Job 41

1 ¿Sacarás tú a Leviatán con anzuelo, o sujetarás con cuerda su lengua?

2 ¿Pondrás una soga en su nariz, o perforarás su quijada con gancho?

3 ¿Acaso te hará muchas súplicas, o te hablará palabras sumisas?

4 ¿Hará un pacto contigo? ¿Lo tomarás como siervo para siempre?

5 ¿Jugarás con él como con un pájaro, o lo atarás para tus doncellas?

6 ¿Traficarán con él los comerciantes? ¿Lo repartirán entre los mercaderes?

7 ¿Podrás llenar su piel de arpones, o de lanzas de pescar su cabeza?

8 Pon tu mano sobre él; te acordarás de la batallayno lo volverás a hacer.

9 He aquí, falsa es tu esperanza; con sólo verlo serás derribado.

10 Nadie hay tan audaz que lo despierte; ¿quién, pues, podrá estar delante de mí?

11 ¿Quién me ha dadoalgopara que yose lorestituya?Cuanto existedebajo de todo el cielo es mío.

12 No dejaré de hablar de sus miembros, ni de su gran poder, ni de su agraciada figura.

13 ¿Quién lo desnudará de su armadura exterior? ¿Quién penetrará su doble malla?

14 ¿Quién abrirá las puertas de sus fauces? Alrededor de sus dientes hay terror.

15 Susfuertes escamas sonsuorgullo, cerradascomo conapretado sello.

16 La una está tan cerca de la otra que el aire no puede penetrar entre ellas.

17 Unidas están una a la otra; se traban entre sí y no pueden separarse.

18 Sus estornudos dan destellos de luz, y sus ojos son como los párpados del alba.

19 De su boca salen antorchas, chispas de fuego saltan.

20 De sus narices sale humo, comodeuna olla que hierve sobre juncosencendidos.

21 Su aliento enciende carbones, y una llama sale de su boca.

22 En su cuello reside el poder, y salta el desaliento delante de él.

23 Unidos están los pliegues de su carne, firmesestánen él e inamovibles.

24 Su corazón es duro como piedra, duro como piedra de molino.

25 Cuando él se levanta, los poderosos tiemblan; a causa del estruendo quedan confundidos.

26 La espada que lo alcance no puede prevalecer, ni la lanza, el dardo, o la jabalina.

27 Estima el hierro como paja, el bronce como madera carcomida.

28 No lo hace huir la flecha; en hojarasca se convierten para él las piedras de la honda.

29 Como hojarasca son estimadas las mazas; se ríe del blandir de la jabalina.

30 Por debajotiene comotiestos puntiagudos; se extiendecomotrillo sobre el lodo.

31 Hace hervir las profundidades como olla; hace el mar como redoma de ungüento.

32 Detrás de sí hace brillar una estela; se diría que el abismo es canoso.

33 Nada en la tierra es semejante a él, que fue hecho sin temor.

34 Desafía a todo ser altivo; él es rey sobre todos los hijos de orgullo.

Job 42

1 Entonces Job respondió al Señor, y dijo:

2 Yo sé que tú puedes hacer todas las cosas, y que ningún propósito tuyo puede ser estorbado.

3 “¿Quién es éste que oculta el consejo sin entendimiento?” Por tanto, he declarado lo que no comprendía, cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no sabía.

4 “Escucha ahora, y hablaré; te preguntaré y tú me instruirás.”

5 He sabido de tisólode oídas, pero ahora mis ojos te ven.

6 Por eso me retracto, y me arrepiento en polvo y ceniza.

7 Y sucedió que después que el Señorhabló estas palabras a Job, el Señordijo a Elifaz temanita: Se ha encendido mi ira contra ti y contra tus dos amigos, porque no habéis hablado de mí lo que es recto, como mi siervo Job.

8 Ahora pues, tomad siete novillos y siete carneros, id a mi siervo Job y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros. Porque ciertamente a él atenderé para no hacer con vosotrosconforme a vuestrainsensatez, porque no habéis hablado de mí lo que es recto, como mi siervo Job.

9 Y Elifaz temanita y Bildad suhitayZofar naamatita fueron e hicieron tal como el Señorles había dicho; y el Señoraceptó a Job.

10 Y el Señorrestauró el bienestar de Job cuandoésteoró por sus amigos; y el Señoraumentó al doble todo lo que Job había poseído.

