2 Reyes 21

1 Manasésteníadoce años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalén. El nombre de su madreeraHepsiba.

2 E hizo lo malo ante los ojos del Señor, conforme a las abominaciones de las naciones que el Señorhabía desposeído delante de los hijos de Israel.

3 Porque reedificó los lugares altos que su padre Ezequías había destruido; levantó también altares a Baal e hizo una Asera, como había hecho Acab, rey de Israel, y adoró a todo el ejército de los cielos y los sirvió.

4 Edificó además altares en la casa del Señor, de la cual el Señorhabía dicho: En Jerusalén pondré mi nombre.

5 Edificó altares a todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa del Señor.

6 Hizo pasar por fuego a su hijo, practicó la hechicería, usó la adivinación y trató con médium y espiritistas. Hizo mucho mal ante los ojos del Señor, provocándole a ira.

7 Colocó la imagen tallada de Asera que él había hecho, en la casa de la cual el Señorhabía dicho a David y a su hijo Salomón: En esta casa y en Jerusalén, que he escogido de entre todas las tribus de Israel, pondré mi nombre para siempre.

8 Y haré que nunca más los pies de Israel vaguenfuerade la tierra que di a sus padres, con tal de que cuiden de hacer conforme a todo lo que les he mandado, y conforme a toda la ley que mi siervo Moisés les ordenó.

9 Pero ellos no escucharon, y Manasés los hizo extraviar para que hicieran lo malo más que las naciones que el Señorhabía destruido delante de los hijos de Israel.

10 Y habló el Señorpor medio de sus siervos los profetas, diciendo:

11 Por cuanto Manasés, rey de Judá, ha hecho estas abominaciones, habiendo hecho lo malo más que todo lo que hicieron los amorreos antes de él, haciendo pecar también a Judá con sus ídolos;

12 por tanto, así dice el Señor, Dios de Israel: “He aquí, voy a traertalcalamidad sobre Jerusalén y Judá, que a todo el que oiga de ello le retiñirán ambos oídos.

13 “Extenderé sobre Jerusalén el cordel de Samaria y la plomada de la casa de Acab, y limpiaré a Jerusalén como se limpia un plato, limpiándolo y volviéndolo boca abajo.

14 “Abandonaré al remanente de mi heredad y los entregaré en mano de sus enemigos, y serán para presa y despojo para todos sus enemigos;

15 porque han hecho lo malo ante mis ojos, y han estado provocándome a ira desde el día en que sus padres salieron de Egipto, hasta el día de hoy.”

16 Además, Manasés derramó muchísima sangre inocente hasta llenar a Jerusalén de un extremo a otro, aparte de su pecado con el que hizo pecar a Judá para que hiciera lo malo ante los ojos del Señor.

17 Los demás hechos de Manasés, todo lo que hizo y el pecado que cometió, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Judá?

18 Y durmió Manasés con sus padres, y fue sepultado en el jardín de su casa, en el jardín de Uza; y su hijo Amón reinó en su lugar.

19 Amónteníaveintidós años cuando comenzó a reinar, y reinó dos años en Jerusalén. El nombre de su madreeraMesulemet, hija de Haruz, de Jotba.

20 E hizo lo malo ante los ojos del Señor, como había hecho su padre Manasés.

21 Pues anduvo en todo el camino en que su padre había andado, sirvió a los ídolos a los que su padre había servido y los adoró.

22 Y abandonó al Señor, el Dios de sus padres, y no anduvo en el camino del Señor.

23 Y conspiraron contra él los siervos de Amón y mataron al rey en su casa.

24 Pero el pueblo de la tierra mató a todos los que habían conspirado contra el rey Amón, y en su lugar el pueblo de la tierra hizo rey a su hijo Josías.

25 Los demás hechos que Amón hizo, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Judá?

26 Y fue sepultado en su sepulcro en el jardín de Uza; y su hijo Josías reinó en su lugar.

2 Reyes 22

1 Josíasteníaocho años cuando comenzó a reinar, y reinó treinta y un años en Jerusalén. El nombre de su madreeraJedida, hija de Adaía, de Boscat.

2 E hizo lo recto ante los ojos del Señory anduvo en todo el camino de su padre David; no se apartó ni a la derecha ni a la izquierda.

3 Y en el año dieciocho del rey Josías, el rey envió al escriba Safán, hijo de Azalía, de Mesulam, a la casa del Señor, diciendo:

4 Ve al sumo sacerdote Hilcías para que cuente el dinero traído a la casa del Señor, que los guardianes del umbral han recogido del pueblo,

5 y que lo pongan en mano de los obreros encargados de supervisar la casa del Señor, y que ellos lo den a los obreros que están asignados en la casa del Señorpara reparar los daños de la casa,

6 a los carpinteros, a los constructores y a los albañiles, y para comprar maderas y piedra de cantería para reparar la casa.

7 Pero no se les pedirá cuenta del dinero entregado en sus manos porque obran con fidelidad.

8 Entonces el sumo sacerdote Hilcías dijo al escriba Safán: He hallado el libro de la ley en la casa del Señor. E Hilcías dio el libro a Safán, yéstelo leyó.

9 Y el escriba Safán vino al rey, y trajo palabra al rey, diciendo: Tus siervos han tomado el dinero que se halló en la casa, y lo han puesto en mano de los obreros encargados de supervisar la casa del Señor.

10 El escriba Safán informó también al rey, diciendo: El sacerdote Hilcías me ha dado un libro. Y Safán lo leyó en la presencia del rey.

11 Y sucedió que cuando el rey oyó las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestidos.

12 Entonces el rey ordenó al sacerdote Hilcías, a Ahicam, hijo de Safán, a Acbor, hijo de Micaías, al escriba Safán y a Asaías, siervo del rey, diciendo:

13 Id, consultad al Señorpor mí, por el pueblo y por todo Judá acerca de las palabras de este libro que se ha encontrado, porque grande es la ira del Señorque se ha encendido contra nosotros, por cuanto nuestros padres no han escuchado las palabras de este libro, haciendo conforme a todo lo que está escrito de nosotros.

14 Entonces el sacerdote Hilcías, y Ahicam, Acbor, Safán y Asaías fueron a la profetisa Hulda, mujer de Salum, hijo de Ticva, hijo de Harhas, encargado del vestuario; ella habitaba en Jerusalén en el segundo sector, y hablaron con ella.

