Nehemías 9

1 El día veinticuatro de este mes se congregaron los hijos de Israel en ayuno,vestidosde cilicio y con polvo sobre sí.

2 Y los descendientes de Israel se separaron de todos los extranjeros, y se pusieron en pie, confesando sus pecados y las iniquidades de sus padres.

3 Puestos de pie,cada unoen su lugar, leyeron en el libro de la ley del Señorsu Dios por una cuarta parte del día; y porotracuarta parte confesaron y adoraron al Señorsu Dios.

4 Y sobre el estrado de los levitas se levantaron Jesúa, Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, BaniyQuenani, y clamaron en alta voz al Señorsu Dios.

5 Entonces los levitas, Jesúa, Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Hodías, SebaníasyPetaías, dijeron: Levantaos, bendecid al Señorvuestro Dios por siempre y para siempre. Sea bendito tu glorioso nombre y exaltado sobre toda bendición y alabanza.

6 Sólo tú eres el Señor. Tú hiciste los cielos, los cielos de los cielos con todo su ejército, la tierra y todo lo que en ella hay, los mares y todo lo que en ellos hay. Tú das vida a todos ellos y el ejército de los cielos se postra ante ti.

7 Tú eres el SeñorDios que escogiste a Abram, lo sacaste de Ur de los Caldeos y le diste por nombre Abraham.

8 Hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste con él un pacto para darlela tierra del cananeo, del hitita, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia. Y has cumplido tu palabra, porque eres justo.

9 Tú viste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y escuchaste su clamor junto al mar Rojo.

10 Entonces hiciste señales y maravillas contra Faraón, contra todos sus siervos y contra todo el pueblo de su tierra; pues supiste que ellos los trataban con soberbia, y te hiciste un nombre como el de hoy.

11 Dividiste el mar delante de ellos, y pasaron por medio del mar sobre tierra firme; y echaste en los abismos a sus perseguidores, como a una piedra en aguas turbulentas.

12 Con columna de nube los guiaste de día, y con columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino en que debían andar.

13 Luego bajaste sobre el monte Sinaí, y desde el cielo hablaste con ellos; les diste ordenanzas justas y leyes verdaderas, estatutos y mandamientos buenos.

14 Les hiciste conocer tu santo día de reposo, y les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley por medio de tu siervo Moisés.

15 Les proveíste pan del cielo para su hambre, les sacaste agua de la peña para su sed, y les dijiste que entraran a poseer la tierra que tú habías jurado darles.

16 Pero ellos, nuestros padres, obraron con soberbia, endurecieron su cerviz y no escucharon tus mandamientos.

17 Rehusaron escuchar, y no se acordaron de las maravillas que hiciste entre ellos; endurecieron su cerviz y eligieron un jefe para volver a su esclavitud en Egipto. Pero tú eres un Dios de perdón, clemente y compasivo, lento para la ira y abundante en misericordia, y no los abandonaste.

18 Ni siquiera cuando se hicieron un becerro de metal fundido y dijeron: “Este es tu Dios que te sacó de Egipto”, y cometieron grandes blasfemias,

19 tú, en tu gran compasión, no los abandonaste en el desierto; la columna de nube no los dejó de día, para guiarlos en el camino, ni la columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde debían andar.

20 Y diste tu buen Espíritu para instruirles, no retiraste tu maná de su boca, y les diste agua para su sed.

21 Por cuarenta años proveíste para ellos en el desiertoynada les faltó, sus vestidos no se gastaron ni se hincharon sus pies.

22 También les diste reinos y pueblos, y selosrepartiste consuslímites. Y tomaron posesión de la tierra de Sehón, rey de Hesbón, y la tierra de Og, rey de Basán.

23 Y multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los llevaste a la tierra que habías dicho a sus padres que entraran a poseerla.

24 Y entraron los hijos y poseyeron la tierra. Y tú sometiste delante de ellos a los habitantes de la tierra, a los cananeos, y los entregaste en su mano, con sus reyes y los pueblos de la tierra, para hacer con ellos como quisieran.

25 Y capturaron ciudades fortificadas y una tierra fértil. Tomaron posesión de casas llenas de toda cosa buena, cisternas excavadas, viñas y olivares, y árboles frutales en abundancia. Y comieron, se saciaron, engordaron y se deleitaron en tu gran bondad.

26 Pero fueron desobedientes y se rebelaron contra ti, echaron tu ley a sus espaldas, mataron a tus profetas que los amonestaban para que se volvieran a ti, y cometieron grandes blasfemias.

27 Entonces los entregaste en mano de sus enemigos, que los oprimieron, pero en el tiempo de su angustia clamaron a ti, y tú escuchaste desde el cielo, y conforme a tu gran compasión les diste libertadores que los libraron de mano de sus opresores.

28 Pero cuando tenían descanso, volvían a hacer lo malo delante de ti; por eso tú los abandonabas en mano de sus enemigos para que los dominaran; y cuando clamaban de nuevo a ti, tú oías desde el cielo y muchas veces los rescataste conforme a tu compasión.

29 Los amonestaste para que volvieran a tu ley, pero ellos obraron con soberbia y no escucharon tus mandamientos, sino que pecaron contra tus ordenanzas, las cuales si el hombre las cumple, por ellas vivirá. Y dieron la espalda en rebeldía, endurecieron su cerviz y no escucharon.

30 Sin embargo, tú los soportaste por muchos años, y los amonestaste con tu Espíritu por medio de tus profetas, pero no prestaron oído. Entonces los entregaste en mano de los pueblos de estas tierras.

31 Pero en tu gran compasión no los exterminaste ni los abandonaste, porque tú eres un Dios clemente y compasivo.

32 Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, poderoso y temible, que guardas el pacto y la misericordia, no parezca insignificante ante ti toda la aflicción que nos ha sobrevenido, a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta el día de hoy.