11 Entonces todos sus hermanos y todas sus hermanas y todos los que le habían conocido antes, vinieron a él y comieron pan con él en su casa; se condolieron de él y lo consolaron por todo el mal que el Señorhabía traído sobre él. Cada uno le dio una moneda de plata, y cada uno un anillo de oro.

12 El Señorbendijo los últimosdíasde Job más que los primeros; y tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.

13 Y tuvo siete hijos y tres hijas.

14 Llamó a la primera Jemina, a la segunda Cesia y a la tercera Keren-hapuc.

15 Y en toda la tierra no se encontraban mujeres tan hermosas como las hijas de Job; y su padre les dio herencia entre sus hermanos.

16 Después de esto vivió Job ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos,hastacuatro generaciones.

17 Y murió Job, anciano y lleno de días.

Ester 1

1 Aconteció en los días de Asuero, elreyAsuero que reinó desde la India hasta Etiopíasobreciento veintisiete provincias,

2 que en aquellos días, estando el rey Asuero reinando desde su trono real, en la fortaleza de Susa,

3 en el año tercero de su reinado, ofreció un banquete para todos sus príncipes y servidores, estando en su presencialos oficialesdel ejército de Persia y Media, los nobles y los príncipes de sus provincias.

4 Y éllesmostró las riquezas de la gloria de su reino y el magnífico esplendor de su majestaddurantemuchos días, ciento ochenta días.

5 Cuando se cumplieron estos días, el rey ofreció un banquete de siete días para todo el pueblo que se encontraba en la fortaleza de Susa, desde el mayor hasta el menor, en el atrio del jardín del palacio del rey.

6 Había colgadurasde lino blanco y violeta, sostenidas por cordones de lino fino y púrpura en anillos de plata y columnas de mármol,ylechos de oro y plata sobre un pavimento mosaico de pórfido, de mármol, de alabastro y de piedras preciosas.

7 Las bebidasse servíanen vasijas de oro de diferentes formas, y el vino real abundaba conforme a la liberalidad del rey.

8 Y se bebía conforme a la ley, no había obligación, porque el rey así había dado órdenes a todos los oficiales de su casa para que hicieran conforme a los deseos de cada persona.

9 La reina Vasti también hizo un banquete para las mujeres en el palacio que pertenecía al rey Asuero.

10 Al séptimo día, cuando el corazón del rey estaba alegre por el vino, él ordenó a Mehumán, a Bizta, a Harbona, a Bigta, a Abagta, a Zetar y a Carcas, los siete eunucos que servían en la presencia del rey Asuero,

11 que trajeran a la reina Vasti a la presencia del rey con su corona real, para mostrar al pueblo y a los príncipes su belleza, porque era muy hermosa.

12 Pero la reina Vasti rehusó venir al mandato del reytransmitidopor los eunucos. Entonces el rey se enojó mucho y se encendió su furor en él.

13 Y el rey dijo a los sabios que conocían los tiempos (pueseracostumbre del reyconsultarasí a todos los que conocían la ley y el derecho,

14 y estaban junto a él Carsena, Setar, Admata, Tarsis, Meres, Marsena y Memucán, los siete príncipes de Persia y Media que tenían entrada a la presencia del rey y que ocupaban los primeros puestos en el reino):

15 Conforme a la ley, ¿qué se debe hacer con la reina Vasti, por no haber obedecido el mandato del rey Asuerotransmitidopor los eunucos?

16 Y en presencia del rey y de los príncipes, Memucán dijo: La reina Vasti no sólo ha ofendido al rey sinotambiéna todos los príncipes y a todos los pueblos que están en todas las provincias del rey Asuero.

17 Porque la conducta de la reina llegará a conocerse por todas las mujeres y hará que ellas miren con desdén a sus maridos, y digan: “El rey Asuero ordenó que la reina Vasti fuera llevada a su presencia, pero ella no fue.”

18 Ydesdehoy las señoras de Persia y Media que han oído de la conducta de la reina hablarán dela misma maneraa todos los príncipes del rey, yhabrámucho desdén y enojo.

19 Si le place al rey, proclame él un decreto real y que se escriba en las leyes de Persia y Media para que no sea revocado, que Vasti no entre más a la presencia del rey Asuero, y que el rey dé su título de reina a otra que sea más digna que ella.