15 Y ella les dijo: Así dice el Señor, Dios de Israel: “Decid al hombre que os ha enviado a mí:

16 ‘Así dice el Señor: “He aquí, voy a traer mal sobre este lugar y sobre sus habitantes,segúntodas las palabras del libro que ha leído el rey de Judá.

17 “Por cuanto me han abandonado y han quemado incienso a otros dioses para provocarme a ira con toda la obra de sus manos, por tanto mi ira arde contra este lugar y no se apagará.”‘”

18 Pero al rey de Judá que os envió a consultar al Señor, así le diréis: “Así dice el Señor, Dios de Israel: ‘En cuantoa las palabras que has oído,

19 porque se enterneció tu corazón y te humillaste delante del Señorcuando oíste lo que hablé contra este lugar y contra sus habitantes, que vendrían a ser desolación y maldición, y has rasgado tus vestidos y has llorado delante de mí, ciertamente te he oído’–declara el Señor.

20 ‘Por tanto, he aquí, te reuniré con tus padres y serás recogido en tu sepultura en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo voy a traer sobre este lugar.'” Y llevaron la respuesta al rey.

2 Reyes 23

1 Entonces el rey mandó reunir con él a todos los ancianos de Judá y Jerusalén.

2 Y subió el rey a la casa del Señor, y con él todos los hombres de Judá, todos los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor; y leyó en su presencia todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa del Señor.

3 Después el rey se puso en pie junto a la columna e hizo pacto delante del Señorde andar en pos del Señory de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos con todosucorazón y con todasualma, para cumplir las palabras de este pacto escritas en este libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto.

4 Entonces el rey ordenó que el sumo sacerdote Hilcías y los sacerdotes de segundo orden y los guardianes del umbral, sacaran del templo del Señortodas las vasijas que se habían hecho para Baal, para la Asera y para todo el ejército de los cielos, y los quemó fuera de Jerusalén en los campos del Cedrón y llevó sus cenizas a Betel.

5 Quitó a los sacerdotes idólatras que los reyes de Judá habían nombrado para quemar incienso en los lugares altos en las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén, también a los que quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, a las constelaciones y a todo el ejército de los cielos.

6 Y sacó la Asera de la casa del Señorfuera de Jerusalén, al torrente Cedrón, y la quemó junto al torrente Cedrón;laredujo a polvo y arrojó el polvo sobre los sepulcros de los hijos del pueblo.

7 También derribó las casas de los dedicados a la prostitución queestabanen la casa del Señor, donde las mujeres tejían pabellones para la Asera.

8 Entonces trajo a todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, y profanó los lugares altos donde los sacerdotes habían quemado incienso, desde Geba hasta Beerseba, y derribó los lugares altos de las puertas queestabana la entrada de la puerta de Josué, gobernador de la ciudad, a la izquierda de la puerta de la ciudad.

9 Sin embargo, los sacerdotes de los lugares altos no podían subir al altar del Señoren Jerusalén, sino que comían panes sin levadura entre sus hermanos.

10 También profanó al Tofet que está en el valle de Ben-hinom, para que nadie hiciera pasar por fuego a su hijo o a su hija parahonrar aMoloc.

11 A la entrada de la casa del Señor, junto a la cámara de Natán-melec, el oficial queestabaen las dependencias, quitó los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol, y prendió fuego a los carros del sol.

12 Y los altares queestabansobre el techo, el aposento alto de Acaz que habían hecho los reyes de Judá, y los altares que había hecho Manasés en los dos atrios de la casa del Señorel rey los derribó, los destrozó allí y arrojó su polvo al torrente Cedrón.

13 El rey también profanó los lugares altos queestabanfrente a Jerusalén, los queestabana la derecha del monte de destrucción, que Salomón, rey de Israel, había edificado a Astoret, ídolo abominable de los sidonios, y a Quemos, ídolo abominable de Moab, y a Milcom, ídolo abominable de los hijos de Amón.

14 Asimismo hizo pedazos los pilaressagrados, derribó las Aseras y llenó sus lugares con huesos humanos.

15 Además, derribó el altar queestabaen Betelyel lugar alto que había hecho Jeroboam, hijo de Nabat,elque hizo pecar a Israel,o sea, derribótambién aquel altar y el lugar alto, destruyó sus piedras, las redujo a polvo y quemó la Asera.

16 Al volverse Josías, vio los sepulcros queestabanallí en el monte, y envió a recoger los huesos de los sepulcros ylosquemó sobre el altar, profanándolo, conforme a la palabra del Señorque había proclamado el hombre de Dios que había anunciado estas cosas.

17 Entonces dijo: ¿Qué monumento es éste que veo? Y los hombres de la ciudad le dijeron: Es el sepulcro del hombre de Dios que vino de Judá y proclamó estas cosas que has hecho contra el altar de Betel.

18 Y él dijo: Dejadlo en paz; que nadie moleste sus huesos. Así dejaron sus huesos intactos con los huesos del profeta que vino de Samaria.

19 Josías quitó también todas las casas de los lugares altos queestabanen las ciudades de Samaria, las cuales habían hecho los reyes de Israel provocando a ira al Señor; les hizo tal y como había hecho en Betel.

20 Y mató sobre los altares a todos los sacerdotes de los lugares altos queestabanallí, y quemó huesos humanos sobre ellos. Y regresó a Jerusalén.

21 Entonces el rey ordenó a todo el pueblo, diciendo: Celebrad la Pascua al Señorvuestro Dios como está escrito en este libro del pacto.

22 En verdadque tal Pascua no se había celebrado desde los días de los jueces que gobernaban a Israel, ni en ninguno de los días de los reyes de Israel y de los reyes de Judá.

23 Sólo en el año dieciocho del rey Josías fue celebrada esta Pascua al Señoren Jerusalén.

24 Josías también quitó los médium y los espiritistas, los ídolos domésticos y losotrosídolos, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá y en Jerusalén, con el fin de confirmar las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la casa del Señor.

25 Y antes de él no hubo rey como él que se volviera al Señorcon todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés, ni otro como él se levantó después de él.

26 Sin embargo, el Señorno desistió del furor de su gran ira,yaque ardía su ira contra Judá a causa de todas las provocaciones con que Manasés le había provocado.

27 Y el Señordijo: También quitaré a Judá de mi presencia, como he quitado a Israel. Y desecharé a esta ciudad que yo había escogido, a Jerusalén, y al templo del cual dije: “Mi nombre estará allí.”

