Isaías 47

1 Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos, porque nunca más serás llamada tierna y delicada.

2 Toma las piedras de molino y muele la harina; quítate el velo, despójate de la falda, descubre tus piernas, pasa los ríos.

3 Será descubierta tu desnudez, también será expuesta tu vergüenza; tomaré venganza y no perdonaré a hombre alguno.

4 Nuestro Redentor, el Señorde los ejércitos es su nombre, el Santo de Israel.

5 Siéntate en silencio y entra en las tinieblas, hija de los caldeos, porque nunca más te llamarán soberana de reinos.

6 Estaba enojado contra mi pueblo, profané mi heredad y en tu mano los entregué; no les mostraste compasión, sobre el anciano hiciste muy pesado tu yugo,

7 y dijiste: “Seré soberana para siempre.” No consideraste esto en tu corazón, ni te acordaste de su resultado.

8 Ahora pues, oye esto, voluptuosa, tú que moras confiadamente, que dices en tu corazón: “Yo, y nadie más. No me quedaré viuda, ni sabré de pérdida de hijos.”

9 Pero estas dos cosas vendrán de repente sobre ti en un mismo día: pérdida de hijos y viudez. Vendrán sobre ti en toda su plenitud a pesar de tus muchas hechicerías, a pesar del gran poder de tus encantamientos.

10 Te sentiste segura en tu maldad y dijiste: “Nadie me ve.” Tu sabiduría y tu conocimiento te han engañado, y dijiste en tu corazón: “Yo, y nadie más.”

11 Pero un mal vendrá sobre ti que no sabrás conjurar; caerá sobre ti un desastre que no podrás remediar; vendrá de repente sobre ti una destrucción que no conoces.

12 Permanece ahora en tus encantamientos y en tus muchas hechicerías en las cuales te has ocupado desde tu juventud; tal vez podrás sacar provecho, tal vez causarás temor.

13 Estás fatigada por los muchos consejos; que se levanten ahora los que contemplan los cielos, los que profetizan por medio de las estrellas, los que pronostican cada luna nueva, y te salven de lo que vendrá sobre ti.

14 He aquí, ellos se han vuelto como rastrojo, el fuego los quema; no librarán sus vidas del poder de la llama. No habrá brasas para calentarse,nilumbre ante la cual sentarse.

15 Así han venido a ser para ti aquellos con quienes has trabajado, que han negociado contigo desde tu juventud; cada cual vaga por su camino, no hay nadie que te salve.

Isaías 48

1 Oíd esto, casa de Jacob, los que lleváis el nombre de Israel y salisteis de las entrañas de Judá, los que juráis por el nombre del Señory hacéis mención del Dios de Israel,perono en verdad ni en justicia,

2 aunque lleváisel nombrede la ciudad santa, y os apoyáis en el Dios de Israel, cuyo nombre es Señorde los ejércitos.

3 Las cosas pasadas desde hace tiempo las declaré, de mi boca salieron y las proclamé. De repente actué y se cumplieron.

4 Por cuanto sé que eres obstinado, que tendón de hierro es tu cerviz y de bronce tu frente,

5 yo, pues, telasdeclaré desde hace tiempo; antes de que sucedieran telasproclamé, no sea que dijeras: “Mi ídolo las ha hecho, y mi imagen tallada o fundida las ha ordenado.”

6 Lohas oído; míralotodo. Y vosotros, ¿no lo declararéis? Desde este momento te hago oír cosas nuevas y ocultas que no conocías.

7 Ahora han sido creadas, y no hace tiempo, y antes de hoy no las habías oído, para que no digas: “He aquí, yo las conocía.”

8 Sí, tú nolasoíste, ni nuncalasconociste; ciertamente, no habían sido abiertos de antemano tus oídos, porque yo sabía que obrarías con mucha perfidia, y rebelde te han llamado desde el seno materno.