20 Y cuando el decreto que haga el rey sea oído por todo su reino, inmenso como es, entonces todas las mujeres darán honra a sus maridos, desde el mayor hasta el menor.

21 Estapalabra pareció bien al rey y a los príncipes, y el rey hizo conforme a lo dicho por Memucán.

22 Y envió cartas a todas las provincias del rey, a cada provincia conforme a su escritura y a cada pueblo conforme a su lengua, para que todo hombre fuera señor en su casa y queen ellase hablara la lengua de su pueblo.

Ester 2

1 Después de estas cosas, cuando el furor del rey Asuero se había aplacado, él se acordó de Vasti, de lo que ella había hecho y de lo que se había decretado contra ella.

2 Entonces los cortesanos al servicio del rey, dijeron: Búsquense para el rey jóvenes vírgenes y de buen parecer.

3 Y que el rey nombre oficiales en todas las provincias de su reino para que reúnan a todas las jóvenes vírgenes y de buen parecer en la fortaleza de Susa, en el harén, bajo la custodia de Hegai, eunuco del rey, encargado de las mujeres, y que selesden sus cosméticos.

4 Y la joven que agrade al rey sea reina en lugar de Vasti. Y esto le pareció bien al rey, y así lo hizo.

5 Yhabía en la fortaleza de Susa un judío que se llamaba Mardoqueo, hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, benjamita,

6 que había sido deportado de Jerusalén con los cautivos que habían sido deportados con Jeconías, rey de Judá, a quien había deportado Nabucodonosor, rey de Babilonia.

7 Y Mardoqueo estaba criando a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, pues ella no tenía ni padre ni madre. La joven era de hermosa figura y de buen parecer, y cuando su padre y su madre murieron, Mardoqueo la tomó como hija suya.

8 Y sucedió que cuando el mandato y el decreto del rey fueron oídos, muchas jóvenes fueron reunidas en la fortaleza de Susa bajo la custodia de Hegai; y Estertambiénfue llevada al palacio del rey, bajo la custodia de Hegai, encargado de las mujeres.

9 La joven le agradó y halló favor delante de él, por lo que se apresuró en proveerle cosméticos y alimentos; le dio siete doncellas escogidas del palacio del rey, y la trasladó con sus doncellas al mejor lugar del harén.

10 Ester no dio a conocer ni su pueblo ni su parentela, porque Mardoqueo le había mandado que nolosdiera a conocer.

11 Y todos los días Mardoqueo se paseaba delante del patio del harén para enterarse de cómo estaba Ester y qué le sucedía.

12 Cuando le tocaba a cada joven venir al rey Asuero, al cumplirse sus doce meses, según las ordenanzas para las mujeres, pues los días de su embellecimiento se cumplían así: seis meses con óleo de mirra y seis meses con especias y cosméticos para las mujeres,

13 entonces la joven venía al rey de esta manera: cualquier cosa que ella deseaba se le concedía para que la llevara consigo del harén al palacio del rey.

14 Ella entraba por la tarde y a la mañanasiguientevolvía al segundo harén, bajo la custodia de Saasgaz, eunuco del rey, encargado de las concubinas. Ella no iba otra vez al rey a menos que el rey se complaciera en ella y fuera llamada por nombre.

15 Cuando a Ester, hija de Abihail, tío de Mardoqueo, que la había tomado como hija, le tocó venir al rey, ella no pidió cosa alguna sino lo que le aconsejó Hegai, eunuco del rey, encargado de las mujeres. Y Ester hallaba favor ante los ojos de cuantos la veían.

16 Ester fue llevada al rey Asuero a su palacio real el mes décimo, que es el mes Tebet, en el año séptimo de su reinado.

17 Y el rey amó a Ester más que a todas lasotrasmujeres, y ella halló gracia y bondad con él más que todas lasdemásvírgenes, y él puso la corona real sobre su cabeza y la hizo reina en lugar de Vasti.

18 Entonces el rey hizo un gran banquete para todos sus príncipes y siervos, el banquete de Ester. También concedió un día de descanso para las provincias y dio presentes conforme a la liberalidad del rey.

19 Cuando las vírgenes fueron reunidas por segunda vez, Mardoqueo estaba sentado a la puerta del rey.

20 Ester todavía no había dado a conocer ni su parentela ni su pueblo, tal como Mardoqueo le había mandado, porque Ester hizo lo que le había dicho Mardoqueo, como cuando estaba bajo su tutela.

