Isaías 27

1 Aquel día el Señorcastigará con su espada feroz, grande y poderosa, a Leviatán, serpiente huidiza, a Leviatán, serpiente tortuosa, y matará al dragón queviveen el mar.

2 Aquel díase dirá:Una viña de vino; de ella cantad.

3 Yo, el Señor, soy su guardador; a cada momento la riego. Para que nadie la dañe, la guardo noche y día.

4 No tengo furor. Si alguien me da zarzasyespinos en batalla, los pisotearé, los quemaré completamente,

5 a no ser que él confíe en mi protección, que haga la paz conmigo, que conmigo haga la paz.

6 En los días venideros Jacob echará raíces, Israel florecerá y brotará, y llenará el mundo entero de fruto.

7 ¿Acaso con la herida del que lo hirió fue herido, o comoconla matanza de sus muertos fue muerto?

8 Contendiste con él desterrándolo, expulsándolo. Con su soplo violentoloechó en el día del viento solano.

9 Así pues, con esto la iniquidad de Jacob será perdonada, y este será todo el fruto del perdón de su pecado: cuando haga todas las piedras del altar como piedras de cal pulverizadas;cuandono estén en pie las Aseras y los altares de incienso.

10 Porque solitaria está la ciudad fortificada, una morada desamparada y abandonada como un desierto; allí pastará el becerro, y allí se echará y se alimentará de sus ramas.

11 Cuando su ramaje está seco, es quebrado, vienen las mujeresyle prenden fuego. Porque no es pueblo de discernimiento, por tanto su Hacedor no le tendrá compasión, y su Creador no tendrá piedad de él.

12 Y sucederá en aquel día que el Señortrillará desde la corriente del Eufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros seréis recogidos uno a uno, oh hijos de Israel.

13 Sucederá también en aquel día que se tocará una gran trompeta, y los que perecían en la tierra de Asiria y los desterrados en la tierra de Egipto, vendrán y adorarán al Señoren el monte santo en Jerusalén.

Isaías 28

1 ¡Ay de la corona de arrogancia de los ebrios de Efraín, y de la flor marchita de su gloriosa hermosura, que está sobre la cabeza del valle fértil de los vencidos por el vino!

2 He aquí que uno, fuerte y poderoso, de parte del Señor, como tormenta de granizo, tempestad destructora, como tormenta de violentas aguas desbordadas,losha lanzado a tierra consumano.

3 Con los pies es hollada la corona de arrogancia de los ebrios de Efraín.

4 Y la flor marchita de su gloriosa hermosura, que está sobre la cabeza del valle fértil, será como el primer higo maduro antes del verano, el cual uno ve,ytan pronto está en su mano se lo traga.

5 En aquel día el Señorde los ejércitos será hermosa corona, gloriosa diadema para el remanente de su pueblo,

6 espíritu de justicia para el que se sienta en juicio, y fuerza para aquellos que rechazan el asalto en la puerta.

7 También estos se tambalean por el vino y dan traspiés por el licor: el sacerdote y el profeta por el licor se tambalean, están ofuscados por el vino, por el licor dan traspiés; vacilan ensusvisiones, titubeanal pronunciarjuicio.

8 Porque todas las mesas están llenas de vómito asqueroso, sin unsololugarlimpio.

9 ¿A quién enseñará conocimiento, o a quién interpretará el mensaje? ¿A losreciéndestetados? ¿A losreciénquitados de los pechos?

10 Porquedice:”Mandato sobre mandato, mandato sobre mandato, línea sobre línea, línea sobre línea, un poco aquí, un poco allá.”

11 En verdad, con tartamudez de labios y en lengua extranjera, El hablará a este pueblo,

12 al cual había dicho: Aquí hay reposo, dad reposo al cansado; y: Aquí hay descanso. Pero no quisieron escuchar.

13 Por lo cual la palabra del Señorpara ellos será: Mandato sobre mandato, mandato sobre mandato, línea sobre línea, línea sobre línea, un poco aquí, un poco allá, para que vayan y caigan de espaldas, se quiebrenlos huesos,y sean enlazados y apresados.