28 Los demás hechos de Josías y todo lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Judá?

29 En sus días subió Faraón Necao, rey de Egipto, contra el rey de Asiria junto al río Eufrates. Y el rey Josías fue a su encuentro, peroFaraón Necaolo mató en Meguido en cuanto lo vio.

30 Sus siervos llevaron su cuerpo en carro desde Meguido, lo trajeron a Jerusalén y lo sepultaron en su sepulcro. Entonces el pueblo de aquella tierra tomó a Joacaz, hijo de Josías, y lo ungieron y lo hicieron rey en lugar de su padre.

31 Joacazteníaveintitrés años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalén. El nombre de su madreeraHamutal, hija de Jeremías, de Libna.

32 E hizo lo malo ante los ojos del Señor, conforme a todo lo que habían hecho sus padres.

33 Y Faraón Necao lo puso en prisión en Ribla, en la tierra de Hamat, para que no reinara en Jerusalén; e impuso una multa sobre la tierra de cien talentos de plata y un talento de oro.

34 Faraón Necao hizo rey a Eliaquim, hijo de Josías, en lugar de Josías su padre, y cambió su nombre por el de Joacim. Pero tomó a Joacaz ylollevó a Egipto, y allí murió.

35 Y Joacim dio la plata y el oro a Faraón, e impuso contribuciones al país para entregar el dinero conforme al mandato de Faraón. Exigió la plata y el oro del pueblo de la tierra, a cada uno conforme a sus bienes, para dárselo a Faraón Necao.

36 Joacimteníaveinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén. El nombre de su madreeraZebuda, hija de Pedaías, de Ruma.

37 E hizo lo malo ante los ojos del Señor, conforme a todo lo que habían hecho sus padres.

2 Reyes 24

1 En los díasde Joacimsubió Nabucodonosor, rey de Babilonia, y Joacim fue su siervoportres años; después se levantó y se rebeló contra él.

2 Y el Señorenvió contra Joacim bandas de caldeos, bandas de arameos, bandas de moabitas y bandas de amonitas. Y las envió contra Judá para destruirla, conforme a la palabra que el Señorhabía hablado por medio de sus siervos los profetas.

3 Ciertamente por mandato del Señorsucedióestocontra Judá para quitarlos de su presencia, por los pecados de Manasés, por todo lo que había hecho,

4 y también por la sangre inocente que derramó, pues llenó a Jerusalén de sangre inocente, y el Señorno quiso perdonar.

5 Los demás hechos de Joacim y todo lo que hizo ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Judá?

6 Y durmió Joacim con sus padres; y su hijo Joaquín reinó en su lugar.

7 Y el rey de Egipto no salió más de su tierra, porque el rey de Babilonia había tomado todo lo que pertenecía al rey de Egipto desde el torrente de Egipto hasta el río Eufrates.

8 Joaquínteníadieciocho años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalén. El nombre de su madreeraNehusta, hija de Elnatán, de Jerusalén.

9 E hizo lo malo ante los ojos del Señor, conforme a todo lo que había hecho su padre.

10 En aquel tiempo los siervos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, subieron a Jerusalén, y la ciudad fue sitiada.

11 Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó a la ciudad mientras sus siervos la tenían sitiada.

12 Y Joaquín, rey de Judá, se rindió al rey de Babilonia, él y su madre, sus capitanes, sus jefes y sus oficiales. El rey de Babilonia lo apresó en el año octavo de su reinado.

13 Sacó de allí todos los tesoros de la casa del Señor, los tesoros de la casa del rey, y destrozó todos los utensilios de oro que Salomón, rey de Israel, había hecho en el templo del Señor, tal como el Señorhabía dicho.

14 Y se llevó en cautiverio a todo Jerusalén: a todos los capitanes, a todos los hombres valientes, diez mil cautivos, y a todos los artesanos y herreros. Nadie quedó, excepto la gente más pobre del país.

15 También se llevó a Joaquín en cautiverio a Babilonia; asimismo a la madre del rey y a las mujeres del rey, a sus oficiales y a los poderosos del país, se los llevó en cautiverio de Jerusalén a Babilonia.

16 Todos los hombres valientes, siete mil, y los artesanos y herreros, mil, todos fuertes y aptos para la guerra, también a éstos el rey de Babilonia llevó en cautiverio a Babilonia.

17 Entonces el rey de Babilonia puso por rey en lugar de Joaquín, a su tío Matanías y cambió su nombre por el de Sedequías.

18 Sedequíasteníaveintiún años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén. El nombre de su madreeraHamutal, hija de Jeremías, de Libna.

19 E hizo lo malo ante los ojos del Señor, conforme a todo lo que había hecho Joacim.

20 Por causa de la ira del Señorsucedióestoen Jerusalén y en Judea, hasta que los echó de su presencia. Y Sedequías se rebeló contra el rey de Babilonia.

2 Reyes 25

1 Y aconteció que en el noveno año de su reinado, en el décimo mes, eldíadiez del mes, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, él y todo su ejército contra Jerusalén, acampó contra ella y construyó un muro de asedio alrededor de ella.

2 Y la ciudad estuvo sitiada hasta el undécimo año del rey Sedequías.

3 A los nuevedíasdel mescuartoel hambre era tan grande en la ciudad que no había alimento para el pueblo de la tierra.

4 Y al ser abierta una brecha en la ciudad, todos los hombres de guerrahuyeronde noche por el camino de la puerta entre las dos murallas, junto al jardín del rey, estando los caldeos alrededor de la ciudad, y se fueron por el camino del Arabá.

5 Pero el ejército de los caldeos persiguió al rey y lo alcanzó en los llanos de Jericó, y todo su ejército se dispersó de su lado.

6 Entonces capturaron al rey y lo trajeron al rey de Babilonia en Ribla, y éste lo sentenció.

7 Y degollaron a los hijos de Sedequías en su presencia, y a Sedequías le sacó los ojos, lo ató con cadenas de bronce y lo llevó a Babilonia.

8 En el mes quinto, a los sietedíasdel mes, en el año diecinueve de Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán, capitán de la guardia, siervo del rey de Babilonia.

9 Y quemó la casa del Señor, la casa del rey y todas las casas de Jerusalén; prendió fuego a toda casa grande.

10 Todo el ejército de los caldeos queestaba conel capitán de la guardia derribó las murallas alrededor de Jerusalén;

11 y al resto del pueblo que había quedado en la ciudad, a los desertores que se habían pasado al rey de Babilonia y al resto de la multitud,losllevó en cautiverio Nabuzaradán, capitán de la guardia.