21 En aquellos días, estando Mardoqueo sentado a la puerta del rey, Bigtán y Teres, dos eunucos del rey, guardianes del umbral, se enojaron y procuraban echar mano al rey Asuero.

22 Pero el asunto llegó a conocimiento de Mardoqueo, y él se lo comunicó a la reina Ester, y Ester informó al rey en nombre de Mardoqueo.

23 Y cuando fue investigado el asunto y halladocierto,los dos eunucos fueron colgados en una horca; yestofue escrito en el libro de las Crónicas en presencia del rey.

Ester 3

1 Después de esto el rey Asuero engrandeció a Amán, hijo de Hamedata agagueo, y lo ensalzó y estableció su autoridad sobre todos los príncipes queestabancon él.

2 Y todos los siervos del rey queestabana la puerta del rey se inclinaban y se postraban ante Amán, porque así había ordenado el rey en cuanto a él; pero Mardoqueo ni se inclinaba ni se postraba.

3 Entonces los siervos del rey, queestabana la puerta del rey, dijeron a Mardoqueo: ¿Por qué traspasas el mandato del rey?

4 Y sucedió que después que ellos le habían hablado día tras día y él se había negado a escucharlos, seloinformaron a Amán para ver si la palabra de Mardoqueo era firme; porque él les había declarado que era judío.

5 Cuando Amán vio que Mardoqueo no se inclinaba ni se postraba ante él, Amán se llenó de furor.

6 Y él no se contentó con echar mano sólo a Mardoqueo, pues le habían informadocuál erael pueblo de Mardoqueo; por tanto Amán procuró destruir a todos los judíos, el pueblo de Mardoqueo, queestabanpor todo el reino de Asuero.

7 En el mes primero, que es el mes de Nisán, el año doce del rey Asuero, se echó el Pur, es decir la suerte, delante de Amán para cada día y cada mes hasta el mes doce, que es el mes de Adar.

8 Y Amán dijo al rey Asuero: Hay un pueblo esparcido y diseminado entre los pueblos en todas las provincias de tu reino; sus leyes son diferentes delasde todoslos demáspueblos, y no guardan las leyes del rey, así que no conviene al rey dejarlosvivos.

9 Si al rey le parece bien, decrétese que sean destruidos, y yo pagaré diez mil talentos de plata en manos de los que manejan los negociosdel rey,para quelospongan en los tesoros del rey.

10 El rey tomó de su mano el anillo de sellar y se lo dio a Amán, hijo de Hamedata agagueo, enemigo de los judíos.

11 Y el rey dijo a Amán: Quédate con la plata, ytambién conel pueblo, para que hagas con él lo que te parezca bien.

12 Entonces fueron llamados los escribas del rey el día trece del mes primero, y conforme a todo lo que Amán había ordenado, fue escrito a los sátrapas del rey, a los gobernadores que estaban sobre cada provincia y a los príncipes de cada pueblo, a cada provincia conforme a su escritura, a cada pueblo conforme a su lengua, escrito en el nombre del rey Asuero y sellado con el anillo del rey.

13 Y se enviaron cartas por medio de los correos a todas las provincias del rey para destruir, matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres, en un solo día, eldíatrece del mes doce, que es el mes de Adar, y sus posesiones dadas al saqueo.

14 La copia del edicto que sería promulgada ley en cada provincia fue publicada a todos los pueblos para que estuvieran preparados para ese día.

15 Salieron los correos apremiados por la orden del rey. El decreto fue promulgado en la fortaleza de Susa, y mientras el rey y Amán se sentaron a beber, la ciudad de Susa estaba consternada.

Ester 4

1 Cuando Mardoqueo supo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, se vistió de cilicio y ceniza, y salió por la ciudad, lamentándose con grande y amargo clamor.

2 Y llegó hasta la puerta del rey, porque nadie podía entrar por la puerta del rey vestido de cilicio.

3 Y en cada una de las provinciasyen todo lugar donde llegaba la orden del rey y su decreto, había entre los judíos gran duelo y ayuno, llanto y lamento; y muchos se acostaban sobre cilicio y ceniza.