14 Por tanto, oíd la palabra del Señor, oh escarnecedores, gobernantes de este pueblo que está en Jerusalén.

15 Porque habéis dicho: Hemos hecho un pacto con la muerte, hemos hecho un convenio con el Seol; cuando pase el azote abrumador, no nos alcanzará, porque hemos hecho de la mentira nuestro refugio y en el engaño nos hemos escondido.

16 Por tanto, así dice el Señor Dios: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que creaen ellano será perturbado.

17 Pondré el juicio por medida, y la justicia por nivel; el granizo barrerá el refugio de la mentira, y las aguas cubrirán el escondite.

18 Y será abolido vuestro pacto con la muerte, vuestro convenio con el Seol no quedará en pie; cuando pase el azote abrumador, seréis su holladero.

19 Cuantas veces pase, os arrebatará, porque pasará mañana tras mañana, de día y de noche; y será terrible espanto el comprender el mensaje.

20 La cama es muy corta para estirarse en ella, y la manta muy estrecha para envolverse en ella.

21 Porque el Señorse levantará como en el monte Perazim, se enojará como en el valle de Gabaón, para hacer su tarea, su extraña tarea, y para hacer su obra, su extraordinaria obra.

22 Y ahora, no continuéis como escarnecedores, no sea que se hagan más fuertes vuestros grillos, pues de parte del Señor, Diosde los ejércitos, he oído de una destrucción decretada sobre la tierra.

23 Escuchad y oíd mi voz, prestad atención y oíd mis palabras.

24 ¿Acaso para sembrar se pasa arando el labrador todo el día, abriendo y rastrillando su tierra?

25 ¿No allana su superficie y siembra eneldo y esparce comino, y siembra trigo en hileras, cebada en su debido lugar, y centeno dentro de sus límites?

26 Porque su Dios le instruyeyle enseña cómo hacerlo.

27 Pues no se trilla el eneldo con el trillo, ni se hace girar la rueda de carreta sobre el comino; sino que con vara se sacude el eneldo, y con palo el comino.

28 El grano es triturado, pero no se le seguirá trillando indefinidamente; debido a que la rueda de la carreta y sus caballoslodañarán, no se le triturarámás.

29 También esto procede del Señorde los ejércitos, que ha hecho maravillososuconsejo y grandesusabiduría.

Isaías 29

1 ¡Ay, Ariel, Ariel la ciudaddondeacampó David! Añadid año sobre año, celebrad las fiestas a su tiempo.

2 Y traeré angustias a Ariel, y seráuna ciudadde lamento y de duelo; será para mí como un Ariel.

3 Acamparé contra ti rodeándote, pondré contra ti vallas de asedio, y levantaré contra ti baluartes.

4 Entonces serás humillada, desde el suelo hablarás, y desde el polvodondeestás postradasaldrátu habla. Tu voz será también como la de un espíritu de la tierra, y desde el polvo susurrará tu habla.

5 Pero la multitud de tus enemigos será como polvo fino, y la multitud de los crueles como paja que se va volando; sucederá en un instante, de repente.

6 Serás castigada por el Señorde los ejércitos con truenos y terremotos y gran ruido,contorbellino y tempestad y con llama de fuego consumidor.

7 Y será como un sueño, una visión nocturna, la multitud de todas las naciones que combaten contra Ariel, todos los que combaten contra ella y su fortaleza, y los que la afligen.

8 Y será como cuando un hambriento sueña, y he aquí, está comiendo; pero cuando despierta, su hambre no ha sido satisfecha. O como cuando un sediento sueña, y he aquí, está bebiendo; pero cuando despierta, he aquí, está desfallecido, y su sed no ha sido aplacada. Así será la multitud de todas las naciones que combaten contra el monte Sion.

9 Deteneos y esperad, cegaos y sed ciegos. Se embriagan, pero no con vino; se tambalean, pero no con licor.

10 Porque el Señorha derramado sobre vosotros espíritu de sueño profundo, El ha cerrado vuestros ojos: los profetas, y ha cubierto vuestras cabezas: los videntes.

