2 Samuel 24

1 De nuevo la ira del Señorse encendió contra Israel, e incitó a David contra ellos, diciendo: Ve, haz un censo de Israel y de Judá.

2 Y el rey dijo a Joab, comandante del ejército, queestabacon él: Recorre todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo para que yo sepa el número de la gente.

3 Pero Joab respondió al rey: Que el Señortu Dios añada al pueblo cien veces más de lo que son, mientrastodavíavean los ojos de mi señor el rey; pero, ¿por qué se complace mi señor el rey en esto?

4 Sin embargo, la palabra del rey prevaleció contra Joab y contra los comandantes del ejército. Salieron, pues, Joab y los comandantes del ejército de la presencia del rey para hacer el censo del pueblo de Israel.

5 Pasaron el Jordán y acamparon en Aroer, a la derecha de la ciudad que está en medio del valle de Gad, y en dirección a Jazer.

6 Luego fueron a Galaad y a la tierra de Tahtim-hodsi; fueron a Dan-jaán y doblaron para Sidón;

7 fueron a la fortaleza de Tiro y a todas las ciudades de los heveos y de los cananeos, saliendofinalmentehacia el sur de Judá,aBeerseba.

8 Habiendo recorrido todo el país, volvieron a Jerusalén al cabo de nueve meses y veinte días.

9 Joab dio al rey la cifra del censo del pueblo: había en Israel ochocientos mil hombres valientes que sacaban espada, y los de Judáeranquinientos mil hombres.

10 Después que David contó el pueblo le pesó en su corazón. Dijo, pues, David al Señor: He pecado en gran manera por lo que he hecho. Pero ahora, oh Señor, te ruego que quites la iniquidad de tu siervo, porque he obrado muy neciamente.

11 Cuando David se levantó por la mañana, la palabra del Señorvino al profeta Gad, vidente de David, diciendo:

12 Ve y di a David: “Así dice el Señor: ‘Te ofrezco tres cosas; escoge para ti una de ellas, para que yo la haga.'”

13 Así que Gad fue a David y se lo hizo saber, diciéndole:¿Quieres quete vengan siete años de hambre en tu tierra, o que huyas por tres meses delante de tus enemigos mientras te persiguen, o que haya tres días de pestilencia en tu tierra? Considera ahora, y mira qué respuesta he de dar al que me envió.

14 Respondió David a Gad: Estoy muy angustiado. Te ruego que nos dejes caer en manos del Señorporque grandes son sus misericordias, pero no caiga yo en manos de hombre.

15 Y el Señorenvió pestilencia sobre Israel desde la mañana hasta el tiempo señalado; y desde Dan hasta Beerseba murieron setenta mil hombres del pueblo.

16 Cuando el ángel extendió su mano hacia Jerusalén para destruirla, el Señorse arrepintió del mal, y dijo al ángel que destruía al pueblo: ¡Basta! ¡Detén ahora tu mano! Y el ángel del Señorestaba junto a la era de Arauna jebuseo.

17 Entonces David habló al Señor, cuando vio al ángel que hería al pueblo, y dijo: He aquí, yo soy el que ha pecado, y yo soy el que ha hecho mal; pero estas ovejas, ¿qué han hecho? Te ruego que tu mano caiga sobre mí y sobre la casa de mi padre.

18 Y Gad vino a David aquel día y le dijo: Sube, edifica un altar al Señoren la era de Arauna jebuseo.

19 David subió conforme a la palabra de Gad, tal como el Señorhabía ordenado.

20 Y Arauna miró y vio al rey y a sus siervos que venían hacia él; y saliendo Arauna, se postró rostro en tierra delante del rey.

21 Entonces Arauna dijo: ¿Por qué ha venido mi señor el rey a su siervo? Y David respondió: A comprarte la era para edificar un altar al Señora fin de detener la plaga del pueblo.

22 Y Arauna dijo a David: Tome y ofrezca mi señor el rey loque parezcabien a sus ojos. Mira, los bueyes para el holocausto, y los trillos y los yugos de los bueyes para la leña.