4 Vinieron las doncellas de Ester y sus eunucos y selocomunicaron, y la reina se angustió en gran manera. Y envió ropa para que Mardoqueo se vistiera y se quitara el cilicio de encima, pero él nolaaceptó.

5 Entonces Ester llamó a Hatac, uno de los eunucos que el rey había puesto a su servicio, y le ordenóira Mardoqueo para saber quéeraaquello y por qué.

6 Y salió Hatac adonde estabaMardoqueo en la plaza de la ciudad, frente a la puerta del rey.

7 Y Mardoqueo le informó de todo lo que le había acontecido, y la cantidad exacta de dinero que Amán había prometido pagar a los tesoros del rey por la destrucción de los judíos.

8 Le dio también una copia del texto del decreto que había sido promulgado en Susa para la destrucción de los judíos, para quese lamostrara a Ester y le informara, y le mandara que ella fuera al rey para implorar su favor y para interceder ante él por su pueblo.

9 Regresó Hatac y contó a Ester las palabras de Mardoqueo.

10 Entonces Ester habló a Hatac y le ordenóque respondieraa Mardoqueo:

11 Todos los siervos del rey y el pueblo de las provincias del rey saben que para cualquier hombre o mujer que vaya al rey en el atrio interior, sin ser llamado, él tiene una sola ley, que se le dé muerte, a menos que el rey le extienda el cetro de oro para que viva. Y yo no he sido llamada para ir al rey por estos treinta días.

12 Y contaron a Mardoqueo las palabras de Ester.

13 Entonces Mardoqueolesdijo que respondieran a Ester: No pienses queestandoen el palacio del reysólotú escaparás entre todos los judíos.

14 Porque si permaneces callada en este tiempo, alivio y liberación vendrán de otro lugar para los judíos, pero tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para una ocasión como ésta tú habrás llegado a ser reina?

15 Y Esterlesdijo que respondieran a Mardoqueo:

16 Ve, reúne a todos los judíos que se encuentran en Susa y ayunad por mí; no comáis ni bebáis por tres días, ni de noche ni de día. También yo y mis doncellas ayunaremos. Y así iré al rey, lo cual no es conforme a la ley; y si perezco, perezco.

17 Y Mardoqueo se fue e hizo conforme a todo lo que Ester le había ordenado.

Ester 5

1 Y aconteció al tercer día que Ester se vistió con sus vestiduras reales y se puso en el atrio interior del palacio del rey delante de los aposentos del rey, y el rey estaba sentado en su trono real en el aposento del trono, frente a la entrada del palacio.

2 Y cuando el rey vio a la reina Ester de pie en el atrio, ella obtuvo gracia ante sus ojos; y el rey extendió hacia Ester el cetro de oro queestabaen su mano. Ester entonces se acercó y tocó el extremo del cetro.

3 Y el rey le dijo: ¿Qué tepreocupa,reina Ester? ¿Y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará.

4 Ester respondió: Si le place al rey, venga hoy el rey con Amán al banquete que le he preparado.

5 Entonces el rey dijo: Traed pronto a Amán para que hagamos como Ester desea. Y el rey vino con Amán al banquete que Ester había preparado.

6 Y mientras bebían el vino en el banquete, el rey dijo a Ester: ¿Cuál es tu petición?, pues te será concedida. ¿Y cuál es tu deseo? Aun hasta la mitad del reino, se te dará.

7 Respondió Ester, y dijo: Mi petición y mi deseo es:

8 si he hallado gracia ante los ojos del rey, y si le place al rey conceder mi petición y hacer lo que yo pido, que venga el rey con Amán al banquete que yo les prepararé, y mañana haré conforme a la palabra del rey.

9 Salió Amán aquel día alegre y con corazón contento; pero cuando Amán vio a Mardoqueo en la puerta del rey y que éste no se levantaba ni temblaba delante de él, Amán se llenó de furor contra Mardoqueo.

10 Amán, sin embargo, se contuvo, fue a su casa, y mandó traer a sus amigos y a su mujer Zeres.

11 Entonces Amán les contó la gloria de sus riquezas, la multitud de sus hijos, y todaslas ocasionesen que el rey le había engrandecido, y cómo le había exaltado sobre los príncipes y siervos del rey.

12 Y Amán añadió: Aun la reina Ester no permitió que nadie, excepto yo, viniera con el rey al banquete que ella había preparado; y también para mañana estoy invitado por ella junto con el rey.