33 Mas tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros, porque tú has obrado fielmente, pero nosotros perversamente.

34 Nuestros reyes, nuestros jefes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no han observado tu ley ni han hecho caso a tus mandamientos ni a tus amonestaciones con que los amonestabas.

35 Pero ellos en su propio reino, con los muchos bienes que tú les diste, con la espaciosa y rica tierra que pusiste delante de ellos, no te sirvieron ni se convirtieron de sus malas obras.

36 He aquí, hoy somos esclavos, y en cuanto a la tierra que diste a nuestros padres para comer de sus frutos y de sus bienes, he aquí, somos esclavos en ella.

37 Y su abundante fruto es para los reyes que tú pusiste sobre nosotros a causa de nuestros pecados, los cuales dominan nuestros cuerpos y nuestros ganados como les place, y en gran angustia estamos.

38 A causa de todo esto, nosotros hacemos un pacto fiel por escrito; y en el documento selladoestán los nombres denuestros jefes, nuestros levitasynuestros sacerdotes.

Nehemías 10

1 En el documento selladoestaban los nombres deNehemías el gobernador, hijo de Hacalías, y Sedequías,

2 Seraías, Azarías, Jeremías,

3 Pasur, Amarías, Malquías,

4 Hatús, Sebanías, Maluc,

5 Harim, Meremot, Obadías,

6 Daniel, Ginetón, Baruc,

7 Mesulam, Abías, Mijamín,

8 Maazías, Bilgaí y Semaías. Estoseranlos sacerdotes.

9 Y los levitas: Jesúa, hijo de Azanías, Binúi, de los hijos de Henadad, Cadmiel;

10 también sus hermanos Sebanías, Hodías, Kelita, Pelaías, Hanán,

11 Micaía, Rehob, Hasabías,

12 Zacur, Serebías, Sebanías,

13 Hodías, Bani y Beninu.

14 Los jefes del pueblo: Paros, Pahat-moab, Elam, Zatu, Bani,

15 Buni, Azgad, Bebai,

16 Adonías, Bigvai, Adín,

17 Ater, Ezequías, Azur,

18 Hodías, Hasum, Bezai,

19 Harif, Anatot, Nebai,

20 Magpías, Mesulam, Hezir,

21 Mesezabeel, Sadoc, Jadúa,

22 Pelatías, Hanán, Anaías,

23 Oseas, Hananías, Hasub,

24 Halohes, Pilha, Sobec,

25 Rehum, Hasabna, Maasías,

26 Ahías, Hanán, Anán,

27 Maluc, HarimyBaana.

28 Y el resto del pueblo, los sacerdotes, los levitas, los porteros, los cantores, los sirvientes del templo, y todos los que se han apartado de los pueblos de las tierras a la ley de Dios, sus mujeres, sus hijos y sus hijas, todos los que tienen conocimiento y entendimiento,

29 se adhieren a sus parientes, sus nobles, y toman sobre sí un voto y un juramento de andar en la ley de Dios que fue dada por medio de Moisés, siervo de Dios, y de guardar y cumplir todos los mandamientos de Diosnuestro Señor, y sus ordenanzas y sus estatutos;

30 y que no daremos nuestras hijas a los pueblos de la tierra ni tomaremos sus hijas para nuestros hijos.

31 En cuanto a los pueblos de la tierra que traigan mercancías o cualquierclase degrano para vender en el día de reposo, no compraremos de ellos en día de reposo ni en día santo; y renunciaremos alas cosechasdel año séptimo y a la exigencia de toda deuda.

32 También nos imponemos la obligación de contribuir con un tercio de un siclo al año para el servicio de la casa de nuestro Dios:

33 para el pan de la proposición y la ofrenda continua de cereal; para el holocausto continuo, los días de reposo, las lunas nuevas y las fiestas señaladas; para las cosas sagradas, para las ofrendas por el pecado para hacer expiación por Israel yparatoda la obra de la casa de nuestro Dios.

34 Asimismo echamos suertes para la provisión de maderaentrelos sacerdotes, los levitas y el pueblo para que la traigan a la casa de nuestro Dios, conforme a nuestras casas paternas, en los tiempos fijados cada año, para quemar sobre el altar del Señornuestro Dios, como está escrito en la ley;

35 y para traer cada año los primeros frutos de nuestra tierra y los primeros frutos de todo árbol a la casa del Señor,

36 y traer a la casa de nuestro Dios los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados como está escrito en la ley; los primogénitos de nuestras vacas y de nuestras ovejas son para los sacerdotes que ministran en la casa de nuestro Dios.

37 También traeremos las primicias de nuestra harina y nuestras ofrendas del fruto de todo árbol, del mosto y del aceite para los sacerdotes a las cámaras de la casa de nuestro Dios, y el diezmo de nuestro suelo a los levitas, porque los levitas son los que reciben los diezmos en todas las ciudades donde trabajamos.

38 Y un sacerdote, hijo de Aarón, estará con los levitas cuando los levitas reciban los diezmos, y los levitas llevarán la décima parte de los diezmos a la casa de nuestro Dios, a las cámaras del almacén;

39 pues los hijos de Israel y los hijos de Leví llevan la contribución del cereal, del mosto y del aceite a las cámaras; allí están los utensilios del santuario, los sacerdotes que ministran, los porteros y los cantores. Así no descuidaremos la casa de nuestro Dios.

Nehemías 11

1 Los jefes del pueblo habitaron en Jerusalén, pero el resto del pueblo echó suertes a fin de traer uno de cada diez para que habitara en Jerusalén, la ciudad santa, mientras los otros nuevese quedaríanen lasotrasciudades.