23 Todo, oh rey, Arauna lo da al rey. Y Arauna dijo al rey: Que el Señortu Dios te sea propicio.

24 Pero el rey dijo a Arauna: No, sino que ciertamente por precio telocompraré, pues no ofreceré al Señormi Dios holocausto que no me cueste nada. Y David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata.

25 Y allí edificó David un altar al Señor, y ofreció holocaustos y ofrendas de paz. El Señorescuchó la súplica por la tierra y la plaga fue detenida en Israel.

1 Samuel 1

1 Había un hombre de Ramataim de Zofim, de la región montañosa de Efraín, que se llamaba Elcana, hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo.

2 Y tenía dos mujeres: el nombre de unaeraAna y el de la otra Penina; y Penina tenía hijos, pero Ana no los tenía.

3 Este hombre subía todos los años de su ciudad para adorar y ofrecer sacrificio al Señorde los ejércitos en Silo. Y los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, eran sacerdotes del Señorallí.

4 Cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio, daba porciones a Penina su mujer y a todos sus hijos e hijas;

5 pero a Ana le daba una doble porción, pues él amaba a Ana, aunque el Señorno le había dado hijos.

6 Y su rival la provocaba amargamente para irritarla, porque el Señorno le había dado hijos.

7 Esto sucedía año tras año; siempre que ella subía a la casa del Señor, la otra la provocaba. YAnalloraba y no comía.

8 Entonces Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras y no comes? ¿Por qué está triste tu corazón? ¿No soy yo para ti mejor que diez hijos?

9 Pero Ana se levantó después de haber comido y bebido en Silo, ymientrasel sacerdote Elí estaba sentado en la silla junto al poste de la puerta del templo del Señor,

10 ella, muy angustiada, oraba al Señory lloraba amargamente.

11 E hizo voto y dijo: Oh Señorde los ejércitos, si tú te dignas mirar la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no te olvidas de tu sierva, sino que das un hijo a tu sierva, yo lo dedicaré al Señorpor todos los días de su vida y nunca pasará navaja sobre su cabeza.

12 Y mientras ella continuaba en oración delante del Señor, Elí le estaba observando la boca.

13 Pero Ana hablaba en su corazón, sólo sus labios se movían y su voz no se oía. Elí, pues, pensó que estaba ebria.

14 Entonces Elí le dijo: ¿Hasta cuándo estarás embriagada? Echa de ti tu vino.

15 Pero Ana respondió y dijo: No, señor mío, soy una mujer angustiada en espíritu; no he bebido vino ni licor, sino que he derramado mi alma delante del Señor.

16 No tengas a tu sierva por mujer indigna; porque hasta ahora he orado a causa de mi gran congoja y aflicción.

17 Respondió Elí y dijo: Ve en paz; y que el Dios de Israel te conceda la petición que le has hecho.

18 Y ella dijo: Halle tu sierva gracia ante tus ojos. Y la mujer se puso en camino, comió y ya no estabatristesu semblante.

19 Y se levantaron de mañana, adoraron delante del Señory regresaron de nuevo a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y el Señorse acordó de ella.

20 Y a su debido tiempo, después de haber concebido, Ana dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel,diciendo:Porque se lo he pedido al Señor.

21 Subió el varón Elcana con toda su casa a ofrecer al Señorel sacrificio anual ya pagarsu voto,

22 pero Ana no subió, pues dijo a su marido:No subiréhasta que el niño sea destetado; entonces lo llevaré para que se presente delante del Señory se quede allí para siempre.

23 Y Elcana su marido le dijo: Haz lo que mejor te parezca. Quédate hasta que lo hayas destetado; solamente confirme el Señorsu palabra. La mujer se quedó y crió a su hijo hasta que lo destetó.

24 Después de haberlo destetado, lo llevó consigo, con un novillo de tres años, un efa de harina y un odre de vino, y lo trajo a la casa del Señoren Silo, aunque el niño era pequeño.

