Mateo 19

1 Y aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, partió de Galilea y se fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán;

2 y le siguieron grandes multitudes, y los sanó allí.

3 Y se acercaron a Elalgunosfariseos para probarle, diciendo: ¿Es lícito a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?

4 Y respondiendoJesús,dijo: ¿No habéis leído que aquel queloscreó, desde el principiolos hizo varon y hembra,

5 y añadió: “Por esta razon el hombre dejara asupadre y asumadre y se unira a su mujer,y los dos seran una sola carne”?

6 Por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe.

7 Ellos le dijeron: Entonces, ¿por qué mandó Moisésdarle carta de divorcio y repudiarla?

8 El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió divorciaros de vuestras mujeres; pero no ha sido así desde el principio.

9 Y yo os digo que cualquiera que se divorcie de su mujer, salvo por infidelidad, y se case con otra, comete adulterio.

10 Los discípulos le dijeron: Si así es la relación del hombre con su mujer, no conviene casarse.

11 Pero El les dijo: No todos pueden aceptar este precepto, sinosóloaquellos a quienes les ha sido dado.

12 Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, y hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, ytambiénhay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que pueda aceptaresto,queloacepte.

13 Entonces le trajeronalgunosniños para que pusiera las manos sobre ellos y orara; y los discípulos los reprendieron.

14 Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reino de los cielos.

15 Y después de poner las manos sobre ellos, se fue de allí.

16 Y he aquí se le acercó uno y dijo: Maestro, ¿qué bien haré para obtener la vida eterna?

17 Y El le dijo: ¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno?SóloUno es bueno; pero si deseas entrar en la vida, guarda los mandamientos.

18 El le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús respondió: No mataras;no cometeras adulterio;no hurtaras;no daras falso testimonio;

19 honra atupadre y atumadre; yamaras a tu projimo como a ti mismo.

20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado; ¿qué me falta todavía?

21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, veyvende lo que posees y da a los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme.

22 Pero al oír el joven estas palabras, se fue triste, porque era dueño de muchos bienes.

23 Y Jesús dijo a sus discípulos: En verdad os digo que es difícil que un rico entre en el reino de los cielos.

24 Y otra vez os digo que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios.

25 Al oíresto,los discípulos estaban llenos de asombro, y decían: Entonces, ¿quién podrá salvarse?

26 Pero Jesús, mirándolos,les dijo: Para los hombres eso es imposible, pero para Dios todo es posible.

27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué, pues, recibiremos?

28 Y Jesús les dijo: En verdad os digo que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, os sentaréis también sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

29 Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

30 Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.

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Mateo 20

1 Porque el reino de los cielos es semejante a un hacendado que salió muy de mañana para contratar obreros para su viña.

2 Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.

3 Y salió como a la hora tercera, y vio parados en la plaza a otrosque estabansin trabajo;

4 y a éstos les dijo: “Id también vosotros a la viña, y os daré lo que sea justo.” Y ellos fueron.

5 Volvió a salir como a la hora sexta y a la novena, e hizo lo mismo.

6 Y saliendo como a lahoraundécima, encontró a otros parados, y les dijo: “¿Por qué habéis estado aquí parados todo el día sin trabajar?”

7 Ellos le dijeron: “Porque nadie nos contrató.” El les dijo: “Id también vosotros a la viña.”

8 Y al atardecer, el señor de la viña dijo a su mayordomo: “Llama a los obreros y págalessujornal, comenzando por los últimos hasta los primeros.”

9 Cuando llegaron los quehabían sido contratadoscomo a la hora undécima, cada uno recibió un denario.

10 Y cuando llegaron los quefueron contratadosprimero, pensaban que recibirían más; pero ellos también recibieron un denario cada uno.

11 Y al recibirlo, murmuraban contra el hacendado,

12 diciendo: “Estos últimos han trabajadosólouna hora, pero los has hecho iguales a nosotros que hemos soportado el peso y el calor abrasador del día.”

13 Pero respondiendo él, dijo a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia; ¿no conviniste conmigo en un denario?

14 “Toma lo que es tuyo, y vete; pero yo quiero darle a este último lo mismo que a ti.

15 “¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo que es mío? ¿O es tu ojo malo porque yo soy bueno?”

16 Así, los últimos serán primeros, y los primeros, últimos.

17 Cuando Jesús iba subiendo a Jerusalén, tomó aparte a los docediscípulos,y por el camino les dijo:

18 He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y escribas, y le condenarán a muerte;

19 y le entregarán a los gentiles para burlarsede El,azotarley crucificarle,y al tercer día resucitará.

20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándoseante Ely pidiéndole algo.