2 Y bendijo el pueblo a todos los hombres que se ofrecieron para habitar en Jerusalén.

3 Estos son los jefes de la provincia que habitaron en Jerusalén (en las ciudades de Judá cada cual habitó en su propiedad, en sus ciudades; los israelitas, los sacerdotes, los levitas, los sirvientes del templo, los descendientes de los siervos de Salomón,

4 algunos de los hijos de Judá y algunos de los hijos de Benjamín habitaron en Jerusalén): De los hijos de Judá: Ataías, hijo de Uzías, hijo de Zacarías, hijo de Amarías, hijo de Sefatías, hijo de Mahalaleel, de los hijos de Fares,

5 y Maasías, hijo de Baruc, hijo de Col-hoze, hijo de Hazaías, hijo de Adaías, hijo de Joiarib, hijo de Zacarías, hijo de Siloni.

6 Todos los hijos de Fares que habitaron en Jerusalénfueroncuatrocientos sesenta y ocho hombres fuertes.

7 Y estos son los hijos de Benjamín: Salú, hijo de Mesulam, hijo de Joed, hijo de Pedaías, hijo de Colaías, hijo de Maasías, hijo de Itiel, hijo de Jesaías;

8 y después de él, GabaiySalai, novecientos veintiocho.

9 Y Joel, hijo de Zicri,erasu superintendente, y Judá, hijo de Senúa,erasegundo en el mando de la ciudad.

10 De los sacerdotes: Jedaías, hijo de Joiarib, Jaquín,

11 Seraías, hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitob, jefe de la casa de Dios,

12 y sus parientes que hacían la obra del templo, ochocientos veintidós; y Adaías, hijo de Jeroham, hijo de Pelalías, hijo de Amsi, hijo de Zacarías, hijo de Pasur, hijo de Malquías,

13 y sus parientes, jefes decasaspaternas, doscientos cuarenta y dos; y Amasai, hijo de Azareel, hijo de Azai, hijo de Mesilemot, hijo de Imer,

14 y sus parientes, guerreros valientes, ciento veintiocho. Y su superintendenteeraZabdiel, hijo de Gedolim.

15 De los levitas: Semaías, hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, hijo de Buni;

16 y Sabetai y Jozabad, de los jefes de los levitas, encargados de la obra fuera de la casa de Dios;

17 y Matanías, hijo de Micaía, hijo de Zabdi, hijo de Asaf, que era jefe para comenzar la acción de gracias en la oración, y Bacbuquías, el segundo entre sus hermanos; y Abda, hijo de Samúa, hijo de Galal, hijo de Jedutún.

18 El total de los levitas en la ciudad santaerade doscientos ochenta y cuatro.

19 Y los porteros, Acub, Talmón y sus parientes, que guardaban las puertas,eranciento setenta y dos.

20 El resto de Israel, de los sacerdotesyde los levitasestabanen todas las ciudades de Judá, cada uno en su heredad.

21 Pero los sirvientes del templo habitaban en Ofel; y Ziha y Gispa estaban encargados de los sirvientes del templo.

22 El superintendente de los levitas en JerusaléneraUzi, hijo de Bani, hijo de Hasabías, hijo de Matanías, hijo de Micaía, de los hijos de Asaf, cantores para el servicio de la casa de Dios;

23 porquehabíaun mandato del rey acerca de ellos y un reglamento fijo para los cantores de cada día.

24 Y Petaías, hijo de Mesezabeel, de los hijos de Zera, hijo de Judá,erarepresentante del rey en todos los asuntos del pueblo.

25 En cuanto a las aldeas con sus campos, algunos de los hijos de Judá habitaron en Quiriat-arba y sus ciudades, en Dibón y sus ciudades, en Jecabseel y sus aldeas,

26 en Jesúa, en Molada y Bet-pelet,

27 en Hazar-sual, en Beerseba y sus ciudades,

28 en Siclag, en Mecona y sus ciudades,

29 en En-rimón, en Zora, en Jarmut,

30 Zanoa, Adulam y sus aldeas, Laquis y sus campos, Azeca y sus ciudades. Y ellos acamparon desde Beerseba hasta el valle de Hinom.

31 Los hijos de Benjamínhabitarontambién desde Geba, en Micmas y Aía, en Betel y sus ciudades,

32 en Anatot, Nob, Ananías,

33 Hazor, Ramá, Gitaim,

34 Hadid, Seboim, Nebalat,

35 Lod y Ono, el valle de los artífices.

36 Y de los levitas,algunosgrupos de Judáhabitaban enBenjamín.

Nehemías 12

1 Estos son los sacerdotes y los levitas que subieron con Zorobabel, hijo de Salatiel, y con Jesúa: Seraías, Jeremías, Esdras,

2 Amarías, Maluc, Hatús,

3 Secanías, Rehum, Meremot,

4 Iddo, Gineto, Abías,

5 Mijamín, Maadías, Bilga,

6 Semaías, Joiarib, Jedaías,

7 Salú, Amoc, Hilcías y Jedaías. Estoseranlos jefes de los sacerdotes y sus parientes en los días de Jesúa.

8 Y los levitaseranJesúa, Binúi, Cadmiel, Serebías, JudáyMatanías, encargado, él y sus hermanos, de los cánticos de acción de gracias.

9 También Bacbuquías y Uni, sus hermanos,estabanfrente a ellos ensusministeriosrespectivos.

10 Y Jesúa engendró a Joiacim, y Joiacim engendró a Eliasib, y Eliasib engendró a Joiada,

11 y Joiada engendró a Jonatán, y Jonatán engendró a Jadúa.

12 En los días de Joiacim, los sacerdotes jefes decasaspaternas fueron: de Seraías, Meraías; de Jeremías, Hananías;

13 de Esdras, Mesulam; de Amarías, Johanán;

14 de Melicú, Jonatán; de Sebanías, José;

15 de Harim, Adna; de Meraiot, Helcai;

16 de Iddo, Zacarías; de Ginetón, Mesulam;

17 de Abías, Zicri; de Miniamínyde Moadías, Piltai;

18 de Bilga, Samúa; de Semaías, Jonatán;

19 de Joiarib, Matenai; de Jedaías, Uzi;

20 de Salai, Calai; de Amoc, Eber;

21 de Hilcías, Hasabías; de Jedaías, Natanael.