25 Entonces sacrificaron el novillo, y trajeron el niño a Elí.

26 Y ella dijo: ¡Oh señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy la mujer que estuvo aquí junto a ti orando al Señor.

27 Por este niño oraba, y el Señorme ha concedido la petición que le hice.

28 Por lo cual yo también lo he dedicado al Señor; todos los días de su vida estará dedicado al Señor. Y adoró allí al Señor.

1 Samuel 2

1 Entonces Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en el Señor, mi fortaleza en el Señorse exalta; mi boca sin temor habla contra mis enemigos, por cuanto me regocijo en tu salvación.

2 No hay santo como el Señor; en verdad, no hay otro fuera de ti, ni hay roca como nuestro Dios.

3 No os jactéis más con tanto orgullo, no salga la arrogancia de vuestra boca; porque el Señores Dios de sabiduría, y por El son pesadas las acciones.

4 Quebrados son los arcos de los fuertes, pero los débiles se ciñen de poder.

5 Los que estaban saciados se alquilan por pan, y dejande tener hambrelos que estaban hambrientos. Aun la estéril da a luz a siete, mas la que tiene muchos hijos languidece.

6 El Señorda muerte y da vida; hace bajar al Seol y hace subir.

7 El Señorempobrece y enriquece; humilla y también exalta.

8 Levanta del polvo al pobre, del muladar levanta al necesitado para hacerlossentar con los príncipes, y heredar un sitio de honor; pues las columnas de la tierra son del Señor, y sobre ellas ha colocado el mundo.

9 El guarda los pies de sus santos, mas los malvados son acallados en tinieblas, pues no por la fuerza ha de prevalecer el hombre.

10 Los que contienden con el Señorserán quebrantados, El tronará desde los cielos contra ellos. El Señorjuzgará los confines de la tierra, a su rey dará fortaleza, y ensalzará el poder de su ungido.

11 Entonces Elcana se fue a Ramá, a su casa. Y el niño servía al Señordelante del sacerdote Elí.

12 Los hijos de Elíeranhombres indignos; no conocían al Señor

13 ni la costumbre de los sacerdotes con el pueblo: cuando algún hombre ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote con un tenedor de tres dientes en su mano mientras se cocía la carne,

14 lo introducía en la cazuela, la olla, la caldera o el caldero, y todo lo que el tenedor sacaba, lo tomaba el sacerdote para sí. Así hacían en Silo con todos los israelitas que allí iban.

15 Asimismo, antes de quemar la grosura, el criado del sacerdote venía y decía al hombre que ofrecía sacrificio: Da al sacerdote carne para asar, pues no aceptará de ti carne cocida, sino solamente cruda.

16 Y si el hombre le decía: Ciertamente deben quemar primero la grosura y después toma todo lo que quieras; él respondía: No, sino queme ladarás ahora, y si no la tomaré por la fuerza.

17 El pecado de los jóvenes era muy grande delante del Señor, porque los hombres menospreciaban la ofrenda del Señor.

18 Samuel siendo niño, ministraba delante del Señor, usando un efod de lino.

19 Su madre le hacía una túnica pequeña cada año, y se la traía cuando subía con su marido a ofrecer el sacrificio anual.

20 Entonces Elí bendecía a Elcana y a su mujer, y decía: Que el Señorte dé hijos de esta mujer en lugar del que ella dedicó al Señor. Y regresaban a su casa.

21 Y el Señorvisitó a Ana, y ella concibió y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el niño Samuel crecía delante del Señor.

22 Elíera yamuy anciano; oyó todo lo que sus hijos estaban haciendo a todo Israel, y cómo se acostaban con las mujeres que servían a la entrada de la tienda de reunión,

23 y les dijo: ¿Por qué hacéis estas cosas, las cosas malas de que oigohablar atodo este pueblo?

24 No, hijos míos; porque no es bueno el informe que oigo circular por el pueblo del Señor.

25 Si un hombre peca contra otro, Dios mediará por él; pero si un hombre peca contra el Señor, ¿quién intercederá por él? Pero ellos no escucharon la voz de su padre, porque el Señorquería que murieran.