11 Y toda la visión será para vosotros como las palabras de un libro sellado, que cuando se le da al que sabe leer, diciéndole: Lee esto, por favor; y él dirá: No puedo, porque está sellado.

12 Entonces el libro será dado al que no sabe leer, diciéndole: Lee esto, por favor; y él dirá: No sé leer.

13 Dijo entonces el Señor: Por cuanto este pueblo semeacerca con sus palabras y me honra con sus labios, pero aleja de mí su corazón, y su veneración hacia mí essólouna tradición aprendidade memoria,

14 por tanto, he aquí, volveré a hacer maravillas con este pueblo, prodigiosas maravillas; y perecerá la sabiduría de sus sabios, y se eclipsará el entendimiento de sus entendidos.

15 ¡Ay de los que van muy hondo para esconder sus planes al Señor, y realizan sus obras en tinieblas y dicen: ¿Quién nos ve, o quién nos conoce?

16 ¡Qué equivocación la vuestra! ¿Es acaso el alfarero como el barro, para que lo que está hecho diga a su hacedor: El no me hizo; o lo que está formado diga al que lo formó: El no tiene entendimiento?

17 ¿Acaso no queda ya muy pocotiempopara que el Líbano se convierta en campo fértil, y el campo fértil sea considerado bosque?

18 En aquel día los sordos oirán las palabras de un libro, y desde la oscuridad y desde las tinieblas los ojos de los ciegos verán.

19 Los afligidos aumentarán tambiénsualegría en el Señor, y los necesitados de la humanidad se regocijarán en el Santo de Israel.

20 Porque el violento tendrá su fin, el escarnecedor será acabado, y serán cortados todos los que se desvelanpor hacerel mal;

21 los que hacen que una persona sea acusada por una palabra, tienden lazos al que juzga en la puerta, y defraudan al justo con vanos argumentos.

22 Por tanto el Señor, que redimió a Abraham, dice así acerca de la casa de Jacob: Jacob no será ahora avergonzado, ni palidecerá ahora su rostro;

23 porque cuando vea a sus hijos, la obra de mis manos, en medio suyo, ellos santificarán mi nombre; ciertamente, santificarán al Santo de Jacob, y tendrán temor al Dios de Israel.

24 Los descarriados de espíritu conocerán la verdad, y los murmuradores aceptarán instrucción.

Isaías 30

1 ¡Ay de los hijos rebeldes–declara el Señor– que ejecutan planes, pero no los míos, y hacen alianza, pero no según mi Espíritu, para añadir pecado sobre pecado!

2 Los que descienden a Egipto sin consultarme, para refugiarse al amparo de Faraón, y buscar abrigo a la sombra de Egipto.

3 El amparo de Faraón será vuestra vergüenza, y el abrigo a la sombra de Egipto, vuestra humillación.

4 Porque sus príncipes están en Zoán, y sus embajadores llegan a Hanes.

5 Todos se avergonzarán a causa de un pueblo que no les trae provecho,no les sirvede ayuda ni de utilidad, sino de vergüenza y también de oprobio.

6 Profecía sobre las bestias del Neguev. Por tierra de tribulación y angustia, de dondevienenla leona y el león, la víbora y la serpiente voladora, llevan sus riquezas sobre lomos de pollinos y sus tesoros sobre gibas de camellos, a un pueblo que nolestraerá provecho,

7 a Egipto, cuya ayuda es vana y vacía. Por tanto lo he llamado Rahab el destruido.

8 Ahora ve, escríbelo en una tablilla delante de ellos y grábalo en un rollo, para que sirva en el día postrero como testigo para siempre.

9 Porque este es un pueblo rebelde, hijos falsos, hijos que no quieren escuchar la instrucción del Señor;

10 que dicen a los videntes: No veáisvisiones;y a los profetas: No nos profeticéis lo que es recto, decidnos palabras agradables, profetizad ilusiones.