9 Por amor a mi nombre contengo mi ira, yparami alabanzalareprimo contigo a fin de no destruirte.

10 He aquí, te he purificado, pero no como a plata; te he probado en el crisol de la aflicción.

11 Por amor mío, por amor mío, lo haré, porque ¿cómo podría ser profanadomi nombre?Mi gloria, pues, no la daré a otro.

12 Oyeme, Jacob, Israel a quien llamé: Yo soy, yo soy el primeroytambién soy el último.

13 Ciertamente mi mano fundó la tierra, y mi diestra extendió los cielos; cuando los llamo, comparecen juntos.

14 Congregaos, todos vosotros, y escuchad. ¿Quién de entre ellos ha declarado estas cosas? El Señorlo ama; él ejecutará su voluntad en Babilonia, y su brazoserá contralos caldeos.

15 Yo, yo he hablado, en verdad lo he llamado, lo he traído; y su camino prosperará.

16 Acercaos a mí, escuchad esto: Desde el principio no he hablado en secreto, desde el momento en que sucedió, allí estaba yo. Y ahora me ha enviado el Señor Dios, y su Espíritu.

17 Así dice el Señor, tu Redentor, el Santo de Israel: Yo soy el Señortu Dios, que te enseña paratubeneficio, que te conduce por el camino en que debes andar.

18 ¡Si tan sólo hubieras atendido a mis mandamientos! Entonces habría sido tu paz como un río, y tu justicia como las olas del mar.

19 Sería como la arena tu descendencia, y tus hijos como sus granos; nunca habría sido cortado ni borrado su nombre de mi presencia.

20 Salid de Babilonia, huid de los caldeos; con voz de júbilo anunciad, proclamad esto, publicadlo hasta los confines de la tierra; decid: El Señorha redimido a su siervo Jacob.

21 No padecieron sed cuando El los condujo por los desiertos; hizo que brotara agua de la roca para ellos, partió la peña, y las aguas corrieron.

22 No hay paz para los malvados–dice el Señor.

Isaías 49

1 Escuchadme, islas, y atended, pueblos lejanos. El Señorme llamó desde el seno materno, desde las entrañas de mi madre mencionó mi nombre.

2 Ha hecho mi boca como espada afilada, en la sombra de su mano me ha escondido; me ha hecho también como saeta escogida, en su aljaba me ha escondido.

3 Y me dijo: Tú eres mi siervo, Israel, en quien yo mostraré mi gloria.

4 Y yo dije: En vano he trabajado, en vanidad y en nada he gastado mis fuerzas; pero mi derecho está en el Señor, y mi recompensa con mi Dios.

5 Y ahora dice el Señor(el que me formó desde el seno materno parasersu siervo, para hacer que Jacob vuelva a El y que Israel se reúna con El, porque honrado soy a los ojos del Señory mi Dios ha sido mi fortaleza),

6 dice El: Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Jacob y para restaurar a los que quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.

7 Así dice el Señor, el Redentor de Israel, el Santo suyo, al despreciado, al aborrecido de la nación, al siervo de gobernantes:Loverán reyes y se levantarán, príncipes, y se postrarán, a causa del Señorque es fiel, del Santo de Israel que te ha escogido.

8 Así dice el Señor: En tiempo propicio te he respondido, en día de salvación te he ayudado; te guardaré y te daré por pacto del pueblo, para restaurar la tierra, para repartir las heredades asoladas,

9 para decir a los presos: “Salid”; a los que están en tinieblas: “Mostraos.” Por los caminos pacerán, y en todas las alturas desoladastendránsus pastos.

10 No pasarán hambre ni sed, no los herirá el calor abrasador ni el sol, porque el que tiene compasión de ellos los guiará, y a manantiales de aguas los conducirá.

11 Convertiré todos mis montes en camino, y mis calzadas serán levantadas.

12 Mirad, éstos vendrán de lejos; y he aquí, otros del norte y del occidente, y otros de la tierra de Sinim.

13 Gritad de júbilo, cielos, y regocíjate, tierra. Prorrumpid, montes, en gritos de alegría, porque el Señorha consolado a su pueblo, y de sus afligidos tendrá compasión.

14 Pero Sion dijo: El Señorme ha abandonado, el Señor se ha olvidado de mí.

15 ¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré.