21 Y El le dijo: ¿Qué deseas? Ella le dijo: Ordena que en tu reino estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

22 Pero respondiendo Jesús, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber? Ellos le dijeron: Podemos.

23 El les dijo: Mi copa ciertamente beberéis, pero sentarse a mi derecha y amiizquierda no es mío el concederlo, sino que es para quienes ha sido preparado por mi Padre.

24 Al oíresto,los diez se indignaron contra los dos hermanos.

25 Pero Jesús, llamándolos junto a sí, dijo: Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que los grandes ejercen autoridad sobre ellos.

26 No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera entre vosotros llegar a ser grande, será vuestro servidor,

27 y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo;

28 así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.

29 Al salir de Jericó, le siguió una gran multitud.

30 Y he aquí, dos ciegos que estaban sentados junto al camino, al oír que Jesús pasaba, gritaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!

31 Y la gente los reprendía para que se callaran, pero ellos gritaban más aún, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!

32 Deteniéndose Jesús, los llamó, y dijo: ¿Qué queréis que yo haga por vosotros?

33 Ellos le dijeron: Señor,deseamosque nuestros ojos sean abiertos.

34 Entonces Jesús, movido a compasión, tocó los ojos de ellos, y al instante recobraron la vista, y le siguieron.

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Mateo 21

1 Cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron a Betfagé,juntoal monte de los Olivos, Jesús entonces envió a dos discípulos,

2 diciéndoles: Id a la aldeaque estáenfrente de vosotros, y enseguida encontraréis un asna atada y un pollino con ella; desatadlay traédmelos.

3 Y si alguien os dice algo, decid: “El Señor los necesita”; y enseguida los enviará.

4 Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta, cuando dijo:

5 Decid a la hija deSion: “Mira,tuRey viene a ti,humildey montado en un asna,y en un pollino,hijo de bestia de carga.”

6 Entonces fueron los discípulos e hicieron tal como Jesús les había mandado,

7 y trajeron el asna y el pollino; pusieron sobre ellos sus mantos, yJesússe sentó encima.

8 La mayoría de la multitud tendió sus mantos en el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino.

9 Y las multitudes que iban delante de El, y las que iban detrás, gritaban, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre delSeñor! ¡Hosanna en las alturas!

10 Cuando El entró en Jerusalén, toda la ciudad se agitó, y decían: ¿Quién es éste?

11 Y las multitudes contestaban: Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea.

12 Y entró Jesús en el templo y echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo, y volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas.

13 Y les dijo: Escrito está: “Mi casa sera llamada casa de oracion”, pero vosotros la estáis haciendocueva de ladrones.

14 Y en el templo se acercaron a Ellosciegos yloscojos, y los sanó.

15 Pero cuando los principales sacerdotes y los escribas vieron las maravillas que había hecho, y a los muchachos que gritaban en el templo y que decían: ¡Hosanna al Hijo de David!, se indignaron

16 y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les respondió: Sí, ¿nunca habéis leído: “De la boca de los pequeños y de los niños de pecho te has preparado alabanza”?

17 Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y se hospedó allí.

18 Por la mañana, cuando regresaba a la ciudad, tuvo hambre.

19 Y al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no halló nada en ella sino sólo hojas, y le dijo: Nunca jamás brote fruto de ti. Y al instante se secó la higuera.

20 Al veresto,los discípulos se maravillaron y decían: ¿Cómo es que la higuera se secó al instante?

21 Respondiendo Jesús, les dijo: En verdad os digo que si tenéis fe y no dudáis, no sólo haréis lo de la higuera, sino que aun si decís a este monte: “Quítate y échate al mar”,asísucederá.

22 Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.

23 Cuando llegó Jesús al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se le acercaron mientras enseñaba, diciendo: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio esta autoridad?

24 Y respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os haré una pregunta, que si me la contestáis, yo también os diré con qué autoridad hago estas cosas.

25 ¿De dónde era el bautismo de Juan?, ¿del cielo o de los hombres? Y ellos discurrían entre sí, diciendo: Si decimos: “Del cielo”, El nos dirá: “Entonces, ¿por qué no le creísteis?”

26 Y si decimos: “De los hombres”, tememos a la multitud; porque todos tienen a Juan por profeta.

27 Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. El a su vez les dijo: Tampoco yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.

28 Pero, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegándose al primero,ledijo: “Hijo, ve, trabaja hoy en la viña.”

29 Y respondiendo él, dijo: “No quiero;”perodespués, arrepentido, fue.

30 Y llegándose al otro, le dijo lo mismo; pero él respondió y dijo: “Yoiré,señor”; y no fue.

31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? Ellos dijeron: El primero. Jesús les dijo: En verdad os digo que los recaudadores de impuestos y las rameras entran en el reino de Dios antes que vosotros.