11 Apartaos del camino, desviaos de la senda, no oigamos más acerca del Santo de Israel.

12 Por tanto, así dice el Santo de Israel: Ya que habéis desechado esta palabra, y habéis confiado en la opresión y en el engaño, y os habéis apoyado en ellos,

13 por eso esta iniquidad será para vosotros como muro agrietado a punto de caer,comoabultamiento en una pared alta, cuya caída viene de repente, en un instante.

14 Su caída es como el romper de una vasija de alfarero, despedazada sin piedad; no se halla entre sus pedazos ni un tiesto para tomar fuego del hogar o para sacar agua de una cisterna.

15 Porque así ha dicho el Señor Dios, el Santo de Israel: En arrepentimiento y en reposo seréis salvos; en quietud y confianza está vuestro poder. Pero no quisisteis,

16 y dijisteis: No, porque huiremos a caballo. Por tanto, huiréis. Y: Sobrecorcelesveloces cabalgaremos. Por tanto, serán veloces los que os persiguen.

17 Milhuiránante la amenaza de unosolo,ante la amenaza de cinco huiréis; hasta que seáis dejados como una enseña en la cima de un monte, y como señal sobre una colina.

18 Por tanto, el Señorespera para tener piedad de vosotros, y por eso se levantará para tener compasión de vosotros. Porque el Señores un Dios de justicia; ¡cuán bienaventurados son todos los que en El esperan!

19 Oh pueblo de Sion, morador de Jerusalén, no llorarás más. Ciertamente se apiadará de ti a la voz de tu clamor; cuando la oiga, te responderá.

20 Aunque el Señor os ha dado pan de escasez y agua de opresión, tu Maestro no se esconderá más, sino que tus ojos contemplarán a tu Maestro.

21 Tus oídos oirán detrás de ti una palabra: Este es el camino, andad en él, ya sea que vayáis a la derecha o a la izquierda.

22 Y profanarás tus imágenes talladas recubiertas de plata, y tus imágenes fundidas revestidas de oro. Las esparcirás como cosa inmunda,yles dirás: ¡Fuera de aquí!

23 Entonces El dará lluvia para la semilla que sembrarás en la tierra, y pan del producto de la tierra, y será rico y abundante. En aquel día tus ganados serán apacentados en espaciosos pastizales.

24 También los bueyes y los asnos que labran la tierra comerán forraje salado, que ha sido aventado con pala y con bieldo.

25 Sobre todo monte alto y sobre toda colina elevada habrá arroyos de aguas perennes el día de la gran matanza, cuando caigan las torres.

26 Y será la luz de la luna como la luz del sol, y la luz del sol será siete vecesmayor,como la luz de siete días, el día que el Señorponga una venda en la fractura de su pueblo y cure la llaga que El ha causado.

27 He aquí, el nombre del Señorviene de lejos ardiente es su ira, y denso essuhumo. Sus labios están llenos de indignación, su lengua es como fuego consumidor,

28 y su aliento como un torrente desbordado que llega hasta el cuello, para zarandear a las naciones en una zaranda de destrucción, yponerla brida que conduce a la ruina en las mandíbulas de los pueblos.

29 Tendréis cánticos como en la noche en que celebráis la fiesta, y alegría de corazón como cuando uno marcha al son de la flauta, para ir al monte del Señor, a la Roca de Israel.

30 Y el Señorhará oír la majestad de su voz, y dejará ver el descenso de su brazo con furia de ira y llama de fuego consumidor, con turbión, aguacero y piedra de granizo.

31 Porque a la voz del Señor, Asiria se aterrarácuandoEl hiera con la vara.

32 Y cada golpe de la vara de castigo que el Señordescargue sobre ella, será al son de panderos y liras; y en batallas, blandiendo armas, El peleará contra ellos.

33 Porque Tofet está preparado desde hace tiempo, ciertamente, ha sido dispuesto para el rey. El lo ha hecho profundo y ancho, una pira de fuego con abundante leña; el soplo del Señor, como torrente de azufre, lo enciende.