16 He aquí, en las palmasde mis manos,te he grabado; tus muros están constantemente delante de mí.

17 Tus edificadores se apresuran; tus destructores y tus devastadores se alejarán de ti.

18 Levanta en derredor tus ojos y mira: todos ellos se reúnen, vienen a ti. Vivo yo–declara el Señor– que a todos ellos como joyas te los pondrás, y te ceñirás con ellos como una novia.

19 En cuanto a tus lugares desiertos y desolados y tu tierra arruinada, ahora serás ciertamente demasiado estrecha para los moradores, y tus devoradores estarán muy lejos.

20 Todavía te dirán al oído los hijos de los que fuiste privada: “El lugar es muy estrecho para mí; hazme sitio para que yo moreaquí.”

21 Y dirás en tu corazón: “¿Quién me ha engendrado éstos? Pues yo había sido privada de mis hijos, y era estéril, desterrada y errante. Y a éstos, ¿quién los ha criado? He aquí, yo había sido dejada sola;yéstos, ¿dónde estaban?”

22 Así dice el Señor Dios: He aquí, levantaré hacia las naciones mi mano, y hacia los pueblos alzaré mi estandarte; traerán a tus hijos en brazos, y tus hijas en hombros serán llevadas.

23 Reyes serán tus tutores, y sus princesas, tus nodrizas. Rostro en tierra te rendirán homenaje y el polvo de tus pies lamerán. Y sabrás que yo soy el Señor, y que no se avergonzarán los que esperan en mí.

24 ¿Se le podrá quitar la presa al poderoso, o rescatar al cautivo del tirano?

25 Ciertamente así dice el Señor: Aun los cautivos del poderoso serán recobrados, y rescatada será la presa del tirano; con el que contienda contigo yo contenderé, y salvaré a tus hijos.

26 Haré comer a tus opresores su propia carne, y como con vino dulce, con su sangre se embriagarán; y toda carne sabrá que yo, el Señor, soy tu Salvador y tu Redentor, el Poderoso de Jacob.

Isaías 50

1 Así dice el Señor: ¿Dónde está esa carta de divorcio con la que repudié a vuestra madre? ¿O a cuál de mis acreedores os vendí? He aquí, por vuestras iniquidades fuisteis vendidos, y por vuestras transgresiones fue repudiada vuestra madre.

2 ¿Por qué cuando vine no había nadie,ycuando llamé no había quien respondiera? ¿Acaso es tan corta mi mano que no puede rescatar, o no tengo poder para librar? He aquí, con mi reprensión seco el mar, convierto los ríos en desierto; sus peces hieden por falta de agua, mueren de sed.

3 Yo visto de negrura los cielos, y hago de cilicio su cobertura.

4 El Señor Diosme ha dado lengua de discípulo, para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado. Mañana tras mañanamedespierta, despierta mi oído para escuchar como los discípulos.

5 El Señor Diosme ha abierto el oído; y no fui desobediente, ni me volví atrás.

6 Di mis espaldas a los quemeherían, y mis mejillas a los quemearrancaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y esputos.

7 El Señor Diosme ayuda, por eso no soy humillado, por eso como pedernal he puesto mi rostro, y sé que no seré avergonzado.

8 Cercano está el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? Comparezcamos juntos; ¿quién es el enemigo de mi causa? Que se acerque a mí.

9 He aquí, el Señor Diosme ayuda; ¿quién es el que me condena? He aquí, todos ellos como un vestido se gastarán, la polilla se los comerá.

10 ¿Quién hay entre vosotros que tema al Señor, que oiga la voz de su siervo, que ande en tinieblas y no tenga luz? Confíe en el nombre del Señory apóyese en su Dios.

11 He aquí, todos vosotros que encendéis fuego, que os rodeáis de teas, andad a la lumbre de vuestro fuego y entre las teas que habéis encendido. Esto os vendrá de mi mano: en tormento yaceréis.

Isaías 51

1 Escuchadme, vosotros que seguís la justicia, los que buscáis al Señor. Mirad la roca de donde fuisteis tallados, y la cantera de donde fuisteis excavados.

2 Mirad a Abraham, vuestro padre, y a Sara, que os dio a luz; cuandoél erauno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué.