32 Porque Juan vino a vosotros en camino de justicia y no le creísteis, pero los recaudadores de impuestos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendoesto,ni siquiera os arrepentisteis después para creerle.

33 Escuchad otra parábola. Habíauna vezun hacendado queplantouna viña y la cerco con un muro,y cavo en ella un lagar y edifico una torre, la arrendó a unos labradores y se fue de viaje.

34 Y cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos.

35 Pero los labradores, tomando a los siervos, a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon.

36 Volvió a mandar otro grupo de siervos, mayor que el primero; y les hicieron lo mismo.

37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: “Respetarán a mi hijo.”

38 Pero cuando los labradores vieron al hijo, dijeron entre sí: “Este es el heredero; venid, matémoslo y apoderémonos de su heredad.”

39 Y echándole mano,loarrojaron fuera de la viña ylomataron.

40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará a esos labradores?

41 Ellos le dijeron: Llevará a esos miserables a un fin lamentable, y arrendará la viña a otros labradores que le paguen los frutos a su tiempo.

42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: “La piedra que desecharon los constructores,esa,en piedra angularse ha convertido;esto fue hecho de parte delSeñor,y es maravilloso a nuestros ojos”?

43 Por eso os digo que el reino de Dios os será quitado y será dado a una nación que produzca sus frutos.

44 Y el que caiga sobre esta piedra será hecho pedazos; pero sobre quien ella caiga, lo esparcirá como polvo.

45 Al oír sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, comprendieron que hablaba de ellos.

46 Y cuando procuraron prenderle, tuvieron miedo de la multitud, porque le tenían por profeta.

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Mateo 22

1 Tomando Jesús la palabra, les habló otra vez en parábolas, diciendo:

2 El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo unbanquetede bodas para su hijo.

3 Y envió a sus siervos a llamar a los que habían sido invitados a las bodas, pero no quisieron venir.

4 De nuevo envió otros siervos, diciendo: Decid a los que han sido invitados: “Ved, ya he preparado mi banquete; he matado mis novillos y animales cebados, y todo está aparejado; venid a las bodas.”

5 Pero ellos no hicieron caso y se fueron: uno a su campo, otro a sus negocios,

6 y los demás, echando mano a los siervos, los maltrataron y los mataron.

7 Entonces el rey se enfureció, y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos asesinos e incendió su ciudad.

8 Luego dijo a sus siervos: “La boda está preparada, pero los que fueron invitados no eran dignos.

9 “Id, por tanto, a las salidas de los caminos, e invitad a las bodas a cuantos encontréis.”

10 Y aquellos siervos salieron por los caminos, y reunieron a todos los que encontraron, tanto malos como buenos; y el salón de bodas se llenó de comensales.

11 Pero cuando el rey entró a ver a los comensales, vio allí a uno que no estaba vestido con traje de boda,

12 y le dijo: “Amigo, ¿cómo entraste aquí sin traje de boda?” Y él enmudeció.

13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Atadle las manos y los pies, y echadlo a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.”

14 Porque muchos son llamados, pero pocossonescogidos.

15 Entonces se fueron los fariseos y deliberaron entre sí cómo atraparle,sorprendiéndoleenalgunapalabra.

16 Y le enviaron sus discípulos junto con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con verdad, y no buscas el favor de nadie, porque eres imparcial.

17 Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito pagar impuesto al César, o no?

18 Pero Jesús, conociendo su malicia, dijo: ¿Por qué me ponéis a prueba, hipócritas?

19 Mostradme la moneda que se usa parapagar eseimpuesto. Y le trajeron un denario.

20 Y El les dijo: ¿De quién es esta imagen y esta inscripción?

21 Ellos le dijeron: Del César. Entonces El les dijo: Pues dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.

22 Al oíresto,se maravillaron; y dejándole, se fueron.

23 Ese día se le acercaronalgunossaduceos (los que dicen que no hay resurrección), y le preguntaron,

24 diciendo: Maestro, Moisés dijo: “Si alguno muere sin tener hijos,su hermano,como pariente mas cercano,se casara con su mujer y levantara descendencia a su hermano.”

25 Ahora bien, había entre nosotros siete hermanos; y el primero se casó, y murió; pero no teniendo descendencia, le dejó la mujer a su hermano;

26 de igual manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo.

27 Y después de todos, murió la mujer.

28 Por tanto, en la resurrección, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque todos ellos la tuvieron.

29 Pero Jesús respondió y les dijo: Estáis equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios.

30 Porque en la resurrección, ni se casan ni son dados en matrimonio, sino que son como los ángeles de Dios en el cielo.

31 Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo:

32 “Yo soy elDios deAbraham,y elDios deIsaac,y elDios deJacob”? El no es Dios de muertos, sino de vivos.