22 En cuanto a los levitas, jefes decasaspaternas, fueron inscritos en los días de Eliasib, Joiada, Johanán y Jadúa; también los sacerdotes hasta el reinado de Darío el persa.

23 Los hijos de Leví, jefes decasaspaternas, fueron inscritos en el libro de las Crónicas hasta los días de Johanán, hijo de Eliasib.

24 Y los principales de los levitaseranHasabías, Serebías y Jesúa, hijo de Cadmiel, con sus hermanos frente a ellos, para alabarydar gracias, según lo prescrito por David, hombre de Dios, sección frente a sección.

25 Matanías, Bacbuquías, Obadías, Mesulam, Talmón y Acuberanporteros que mantenían guardia en los almacenes junto a las puertas.

26 Estossirvieronen los días de Joiacim, hijo de Jesúa, hijo de Josadac, y en los días de Nehemías, el gobernador, y de Esdras, el sacerdoteyescriba.

27 En la dedicación de la muralla de Jerusalén buscaron a los levitas de todos sus lugares para traerlos a Jerusalén, a fin de celebrar la dedicación con alegría, con himnos de acción de gracias y con cánticos,acompañadosde címbalos, arpas y liras.

28 Y se reunieron los hijos de los cantores del distrito alrededor de Jerusalén, de las aldeas de los netofatitas,

29 de Bet-gilgal y de los campos de Geba y Azmavet, pues los cantores se habían edificado aldeas alrededor de Jerusalén.

30 Y los sacerdotes y los levitas se purificaron; también purificaron al pueblo, las puertas y la muralla.

31 Entonces hice subir a los jefes de Judá sobre la muralla, y formé dos grandes coros; el primero marchaba hacia la derecha, por encima de la muralla, hacia la puerta del Muladar.

32 Y tras ellos iban Osaías y la mitad de los jefes de Judá,

33 con Azarías, Esdras, Mesulam,

34 Judá, Benjamín, Semaías, Jeremías,

35 así comoalgunosde los hijos de los sacerdotes con trompetas;yZacarías, hijo de Jonatán, hijo de Semaías, hijo de Matanías, hijo de Micaías, hijo de Zacur, hijo de Asaf,

36 y sus parientes, Semaías, Azareel, Milalai, Gilalai, Maai, Natanael, JudáyHananí, con los instrumentos musicales de David, hombre de Dios. Y el escriba Esdrasibadelante de ellos.

37 Y a la puerta de la Fuente subieron directamente las gradas de la ciudad de David por la escalera de la muralla, por encima de la casa de David hasta la puerta de las Aguas al oriente.

38 El segundo coro marchaba hacia la izquierda, y yoibatras ellos con la mitad del pueblo por encima de la muralla, pasando por la torre de los Hornos, hasta la muralla Ancha,

39 y por la puerta de Efraín, junto a la puerta Vieja, junto a la puerta del Pescado,yla torre de Hananeel, y la torre de los Cien, hasta la puerta de las Ovejas, y se detuvieron en la puerta de la Guardia.

40 Luego los dos coros tomaron su lugar en la casa de Dios. También yo, y la mitad de los oficiales conmigo,

41 y los sacerdotes Eliacim, Maasías, Miniamín, Micaías, Elioenai, Zacarías y Hananías, con trompetas,

42 y Maasías, Semaías, Eleazar, Uzi, Johanán, Malquías, Elam y Ezer. Los cantores cantaban, con su director Izrahías,

43 y ofrecieron aquel día grandes sacrificios y se regocijaron porque Dios les había dado gran alegría; también las mujeres y los niños se regocijaron; y el regocijo de Jerusalén se oía desde lejos.

44 Aquel día fueron designados hombres a cargo de las cámaras destinadas a almacenes de las contribuciones, de las primicias y de los diezmos, para que recogieran en ellas, de los campos de las ciudades, las porciones dispuestas por la ley para los sacerdotes y levitas. Pues Judá se regocijaba por los sacerdotes y levitas que servían.

45 Ellos ministraban en la adoración de su Dios y en el ministerio de la purificación, junto con los cantores y los porteros, conforme al mandato de Davidyde su hijo Salomón.

46 Porque en los días de David y Asaf, en tiempos antiguos,habíadirectores de los cantores, cánticos de alabanza e himnos de acción de gracias a Dios.

47 Y todo Israel, en días de Zorobabel y en días de Nehemías, daba las porciones correspondientes a los cantores y a los porteros como se demandaba para cada día, y consagrabanpartepara los levitas, y los levitas consagrabanpartepara los hijos de Aarón.

Nehemías 13

1 Aquel día leyeron del libro de Moisés a oídos del pueblo; y se encontró escrito en él que los amonitas y los moabitas no debían entrar jamás en la asamblea de Dios,

2 porque no recibieron a los hijos de Israel con pan y agua, sino que contrataron contra ellos a Balaam para maldecirlos; pero nuestro Dios convirtió la maldición en bendición.

3 Y sucedió que cuando oyeron la ley, excluyeron de Israel a todo extranjero.

4 Antes de esto, el sacerdote Eliasib, encargado de los aposentos de la casa de nuestro Dios,y que erapariente de Tobías,

5 le había preparado un gran aposento, donde anteriormente se colocaban las ofrendas de cereal, el incienso, los utensilios, y los diezmos del cereal, del mosto y del aceite prescritos para los levitas, los cantores y los porteros, y las contribuciones para los sacerdotes.