26 Y el niño Samuel crecía en estatura y en gracia para con el Señory para con los hombres.

27 Entonces un hombre de Dios vino a Elí y le dijo: Así dice el Señor: “¿Nome revelé ciertamente a la casa de tu padre cuando ellos estaban en Egipto,esclavosde la casa de Faraón?

28 “¿Nolos escogí de entre todas las tribus de Israel para ser mis sacerdotes, para subir a mi altar, para quemar incienso, para llevar un efod delante de mí? ¿Nodi a la casa de tu padre todas las ofrendas encendidas de los hijos de Israel?

29 “¿Por qué pisoteáis mi sacrificio y mi ofrenda que he ordenadoen mimorada, y honras a tus hijos más que a mí, engordándoos con lo mejor de cada ofrenda de mi pueblo Israel?”

30 Por tanto, el Señor, Dios de Israel, declara: “Ciertamente yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí para siempre”; pero ahora el Señordeclara: “Lejos esté esto de mí, porque yo honraré a los que me honran, y los que me menosprecian serán tenidos en poco.

31 “He aquí, vienen días cuando cortaré tu fuerza, y la fuerza de la casa de tu padre, y no habrá anciano en tu casa.

32 “Y verás la angustia demimorada, apesar detodo el bien que hago a Israel; y nunca habrá anciano en tu casa.

33 “Sin embargo, a algunos de los tuyos no cortaré de mi altar para que tus ojos se consumanllorandoy tu alma sufra; pero todos los nacidos en tu casa morirán en la flor de la juventud.

34 “Y para ti, ésta será la señal que vendrá en cuanto a tus dos hijos, Ofni y Finees: en el mismo día morirán los dos.

35 “Pero levantaré para mí un sacerdote fiel que hará conforme alos deseosde mi corazón y de mi alma; y le edificaré una casa duradera, y él andará siempre delante de mi ungido.

36 “Y acontecerá que todo aquel que haya quedado de tu casa vendrá y se postrará ante él por una moneda de plata o una torta de pan, y dirá: ‘Asígname a uno de los oficios sacerdotales paraque puedacomer un bocado de pan.'”

1 Samuel 3

1 El joven Samuel servía al Señoren presencia de Elí. La palabra del Señorescaseaba en aquellos días, las visiones no eran frecuentes.

2 Y aconteció un día, estando Elí acostado en su aposento (sus ojos habían comenzado a oscurecerseyno podía verbien),

3 cuando la lámpara de Dios aún no se había apagado y Samuel estaba acostado en el templo del Señordondeestabael arca de Dios,

4 que el Señorllamó a Samuel, y él respondió: Aquí estoy.

5 Entonces corrió a Elí yledijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Pero Elílerespondió: Yo no he llamado, vuelve a acostarte. Y él fue y se acostó.

6 El Señorvolvió a llamar: ¡Samuel! Y Samuel se levantó, fue a Elí y dijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Pero él respondió: Yo no he llamado, hijo mío, vuelve a acostarte.

7 Y Samuel no conocía aún al Señor, ni se le había revelado aún la palabra del Señor.

8 El Señorvolvió a llamar a Samuel por tercera vez. Y él se levantó, fue a Elí y dijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Entonces Elí comprendió que el Señorestaba llamando al muchacho.

9 Y Elí dijo a Samuel: Ve y acuéstate, y si El te llama, dirás: “Habla, Señor, que tu siervo escucha.” Y Samuel fue y se acostó en su aposento.

10 Entonces vino el Señory se detuvo, y llamó como en las otras ocasiones: ¡Samuel, Samuel! Y Samuel respondió: Habla, que tu siervo escucha.

11 Y el Señordijo a Samuel: He aquí, estoy a punto de hacer una cosa en Israel la cual hará retiñir ambos oídos a todo aquel que la oiga.