12 Pero el capitán de la guardia dejó a algunos de los más pobres del país paraque fueranviñadores y labradores.

13 Los caldeos hicieron pedazos las columnas de bronce queestabanen la casa del Señor, y las basas y el mar de bronce queestabanen la casa del Señor, y llevaron el bronce a Babilonia.

14 También se llevaron las ollas, las palas, las despabiladeras, las cucharas, y todos los utensilios de bronce que se usaban en el serviciodel templo.

15 El capitán de la guardia se llevó además los incensarios y los tazones, lo que era de oro puro y lo que era de plata pura.

16 En cuanto alas dos columnas, el mar y las basas que Salomón había hecho para la casa del Señor; no era posible calcular el peso del bronce de todos estos objetos.

17 La altura de una columna era de dieciocho codos, yteníasobre ella un capitel de bronce; la altura del capitel era de tres codos, con unaobra demalla y granadas alrededor del capitel, todo de bronce. Y la segunda columna era igual conobra demalla.

18 Entonces el capitán de la guardia tomó al sumo sacerdote Seraías y al segundo sacerdote Sofonías y a los tres oficiales del templo.

19 Y de la ciudad tomó a un oficial que estaba encargado de los hombres de guerra, y a cinco hombres de los consejeros del rey que se hallaban en la ciudad, y al escriba del capitán del ejército, que alistaba a la gente del país, y a sesenta hombres del pueblo de la tierra que se hallaban en la ciudad.

20 Nabuzaradán, capitán de la guardia, los tomó y los llevó al rey de Babilonia en Ribla.

21 Entonces los hirió el rey de Babilonia y les dio muerte en Ribla, en la tierra de Hamat. Así Judá fue llevado al cautiverio, lejos de su tierra.

22 Yen cuantoal pueblo que quedó en la tierra de Judá, al que Nabucodonosor, rey de Babilonia, había dejado, puso sobre ellos a Gedalías, hijo de Ahicam, hijo de Safán.

23 Cuando todos los capitanes de tropas, ellos ysushombres, oyeron que el rey de Babilonia había nombradogobernadora Gedalías, vinieron a éste en Mizpa: Ismael, hijo de Netanías, Johanán, hijo de Carea, Seraías, hijo de Tanhumet netofatita, y Jaazanías, hijo del maacateo, ellos y sus hombres.

24 Y Gedalías les hizo un juramento, a ellos y a sus hombres, y les dijo: No temáis a los siervos de los caldeos; habitad en la tierra y servid al rey de Babilonia, y os irá bien.

25 Pero sucedió que en el séptimo mes, Ismael, hijo de Netanías, hijo de Elisama, de la familia real, vino con diez hombres e hirió a Gedalías, y éste murió junto con los judíos y los caldeos que estaban con él en Mizpa.

26 Entonces todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor, y los capitanes de las tropas se levantaron y se fueron a Egipto, porque temían a los caldeos.

27 Y aconteció que en el año treinta y siete del cautiverio de Joaquín, rey de Judá, en el mes duodécimo, a los veintisietedíasdel mes, Evil-merodac, rey de Babilonia, en el año en que comenzó a reinar, sacó de la prisión a Joaquín, rey de Judá;

28 y le habló con benevolencia y puso su trono por encima de los tronos de los reyes queestabancon él en Babilonia.

29 Le cambió sus vestidos de prisión, y comió en la presencia del rey siempre, todos los días de su vida;

30 yparasu sustento, se le dio de continuo una ración de parte del rey, una porción para cada día, todos los días de su vida.

1 Reyes 1

1 El rey David era ya viejo, entrado en días, y lo cubrían de ropas pero no entraba en calor.

2 Entonces sus siervos le dijeron: Que se busque para mi señor el rey una joven virgen para que atienda al rey y sea quien lo cuide; que ella se acueste en tu seno y entrará en calor mi señor el rey.

3 Se buscó a una joven hermosa por toda la tierra de Israel, y hallaron a Abisag sunamita y la trajeron al rey.

4 La joven era muy hermosa; ella cuidaba al rey y le servía, pero el rey no la conoció.

5 Entretanto Adonías, hijo de Haguit, se ensalzaba diciendo: Yo seré rey. Y preparó para sí carros y hombres de a caballo y cincuenta hombres que corrieran delante de él.

6 Su padre nunca lo había contrariado preguntándole: ¿Por qué has hecho esto? Era también hombre de muy hermoso parecer, y había nacido después de Absalón.

7 Y había consultado con Joab, hijo de Sarvia, y con el sacerdote Abiatar, que respaldaban a Adonías.

8 Pero el sacerdote Sadoc, Benaía, hijo de Joiada, el profeta Natán, Simei, Rei y los valientes que tenía David, no estaban con Adonías.

9 Y Adonías sacrificó ovejas, bueyes y animales cebados junto a la piedra de Zohélet, que está al lado de En-rogel; e invitó a todos sus hermanos, los hijos del rey, y a todos los hombres de Judá, siervos del rey.

10 Pero no invitó al profeta Natán, ni a Benaía, ni a los valientes, ni a Salomón su hermano.

11 Entonces Natán habló a Betsabé, madre de Salomón, diciendo: ¿No has oído que Adonías, hijo de Haguit, se ha hecho rey y que David nuestro señor nolosabe?

12 Ahora pues, ven, voy a darte un consejo para que salves tu vida y la vida de tu hijo Salomón.

13 Ve ahora mismo al rey David y dile: “¿No has jurado tú, oh rey mi señor, a tu sierva, diciendo: ‘Ciertamente tu hijo Salomón será rey después de mí y se sentará en mi trono’? ¿Por qué, pues, se ha hecho rey Adonías?”

14 He aquí, mientras estés aún hablando con el rey, yo entraré tras de ti y confirmaré tus palabras.

15 Y Betsabé vinoa veral rey en la alcoba. El rey era muy anciano, y Abisag sunamita le servía.

16 Entonces Betsabé se inclinó y se postró ante el rey. Y el rey dijo: ¿Qué deseas?

17 Ella le respondió: Mi señor, tú juraste a tu sierva por el Señortu Dios,diciendo:”Ciertamente tu hijo Salomón será rey después de mí y se sentará en mi trono.”