33 Al oíresto,las multitudes se admiraban de su enseñanza.

34 Pero al oír los fariseos queJesúshabía dejado callados a los saduceos, se agruparon;

35 y uno de ellos, intérprete de la ley, para ponerle a prueba le preguntó:

36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley?

37 Y El le dijo: Amaras alSeñor tuDios con todo tu corazon,y con toda tu alma,y contoda tu mente.

38 Este es el grande y el primer mandamiento.

39 Y el segundo es semejante a éste: Amaras a tu projimo como a ti mismo.

40 De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.

41 Estando reunidos los fariseos, Jesús les hizo una pregunta,

42 diciendo: ¿Cuál es vuestra opinión sobre el Cristo? ¿De quién es hijo? Ellos le dijeron: De David.

43 El les dijo: Entonces, ¿cómo es que David en el Espíritu le llama “Señor”, diciendo:

44 “Dijo elSeñor a miSeñor: ‘sientate a mi diestra,hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies'”?

45 Pues si David le llama “Señor”, ¿cómo es El su hijo?

46 Y nadie pudo contestarle ni una palabra, ni ninguno desde ese día se atrevió a hacerle más preguntas.

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Mateo 23

1 Entonces Jesús habló a la muchedumbre y a sus discípulos,

2 diciendo: Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés.

3 De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen.

4 Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

5 Sino que hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; pues ensanchan sus filacterias y alargan los flecosde sus mantos;

6 aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,

7 y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí.

8 Pero vosotros nodejéisqueos llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos.

9 Y no llaméisa nadiepadre vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.

10 Nidejéis queos llamen preceptores; porque uno es vuestro Preceptor, Cristo.

11 Pero el mayor de vosotros será vuestro servidor.

12 Y cualquiera que se ensalce, será humillado, y cualquiera que se humille, será ensalzado.

13 Pero, ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni vosotros entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando.

14 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, aun cuando por pretexto hacéis largas oraciones; por eso recibiréis mayor condenación.

15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacéis hijo del infierno dos veces más que vosotros.

16 ¡Ay de vosotros, guías ciegos!, que decís: “No es nada el que alguno jure por el templo; pero el que jura por el oro del templo, contrae obligación.”

17 ¡Insensatos y ciegos!, porque ¿qué es más importante: el oro, o el templo que santificó el oro?

18 Tambiéndecís:”No es nada el que alguno jure por el altar; pero el que jura por la ofrenda que está sobre él, contrae obligación.”

19 ¡Ciegos!, porque ¿qué es más importante: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?

20 Por eso, el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él;

21 y el que jura por el templo, jura por él y por el que en él habita;

22 y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que está sentado en él.

23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado lospreceptosde más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquéllas.

24 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito yostragáis el camello!

25 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno.

26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de adentro del vaso y del plato, para que lo de afuera también quede limpio.

27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

28 Así también vosotros, por fuera parecéis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad.

29 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos,

30 y decís: “Si nosotros hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices enderramarla sangre de los profetas.”

31 Así que dais testimonio en contra de vosotros mismos, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas.

32 Llenad, pues, la medidade la culpade vuestros padres.

33 ¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparéis del juicio del infierno?

34 Por tanto, mirad, yo os envío profetas, sabios y escribas: de ellos, a unos los mataréis y crucificaréis, y a otros los azotaréis en vuestras sinagogas y los perseguiréis de ciudad en ciudad,

35 para que recaiga sobre vosotrosla culpa detoda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien asesinasteis entre el templo y el altar.

36 En verdad os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.

37 ¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!

38 He aquí, vuestra casa se os deja desierta.

39 Porque os digo que desde ahoraen adelanteno me veréis más hasta que digáis: “Bendito el que viene en el nombre delSeñor.”

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Mateo 24

1 Cuando salió Jesús del templo,yse iba, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.

2 Mas respondiendo El, les dijo: ¿Veis todo esto? En verdad os digo: no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada.

3 Y estando El sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y cuálserála señal de tu venida y de la consumación deestesiglo?

4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.

5 Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos.

6 Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario quetodo estosuceda; pero todavía no es el fin.

7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos.

8 Pero todo estoes sólo elcomienzo de dolores.

9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre.

10 Muchos tropezarán entoncesy caerán, y se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán.

11 Y se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos engañarán.

12 Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará.

13 Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo.

14 Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.

15 Por tanto, cuando veáis laabominacion de la desolacion, de que se habló por medio del profeta Daniel, colocada en el lugar santo (el que lea, que entienda),

16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes;

17 el que esté en la azotea, no baje a sacar las cosas de su casa;

18 y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa.