3 Ciertamente el Señorconsolará a Sion, consolará todos sus lugares desolados; convertirá su desierto en Edén, y su yermo en huerto del Señor; gozo y alegría se encontrarán en ella, acciones de gracias y voces de alabanza.

4 Prestadme atención, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá una ley, y estableceré mi justicia para luz de los pueblos.

5 Cerca está mi justicia, ha salido mi salvación, y mis brazos juzgarán a los pueblos; por mí esperan las costas, y en mi brazo ponen su esperanza.

6 Alzad vuestros ojos a los cielos, y mirad la tierra abajo; porque los cielos como humo se desvanecerán, y la tierra como un vestido se gastará. Sus habitantes como mosquitos morirán, pero mi salvación será para siempre, y mi justicia no menguará.

7 Escuchadme, vosotros que conocéis la justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis el oprobio del hombre, ni os desalentéis a causa de sus ultrajes.

8 Porque como a vestido se los comerá la polilla, y como a lana se los comerá la larva. Pero mi justicia durará para siempre, y mi salvación por todas las generaciones.

9 Despierta, despierta, vístete de poder, oh brazo del Señor; despierta como en los días de antaño, en las generaciones pasadas. ¿No eres tú el que despedazó a Rahab, el que traspasó al dragón?

10 ¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos?

11 Los rescatados del Señorvolverán, entrarán en Sion con gritos de júbilo, con alegría eterna sobre sus cabezas. Gozo y alegría alcanzarán, y huirán la tristeza y el gemido.

12 Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú que temes al hombre mortal, y al hijo del hombre que como hierba es tratado?

13 ¿Has olvidado al Señor, tu Hacedor, que extendió los cielos y puso los cimientos de la tierra, para que estés temblando sin cesar todo el día ante la furia del opresor, mientras éste se prepara para destruir? Pero ¿dónde está la furia del opresor?

14 El desterrado pronto será libertado, y no morirá en la cárcel, ni le faltará su pan.

15 Porque yo soy el Señortu Dios, que agito el mar y hago bramar sus olas (el Señorde los ejércitos es su nombre),

16 y he puesto mis palabras en tu boca, y con la sombra de mi mano te he cubierto al establecer los cielos, poner los cimientos de la tierra y decir a Sion: “Tú eres mi pueblo.”

17 ¡Despierta, despierta! Levántate, Jerusalén, tú, que has bebido de la mano del Señorla copa de su furor, que has bebido el cáliz del vértigo hasta vaciarlo.

18 No hay quien la guíe entre todos los hijos que dio a luz, ni hay quien la tome de la mano entre todos los hijos que crió.

19 Estas dos cosas te han acontecido, ¿quién te confortará?; desolación y destrucción, hambre y espada, ¿quién te consolará?

20 Tus hijos han desfallecido, yacen en las esquinas de todas las calles como antílope en la red, llenos del furor del Señor, de la reprensión de tu Dios.

21 Por tanto, oye ahora esto, afligida, que estás ebria, mas no de vino:

22 Así dice tu Señor, el Señortu Dios, que contiende por su pueblo: He aquí, he quitado de tu mano la copa del vértigo, el cáliz de mi furor, nunca más lo beberás.

23 Lo pondré en las manos de los que te atormentan, que te han dicho: “Póstrate para que pasemos.” Y tú pusiste tu espalda como suelo, como calle para los que pasaban.

Isaías 52

1 Despierta, despierta, vístete de tu poder, oh Sion; vístete de tus ropajes hermosos, oh Jerusalén, ciudad santa. Porque el incircunciso y el inmundo no volverán a entrar en ti.

2 Sal del polvo, levántate, cautiva Jerusalén; líbrate de las cadenas de tu cuello, cautiva hija de Sion.

3 Porque así dice el Señor: De balde fuisteis vendidos y sin dinero seréis redimidos.

4 Porque así dice el Señor Dios: Mi pueblo descendió a Egipto al principio para residir allí; después los asirios sin motivo los oprimieron.

5 Y ahora, ¿qué hago yo aquí–declara el Señor– viendo que se llevan a mi pueblo sin causa?Tambiéndeclara el Señor: Sus dominadores dan gritos, y sin cesar mi nombre es blasfemado todo el día.