18 Y he aquí, ahora Adonías es rey; ytú,mi señor el rey,hastaahora nolosabes.

19 El ha sacrificado bueyes, animales cebados y ovejas en abundancia, y ha invitado a todos los hijos del rey, al sacerdote Abiatar y a Joab, comandante del ejército, pero no ha invitado a Salomón tu siervo.

20 Y en cuanto a ti, mi señor el rey, los ojos de todo Israel están sobre ti, para que les hagas saber quién ha de sentarse en el trono de mi señor el rey después de él.

21 Pues sucederá que en cuanto mi señor el rey duerma con sus padres, yo y mi hijo Salomón seremos tenidos por culpables.

22 Y he aquí que mientras ella estaba aún hablando con el rey, entró el profeta Natán.

23 E informaron al rey, diciendo: Aquí está el profeta Natán. Cuandoésteentró a la presencia del rey, se postró ante el rey rostro en tierra.

24 Entonces Natán dijo: Mi señor el rey, ¿has dicho tú: “Adonías será rey después de mí y se sentará en mi trono”?

25 Porque él ha descendido hoy y ha sacrificado bueyes, animales cebados y ovejas en abundancia, ha invitado a todos los hijos del rey, a los comandantes del ejército y al sacerdote Abiatar, y he aquí, están comiendo y bebiendo en su presencia, y gritan: “¡Viva el rey Adonías!”

26 Pero ni a mí, tu siervo, ni al sacerdote Sadoc, ni a Benaía, hijo de Joiada, ni a tu siervo Salomón ha invitado.

27 ¿Ha sido hecho esto por mi señor el rey, y no has declarado a tus siervos quién había de sentarse en el trono de mi señor el rey después de él?

28 Entonces el rey David respondió y dijo: Llamadme a Betsabé. Y ella entró a la presencia del rey, y se puso delante del rey.

29 Y el rey juró, diciendo: Vive el Señor, que ha redimido mi vida de toda angustia,

30 que ciertamente como te juré por el Señor, Dios de Israel, diciendo: “Tu hijo Salomón será rey después de mí, y él se sentará sobre mi trono en mi lugar”, así lo haré hoy mismo.

31 Betsabé se inclinó rostro en tierra, se postró ante el rey y dijo: Viva para siempre mi señor el rey David.

32 Entonces el rey David dijo: Llamadme al sacerdote Sadoc, al profeta Natán y a Benaía, hijo de Joiada. Ellos entraron a la presencia del rey,

33 y el rey les dijo: Tomad con vosotros a los siervos de vuestro señor, haced montar a mi hijo Salomón en mi propia mula y bajadle a Gihón.

34 Que allí el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo unjan como rey sobre Israel; y tocad trompeta y decid: “¡Viva el rey Salomón!”

35 Después subiréis tras él, y él vendrá, se sentará en mi trono y reinará en mi lugar; porque lo he escogido para que sea príncipe sobre Israel y sobre Judá.

36 Y Benaía, hijo de Joiada, respondió al rey y dijo: ¡Amén! Asílodigatambiénel Señor, el Dios de mi señor el rey.

37 Como el Señorha estado con mi señor el rey, así esté con Salomón, y haga su trono más grande que el trono de mi señor el rey David.

38 Entonces el sacerdote Sadoc, el profeta Natán, Benaía, hijo de Joiada, los cereteos y los peleteos, descendieron e hicieron que Salomón montara en la mula del rey David, y lo llevaron a Gihón.

39 El sacerdote Sadoc tomó el cuerno de aceite de la tienda y ungió a Salomón. Entonces tocaron trompeta, y todo el pueblo gritó: ¡Viva el rey Salomón!

40 Luego todo el pueblo subió tras él; y el pueblo tocaba flautas y se regocijaba con gran alegría, de modo que la tierra se estremecía con su sonido.

41 Ylooyó Adonías y todos los invitados queestabancon él cuando habían terminado de comer. Al oír Joab el sonido de la trompeta, dijo: ¿Por qué hace la ciudad tal alboroto?

42 Estaba aún hablando, cuando he aquí, llegó Jonatán, hijo del sacerdote Abiatar. Y Adoníasledijo: Entra, pues tú eres hombre valiente y traerás buenas noticias.

43 Pero Jonatán respondió y dijo a Adonías: Al contrario. Nuestro señor el rey David ha hecho rey a Salomón.

44 El rey también ha enviado con él al sacerdote Sadoc, al profeta Natán, a Benaía, hijo de Joiada, a los cereteos y a los peleteos, y ellos lo han montado en la mula del rey.

45 Y el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo han ungido rey en Gihón, y de allí han subido gozosos y se ha alborotado la ciudad. Este es el ruido que habéis oído.

46 Además, Salomónyase ha sentado en el trono del reino,

47 y aun los siervos del rey han ido a bendecir a nuestro señor el rey David, diciendo: “Que tu Dios haga el nombre de Salomón más célebre que tu nombre y su trono más grande que tu trono.” Y el rey ha adorado en el lecho.

48 El rey también ha dicho así: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, que ha concedido que se siente hoy en mi trono un descendiente mío mientras mis ojosloven.

49 Entonces todos los invitados de Adonías se aterrorizaron, y se levantaron y cada uno se fue por su camino.

50 Adonías tuvo miedo de Salomón, y se levantó, se fue y se asió de los cuernos del altar.

51 Y avisaron a Salomón, diciéndole:He aquí, Adonías tiene miedo del rey Salomón, y se ha asido de los cuernos del altar, diciendo: “Que el rey Salomón me jure hoy que no matará a espada a su siervo.”

52 Y Salomón dijo: Si es hombre digno, ni uno de sus cabellos caerá en tierra; pero si se halla maldad en él, morirá.

53 Entonces el rey Salomón envió que lo hicieran descender del altar. Y él vino y se postró ante el rey Salomón, y Salomón le dijo: Vete a tu casa.

1 Reyes 2

1 Y acercándose los días de la muerte de David, dio órdenes a su hijo Salomón, diciendo:

2 Yo voy por el camino de todosenla tierra. Sé, pues, fuerte y sé hombre.

3 Guarda los mandatos del Señortu Dios, andando en sus caminos, guardando sus estatutos, sus mandamientos, sus ordenanzas y sus testimonios, conforme a lo que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y dondequiera que vayas,

4 para que el Señorcumpla la promesa que me hizo, diciendo: “Si tus hijos guardan su camino, andando delante de mí con fidelidad, con todo su corazón y con toda su alma, no te faltará hombre sobre el trono de Israel.”