19 Pero, ¡ay de las que estén encinta y de las que estén criando en aquellos días!

20 Orad para que vuestra huida no suceda en invierno, ni en día de reposo,

21 porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás.

22 Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

23 Entonces si alguno os dice: “Mirad, aquíestáel Cristo”, o “Allíestá”, nolecreáis.

24 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos.

25 Ved que os lo he dicho de antemano.

26 Por tanto, si os dicen: “Mirad, El está en el desierto”, no vayáis;o”Mirad, El está en las habitaciones interiores”, nolescreáis.

27 Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre.

28 Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.

29 Pero inmediatamente después de la tribulación de esos días,el sol se oscurecera,la luna no dara su luz,las estrellas caerandel cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas.

30 Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre; y entonces todas las tribus de la tierra harán duelo, y verán al Hijo delHombre que viene sobre las nubes del cielocon poder y gran gloria.

31 Y El enviará a sus ángeles conuna gran trompetayreunirana sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo de los cielos hasta el otro.

32 Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca.

33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que El está cerca, a las puertas.

34 En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.

35 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.

36 Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.

37 Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

38 Pues así como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en matrimonio, hasta el día en que entró Noé en el arca,

39 y no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos; así será la venida del Hijo del Hombre.

40 Entonces estarán dos en el campo; uno será llevado y el otro será dejado.

41 Dosmujeresestaránmoliendo en el molino; una será llevada y la otra será dejada.

42 Por tanto, velad, porque no sabéis en qué día vuestro Señor viene.

43 Pero comprended esto: si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, hubiera estado alerta y no hubiera permitido que entrara en su casa.

44 Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre.

45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo?

46 Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así.

47 De cierto os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.

48 Pero si aquel siervoesmalo,ydice en su corazón: “Mi señor tardará”;

49 y empieza a golpear a sus consiervos, y come y bebe con los que se emborrachan,

50 vendrá el señor de aquel siervo el día que noloespera, y a una hora que no sabe,

51 y lo azotará severamente y le asignará un lugar con los hipócritas; allí será el llanto y el crujir de dientes.

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Mateo 25

1 Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio.

2 Y cinco de ellas eran insensatas, y cinco prudentes.

3 Porque las insensatas, al tomar sus lámparas, no tomaron aceite consigo,

4 pero las prudentes tomaron aceite en frascos junto con sus lámparas.

5 Al tardarse el novio, a todas les dio sueño y se durmieron.

6 Pero a medianoche se oyó un clamor: “¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo.”

7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.

8 Y las insensatas dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan.”

9 Pero las prudentes respondieron, diciendo: “No, no sea que no haya suficiente para nosotras y para vosotras; id más bien a los que venden y comprad para vosotras.”

10 Y mientras ellas iban a comprar, vino el novio, y las que estaban preparadas entraron con él albanquetede bodas, y se cerró la puerta.

11 Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: “Señor, señor, ábrenos.”

12 Pero respondiendo él, dijo: “En verdad os digo que no os conozco.”

13 Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.

14 Porqueel reino de los cielos escomo un hombre que al emprender un viaje, llamó a sus siervos y les encomendó sus bienes.

15 Y a uno le dio cinco talentos, a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y se fue de viaje.

16 El que había recibido los cinco talentos, enseguida fue y negoció con ellos y ganó otros cinco talentos.

17 Asimismo el quehabía recibidolos dostalentosganó otros dos.

18 Pero el que había recibido uno, fue y cavó en la tierra y escondió el dinero de su señor.

19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

20 Y llegando el que había recibido los cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: “Señor, me entregaste cinco talentos; mira, he ganado otros cinco talentos.”

21 Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.”

22 Llegando también el de los dos talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; mira, he ganado otros dos talentos.”

23 Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.”

24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: “Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste,

25 y tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; mira,aquítienes lo que es tuyo.”

26 Pero su señor respondió, y le dijo: “Siervo malo y perezoso, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

27 “Debías entonces haber puesto mi dinero en el banco, y al llegar yo hubiera recibido mi dinero con intereses.

28 “Por tanto, quitadle el talento y dádselo al que tiene los diez talentos.”

29 Porque a todo el que tiene,másse le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.

30 Y al siervo inútil, echadlo en las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.

31 Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria;

32 y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.

33 Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.

34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

35 “Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis;

36 estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.”

37 Entonces los justos le responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber?

38 “¿Y cuándo te vimoscomoforastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos?

39 “¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?”

40 Respondiendo el Rey, les dirá: “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos,aun alos más pequeños, a mí lo hicisteis.”

41 Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles.

42 “Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber;

43 fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.”

44 Entonces ellos también responderán, diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, ocomoforastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?”