Isaías 31

1 ¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda! En los caballos buscan apoyo, y confían en los carros porque son muchos, y en los jinetes porque son muy fuertes, pero no miran al Santo de Israel, ni buscan al Señor.

2 Pero El también es sabio y traerá el mal, y no se retractará de sus palabras; sino que se levantará contra la casa de los malhechores y contra la ayuda de los que obran iniquidad.

3 Pues los egipcios son hombres, y no Dios, y sus caballos son carne, y no espíritu; el Señor, pues, extenderá su mano, y el que ayuda tropezará, y el que recibe ayuda caerá; todos ellos a una perecerán.

4 Porque así me dice el Señor: Tal como gruñe el león o el leoncillo sobre su presa, contra el que se reúne una multitud de pastores,yno se atemoriza de sus voces ni se acobarda por su multitud, así descenderá el Señorde los ejércitos para combatir sobre el monte Sion y sobre su collado.

5 Como aves que vuelan, así protegerá el Señorde los ejércitos a Jerusalén;laprotegerá ylalibrará,laperdonará ylarescatará.

6 Volved a aquel de quien tan profundamente os habéis apartado, oh hijos de Israel.

7 Porque en aquel día cada uno repudiará sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que os han hecho vuestras manos pecadoras.

8 El asirio caerá por espada no de hombre, y la espada no humana lo devorará; no escapará de la espada, y sus jóvenes serán sometidos a trabajos forzados.

9 Su fortaleza a causa del terror pasará, y sus príncipes se espantaránanteel estandarte –declara el Señor, que tiene su fuego en Sion y su horno en Jerusalén.

Isaías 32

1 He aquí, un rey reinará con justicia, y príncipes gobernarán con rectitud.

2 Cada uno será como refugio contra el viento y un abrigo contra la tormenta, como corrientes de agua en tierra seca, como la sombra de una gran peña en tierra árida.

3 No se cegarán entonces los ojos de los que ven, y los oídos de los que oyen escucharán.

4 El corazón de los imprudentes discernirá la verdad, y la lengua de los tartamudos se apresurará a hablar claramente.

5 Ya no se llamará noble al necio, ni al tramposo se le dirá generoso.

6 Pues el necio habla necedades, y su corazón se inclina hacia el mal, para practicar la impiedad y hablar falsedad contra el Señor, para mantener con hambre al hambriento y para privar de bebida al sediento.

7 En cuanto al tramposo, sus armas son malignas; trama designios perversos para destruir con calumnias a los afligidos, aun cuando el necesitado hable lo que es justo.

8 Pero el noble concibe cosas nobles, y en las cosas nobles se afirma.

9 Levantaos, mujeres indolentes,yoíd mi voz; hijas confiadas, prestad oído a mi palabra.

10 Dentro de un año yalgunosdías, os conturbaréis,hijasconfiadas, porque se habrá acabado la vendimia,yla recoleccióndel frutono vendrá.

11 Temblad,mujeresindolentes; conturbaos,hijasconfiadas; desvestíos, desnudaos, y ceñidcilicioen la cintura;

12 golpeaos el pecho, por los campos agradables, por la vid fructífera,

13 por el suelo de mi pueblodondecrecerán espinosyzarzas; sí, por todas las casas alegresy porla ciudad divertida.

14 Porque el palacio ha sido abandonado, hecha un desierto la populosa ciudad. Collado y atalaya se han convertido en cuevas para siempre, un deleite para asnos monteses, un pasto para rebaños;

15 hasta que se derrame sobre nosotros el Espíritu desde lo alto, el desierto se convierta en campo fértil y el campo fértil sea considerado como bosque.

16 En el desierto morará el derecho, y la justicia habitará en el campo fértil.

17 La obra de la justicia será paz, y el servicio de la justicia, tranquilidad y confianza para siempre.

18 Entonces habitará mi pueblo en albergue de paz, en mansiones seguras y en moradas de reposo;

19 aunque caiga granizo cuando el bosque caiga, y la ciudad sea derribada por completo.