6 Por tanto, mi pueblo conocerá mi nombre; así que en aquel díacomprenderánque yo soy el que dice: “Heme aquí.”

7 ¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz, del que trae las buenas nuevas de gozo, del que anuncia la salvación,ydice a Sion: Tu Dios reina!

8 ¡Una voz! Tus centinelas alzan la voz, a una gritan de júbilo porque verán con sus propios ojos cuando el Señorrestaure a Sion.

9 Prorrumpid a una en gritos de júbilo, lugares desolados de Jerusalén, porque el Señorha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén.

10 El Señorha desnudado su santo brazo a la vista de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios.

11 Apartaos, apartaos, salid de allí, nada inmundo toquéis; salid de en medio de ella, purificaos, vosotros que lleváis las vasijas del Señor.

12 Pues no saldréis precipitadamente, ni iréis como fugitivos; porque delante de vosotros irá el Señor, y vuestra retaguardiaseráel Dios de Israel.

13 He aquí, mi siervo prosperará, será enaltecido, levantado y en gran manera exaltado.

14 De la manera que muchos se asombraron de ti,pueblo mío,así fue desfigurada su apariencia más que la decualquierhombre, y su aspecto más que el de los hijos de los hombres.

15 Ciertamente El asombrará a muchas naciones, los reyes cerrarán la boca ante El; porque lo que no les habían contado verán, y lo que no habían oído entenderán.

Isaías 53

1 ¿Quién ha creído a nuestro mensaje? ¿A quién se ha revelado el brazo del Señor?

2 Creció delante de El como renuevo tierno, como raíz de tierra seca; no tiene aspectohermosoni majestad para que le miremos, ni apariencia para que le deseemos.

3 Fue despreciado y desechado de los hombres, varón de dolores y experimentado en aflicción; y como uno de quienlos hombresesconden el rostro, fue despreciado, y no le estimamos.

4 Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido.

5 Mas El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz,cayósobre El, y por sus heridas hemos sido sanados.

6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el Señorhizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros.

7 Fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca; como cordero que es llevado al matadero, y como oveja que ante sus trasquiladores permanece muda, no abrió El su boca.

8 Por opresión y juicio fue quitado; y en cuanto a su generación, ¿quién tuvo en cuenta que El fuera cortado de la tierra de los vivientes por la transgresión de mi pueblo, a quiencorrespondíala herida?

9 Se dispuso con los impíos su sepultura, pero con el rico fue en su muerte, aunque no había hecho violencia, ni había engaño en su boca.

10 Pero quiso el Señorquebrantarle, sometiéndolea padecimiento. Cuando El se entregue a sí mismocomoofrenda de expiación, verá asudescendencia, prolongarásusdías, y la voluntad del Señoren su mano prosperará.

11 Debido a la angustia de su alma, Elloveráyquedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos, porque derramó su alma hasta la muerte y con los transgresores fue contado, llevando El el pecado de muchos, e intercediendo por los transgresores.

Isaías 54

1 Grita de júbilo, oh estéril, la que no ha dado a luz; prorrumpe en gritos de júbilo y clama en alta voz, la que no ha estado de parto; porque son más los hijos de la desolada que los hijos de la casada–dice el Señor.

2 Ensancha el lugar de tu tienda, extiende las cortinas de tus moradas, no escatimes; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.

3 Porque te extenderás hacia la derecha y hacia la izquierda; tu descendencia poseerá naciones, y poblarán ciudades desoladas.

4 No temas, pues no serás avergonzada; ni te sientas humillada, pues no serás agraviada; sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y del oprobio de tu viudez no te acordarás más.

5 Porque tu esposo es tu Hacedor, el Señorde los ejércitos es su nombre; y tu Redentor es el Santo de Israel, que se llama Dios de toda la tierra.

6 Porque como a mujer abandonada y afligida de espíritu, te ha llamado el Señor, y como a esposa de la juventud que es repudiada –dice tu Dios.

7 Por un breve momento te abandoné, pero con gran compasión te recogeré.

8 En un acceso de ira escondí mi rostro de ti por un momento, pero con misericordia eterna tendré compasión de ti –dice el Señortu Redentor.