45 El entonces les responderá, diciendo: “En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis.”

46 Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna.

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Mateo 26

1 Cuando Jesús terminó todas estas palabras, dijo a sus discípulos:

2 Sabéis que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.

3 Entonces los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás.

4 Y tramaron entre ellos prender a Jesús con engaño y matarle.

5 Pero decían: No durante la fiesta, para que no haya un tumulto en el pueblo.

6 Y hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,

7 se le acercó una mujer con un frasco de alabastro de perfume muy costoso, y lo derramó sobre su cabeza cuando estaba sentadoa la mesa.

8 Pero al veresto,los discípulos se indignaron, y decían: ¿Para qué este desperdicio?

9 Porque esteperfumepodía haberse vendido a gran precio, yel dinerohabérselo dado a los pobres.

10 Pero Jesús, dándose cuenta, les dijo: ¿Por qué molestáis a la mujer? Pues buena obra ha hecho conmigo.

11 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.

12 Pues al derramar ella este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.

13 En verdad os digo: Dondequiera que este evangelio se predique, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho, en memoria suya.

14 Entonces uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes,

15 y dijo: ¿Qué estáis dispuestos a darme para que yo os lo entregue? Y ellos le pesaron treinta piezas de plata.

16 Y desde entonces buscaba una oportunidad para entregarle.

17 El primerdía de la fiestade los panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer la Pascua?

18 Y El respondió: Id a la ciudad, a ciertohombre, y decidle: “El Maestro dice: ‘Mi tiempo está cerca;quierocelebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos.'”

19 Entonces los discípulos hicieron como Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.

20 Al atardecer, estaba El sentadoa la mesacon los doce discípulos.

21 Y mientras comían, dijo: En verdad os digo que uno de vosotros me entregará.

22 Y ellos, profundamente entristecidos, comenzaron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor?

23 Respondiendo El, dijo: El que metió la mano conmigo en el plato, ése me entregará.

24 El Hijo del Hombre se va, según está escrito de El; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido.

25 Y respondiendo Judas, el que le iba a entregar, dijo: ¿Acaso soy yo, Rabí?YEl le dijo: Túlohas dicho.

26 Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolobendecido,lopartió, y dándoseloa los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.

27 Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, seladio, diciendo: Bebed todos de ella;

28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.

29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

30 Y después de cantar un himno, salieron hacia el monte de los Olivos.

31 Entonces Jesús les dijo: Esta noche todos vosotros os apartaréis por causa de mí, pues escrito está: “Herire al pastor,y las ovejas del rebaño sedispersaran.”

32 Pero después de que yo haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.

33 Entonces Pedro, respondiendo, le dijo: Aunque todos se aparten por causa de ti, yo nunca me apartaré.

34 Jesús le dijo: En verdad te digo que estamismanoche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

35 Pedro le dijo: Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré. Todos los discípulos dijeron también lo mismo.

36 Entonces Jesús llegó con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí mientras yo voy allá y oro.

37 Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.

38 Entonces les dijo: Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte; quedaos aquí y velad conmigo.

39 Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como túquieras.

40 Vino entonces a los discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Conque no pudisteis velar una hora conmigo?

41 Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

42 Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si ésta no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.

43 Y vino otra vez y los halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargadosde sueño.

44 Dejándolos de nuevo, se fue y oró por tercera vez, diciendo otra vez las mismas palabras.

45 Entonces vino a los discípulos y les dijo: ¿Todavía estáis durmiendo y descansando? He aquí, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.

46 ¡Levantaos! ¡Vamos! Mirad, está cerca el que me entrega.

47 Mientras todavía estaba El hablando, he aquí, Judas, uno de los doce, llegó acompañado de una gran multitud con espadas y garrotes, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.

48 Y el que le entregaba les había dado una señal, diciendo: Al que yo bese, ése es; prendedle.

49 Y enseguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Rabí! Y le besó.

50 Y Jesús le dijo: Amigo,hazlo que viniste a hacer. Entonces ellos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron.

51 Y sucedió que uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo al siervo del sumo sacerdote, le cortó la oreja.

52 Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su sitio, porque todos los que tomen la espada, a espada perecerán.

53 ¿O piensas que no puedo rogar a mi Padre, y El pondría a mi disposición ahora mismo más de doce legiones de ángeles?

54 Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las Escriturasque dicenque así debe suceder?

55 En aquel momento Jesús dijo a la muchedumbre: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y garrotes para arrestarme? Cada día solía sentarme en el templo para enseñar, y no me prendisteis.

56 Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos le abandonaron y huyeron.

57 Y los que prendieron a Jesús le llevaron ante el sumo sacerdote Caifás, donde estaban reunidos los escribas y los ancianos.