20 ¡Cuán bienaventurados seréis vosotros los que sembráis junto a todas las aguas, y dejáis sueltos al buey y al asno!

Isaías 33

1 ¡Ay de ti que destruyes, y no has sido destruido; yde aquelque es pérfido, cuandootrosno actuaron con perfidia contra él! Cuando termines de destruir, serás destruido; cuando acabes de actuar con perfidia, con perfidia actuarán contra ti.

2 Oh Señor, ten piedad de nosotros; en ti hemos esperado. Sé nuestra fortaleza cada mañana, también nuestra salvación en tiempo de angustia.

3 Al estruendo del tumulto los pueblos huyen; al levantarte tú las naciones se dispersan;

4 se recoge el botíncomorecoge la oruga, se lanzan sobre él como se lanzan las langostas.

5 Exaltado es el Señor, pues mora en lo alto; ha llenado a Sion de derecho y de justicia.

6 El será la seguridad de tus tiempos, abundancia de salvación, sabiduría y conocimiento; el temor del Señores tu tesoro.

7 He aquí, sus valientes claman en las calles, los mensajeros de paz lloran amargamente.

8 Las calzadas están desiertas, el transeúnte ya no pasa; ha quebrantado el pacto, ha despreciado las ciudades, no tiene en estima al hombre.

9 De duelo está la tierraylanguidece, el Líbano está avergonzadoyse marchita; Sarón es como una llanura desierta, y pierdensu follajeBasán y el Carmelo.

10 Ahora me levantaré–dice el Señor– ahora seré exaltado, ahora seré ensalzado.

11 Concebisteis paja, daréis a luz rastrojo; mi alientocomofuego os consumirá.

12 Y los pueblos serán calcinados,comoespinos cortados que son quemados en el fuego.

13 Oíd, los que estáis lejos, lo que he hecho; y los que estáis cerca, reconoced mi poder.

14 Aterrados están los pecadores en Sion, el temblor se ha apoderado de los impíos. ¿Quién de nosotros habitará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?

15 El que anda en justicia y habla con sinceridad, el que rehúsa la ganancia injusta, y se sacude las manos para que no retengan soborno; el que se tapa los oídos para no oír de derramamiento de sangre, y cierra los ojos para no ver el mal;

16 ése morará en las alturas, en la peña inexpugnable estará su refugio; se le dará su pan,y tendrásegura su agua.

17 Tus ojos contemplarán al Rey en su hermosura, verán una tierra muy lejana.

18 Tu corazón meditará en el terror,y dirá:¿Dónde está el que cuenta? ¿Dónde está el que pesa? ¿Dónde está el que cuenta las torres?

19 No verás más al pueblo feroz, pueblo de habla incomprensible, que nadie entiende, de lengua tartamuda, que nadie comprende.

20 Contempla a Sion, ciudad de nuestras fiestas señaladas; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud, tienda que no será plegada, cuyas estacas no serán arrancadas nunca, ni rotas ninguna de sus cuerdas.

21 Porque allí, el Majestuoso, el Señor,serápara nosotros lugar de ríosyde anchos canales, por donde no andará embarcación de remos, ni nave potente por él pasará.

22 Porque el Señores nuestro juez, el Señores nuestro legislador, el Señores nuestro rey; El nos salvará.

23 Se han aflojado tus cuerdas; no pueden sostener firme el mástil ni entesar la vela. Entonces será repartida la presa de un abundante botín; los cojos se llevarán los despojos.

24 Ningún habitante dirá: Estoy enfermo; al pueblo que allí habita, le será perdonadasuiniquidad.

Isaías 34

1 Acercaos, naciones, para oír, y escuchad, pueblos; oiga la tierra y cuanto hay en ella, el mundo y todo lo que de él brota.

2 Porque el enojo del Señores contra todas las naciones, ysufuror contra todos sus ejércitos; las ha destruido por completo, las ha entregado a la matanza.