6 Pero durante todo estetiempoyo no estaba en Jerusalén, porque en el año treinta y dos de Artajerjes, rey de Babilonia, yo había ido al rey; pero después de algún tiempo, pedí permiso al rey,

7 y vine a Jerusalén y me enteré del mal que Eliasib había hecho porfavorecer aTobías, al prepararle un aposento en los atrios de la casa de Dios.

8 Esto me desagradó mucho, por lo cual arrojé todos los muebles de la casa de Tobías fuera del aposento.

9 Entonces ordené que limpiaran los aposentos; y puse de nuevo allí los utensilios de la casa de Dios con las ofrendas de cereal y el incienso.

10 También descubrí que las porciones de los levitas no seleshabían dado, por lo que los levitas y los cantores que hacían el servicio se habían ido, cada uno a su campo.

11 Por tanto, reprendí a los oficiales, y dije: ¿Por qué está la casa de Dios abandonada? Entonces reuní a los levitas y los restablecí en sus puestos.

12 Entonces todo Judá trajo el diezmo del cereal, del mosto y del aceite a los almacenes.

13 Y puse al frente de los almacenes al sacerdote Selemías, al escriba Sadoc, y a Pedaías, uno de los levitas; además de éstos estaba Hanán, hijo de Zacur, hijo de Matanías; porque se les consideraba dignos de confianza, y su responsabilidaderarepartirlas racionesa sus parientes.

14 Acuérdate de mí por esto, Dios mío, y no borres las obras de misericordia que he hecho por la casa de mi Dios y por sus servicios.

15 En aquellos días vi en Judá a algunos que pisaban los lagares en el día de reposo, y traían haces de trigo yloscargaban en asnos, y también vino, uvas, higos y toda clase de carga, ylostraían a Jerusalén en el día de reposo. Ylesamonesté por el día en que vendían los víveres.

16 También habitaban allí, en Jerusalén, tirios,queimportaban pescado y toda clase de mercancías, y los vendían a los hijos de Judá en el día de reposo.

17 Entonces reprendí a los nobles de Judá, y les dije: ¿Qué acción tan mala es esta que cometéis profanando el día de reposo?

18 ¿No hicieron lo mismo vuestros padres, y nuestro Dios trajo sobre nosotros y sobre esta ciudad toda esta aflicción? Vosotros, pues, aumentáissufuror contra Israel al profanar el día de reposo.

19 Y aconteció que cuando iba oscureciendo a las puertas de Jerusalén, antes del día de reposo, ordené que se cerraran las puertas y que no las abrieran hasta después del día de reposo. Entonces puse algunos de mis siervos a las puertaspara queno entrara ninguna carga en día de reposo.

20 Pero una o dos veces, los mercaderes y vendedores de toda clase de mercancía pasaron la noche fuera de Jerusalén.

21 Entonces les advertí, y les dije: ¿Por qué pasáis la noche delante de la muralla? Si lo hacéis de nuevo, usaré fuerza contra vosotros. Desde entonces no vinieron más en el día de reposo.

22 Y ordené a los levitas que se purificaran y que vinieran a guardar las puertas para santificar el día de reposo.Poresto también acuérdate de mí, Dios mío, y ten piedad de mí conforme a la grandeza de tu misericordia.

23 Vi también en aquellos días a judíos que se habían casado con mujeres asdoditas, amonitasymoabitas.

24 De sus hijos, la mitad hablaban la lengua de Asdod, y ninguno de ellos podía hablar la lengua de Judá, sino la lengua de su propio pueblo.

25 Y contendí con ellos y los maldije, herí a algunos de ellos y les arranqué el cabello, y les hice jurar por Dios,diciendo:No daréis vuestras hijas a sus hijos; tampoco tomaréis de sus hijas para vuestros hijos ni para vosotros mismos.

26 ¿No pecó por esto Salomón, rey de Israel? Sin embargo, entre tantas naciones no hubo rey como él, y era amado por su Dios, y Dios le había hecho rey sobre todo Israel; pero aun a él le hicieron pecar las mujeres extranjeras.

27 ¿Y se debe oír de vosotros que habéis cometido todo este gran mal obrando infielmente contra nuestro Dios casándoos con mujeres extranjeras?

28 Aun uno de los hijos de Joiada, hijo del sumo sacerdote Eliasib,erayerno de Sanbalat horonita, y lo eché de mi lado.

29 Acuérdate de ellos, Dios mío, porque han profanado el sacerdocio y el pacto del sacerdocio y de los levitas.

30 Así los purifiqué de todo lo extranjero, y designé oficios para los sacerdotes y levitas, cada uno en su ministerio,

31 ehice arreglospara la provisión de leña en los tiempos señalados y para las primicias. ¡Acuérdate de mí, Dios mío, para bien!

Esdras 1

1 En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del Señorpor boca de Jeremías, el Señormovió el espíritu de Ciro, rey de Persia, yéstehizo proclamar por todo su reino y también por escrito, diciendo:

2 Así dice Ciro, rey de Persia: “El Señor, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra, y El me ha designado para que le edifique una casa en Jerusalén, que está en Judá.

3 “El que de entre todos vosotrospertenezcaa su pueblo, sea su Dios con él. Que suba a Jerusalén, que está en Judá, y edifique la casa del Señor, Dios de Israel; El es el Dios que está en Jerusalén.

4 “Y a todo sobreviviente, en cualquier lugar que habite, que los hombres de aquel lugar lo ayuden con plata y oro, con bienes y ganado, junto con una ofrenda voluntaria para la casa de Dios que está en Jerusalén.”

5 Entonces se levantaron los jefes de lascasaspaternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y los levitas, y todos aquellos cuyo espíritu Dios había movido a subir para edificar la casa del Señorque está en Jerusalén.

6 Y todos los quehabitabanalrededor de ellos les ayudaron con objetos de plata, con oro, con bienes, con ganado y con objetos preciosos, además de todo lo que fue dado como ofrenda voluntaria.