58 Y Pedro le fue siguiendo de lejos hasta el patio del sumo sacerdote, y entrando, se sentó con los alguaciles para ver el finde todo aquello.

59 Y los principales sacerdotes y todo el concilio procuraban obtener falso testimonio contra Jesús, con el fin de darle muerte,

60 y nolohallaron a pesar de que se presentaron muchos falsos testigos. Pero más tarde se presentaron dos,

61 que dijeron: Este declaró: “Yo puedo destruir el templo de Dios y en tres días reedificarlo.”

62 Entonces el sumo sacerdote, levantándose, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?

63 Mas Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios.

64 Jesús le dijo: Túmismolo has dicho; sin embargo, os digo que desde ahora veréisalHijo delHombre sentado a la diestra delPoder, yviniendo sobre las nubes del cielo.

65 Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos de más testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído la blasfemia;

66 ¿qué os parece? Ellos respondieron y dijeron: ¡Es reo de muerte!

67 Entonces le escupieron en el rostro y le dieron de puñetazos; y otros le abofeteaban,

68 diciendo: Adivina, Cristo, ¿quién es el que te ha golpeado?

69 Pedro estaba sentado fuera en el patio, y una sirvienta se le acercó y dijo: Tú también estabas con Jesús el galileo.

70 Pero éllonegó delante de todos ellos, diciendo: No sé de qué hablas.

71 Cuando salió al portal, lo vio otrasirvientay dijo a los que estaban allí: Este estaba con Jesús el nazareno.

72 Y otra vez éllonegó con juramento: ¡Yo no conozco a ese hombre!

73 Y un poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: Seguro que tú también eresunode ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre.

74 Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: ¡Yo no conozco a ese hombre! Y al instante un gallo cantó.

75 Y Pedro se acordó de lo que Jesús había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

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Mateo 27

1 Cuando llegó la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejo contra Jesús para darle muerte.

2 Y después de atarle, le llevaron y le entregaron a Pilato, el gobernador.

3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo queJesúshabía sido condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos,

4 diciendo: He pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: A nosotros, ¿qué? ¡Allá tú!

5 Y él, arrojando las piezas de plata en el santuario, se marchó; y fue y se ahorcó.

6 Y los principales sacerdotes tomaron las piezas de plata, y dijeron: No es lícito ponerlas en el tesoro del templo, puesto que es precio de sangre.

7 Y después de celebrar consejo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para sepultura de los forasteros.

8 Por eso ese campo se ha llamado Campo de Sangre hasta hoy.

9 Entonces se cumplió lo anunciado por medio del profeta Jeremías, cuando dijo: Ytomaronlas treinta piezas de plata,el precio de aquel cuyo precio habia sido fijadopor los hijos de Israel;

10 y las dieronpor elCampo delAlfarero,como elSeñor me habia ordenado.

11 Y Jesús compareció delante del gobernador, y éste le interrogó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Túlodices.

12 Y al ser acusado por los principales sacerdotes y los ancianos, nada respondió.

13 Entonces Pilato le dijo: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti?

14 YJesúsno le respondió ni a una sola pregunta, por lo que el gobernador estaba muy asombrado.

15 Ahora bien, en cada fiesta, el gobernador acostumbraba soltar un preso al pueblo, el que ellos quisieran.

16 Y tenían entonces un preso famoso, llamado Barrabás.

17 Por lo cual, cuando ellos se reunieron, Pilato les dijo: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo?

18 Porque él sabía que le habían entregado por envidia.

19 Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandóaviso,diciendo: No tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por causa de El.

20 Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a las multitudes que pidieran a Barrabás y que dieran muerte a Jesús.

21 Y respondiendo, el gobernador les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos respondieron: A Barrabás.

22 Pilato les dijo: ¿Qué haré entonces con Jesús, llamado el Cristo? Todos dijeron: ¡Sea crucificado!

23 YPilatodijo: ¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado!

24 Y viendo Pilato que no conseguía nada, sino que más bien se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: Soy inocente de la sangre de este justo; ¡allá vosotros!

25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: ¡Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!

26 Entonces les soltó a Barrabás, pero a Jesús, después de hacerle azotar, le entregó para que fuera crucificado.

27 Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al Pretorio, y reunieron alrededor de El a toda la cohorteromana.

28 Y desnudándole, le pusieron encima un manto escarlata.

29 Y tejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y una caña en sumanoderecha; y arrodillándose delante de El, le hacían burla, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!

30 Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza.

31 Después de haberse burlado de El, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron para crucificarle.

32 Y cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene llamado Simón, al cual obligaron a que llevara la cruz.

33 Cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa Lugar de la Calavera,

34 le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero después de probarlo,noloquiso beber.