3 Sus muertos serán arrojados, y de sus cadáveres subirá el hedor, y las montañas serán empapadas con su sangre.

4 Todo el ejército de los cielos se consumirá, y los cielos se enrollarán como un pergamino; también todos sus ejércitos se marchitarán como se marchita la hoja de la vid, o como se marchitalade la higuera.

5 Porque mi espada está embriagada en el cielo, he aquí, descenderá para hacer juicio sobre Edom y sobre el pueblo que yo he dedicado a la destrucción.

6 La espada del Señorestá llena de sangre, está llena de sebo, de la sangre de corderos y de machos cabríos, de sebo de los riñones de carneros; porque el Señortiene un sacrificio en Bosra, y una gran matanza en la tierra de Edom.

7 Con ellos caerán búfalos y novillos juntamente con toros; así su tierra se embriagará de sangre, y su polvo será engrasado de sebo.

8 Porque es día de venganza del Señor, año de retribución para la causa de Sion.

9 Sus torrentes se convertirán en brea, su polvo en azufre, y su tierra será brea ardiente.

10 No se apagará ni de noche ni de día, su humo subirá para siempre; de generación en generación permanecerá desolada, nunca jamás pasará nadie por ella.

11 Mas el pelícano y el erizo la poseerán, el búho y el cuervo habitarán en ella;Diosextenderá sobre ella el cordel de desolación y la plomada del vacío.

12 Sus nobles (y allí no hay ningunoa quienpuedan proclamar rey) y todos sus príncipes serán nada.

13 Espinos crecerán en sus palacios, ortigas y cardos en sus ciudades fortificadas; será también guarida de chacalesymorada de crías de avestruz.

14 Las fieras del desierto se encontrarán con las hienas, el macho cabrío llamará a los de su especie; sí, el monstruo nocturno se establecerá allí, y encontrará para sí lugar de reposo.

15 Allí la serpiente anidará y pondrásus huevos,losincubará y juntarásu críabajo su sombra; también allí se juntarán los halcones, cada uno con su compañera.

16 Buscad en el libro del Señor, y leed: Ninguno de ellos faltará, ninguno carecerá de su compañera. Porque su bocaloha mandado, y su Espíritu los ha reunido.

17 El les ha echado suertes, y su mano les ha repartido la tierra con el cordel. La poseerán para siempre; de generación en generación morarán en ella.

Isaías 35

1 El desierto y el yermo se alegrarán, y se regocijará el Arabá y florecerá como el azafrán;

2 florecerá copiosamente y se regocijará en gran manera y gritará de júbilo. La gloria del Líbano le será dada, la majestad del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria del Señor, la majestad de nuestro Dios.

3 Fortaleced las manos débiles y afianzad las rodillas vacilantes.

4 Decid a los de corazón tímido: Esforzaos, no temáis. He aquí, vuestro Dios viene con venganza; la retribución vendrá de Dios mismo, mas El os salvará.

5 Entonces se abrirán los ojos de los ciegos, y los oídos de los sordos se destaparán.

6 El cojo entonces saltará como un ciervo, y la lengua del mudo gritará de júbilo, porque aguas brotarán en el desierto y arroyos en el Arabá.

7 La tierra abrasada se convertirá en laguna, y el secadal en manantiales de aguas; en la guarida de chacales, su lugar de descanso, la hierba seconvertirá encañas y juncos.

8 Allí habrá una calzada, un camino, y será llamado Camino de Santidad; el inmundo no transitará por él, sino queserápara el que andeen esecamino; los necios no vagaránpor él.

9 Allí no habrá león, ni subirá por él bestia feroz;éstosno se hallarán allí, sino quepor élandarán los redimidos.

10 Volverán los rescatados del Señor, entrarán en Sion con gritos de júbilo, con alegría eterna sobre sus cabezas. Gozo y alegría alcanzarán, y huirán la tristeza y el gemido.

Isaías 36

1 Y aconteció que en el año catorce del rey Ezequías, subió Senaquerib, rey de Asiria, contra todas las ciudades fortificadas de Judá, y las tomó.