12 Ese día cumpliré contra Elí todo lo que he hablado sobre su casa, desde el principio hasta el fin.

13 Porque le he hecho saber que estoy a punto de juzgar su casa para siempre a causa de la iniquidad que él conocía, pues sus hijos trajeron sobre sí una maldición, y él no los reprendió.

14 Por eso he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de su casa no será expiada jamás, ni por sacrificio ni por ofrenda.

15 Samuel se acostó hasta la mañana; entonces abrió las puertas de la casa del Señor; pero Samuel temía contar la visión a Elí.

16 Pero Elí llamó a Samuel, yledijo: Samuel, hijo mío. Y él respondió: Heme aquí.

17 YElídijo: ¿Cuál es la palabra queelSeñor} te habló? Te ruego que no me la ocultes. Así te haga Dios, y aún más, si me ocultas algo de todas las palabras que te habló.

18 Entonces Samuel se lo contó todo, sin ocultarle nada. YElídijo: El Señores; que haga lo que bien le parezca.

19 Samuel creció, y el Señorestaba con él; no dejó sin cumplimiento ninguna de sus palabras.

20 Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, supo que Samuel había sido confirmado como profeta del Señor.

21 Y el Señorse volvió a aparecer en Silo; porque el Señorse revelaba a Samuel en Silo por la palabra del Señor.

1 Samuel 4

1 Y llegaba la palabra de Samuel a todo Israel. Y salió Israel para enfrentarse en batalla con los filisteos y acampó junto a Eben-ezer, mientras que los filisteos habían acampado en Afec.

2 Los filisteos se pusieron en orden de batalla para enfrentarse a Israel. Entablado el combate, Israel fue derrotado delante de los filisteos, quienes mataron como a cuatro mil hombres en el campo de batalla.

3 Cuando el pueblo volvió al campamento, los ancianos de Israel dijeron: ¿Por qué nos ha derrotado hoy el Señordelante de los filisteos? Tomemos con nosotros, de Silo, el arca del pacto del Señor, para que vaya en medio de nosotros y nos libre del poder de nuestros enemigos.

4 Y el pueblo envió a Silo, y trajeron de allí el arca del pacto del Señorde los ejércitos que estásobrelos querubines; y los dos hijos de Elí, Ofni y Finees,estabanallí con el arca del pacto de Dios.

5 Y aconteció que cuando el arca del pacto del Señorentró al campamento, todo Israel gritó con voz tan fuerte que la tierra vibró.

6 Al oír los filisteos el ruido del clamor, dijeron: ¿Quésignificael ruido de este gran clamor en el campamento de los hebreos? Entonces comprendieron que el arca del Señorhabía llegado al campamento.

7 Y los filisteos tuvieron temor, pues dijeron: Dios ha venido al campamento. Y añadieron: ¡Ay de nosotros! Porque nada como esto ha sucedido antes.

8 ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de estos dioses poderosos? Estos son los dioses que hirieron a los egipcios en el desierto con todaclase deplagas.

9 Cobrad ánimo y sed hombres, oh filisteos, para que no lleguéis a ser esclavos de los hebreos como ellos han sido esclavos de vosotros; sed hombres, pues, y pelead.

10 Y pelearon los filisteos, Israel fue derrotado y cada cual huyó a su tienda; la mortandad fue muy grande, pues de Israel cayeron treinta mil soldados de a pie.

11 El arca de Dios fue capturada, y murieron los dos hijos de Elí, Ofni y Finees.

12 Y un hombre de Benjamín corrió del campo de batalla, y llegó aquel mismo día a Silo, con sus vestidos rotos y polvo sobre su cabeza.

13 Cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado ensuasiento junto al camino esperando ansiosamente, porque su corazón temblaba por causa del arca de Dios. Así pues, el hombre fue a anunciarloen la ciudad, y toda la ciudad prorrumpió en gritos.

14 Cuando Elí oyó el ruido de los gritos, dijo: ¿Quésignificael ruido de este tumulto? Entonces el hombre se acercó apresuradamente y dio la noticia a Elí.