7 También el rey Ciro sacó los objetos de la casa del Señorque Nabucodonosor se había llevado de Jerusalén y había puesto en la casa de sus dioses;

8 Ciro, rey de Persia, los hizo sacar por mano del tesorero Mitrídates, que los dio contados a Sesbasar, príncipe de Judá.

9 Y estefuesu número: treinta platos de oro, mil platos de plata, veintinueve duplicados;

10 tazas de oro, treinta; tazas de plata de otra clase, cuatrocientas diez;yotros objetos, mil.

11 Todos los objetos de oro y de platafueroncinco mil cuatrocientos. Sesbasar los trajo todos con los desterrados que subieron de Babilonia a Jerusalén.

Esdras 2

1 Estos son los hijos de la provincia que subieron de la cautividad, de los desterrados que Nabucodonosor, rey de Babilonia, había llevado cautivos a Babilonia y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudad,

2 los cuales vinieron con Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Seraías, Reelaías, Mardoqueo, Bilsán, Mispar, Bigvai, RehumyBaana. El número de hombres del pueblo de Israel:

3 los hijos de Paros, dos mil ciento setenta y dos;

4 los hijos de Sefatías, trescientos setenta y dos;

5 los hijos de Ara, setecientos setenta y cinco;

6 los hijos de Pahat-moab, de los hijos de Jesúayde Joab, dos mil ochocientos doce;

7 los hijos de Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro;

8 los hijos de Zatu, novecientos cuarenta y cinco;

9 los hijos de Zacai, setecientos sesenta;

10 los hijos de Bani, seiscientos cuarenta y dos;

11 los hijos de Bebai, seiscientos veintitrés;

12 los hijos de Azgad, mil doscientos veintidós;

13 los hijos de Adonicam, seiscientos sesenta y seis;

14 los hijos de Bigvai, dos mil cincuenta y seis;

15 los hijos de Adín, cuatrocientos cincuenta y cuatro;

16 los hijos de Ater, de Ezequías, noventa y ocho;

17 los hijos de Bezai, trescientos veintitrés;

18 los hijos de Jora, ciento doce;

19 los hijos de Hasum, doscientos veintitrés;

20 los hijos de Gibar, noventa y cinco;

21 los hijos de Belén, ciento veintitrés;

22 los hombres de Netofa, cincuenta y seis;

23 los hombres de Anatot, ciento veintiocho;

24 los hijos de Azmavet, cuarenta y dos;

25 los hijos de Quiriat-jearim, Cafira y Beerot, setecientos cuarenta y tres;

26 los hijos de Ramá y Geba, seiscientos veintiuno;

27 los hombres de Micmas, ciento veintidós;

28 los hombres de Betel y Hai, doscientos veintitrés;

29 los hijos de Nebo, cincuenta y dos;

30 los hijos de Magbis, ciento cincuenta y seis;

31 los hijos del otro Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro;

32 los hijos de Harim, trescientos veinte;

33 los hijos de Lod, Hadid y Ono, setecientos veinticinco;

34 los hijos de Jericó, trescientos cuarenta y cinco;

35 los hijos de Senaa, tres mil seiscientos treinta.

36 Los sacerdotes: los hijos de Jedaías, de la casa de Jesúa, novecientos setenta y tres;

37 los hijos de Imer, mil cincuenta y dos;

38 los hijos de Pasur, mil doscientos cuarenta y siete;

39 los hijos de Harim, mil diecisiete.

40 Los levitas: los hijos de Jesúa y de Cadmiel, de los hijos de Hodavías, setenta y cuatro.

41 Los cantores: los hijos de Asaf, ciento veintiocho.

42 Los hijos de los porteros: los hijos de Salum, los hijos de Ater, los hijos de Talmón, los hijos de Acub, los hijos de Hatita, los hijos de Sobai, en total ciento treinta y nueve.

43 Los sirvientes del templo: los hijos de Ziha, los hijos de Hasufa, los hijos de Tabaot,

44 los hijos de Queros, los hijos de Siaha, los hijos de Padón,

45 los hijos de Lebana, los hijos de Hagaba, los hijos de Acub,

46 los hijos de Hagab, los hijos de Salmai, los hijos de Hanán,

47 los hijos de Gidel, los hijos de Gahar, los hijos de Reaía,

48 los hijos de Rezín, los hijos de Necoda, los hijos de Gazam,

49 los hijos de Uza, los hijos de Paseah, los hijos de Besai,

50 los hijos de Asena, los hijos de Mehunim, los hijos de Nefusim,

51 los hijos de Bacbuc, los hijos de Hacufa, los hijos de Harhur,

52 los hijos de Bazlut, los hijos de Mehída, los hijos de Harsa,

53 los hijos de Barcos, los hijos de Sísara, los hijos de Tema,

54 los hijos de Nezía, los hijos de Hatifa.

55 Los hijos de los siervos de Salomón: los hijos de Sotai, los hijos de Soferet, los hijos de Peruda,

56 los hijos de Jaala, los hijos de Darcón, los hijos de Gidel,

57 los hijos de Sefatías, los hijos de Hatil, los hijos de Poqueret-hazebaim, los hijos de Ami.

58 El total de los sirvientes del templo y de los hijos de los siervos de Salomón,era detrescientos noventa y dos.

59 Y estosfueronlos que subieron de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, AddáneImer, aunque no pudieron demostrar si sus casas paternas o su descendencia eran de Israel:

60 los hijos de Delaía, los hijos de Tobías, los hijos de Necoda, seiscientos cincuenta y dos;

61 y de los hijos de los sacerdotes: los hijos de Habaía, los hijos de Cos, los hijos de Barzilai, que había tomado por mujer a una de las hijas de Barzilai galaadita, con cuyo nombre fue llamado.

62 Estos buscaronensu registro de genealogías, pero no se hallaron, y fueron considerados inmundos yexcluidosdel sacerdocio.