5 También sabes lo que me hizo Joab, hijo de Sarvia, lo que hizo a los dos comandantes de los ejércitos de Israel, a Abner, hijo de Ner, y a Amasa, hijo de Jeter, a los cuales mató; también derramó sangre de guerra entiempo depaz. Y puso sangre de guerra en el cinturón que lo ceñía y en las sandalias que tenía en sus pies.

6 Haz, pues, conforme a tu sabiduría, y no permitas que sus canas desciendan al Seol en paz.

7 Mas muestra bondad a los hijos de Barzilai galaadita, y que estén entre los que comen a tu mesa; porque ellos me ayudaron cuando huía de tu hermano Absalón.

8 Y he aquí, está contigo Simei, hijo de Gera, benjamita de Bahurim; él fue el que me maldijo con una terrible maldición el día que yo iba a Mahanaim. Mas cuando descendió a mi encuentro en el Jordán, le juré por el Señor, diciendo: “No te mataré a espada.”

9 Pero ahora, no lo dejes sin castigo, porque eres hombre sabio; sabrás lo que debes hacer con él y harás que desciendan sus canas con sangre al Seol.

10 Y durmió David con sus padres y fue sepultado en la ciudad de David.

11 Los días que David reinó sobre Israelfueroncuarenta años: siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres años reinó en Jerusalén.

12 Salomón se sentó en el trono de David su padre y su reino se afianzó en gran manera.

13 Entonces Adonías, hijo de Haguit, vino a Betsabé, madre de Salomón; y ellaledijo: ¿Vienes en paz? Y él respondió: En paz.

14 Y añadió: Tengo algo que decirte. Y ella dijo: Habla.

15 Y él dijo: Tú sabes que el reino era mío y que todo Israel esperaba que yo fuera rey; pero el reino ha cambiadode manosy ha venido a ser de mi hermano, porquepor voluntaddel Señorera suyo.

16 Ahora yo te hago una petición, no me la niegues. Y ella le dijo: Habla.

17 El entonces dijo: Te ruego que hables al rey Salomón, pues él no te lo negará, para que me dé por mujer a Abisag sunamita.

18 Y Betsabé dijo: Muy bien; hablaré por ti al rey.

19 Betsabé fue al rey Salomón para hablarle por Adonías. El rey se levantó a recibirla, se inclinó delante de ella, y se sentó en su trono; hizo colocar un trono para la madre del rey y ella se sentó a su diestra.

20 Entonces ella dijo: Te hago una pequeña petición; no me la niegues. Y el rey le dijo: Pide, madre mía, porque no te la negaré.

21 Y ella dijo: Que se dé a Abisag sunamita por mujer a tu hermano Adonías.

22 El rey Salomón respondió, y dijo a su madre: ¿Por qué pides a Abisag sunamita para Adonías? Pide para él también el reino, pues es mi hermano mayor, y con él están el sacerdote Abiatar y Joab, hijo de Sarvia.

23 Y el rey Salomón juró por el Señor, diciendo: Así me haga Dios y aun más, si Adonías no ha hablado esta palabra contra su propia vida.

24 Ahora pues, vive el Señorque me ha confirmado y me ha puesto en el trono de mi padre David, y que me ha hecho una casa como había prometido, que Adonías morirá hoy mismo.

25 El rey Salomón envió a Benaía, hijo de Joiada, yéstearremetió contra Adonías y lo mató.

26 Entonces dijo el rey al sacerdote Abiatar: Vete a Anatot, a tu campo, porque mereces morir; pero no te daré muerte en esta ocasión porque llevaste el arca del Señor Diosdelante de mi padre David, y porque fuiste afligido con todas las cosas con que mi padre fue afligido.

27 Así Salomón privó a Abiatar de ser sacerdote del Señor, para que se cumpliera la palabra que el Señorhabía hablado acerca de la casa de Elí en Silo.

28 Cuando las noticias llegaron a Joab (porque Joab había seguido a Adonías, aunque no había seguido a Absalón), Joab huyó a la tienda del Señory se asió de los cuernos del altar.

29 Y se le informó al rey Salomón que Joab había huido a la tienda del Señor, y que estaba junto al altar. Entonces Salomón envió a Benaía, hijo de Joiada, diciendo: Ve y arremete contra él.

30 Benaía entró en la tienda del Señory le dijo: Así ha dicho el rey: “Salde ahí.” Pero él dijo: No, pues moriré aquí. Benaía llevó la respuesta al rey, diciendo: Así habló Joab y así me respondió.

31 Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; arremete contra él,mátaloy entiérralo, para que quites de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab derramó sin causa.

32 El Señorhará volver su sangre sobre su propia cabeza, porque él arremetió contra dos hombres más justos y mejores que él y los mató a espada sin que mi padre Davidlosupiera: a Abner, hijo de Ner, comandante del ejército de Israel, y a Amasa, hijo de Jeter, comandante del ejército de Judá.

33 Su sangre, pues, recaerá sobre la cabeza de Joab y sobre la cabeza de su descendencia para siempre; pero para David y su descendencia, para su casa y su trono, haya paz de parte del Señorpara siempre.

34 Entonces subió Benaía, hijo de Joiada, arremetió contra él y lo mató; y fue sepultado en su casa en el desierto.

35 En su lugar el rey nombró sobre el ejército a Benaía, hijo de Joiada, y el rey nombró al sacerdote Sadoc en lugar de Abiatar.

36 Después el rey envió a llamar a Simei, y le dijo: Edifícate una casa en Jerusalén, vive ahí y no salgas de allí a ninguna parte.

37 Porque el día que salgas y pases el torrente Cedrón, ten por cierto que sin duda morirás; tu sangre recaerá sobre tu cabeza.

38 Entonces Simei dijo al rey: La palabra es buena; como ha dicho el rey mi señor, así lo hará tu siervo. Y vivió Simei en Jerusalén muchos días.

39 Pero aconteció al cabo de tres años, que dos de los siervos de Simei huyeron a Aquis, hijo de Maaca, rey de Gat. Le avisaron a Simei, diciéndole:He aquí, tus siervos están en Gat.

40 Simei se levantó, ensilló su asno y fue a Gata vera Aquis para buscar a sus siervos. Fue, pues, Simei y trajo sus siervos de Gat.

