron y recogieron el cuerpo y lo sepultaron; y fueron y se lo comunicaron a Jesús.

13 Al oír esto, Jesús se retiró de allí en una barca, solo, a un lugar desierto; y cuando las multitudeslosupieron, le siguieron a pie desde las ciudades.

14 Y al desembarcar, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos y sanó a sus enfermos.

15 Al atardecer se le acercaron los discípulos, diciendo: El lugar está desierto y la hora es ya avanzada; despide, pues, a las multitudes para que vayan a las aldeas y se compren alimentos.

16 Pero Jesús les dijo: No hay necesidad de que se vayan; dadles vosotros de comer.

17 Entonces ellos le dijeron: No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.

18 Ellesdijo: Traédmelos acá.

19 Y ordenando a la muchedumbre que se recostara sobre la hierba, tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijolos alimentos, y partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la multitud.

20 Y comieron todos y se saciaron. Y recogieron lo que sobró de los pedazos: doce cestas llenas.

21 Y los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sincontarlas mujeres y los niños.

22 Enseguida hizo que los discípulos subieran a la barca y fueran delante de El a la otra orilla, mientras El despedía a la multitud.

23 Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar; y al anochecer, estaba allí solo.

24 Pero la barca estaba ya a muchos estadios de tierra,yera azotada por las olas, porque el viento era contrario.

25 Y a la cuarta vigilia de la noche,Jesúsvino a ellos andando sobre el mar.

26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, y decían: ¡Es un fantasma! Y de miedo, se pusieron a gritar.

27 Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: Tened ánimo, soy yo; no temáis.

28 Respondiéndole Pedro, dijo: Señor, si eres tú, mándame que vaya a ti sobre las aguas.

29 Y El dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús.

30 Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó, diciendo: ¡Señor, sálvame!

31 Y al instante Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

32 Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó.

33 Entonces los que estaban en la barca le adoraron, diciendo: En verdad eres Hijo de Dios.

34 Terminada la travesía, bajaron a tierra en Genesaret.

35 Y cuando los hombres de aquel lugar reconocieron a Jesús, enviarona decirlopor toda aquella comarca de alrededor y le trajeron todos los que teníanalgúnmal.

36 Y le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su manto; y todos los quelotocaban quedaban curados.

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Mateo 15

1 Entonces se acercaron a Jesúsalgunosescribas y fariseos de Jerusalén, diciendo:

2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Pues no se lavan las manos cuando comen pan.

3 Y respondiendo El, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios a causa de vuestra tradición?

4 Porque Dios dijo: “Honra atupadre y atumadre,” y: “Quien hable mal desupadre o desumadre,que muera.”

5 Pero vosotros decís: “Cualquiera que diga asupadre o asumadre: ‘Es ofrendaa Diostodo lo mío con que pudieras ser ayudado’,

6 no necesitará más honrar a su padre o a su madre.” Yasíinvalidasteis la palabra de Dios por causa de vuestra tradición.

7 ¡Hipócritas! Bien profetizó Isaías de vosotros cuando dijo:

8 “Este pueblo con los labios me honra,pero su corazon esta muy lejos de mi.

9 “Mas en vano me rinden culto,enseñando como doctrinas preceptos de hombres.”

10 Y llamando junto a sí a la multitud, les dijo: Oíd y entended:

11 no es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.

12 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se escandalizaron cuando oyeron tus palabras?

13 Pero El contestó y dijo: Toda planta que mi Padre celestial no haya plantado, será desarraigada.

14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo.

15 Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos la parábola.

16 Y El dijo: ¿También vosotros estáis aún faltos de entendimiento?

17 ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al estómago y luego se elimina?

18 Pero lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre.

19 Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimoniosycalumnias.

20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero comer sin lavarse las manos no contamina al hombre.

21 Saliendo Jesús de allí, se retiró a la región de Tiro y de Sidón.

22 Y he aquí, una mujer cananea que había salido de aquella comarca, comenzó a gritar, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija está terriblemente endemoniada.

23 Pero El no le respondió palabra. Y acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: Atiéndela, pues viene gritando tras nosotros.

24 Y respondiendo El, dijo: No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

25 Pero acercándose ella, se postró ante El, diciendo: ¡Señor, socórreme!

26 Y El respondió y dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echárseloa los perrillos.

27 Pero ella dijo: Sí, Señor; pero también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.

28 Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Oh mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y su hija quedó sana desde aquel momento.