13 Sin embargo nada de esto me satisface mientras vea al judío Mardoqueo sentado a la puerta del rey.

14 Su mujer Zeres y todos sus amigos le dijeron: Haz que se prepare una horca de cincuenta codos de alto, y por la mañana pide al rey que ahorquen a Mardoqueo en ella; entonces ve gozoso con el rey al banquete. Y el consejo agradó a Amán, e hizo preparar la horca.

Ester 6

1 Aquella noche el rey no podía dormir y dio orden que trajeran el libro de las Memorias, las crónicas, y que las leyeran delante del rey.

2 Y fue hallado escrito lo que Mardoqueo había informado acerca de Bigtán y Teres, dos de los eunucos del rey, guardianes del umbral, de que ellos habían procurado echar mano al rey Asuero.

3 Y el rey preguntó: ¿Qué honor o distinción se le ha dado a Mardoqueo por esto? Respondieron los siervos del rey que le servían: Nada se ha hecho por él.

4 Entonces el rey preguntó: ¿Quién está en el atrio? Y Amán acababa de entrar al atrio exterior del palacio del rey, para pedir al rey que hiciera ahorcar a Mardoqueo en la horca que él le había preparado.

5 Y los siervos del rey le respondieron: He aquí, Amán está en el atrio. Y el rey dijo: Que entre.

6 Cuando Amán entró, el rey le preguntó: ¿Qué se debe hacer para el hombre a quien el rey quiere honrar? Y Amán se dijo: ¿A quién desearía el rey honrar más que a mí?

7 Y Amán respondió al rey: Para el hombre a quien el rey quiere honrar,

8 traigan un manto real con que se haya vestido el rey, y un caballo en el cual el rey haya montado y en cuya cabeza se haya colocado una diadema real;

9 y el manto y el caballo sean entregados en mano de uno de los príncipes más nobles del rey, y vistan al hombre a quien el rey quiere honrar, le lleven a caballo por la plaza de la ciudad y pregonen delante de él: “Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar.”

10 Entonces el rey dijo a Amán: Toma presto el manto y el caballo como has dicho, y hazlo así con el judío Mardoqueo, que está sentado a la puerta del rey; no omitas nada de todo lo que has dicho.

11 Y Amán tomó el manto y el caballo, vistió a Mardoqueo y lo llevóa caballopor la plaza de la ciudad, y pregonó delante de él: Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar.

12 Después Mardoqueo regresó a la puerta del rey, pero Amán se apresuróa volvera su casa, lamentándose, con la cabeza cubierta.

13 Y Amán contó a su mujer Zeres y a todos sus amigos todo lo que le había acontecido. Entonces sus sabios y su mujer Zeres le dijeron: Si Mardoqueo, delante de quien has comenzado a caer, es de descendencia judía, no podrás con él, sino que ciertamente caerás delante de él.

14 Aún estaban hablando con él, cuando llegaron los eunucos del rey y llevaron aprisa a Amán al banquete que Ester había preparado.

Ester 7

1 Y el rey y Amán fueronal banquetea bebervinocon la reina Ester.

2 También el segundo día, mientras bebían vino en el banquete, el rey dijo a Ester: ¿Cuál es tu petición, reina Ester? Te será concedida. ¿Cuál es tu deseo? Hasta la mitad del reino se te dará.

3 Respondió la reina Ester, y dijo: Si he hallado gracia ante tus ojos, oh rey, y si le place al rey, que me sea concedida la vida según mi petición, y la de mi pueblo según mi deseo;

4 porque hemos sido vendidos, yo y mi pueblo, para el exterminio, para la matanza y para la destrucción. Y sisólohubiéramos sido vendidos como esclavos o esclavas, hubiera permanecido callada, porque el mal no se podría comparar con el disgusto del rey.

5 Entonces el rey Asuero preguntó a la reina Ester: ¿Quién es, y dónde está el que pretende hacer tal cosa?

6 Y Ester respondió: ¡El adversario y enemigo es este malvado Amán! Entonces Amán se sobrecogió de terror delante del rey y de la reina.

7 Y dejando de beber vino, el rey se levantó lleno de furory salióal jardín del palacio; pero Amán se quedó para rogar por su vida a la reina Ester, porque vio que el mal había sido determinado contra él por el rey.