2 Y el rey de Asiria envió desde Laquis a Jerusalén, al Rabsaces con un gran ejército, contra el rey Ezequías. Y se colocó junto al acueducto del estanque superiorque estáen la calzada del campo del Batanero.

3 Entonces Eliaquim, hijo de Hilcías, mayordomo de la casa real, el escriba Sebna y el cronista Joa, hijo de Asaf, salieron a él.

4 Y el Rabsaces les dijo: Decid ahora a Ezequías: “Así dice el gran rey, el rey de Asiria: ‘¿Qué confianza es ésta que tú tienes?

5 ‘Yo digo: “Tuconsejo y poderío para la guerra sólo son palabras vacías.” Ahora pues, ¿en quién confías que te has rebelado contra mí?

6 ‘He aquí, tú confías en el báculo de esta caña quebrada,es decir,en Egipto, en el cual, si un hombre se apoya, penetrará en su mano y la traspasará. Así es Faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él.

7 ‘Pero si me decís: “Nosotros confiamos en el Señornuestro Dios,” ¿no es El aquel cuyos lugares altos y cuyos altares Ezequías ha quitado y ha dicho a Judá y a Jerusalén: “Adoraréis delante de este altar”?

8 ‘Ahora pues, te ruego que llegues a un acuerdo con mi señor el rey de Asiria, y yo te daré dos mil caballos, si por tu parte puedes poner jinetes sobre ellos.

9 ‘¿Cómo, pues, puedes rechazar a un oficial de los menores de los siervos de mi señor, y confiar en Egipto paratenercarros y hombres de a caballo?

10 ‘¿He subido ahora sin elconsentimientodel Señorcontra esta tierra para destruirla? El Señorme dijo: “Sube contra esta tierra y destrúyela.”‘”

11 Entonces Eliaquim, Sebna y Joa dijeron al Rabsaces: Te rogamos que hables a tus siervos en arameo porque nosotrosloentendemos, y no nos hables en la lengua de Judá a oídos del pueblo que está sobre la muralla.

12 Pero el Rabsaces dijo: ¿Acaso me ha enviado mi señor para hablar estas palabrassóloa tu señor y a ti,yno a los hombres que están sentados en la muralla,condenadosa comer sus propios excrementos y a beber su propia orina con vosotros?

13 El Rabsaces se puso en pie, gritó a gran voz en la lengua de Judá, y dijo: Escuchad las palabras del gran rey, el rey de Asiria.

14 Así dice el rey: “Que no os engañe Ezequías, porque él no os podrá librar;

15 ni que Ezequías os haga confiar en el Señor, diciendo: ‘Ciertamente el Señornos librará, y esta ciudad no será entregada en manos del rey de Asiria.’

16 “No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: ‘Haced la paz conmigo y salid a mí, y coma cada uno de su vid y cada uno de su higuera, y beba cada cual de las aguas de su cisterna,

17 hasta que yo venga y os lleve a una tierra como vuestra tierra, tierra de grano y de mosto, tierra de pan y de viñas.’

18 “Cuidado,no sea que Ezequías os engañe, diciendo: ‘El Señornos librará.’ ¿Acaso alguno de los dioses de las naciones ha librado su tierra de la mano del rey de Asiria?

19 “¿Dónde están los dioses de Hamat y de Arfad? ¿Dónde están los dioses de Sefarvaim? ¿Cuándo han librado ellos a Samaria de mi mano?

20 “¿Quiénes de entre todos los dioses de estas tierras han librado su tierra de mi mano, para que el Señorlibre a Jerusalén de mi mano?”

21 Pero ellos se quedaron callados y no le respondieron palabra alguna; porque el rey había dado un mandato, diciendo: No le respondáis.

22 Entonces Eliaquim, hijo de Hilcías, mayordomo de la casareal,el escriba Sebna y el cronista Joa, hijo de Asaf, fueron a Ezequías con sus vestidos rasgados, y le relataron las palabras del Rabsaces.