9 Porque esto es para mí como en los días de Noé, cuando juré que las aguas de Noé nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reprenderé.

10 Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, pero mi misericordia no se apartará de ti, y el pacto de mi paz no será quebrantado –dice el Señor, que tiene compasión de ti.

11 Oh afligida, azotada por la tempestad, sin consuelo, he aquí, yo asentaré tus piedras en antimonio, y tus cimientos en zafiros.

12 Haré tus almenas de rubíes, tus puertas de cristal y todo tu muro de piedras preciosas.

13 Todos tus hijosseránenseñados por el Señor, y grandeseráel bienestar de tus hijos.

14 En justicia serás establecida. Estarás lejos de la opresión, pues no temerás, y del terror, pues no se acercará a ti.

15 Si algunoteataca ferozmente, no será de mi parte. Cualquiera que te ataque, por causa de ti caerá.

16 He aquí, yo he creado al herrero que sopla las brasas en el fuego y saca una herramienta para su trabajo; yo he creado al devastador para destruir.

17 Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su justificación viene de mí–declara el Señor.

Isaías 55

1 Todos los sedientos, venid a las aguas; y los que no tenéis dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad vino y leche sin dinero y sin costo alguno.

2 ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan, y vuestro salario en lo que no sacia? Escuchadme atentamente, y comed lo que es bueno, y se deleitará vuestra alma en la abundancia.

3 Inclinad vuestro oído y venid a mí, escuchad y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros un pacto eterno,conforme alas fieles misericordias mostradas a David.

4 He aquí, lo he puesto por testigo a los pueblos, por guía y jefe de las naciones.

5 He aquí, llamarás a una nación que no conocías, y una nación que no te conocía, correrá a ti a causa del Señortu Dios, el Santo de Israel; porque El te ha glorificado.

6 Buscad al Señormientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cerca.

7 Abandone el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá de él compasión, al Dios nuestro, que será amplio en perdonar.

8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos–declara el Señor.

9 Porquecomolos cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

10 Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come,

11 así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logradoel propósitopara el cual la envié.

12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis conducidos; los montes y las colinas prorrumpirán en gritos de júbilo delante de vosotros, y todos los árboles del campo batirán palmas.

13 En lugar del espino crecerá el ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá el mirto; y esto será para gloria del Señor, para señal eterna que nunca será borrada.

Isaías 56

1 Así dice el Señor: Preservad el derecho y haced justicia, porque mi salvación está para llegar y mi justicia para ser revelada.

2 Cuán bienaventurado es el hombre que hace esto, y el hijo del hombre que a ello se aferra; que guarda el día de reposo sin profanarlo, y guarda su mano de hacer mal alguno.

3 Que el extranjero que se ha allegado al Señor, no diga: Ciertamente el Señorme separará de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí, soy un árbol seco.

4 Porque así dice el Señor: A los eunucos que guardan mis días de reposo, escogen lo que me agrada y se mantienen firmes en mi pacto,

5 les daré en mi casa y en mis muros un lugar, y un nombre mejor que el de hijos e hijas; les daré nombre eterno que nunca será borrado.

6 Y a los extranjeros que se alleguen al Señorpara servirle, y para amar el nombre del Señor, para ser sus siervos, a todos los que guardan el día de reposo sin profanarlo, y se mantienen firmes en mi pacto,

7 yo los traeré a mi santo monte, y los alegraré en mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.

8 Declara el Señor Diosque reúne a los dispersos de Israel: Todavía les juntaréotrosa losyareunidos.

9 Bestias todas del campo, venid a comer, bestias todas del bosque.

10 Sus centinelas son ciegos, ninguno sabe nada. Todos son perros mudos que no pueden ladrar, soñadores acostados, amigos de dormir;

11 y los perros son voraces, no se sacian. Y ellos son pastores que no saben entender; todos se han apartado por su camino, cada cual, hasta el último, busca su propia ganancia.

12 Venid–dicen– busquemos vino y embriaguémonos de licor; y mañana será como hoy, sólo que mucho mejor.