41 Pero informaron a Salomón que Simei había ido de Jerusalén hasta Gat y había vuelto.

42 Entonces el rey envió a llamar a Simei y le dijo: ¿No te hice jurar por el Señory te advertí seriamente, diciendo: “El día que salgas y vayas a cualquier parte, ten por seguro que ciertamente morirás”? Y tú me dijiste: “La palabra que he oído es buena.”

43 ¿Por qué, entonces, no guardaste el juramento del Señory el mandamiento que te impuse?

44 Dijo además el rey a Simei: Tú sabes todo el mal que hiciste a mi padre David, que tú reconoces en tu corazón; el Señor, pues, hará recaer tu mal sobre tu propia cabeza.

45 Pero el rey Salomón será bendito, y el trono de David será firme delante del Señorpara siempre.

46 Entonces el rey mandó a Benaía, hijo de Joiada, yéstesalió y arremetió contra Simei y lo mató. Así fue confirmado el reino en las manos de Salomón.

1 Reyes 3

1 Salomón se emparentó con Faraón, rey de Egipto, pues tomó la hija de Faraón y la trajo a la ciudad de David mientras acababa de edificar su casa, la casa del Señory la muralla alrededor de Jerusalén.

2 Sólo que el pueblo sacrificaba en los lugares altos, porque en aquellos días aún no se había edificado casa al nombre del Señor.

3 Salomón amaba al Señor, andando en los estatutos de su padre David, aunque sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.

4 El rey fue a Gabaón a sacrificar allí, porque ese era el lugar alto principal. Salomón ofreció mil holocaustos sobre ese altar.

5 Y en Gabaón el Señorse apareció a Salomón de noche en sueños, y Diosledijo: Pide lo quequieras queyo te dé.

6 Entonces Salomón dijo: Tú has usado de gran misericordia con tu siervo David mi padre, según él anduvo delante de ti con fidelidad, justicia y rectitud de corazón hacia ti; y has guardado para él esta gran misericordia, en que le has dado un hijo que se siente en su trono, comosucedehoy.

7 Y ahora, SeñorDios mío, has hecho a tu siervo rey en lugar de mi padre David, aunque soy un muchacho y no sé cómo salir ni entrar.

8 Tu siervo está en medio de tu pueblo al cual escogiste, un pueblo inmenso que no se puede numerar ni contar porsumultitud.

9 Da, pues, a tu siervo un corazón con entendimiento para juzgar a tu puebloypara discernir entre el bien y el mal. Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo tuyo tan grande?

10 Y fue del agrado a los ojos del Señor que Salomón pidiera esto.

11 Y Dios le dijo: Porque has pedido esto y no has pedido para ti larga vida, ni has pedido para ti riquezas, ni has pedido la vida de tus enemigos, sino que has pedido para ti inteligencia para administrar justicia,

12 he aquí, he hecho conforme a tus palabras. He aquí, te he dado un corazón sabio y entendido, de modo que no ha habido ninguno como tú antes de ti, ni se levantará ninguno como tú después de ti.

13 También te he dado lo que no has pedido, tanto riquezas como gloria, de modo que no habrá entre los reyes ninguno como tú en todos tus días.

14 Y si andas en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos como tu padre David anduvo, entonces prolongaré tus días.

15 Salomón se despertó y vio que había sido un sueño. Entró en Jerusalén y se puso delante del arca del pacto del Señor; ofreció holocaustos e hizo ofrendas de paz, y también dio un banquete para todos sus siervos.

16 Por ese tiempo dos mujeresque eranrameras, vinieron al rey y se presentaron delante de él.

17 Y una de las mujeres dijo: Oh, mi señor, yo y esta mujer vivimos en la misma casa; y yo di a luzestandocon ella en la casa.

18 Y sucedió que al tercer día después de dar yo a luz, esta mujer también dio a luz; estábamos juntas, nadie de fuera estaba con nosotras en la casa, solamente nosotras dos.

19 Y el hijo de esta mujer murió durante la noche, porque ella se durmió sobre él.

20 Entonces ella se levantó a medianoche, tomó a mi hijo de mi lado mientras tu sierva estaba dormida y lo puso en su regazo, y a su hijo muerto lo puso en mi regazo.

21 Cuando me levanté al amanecer para dar el pecho a mi hijo, he aquí que estaba muerto; pero cuando lo observé con cuidado por la mañana, vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz.

22 Entonces la otra mujer dijo: No, pues mi hijo es el que vive y tu hijo es el muerto. Pero la primera mujer dijo: No, tu hijo es el muerto y mi hijo es el que vive. Así hablaban ellas delante del rey.

23 Entonces el rey dijo: Esta dice: “Este es mi hijo que está vivo y tu hijo es el muerto”; y la otra dice: “No, porque tu hijo es el muerto y mi hijo es el que vive.”

24 Y el rey dijo: Traedme una espada. Y trajeron una espada al rey.

25 Entonces el rey dijo: Partid al niño vivo en dos, y dad la mitad a una y la otra mitad a la otra.

26 Entonces la mujer de quienerael niño vivo habló al rey, pues estaba profundamente conmovida por su hijo, y dijo: Oh, mi señor, dale a ella el niño vivo, y de ninguna manera lo mates. Pero la otra decía: No será ni mío ni tuyo; partidlo.

27 Entonces el rey respondió y dijo: Dad el niño vivo a la primera mujer, y de ninguna manera lo matéis. Ella es la madre.

28 Cuando todo Israel oyó del juicio que el rey había pronunciado, temieron al rey, porque vieron que la sabiduría de Dios estaba en él para administrar justicia.

1 Reyes 4

1 El rey Salomón fue, pues, rey sobre todo Israel.

2 Y estos eran sus oficiales: Azarías, hijo de Sadoc,erael sacerdote;

3 Elihoref y Ahías, hijos de Sisa,eransecretarios; Josafat, hijo de Ahilud,erael cronista;

4 Benaía, hijo de Joiada,estabasobre el ejército; y Sadoc y Abiatareransacerdotes;

5 Azarías, hijo de Natán,estabasobre los oficiales; y Zabud, hijo de Natán, un sacerdote,eraamigo del rey;

6 Ahisar,erael mayordomo; y Adoniram, hijo de Abda,estabasobre los hombres sujetos a trabajos forzados.

7 Salomón tenía doce oficiales sobre todo Israel, los cuales abastecían al rey y a su casa. Cada uno tenía que hacerlo un mes en el año.