63 Y el gobernador les dijo que no comieran de las cosas santísimas hasta que un sacerdote se levantara con Urim y Tumim.

64 Toda la asamblea reunidaera decuarenta y dos mil trescientos sesenta,

65 sin contar sus siervos y siervas, queeransiete mil trescientos treinta y siete; y tenían doscientos cantores y cantoras.

66 Sus caballoseransetecientos treinta y seis; sus mulos, doscientos cuarenta y cinco;

67 sus camellos, cuatrocientos treinta y cinco;susasnos, seis mil setecientos veinte.

68 Y algunos de los jefes decasaspaternas, cuando llegaron a la casa del Señorque está en Jerusalén, hicieron ofrendas voluntarias en la casa de Dios para reedificarla sobre susmismoscimientos.

69 Según sus medios dieron al tesoro para la obra sesenta y un mil dracmas de oro, cinco mil minas de plata y cien túnicas sacerdotales.

70 Y los sacerdotes y los levitas, algunos del pueblo, los cantores, los porteros y los sirvientes del templo habitaban en sus ciudades, y el resto de Israel en sus ciudades.

Esdras 3

1 Cuando llegó el mes séptimo, y los hijos de Israelestaban yaen las ciudades, el pueblo se reunió como un solo hombre en Jerusalén.

2 Entonces Jesúa, hijo de Josadac, con sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel, hijo de Salatiel, con sus hermanos, se levantaron y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer holocaustos sobre él, como está escrito en la ley de Moisés, hombre de Dios.

3 Y asentaron el altar sobre su base, porque estaban aterrorizados a causa de los pueblos de aquellas tierras; y sobre él ofrecieron holocaustos al Señor, los holocaustos de la mañana y de la tarde.

4 Y celebraron la fiesta de los tabernáculos como está escrito, con el número diario de holocaustos, conforme a lo prescrito para cada día;

5 y despuésofrecieronel holocausto continuo, y los de las lunas nuevas, los de todas las fiestas señaladas del Señorque habían sido consagradas, y los de todos aquellos que ofrecían una ofrenda voluntaria al Señor.

6 Desde el primer día del mes séptimo comenzaron a ofrecer holocaustos al Señor, pero los cimientos del templo del Señorno se habían echado todavía.

7 Entonces dieron dinero a los canteros y a los carpinteros, y alimento, bebida y aceite a los sidonios y a los tirios para que trajeran madera de cedro desde el Líbano por mar hasta Jope, conforme al permiso que tenían de Ciro, rey de Persia.

8 Y en el segundo año de su llegada a la casa de Dios en Jerusalén, en el mes segundo, Zorobabel, hijo de Salatiel, y Jesúa, hijo de Josadac, y los demás de sus hermanos los sacerdotes y los levitas, y todos los que habían venido de la cautividad a Jerusalén, comenzaronla obray designaron a los levitas de veinte años arriba para dirigir la obra de la casa del Señor.

9 Entonces Jesúaconsus hijos y sus hermanos, Cadmiel con sus hijos, los hijos de Judáylos hijos de Henadadconsus hijos y sus hermanos los levitas, se presentarontodosa una para dirigir a los obreros en la casa de Dios.

10 Cuando los albañiles terminaron de echar los cimientos del templo del Señor, se presentaron los sacerdotes en sus vestiduras, con trompetas, y los levitas, hijos de Asaf, con címbalos, para alabar al Señorconforme a las instrucciones del rey David de Israel.

11 Y cantaban, alabando y dando gracias al Señor: Porque El es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba a gran voz alabando al Señorporque se habían echado los cimientos de la casa del Señor.

12 Pero muchos de los sacerdotes y levitas y jefes decasaspaternas, los ancianos que habían visto el primer templo, cuando se echaban los cimientos de este templo delante de sus ojos, lloraban en alta voz mientras muchos daban gritos de alegría;

13 y el pueblo no podía distinguir entre el clamor de los gritos de alegría y el clamor del llanto del pueblo, porque el pueblo gritaba en voz alta, y se oía el clamor desde lejos.

Esdras 4

1 Cuando se enteraron los enemigos de Judá y de Benjamín de que el pueblo del destierro estaba edificando un templo al Señor, Dios de Israel,

2 se llegaron a Zorobabel y a los jefes decasaspaternas, y les dijeron: Vamos a edificar con vosotros, porque, como vosotros, buscamos a vuestro Dios, y le hemos estado ofreciendo sacrificios desde los días de Esar-hadón, rey de Asiria, que nos trajo aquí.

3 Pero Zorobabel y Jesúa y los demás jefes decasaspaternas de Israel les dijeron: No tenéis nada en común con nosotros para quejuntosedifiquemos una casa a nuestro Dios, sino que nosotros unidoslaedificaremos al Señor, Dios de Israel, como nos ordenó el rey Ciro, rey de Persia.

4 Entonces el pueblo de aquella tierra se puso a desanimar al pueblo de Judá, y a atemorizarlos para que dejaran de edificar;

5 y tomaron a sueldo contra ellos consejeros para frustrar sus propósitos, todos los días de Ciro, rey de Persia, hasta el reinado de Darío, rey de Persia.

6 En el reinado de Asuero, al principio de su reinado, escribieron una acusación contra los habitantes de Judá y de Jerusalén.

7 Y en los días de Artajerjes, Bislam, Mitrídates, Tabeel y sus demás compañeros escribieron a Artajerjes, rey de Persia, y el texto de la carta estaba en escritura aramea y traducidodelarameo.