8 Cuando el rey volvió del jardín del palacio al lugar donde estaban bebiendo vino, Amán se había dejado caer sobre el lecho dondese hallabaEster. Entonces el rey dijo: ¿Aún se atreve a hacer violencia a la reina estando yo en la casa? Al salir la palabra de la boca del rey, cubrieron el rostro a Amán.

9 Entonces Harbona, uno de los eunucos queestabandelante del rey, dijo: He aquí precisamente, la horca de cincuenta codos de alto está en la casa de Amán, la cual había preparado Amán para Mardoqueo, quien había hablado bien en favor del rey. Y el rey dijo: Ahorcadlo en ella.

10 Colgaron, pues, a Amán en la horca que había preparado para Mardoqueo, y se aplacó el furor del rey.

Ester 8

1 Aquel mismo día el rey Asuero dio a la reina Ester la casa de Amán, enemigo de los judíos; y Mardoqueo vino delante del rey, porque Esterlehabía revelado lo que era él para ella.

2 Entonces el rey se quitó el anillo que había recobrado de Amán, y se lo dio a Mardoqueo. Y Ester puso a Mardoqueo sobre la casa de Amán.

3 Ester habló de nuevo delante del rey, cayó a sus pies, y llorando, le imploró que impidiera lospropósitosperversos de Amán agagueo y el plan que había tramado contra los judíos.

4 Extendió el rey hacia Ester el cetro de oro, y Ester se levantó y se puso delante del rey,

5 y dijo: Si le place al rey, y si he hallado gracia delante de él, si el asunto le parece bien al rey y yo soy grata ante sus ojos, que se escriba para revocar las cartas concebidas por Amán, hijo de Hamedata, agagueo, las cuales escribió para destruir a los judíos que están en todas las provincias del rey.

6 Porque ¿cómo podría yo ver la calamidad que caería sobre mi pueblo? ¿Cómo podría yo ver la destrucción de mi gente?

7 Entonces el rey Asuero dijo a la reina Ester y al judío Mardoqueo: He aquí, he dado a Ester la casa de Amán, y a él le han colgado en la horca porque extendió su mano contra los judíos.

8 Vosotros, pues, escribid acerca de los judíos como os parezca bien, en nombre del rey, y selladlocon el anillo del rey; porque un decreto que está escrito en nombre del rey y sellado con el anillo del rey no puede ser revocado.

9 Y fueron llamados los escribas del rey en aquel momento en el mes tercero (es decir, el mes de Siván), en eldíaveintitrés; y conforme a todo lo que ordenó Mardoqueo se escribió a los judíos, a los sátrapas, a los gobernadores y a los príncipes de las provincias quese extendíandesde la India hasta Etiopía, ciento veintisiete provincias, a cada provincia conforme a su escritura, y a cada pueblo conforme a su lengua, y a los judíos conforme a su escritura y a su lengua.

10 Y se escribió en el nombre del rey Asuero y se selló con el anillo del rey, y se enviaron las cartas por medio de correos a caballo, que montaban en corceles engendrados por caballos reales.

11 En ellas el rey concedía a los judíos queestabanen cada ciudadel derechode reunirse y defender su vida, de destruir, de matar y de exterminar al ejército de cualquier pueblo o provincia que los atacara, incluso a niños y mujeres, y de saquear sus bienes,

12 en un mismo día en todas las provincias del rey Asuero, eldíatrece del mes doce (es decir, el mes de Adar).

13 Una copia del edicto que había de promulgarse como ley en cada provincia fue publicado a todos los pueblos, para que los judíos estuvieran listos para ese día a fin de vengarse de sus enemigos.

14 Los correos, apresurados y apremiados por la orden del rey, salieron montados en los corceles reales; y el decreto fue promulgado en la fortaleza de Susa.

15 Entonces Mardoqueo salió de la presencia del rey en vestiduras reales de azul y blanco, con una gran corona de oro y un manto de lino fino y púrpura; y la ciudad de Susa dio vivas y se regocijó.

16 Para los judíos fuedíade luz y alegría, de gozo y gloria.

17 En cada provincia, en cada ciudad y en todo lugar adonde llegaba el mandato del rey y su decreto había alegría y gozo para los judíos, banquete y día festivo. Y muchos de entre los pueblos de la tierra se hicieron judíos, porque había caído sobre ellos el temor de los judíos.