29 Y pasando Jesús de allí, vino junto al mar de Galilea, y subiendo al monte, se sentó allí.

30 Y vinieron a El grandes multitudes trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otrosenfermosy los pusieron a sus pies y El los sanó;

31 de modo que la muchedumbre se maravilló al ver que los mudos hablaban, los lisiados quedaban restaurados, los cojos caminaban y los ciegos veían; y glorificaron al Dios de Israel.

32 Entonces Jesús, llamando junto a sí a sus discípulos,lesdijo: Tengo compasión de la multitud, porque hace ya tres días que están conmigo y no tienen qué comer; y no quiero despedirlos sin comer, no sea que desfallezcan en el camino.

33 Y los discípulos le dijeron: ¿Dónde conseguiríamos nosotros en el desierto tantos panes para saciar a una multitud tan grande?

34 Jesús entonces les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos respondieron: Siete, y unos pocos pececillos.

35 Y El mandó a la multitud que se recostara en el suelo;

36 y tomó los siete panes y los peces; y después de dar gracias,lospartió y empezó a darlosa los discípulos, y los discípulos a las multitudes.

37 Y comieron todos y se saciaron; y recogieron de lo que sobró de los pedazos, siete canastas llenas.

38 Los que comieron fueron cuatro mil hombres, sincontarlas mujeres y los niños.

39 Y después de despedir a la muchedumbre, subió a la barca y fue a la región de Magadán.

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Mateo 16

1 Entonces los fariseos y los saduceos se acercarona Jesús, ypara ponerle a prueba le pidieron que les mostrara una señal del cielo.

2 Pero respondiendo El, les dijo: Al caer la tarde decís: “Harábuen tiempo, porque el cielo está rojizo.”

3 Y por la mañana: “Hoyhabrátempestad, porque el cielo está rojizo y amenazador.” ¿Sabéis discernir el aspecto del cielo, pero no podéisdiscernirlas señales de los tiempos?

4 Una generación perversa y adúltera busca señal, y no se le dará señal, sino la señal de Jonás. Y dejándolos, se fue.

5 Los discípulos, al pasar al otro lado, se habían olvidado de tomar panes.

6 Y Jesús les dijo: Estad atentos y guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos.

7 Y ellos discutían entre sí, diciendo:Lo diceporque no tomamos panes.

8 Pero Jesús, dándose cuenta, dijo: Hombres de poca fe, ¿por qué discutís entre vosotros que no tenéis pan?

9 ¿Todavía no entendéis ni recordáis los cinco panes para los cinco mil, y cuántas cestas recogisteis?

10 ¿Ni los siete panes para los cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis?

11 ¿Cómo es que no entendéis que no os hablé de los panes? Pero guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos.

12 Entonces entendieron que no les había dicho que se guardaran de la levadura de los panes, sino de la enseñanza de los fariseos y saduceos.

13 Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

14 Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; pero otros, Jeremías o uno de los profetas.

15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

17 Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porqueestono teloreveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

18 Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos.

20 Entonces ordenó a los discípulos que a nadie dijeran que El era el Cristo.

21 Desde entonces Jesucristo comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día.

22 Y tomándole aparte, Pedro comenzó a reprenderle, diciendo: ¡Nolopermita Dios, Señor! Eso nunca te acontecerá.

23 Pero volviéndose El, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres piedra de tropiezo; porque no estás pensando en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.

25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

26 Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?

27 Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, yentonces recompensara a cada uno segun su conducta.

28 En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre venir en su reino.

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Mateo 17

1 Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;

2 y se transfiguró delante de ellos; y su rostro resplandeció como el sol, y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.

3 Y he aquí, se les aparecieron Moisés y Elías hablando con El.

4 Entonces Pedro, tomando la palabra, dijo a Jesús: Señor, bueno es estarnos aquí; si quieres, haré aquí tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

5 Mientras estaba aún hablando, he aquí, una nube luminosa los cubrió; y una vozsalióde la nube, diciendo: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido; a El oíd.

6 Cuando los discípulos oyeronesto,cayeron sobre sus rostros y tuvieron gran temor.

7 Entonces selesacercó Jesús, y tocándolos, dijo: Levantaos y no temáis.

8 Y cuando alzaron sus ojos no vieron a nadie, sino a Jesús solo.

9 Mientras descendían del monte, Jesús les ordenó, diciendo: No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de entre los muertos.