35 Y habiéndole crucificado, se repartieron sus vestidos, echando suertes;

36 y sentados, le custodiaban allí.

37 Y pusieron sobre su cabeza la acusación contra El, que decía: ESTE ES JESUS, EL REY DE LOS JUDIOS.

38 Entonces fueron crucificados con El dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda.

39 Los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza

40 y diciendo: Tú que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo, si eres el Hijo de Dios, y desciende de la cruz.

41 De igual manera, también los principales sacerdotes, junto con los escribas y los ancianos, burlándosede El,decían:

42 A otros salvó; a sí mismo no puede salvarse. Rey de Israel es; que baje ahora de la cruz, y creeremos en El.

43 EnDios confia;quelelibreahorasiEl le quiere; porque ha dicho: “Yo soy el Hijo de Dios.”

44 En la misma forma le injuriaban también los ladrones que habían sido crucificados con El.

45 Y desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena.

46 Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lema sabactani? Esto es: Dios mio, Dios mio, ¿por que me hasabandonado?

47 Algunos de los que estaban allí, al oírlo, decían: Este llama a Elías.

48 Y al instante, uno de ellos corrió, y tomando una esponja, la empapó en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber.

49 Pero los otros dijeron: Deja, veamos si Elías viene a salvarle.

50 Entonces Jesús, clamando otra vez a gran voz, exhaló el espíritu.

51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo, y la tierra tembló y las rocas se partieron;

52 y los sepulcros se abrieron, y los cuerpos de muchos santos que habían dormido resucitaron;

53 y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de Jesús, entraron en la santa ciudad y se aparecieron a muchos.

54 El centurión y los que estaban con él custodiando a Jesús, cuando vieron el terremoto y las cosas que sucedían, se asustaron mucho, y dijeron: En verdad éste era Hijo de Dios.

55 Y muchas mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirle, estaban allí, mirando de lejos;

56 entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

57 Y al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había convertido en discípulo de Jesús.

58 Este se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato ordenó quese loentregaran.

59 Tomando José el cuerpo, lo envolvió en un lienzo limpio de lino,

60 y lo puso en su sepulcro nuevo que él había excavado en la roca, y después de rodar una piedra grande a la entrada del sepulcro, se fue.

61 Y María Magdalena estaba allí, y la otra María, sentadas frente al sepulcro.

62 Al día siguiente, que esel díadespués de la preparación, se reunieron ante Pilato los principales sacerdotes y los fariseos,

63 y le dijeron: Señor, nos acordamos que cuando aquel engañador aún vivía, dijo: “Después de tres días resucitaré.”

64 Por eso, ordena que el sepulcro quede asegurado hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, se lo roben, y digan al pueblo: “Ha resucitado de entre los muertos”; y el último engaño será peor que el primero.

65 Pilato les dijo: Una guardia tenéis; id, aseguradla como vosotros sabéis.

66 Y fueron y aseguraron el sepulcro; y además de poner la guardia, sellaron la piedra.

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Mateo 28

1 Pasado el día de reposo, al amanecer del primerdíade la semana, María Magdalena y la otra María vinieron a ver el sepulcro.

2 Y he aquí, se produjo un gran terremoto, porque un ángel del Señor descendiendo del cielo, y acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella.

3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestidura blanca como la nieve;

4 y de miedo a él los guardias temblaron y se quedaron como muertos.

5 Y hablando el ángel, dijo a las mujeres: Vosotras, no temáis; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.

6 No está aquí, porque ha resucitado, tal como dijo. Venid, ved el lugar donde yacía.

7 E id pronto, y decid a sus discípulos que El ha resucitado de entre los muertos; y he aquí, El va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, oslohe dicho.

8 Y ellas, alejándose a toda prisa del sepulcro con temor y gran gozo, corrieron a dar las noticias a sus discípulos.

9 Y he aquí que Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies y le adoraron.

10 Entonces Jesús les dijo: No temáis. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán.

11 Y mientras ellas iban, he aquí, algunos de la guardia fueron a la ciudad e informaron a los principales sacerdotes de todo lo que había sucedido.

12 Y después de reunirse con los ancianos y deliberar con ellos, dieron una gran cantidad de dinero a los soldados,

13 diciendo: Decidesto:”Sus discípulos vinieron de noche y robaron el cuerpo mientras nosotros dormíamos.”

14 Y si esto llega a oídos del gobernador, nosotros lo convenceremos y os evitaremos dificultades.

15 Ellos tomaron el dinero e hicieron como se les había instruido. Y este dicho se divulgó extensamente entre los judíos hasta hoy.

16 Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había señalado.

17 Cuando le vieron,leadoraron; mas algunos dudaron.

18 Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.

19 Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

20 enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

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