8 Rehum, el comandante, y Simsai, el escriba, escribieron una carta al rey Artajerjes contra Jerusalén, de esta manera:

9 Rehum, el comandante, Simsai, el escriba, y sus demás compañeros, los jueces y los gobernadores de menos categoría, los oficiales, los secretarios, los hombres de Erec, los babilonios, los hombres de Susa, es decir, los elamitas,

10 y las demás naciones que el grande y noble Asnapar deportó y estableció en la ciudad de Samaria, y en el restode la provinciaal otro lado del Río. Y ahora

11 esta es la copia de la carta que le enviaron: Al rey Artajerjes, de tus siervos, los hombresde la provinciaal otro lado del Río: Y ahora

12 sepa el rey que los judíos que subieron de ti han venido a nosotros en Jerusalén; están reedificando la ciudad rebelde y perversa, y están terminando las murallas y reparando los cimientos.

13 Ahora sepa el rey, que si esa ciudad es reedificada y las murallas terminadas, ellos no pagarán tributo, ni impuesto, ni peaje, lo cual perjudicará los ingresos de los reyes.

14 Y debido a que estamos en el servicio del palacio, y no es apropiado que veamos el menosprecio al rey, por eso hemos enviado para hacerlo saber al rey,

15 a fin de que se investigue en el libro de las Memorias de tus padres. Y en el libro de las Memorias hallarás y sabrás que esa ciudad es una ciudad rebelde y perjudicial a los reyes y a las provincias, y que en tiempos pasados se han incitado rebeliones dentro de ella; por eso fue devastada esa ciudad.

16 Nosotros informamos al rey que si esa ciudad es reedificada y las murallas terminadas, como resultado, el territorio más allá del Río no será tuyo.

17 Entoncesel rey envió respuesta a Rehum, el comandante, a Simsai, el escriba, y a sus demás compañeros que habitan en Samaria y en las demásprovinciasal otro lado del Río: Paz. Y ahora

18 el documento que nos enviasteis ha sido leído claramente delante de mí.

19 Y por mí fue proclamado un decreto; se investigaron los hechos, y se ha descubierto que esa ciudad en tiempos pasados se ha levantado contra los reyes, y que en ella se ha fomentado rebelión e insurrección;

20 que reyes poderosos han reinado sobre Jerusalén, gobernando todaslas provinciasmás allá del Río, y que se les pagaba tributo, impuesto y peaje.

21 Ahora pues, proclamad un decreto para que estos hombres parenla obray que esa ciudad no sea reedificada hasta que salga un decreto de mí.

22 Y cuidaos de no ser negligentes en cumplir esteasunto;¿por qué se ha de aumentar el daño en perjuicio de los reyes?

23 Entonces, tan pronto como la copia del documento del rey Artajerjes fue leída delante de Rehum, del escriba Simsai, y sus compañeros, fueron a toda prisa a Jerusalén, a los judíos, y los hicieron parar por la fuerza.

24 Entonces cesó la obra en la casa de Dios queestabaen Jerusalén, y quedó suspendida hasta el año segundo del reinado de Darío, rey de Persia.

Esdras 5

1 Cuando los profetas Hageo y Zacarías, hijo de Iddo, profetizaron a los judíos queestabanen Judá y en Jerusalén, en el nombre del Dios de Israel queestabasobre ellos,

2 Zorobabel, hijo de Salatiel, y Jesúa, hijo de Josadac, se levantaron entonces y comenzaron a reedificar la casa de Dios en Jerusalén; y los profetas de Dios estaban con ellos apoyándolos.

3 En aquel tiempo Tatnai, gobernador dela provinciaal otro lado del río, y Setar-boznai y sus compañeros vinieron a ellos y les hablaron así: ¿Quién os dio orden de reedificar este templo y de terminar este edificio?

4 También les dijeron así: ¿Cuáles son los nombres de los hombres que están reedificando este edificio?

5 Pero el ojo de su Dios velaba sobre los ancianos de los judíos, y no les detuvieronla obrahasta que un informe llegara a Darío, y volviera una respuesta escrita tocante al asunto.

6 Esta esla copia de la carta que Tatnai, gobernador dela provinciaal otro lado del río, y Setar-boznai y sus compañeros los oficiales queestabanal otro lado del río, enviaron al rey Darío.

7 Le enviaron un informe que estaba escrito así: Al rey Darío, toda paz.

8 Sepa el rey que hemos ido a la provincia de Judá, a la casa del gran Dios, que está siendo edificada con piedras enormes y vigas empotradas en las paredes; y esta obra se adelanta con gran esmero y prospera en sus manos.

9 Entonces preguntamos a aquellos ancianos,yles dijimos así: “¿Quién os dio orden de reedificar este templo y de terminar este edificio?”

10 También les preguntamos sus nombres para informarte,ypara dar por escrito los nombres de los hombres que eran sus jefes.

11 Y así nos respondieron, diciendo: “Somos los siervos del Dios del cielo y de la tierra, y estamos reedificando el templo que fue construido hace muchos años, el cual un gran rey de Israel edificó y terminó.

12 Pero como nuestros padres provocaron a ira al Dios del cielo, El los entregó en mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia, el caldeo,quiendestruyó este templo, y deportó al pueblo a Babilonia.

13 Sin embargo, en el año primero de Ciro, rey de Babilonia, el rey Ciro proclamó un decreto de que se reedificara esta casa de Dios.

14 También los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo queestabaen Jerusalén y llevado al templo de Babilonia, los sacó el rey Ciro del templo de Babilonia, y fueron entregados a Sesbasar, a quien había puesto por gobernador.

15 Y le dijo: “Toma estos utensilios, veycolócalos en el templo queestáen Jerusalén, y que sea la casa de Dios reedificada en su lugar.

16 Entonces aquel Sesbasar vinoypuso los cimientos de la casa de Dios queestáen Jerusalén; y desde entonces hasta ahora se sigue construyendo, pero aún no está terminada.”

17 Y ahora, si al reyle parecebien, que se busque en la casa del tesoro del rey que está allí en Babilonia,a versi es que fue proclamado un decreto de parte del rey Ciro para reedificar esta casa de Dios en Jerusalén; y que se nos envíe la decisión del rey en cuanto a esteasunto.