8 Y estos son sus nombres: Ben-hur, en la región montañosa de Efraín;

9 Ben-decar en Macaz, en Saalbim, en Bet-semes y en Elón-bet-hanán;

10 Ben-hesed en Arubot (de éleranSoco y toda la tierra de Hefer);

11 Ben-abinadab,entoda la altura de Dor (Tafat, hija de Salomón, era su mujer);

12 Baana, hijo de Ahilud,enTaanac y Meguido y todo Bet-seán, que está junto a Saretán, más abajo de Jezreel, desde Bet-seán hasta Abel-mehola, hasta el otro lado de Jocmeam;

13 Ben-geber en Ramot de Galaad (las aldeas de Jair, hijo de Manasés, que están en Galaaderande él: la región de Argob que está en Basán, sesenta grandes ciudades con muros y cerrojos de bronceerande él);

14 Ahinadab, hijo de Iddo,enMahanaim;

15 Ahimaas en Neftalí (también se casó con Basemat, hija de Salomón);

16 Baana, hijo de Husai, en Aser y Bealot;

17 Josafat, hijo de Parúa, en Isacar;

18 Simei, hijo de Ela, en Benjamín;

19 Geber, hijo de Uri, en la tierra de Galaad, la región de Sehón, rey de los amorreos, y de Og, rey de Basán;él erael único gobernador queestabaen aquella tierra.

20 Judá e Israelerantan numerosos como la arena que está en abundancia ala orilla delmar; comían, bebían y se alegraban.

21 Salomón gobernaba todos los reinos desde el ríohastala tierra de los filisteos y hasta la frontera de Egipto; ellos trajeron tributo y sirvieron a Salomón todos los días de su vida.

22 La provisión de Salomón para un día era de treinta coros de flor de harina y sesenta coros de harina,

23 diez bueyes cebados, veinte bueyes de pasto y cien ovejas, sin contar los ciervos, gacelas, corzos y aves cebadas.

24 Porque él tenía señorío sobre todo el occidente del río, desde Tifsa hasta Gaza, sobre todos los reyes al occidente del río; y tuvo paz por todos lados a su alrededor.

25 Y Judá e Israel vivieron seguros, cada uno bajo su parra y bajo su higuera, desde Dan hasta Beerseba, todos los días de Salomón.

26 Salomón tenía cuarenta mil establos de caballos para sus carros y doce mil jinetes.

27 Y los gobernadores abastecían, cada uno un mes, al rey Salomón y a todos los que venían a la mesa del rey Salomón; no dejaban que faltara nada.

28 También llevaban, cada uno según su obligación, cebada y paja para los caballosde tiroy los corceles al lugar donde debieran estar.

29 Dios dio a Salomón sabiduría, gran discernimiento y amplitud de corazón como la arena que está a la orilla del mar.

30 Y la sabiduría de Salomón sobrepasó la sabiduría de todos los hijos del oriente y toda la sabiduría de Egipto.

31 Porque era más sabio que todos los hombres,másque Etán ezraíta, Hemán, Calcol y Darda, hijos de Mahol; y su fama fueconocidapor todas las naciones de alrededor.

32 También pronunció tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco.

33 Disertó sobre los árboles, desde el cedro que está en el Líbano hasta el hisopo que crece en la pared; también habló de ganados, aves, reptiles y peces.

34 Y venían de todos los pueblos para oír la sabiduría de Salomón, de parte de todos los reyes de la tierra que habían oído de su sabiduría.

1 Reyes 5

1 Hiram, rey de Tiro, envió sus siervos a Salomón, cuando oyó que lo habían ungido rey en lugar de su padre, pues Hiram siempre había sido amigo de David.

2 Entonces Salomón enviópalabraa Hiram, diciendo:

3 Tú sabes que mi padre David no pudo edificar una casa al nombre del Señorsu Dios a causa de las guerras en que se vio envuelto, hasta que el Señorpuso a sus enemigos bajo las plantas de sus pies.

4 Mas ahora el Señormi Dios me ha dado paz por todas partes; no hay adversario ni calamidad.

5 Y he aquí, pienso edificar una casa al nombre del Señormi Dios, como el Señorhabló a mi padre David, diciendo: “Tu hijo, a quien pondré sobre el trono en tu lugar, él edificará la casa a mi nombre.”

6 Ahora pues, ordena que me corten cedros del Líbano, y mis siervos estarán con tus siervos; y te daré salarios para tus siervos conforme a todo lo que tú digas, pues sabes que no hay nadie entre nosotros que sepa labrar madera como los sidonios.

7 Y sucedió que cuando Hiram oyó las palabras de Salomón, se alegró mucho y dijo: Bendito sea hoy el Señor, que ha dado a David un hijo sabio sobre este pueblo tan numeroso.

8 Y envió Hiramrespuestaa Salomón, diciendo: He oídoel mensajeque me enviaste; haré lo que tú quieras en cuanto a las maderas de cedro y de ciprés.

9 Mis siervoslasbajarán desde el Líbano hasta el mar; y haré de ellas balsaspara irpor mar hasta el lugar adonde me indiques, y allí haré que las desaten y tú telasllevarás. Entonces cumplirás mi deseo dando alimento a mi casa.

10 Dio, pues, Hiram a Salomón todo lo que deseaba de las maderas de cedro y de ciprés.

11 Y Salomón daba a Hiram veinte mil coros de trigo como alimento para su casa, y veinte coros de aceite batido; esto daba Salomón a Hiram año tras año.

12 El Señordio sabiduría a Salomón, tal como le había prometido, y hubo paz entre Hiram y Salomón, y los dos hicieron un pacto.

13 El rey Salomón impuso una leva a todo Israel, y la leva fue de treinta mil hombres.

14 Y los envió al Líbano, en relevos de diez mil cada mes; y se quedaban un mes en el Líbanoydos meses en su casa. Y Adoniramestabaal frente de la leva.

15 Salomón tenía setenta milhombresque llevaban las cargas, y ochenta mil canteros en las montañas,

16 además de los tres mil trescientos oficiales de Salomón queestabanal frente de la obrayque gobernaban la gente que hacía el trabajo.

17 Entonces el rey dio órdenes, y sacaron grandes piedras, piedras costosas, para echar los cimientos de la casa con piedras labradas.

18 Y los constructores de Salomón, los constructores de Hiram y los giblitas cortaron y prepararon las maderas y las piedras para edificar la casa.