10 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero?

11 Y respondiendo El, dijo: Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas;

12 pero yo os digo que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que le hicieron todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecera manosde ellos.

13 Entonces los discípulos entendieron que les había hablado de Juan el Bautista.

14 Cuando llegaron a la multitud, se le acercó un hombre, que arrodillándose delante de El, dijo:

15 Señor, ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico y sufre terriblemente, porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua.

16 Y lo traje a tus discípulos y ellos no pudieron curarlo.

17 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá.

18 Y Jesús lo reprendió y el demonio salió de él, y el muchacho quedó curado desde aquel momento.

19 Entonces los discípulos, llegándose a Jesús en privado, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?

20 Y El les dijo: Por vuestra poca fe; porque en verdad os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada os será imposible.

21 Pero esta clase no sale sino con oración y ayuno.

22 Mientras andaban juntos por Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres.

23 Y le matarán, y al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron mucho.

24 Cuando llegaron a Capernaúm, se acercaron a Pedro los que cobrabanel impuesto dedos dracmas y dijeron: ¿No paga vuestro maestro las dos dracmas?

25 El dijo: Sí. Y cuando él llegó a casa, Jesús se le anticipó, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes cobran tributos o impuestos los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños?

26 Y cuando respondió: De los extraños, Jesús le dijo: Entonces los hijos están exentos.

27 Sin embargo, para que no los escandalicemos, ve al mar, echa el anzuelo, y toma el primer pez que salga; y cuando le abras la boca hallarás un estáter; tómalo y dáselo por ti y por mí.

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Mateo 18

1 En aquel momento se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos?

2 Y El, llamando a un niño, lo puso en medio de ellos,

3 y dijo: En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

4 Así pues, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.

5 Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.

6 Pero al que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una piedra de molino delas que mueve unasno, y que se ahogara en lo profundo del mar.

7 ¡Ay del mundo porsuspiedras de tropiezo! Porque es inevitable que vengan piedras de tropiezo; pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!

8 Y si tu mano o tu pie te es ocasión de pecar, córtatelo y échalo de ti; te es mejor entrar en la vida manco o cojo, que teniendo dos manos y dos pies, ser echado en el fuego eterno.

9 Y si tu ojo te es ocasión de pecar, arráncatelo y échalo de ti. Te es mejor entrar en la vida con un solo ojo, que teniendo dos ojos, ser echado en el infierno de fuego.

10 Mirad que no despreciéis a uno de estos pequeñitos, porque os digo que sus ángeles en los cielos contemplan siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

11 Porque el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido.

12 ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se ha descarriado, ¿no deja las noventa y nueve en los montes, y va en busca de la descarriada?

13 Y si sucede que la halla, en verdad os digo que se regocija más por ésta que por las noventa y nueve que no se han descarriado.

14 Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeñitos.

15 Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano.

16 Pero si noteescucha, lleva contigo a uno o a dos más, para quetoda palabra sea confirmada por boca de dos o tres testigos.

17 Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos.

18 En verdad os digo: todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

19 Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidanaquíen la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

21 Entonces seleacercó Pedro, y le dijo: Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces?

22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

23 Por eso, el reino de los cielos puede compararse a cierto rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.

24 Y al comenzar a ajustarlas,le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

25 Pero no teniendo élcon quépagar, su señor ordenó que lo vendieran, junto con su mujer e hijos y todo cuanto poseía, y así pagara la deuda.

26 Entonces el siervo cayó postrado ante él, diciendo: “Ten paciencia conmigo y todo te lo pagaré.”

27 Y el señor de aquel siervo tuvo compasión, y lo soltó y le perdonó la deuda.

28 Pero al salir aquel siervo, encontró a uno de sus consiervos que le debía cien denarios, y echándole mano,loahogaba, diciendo: “Paga lo que debes.”

29 Entonces su consiervo, cayendoa sus pies,le suplicaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo y te pagaré.”

30 Sin embargo, él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

31 Así que cuando vieron sus consiervos lo que había pasado, se entristecieron mucho, y fueron y contaron a su señor todo lo que había sucedido.

32 Entonces, llamándolo su señor, le dijo: “Siervo malvado, te perdoné toda aquella deuda porque me suplicaste.

33 “¿No deberías tú también haberte compadecido de tu consiervo, así como yo me compadecí de ti?”

34 Y enfurecido su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía.

35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano.

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