15 Elí tenía noventa y ocho años, sus ojos se habían cegado y no podía ver.

16 Y el hombre dijo a Elí: Yo soy el que vine del campo de batalla. Hoy escapé del campo de batalla. Y Elí preguntó: ¿Cómo fueron las cosas, hijo mío?

17 Respondió el que trajo la noticia y dijo: Israel ha huido delante de los filisteos, además ha habido gran matanza entre el pueblo, también han muerto tus dos hijos, Ofni y Finees, y el arca de Dios ha sido tomada.

18 Y sucedió que cuando mencionó el arca de Dios,Elícayó de su asiento hacia atrás, junto a la puerta, se rompió la nuca y murió, pueseraentrado en años y pesaba mucho. Había juzgado a Israel cuarenta años.

19 Y su nuera, la mujer de Finees, estaba encinta y a punto de dar a luz, y al oír la noticia que el arca de Dios había sido tomada y que su suegro y su marido habían muerto, se arrodilló y dio a luz, porque le sobrevinieron los dolores.

20 Al tiempo que moría, las mujeres que estaban junto a ella le dijeron: No temas, porque has dado a luz un hijo. Pero ella no respondió ni prestó atención.

21 Y llamó al niño Icabod, diciendo: ¡Se ha ido la gloria de Israel!, por haber sido tomada el arca de Dios, y porla muerte desu suegro y de su marido.

22 Y dijo: Se ha ido la gloria de Israel, porque el arca de Dios ha sido tomada.

1 Samuel 5

1 Los filisteos tomaron el arca de Dios y la llevaron de Eben-ezer a Asdod.

2 Entonces tomaron los filisteos el arca de Dios y la introdujeron en el templo de Dagón, y la pusieron junto a Dagón.

3 A la mañana siguiente, cuando los de Asdod se levantaron temprano, he aquí que Dagón había caído rostro en tierra delante del arca del Señor. Y tomaron a Dagón y lo pusieron otra vez en su lugar.

4 Pero al levantarse temprano al día siguiente, he aquí que Dagón había caído rostro en tierra delante del arca del Señor. Y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manosestabancortadas sobre el umbral; sólo el tronco le quedaba a Dagón.

5 Por tanto, hasta hoy, ni los sacerdotes de Dagón ni ninguno de los que entran en el templo de Dagón, pisan el umbral de Dagón en Asdod.

6 Y la mano del Señorse hizo pesada sobre los de Asdod, y los desoló y los hirió con tumores, tanto a Asdod como a sus territorios.

7 Cuando los hombres de Asdod vieron lo que les sucedía, dijeron: El arca del Dios de Israel no debe quedar con nosotros, pues su mano es dura sobre nosotros y sobre Dagón nuestro dios.

8 Enviaron, pues, e hicieron venir a ellos a todos los príncipes de los filisteos, y dijeron: ¿Qué haremos con el arca del Dios de Israel? Y ellos respondieron: Que se traslade el arca del Dios de Israel a Gat. Y trasladaron el arca del Dios de Israel.

9 Y sucedió que cuando la habían trasladado, la mano del Señorestuvo contra la ciudadcausandogran confusión; e hirió a los hombres de la ciudad, desde el menor hasta el mayor, saliéndoles tumores.

10 Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón. Y sucedió que cuando el arca de Dios llegó a Ecrón, los ecronitas clamaron, diciendo: Han traído el arca del Dios de Israel hasta nosotros para matarnos a nosotros y a nuestro pueblo.

11 Enviaron, pues, y reunieron a todos los príncipes de los filisteos, y dijeron: Sacad de aquí el arca del Dios de Israel, y que vuelva a su sitio, para que no nos mate a nosotros y a nuestro pueblo. Porque había un pánico mortal por toda la ciudad; la mano de Dios se hizo muy pesada allí.

12 Y los hombres que no murieron fueron heridos con tumores, y el clamor de la ciudad subió hasta el cielo.

1 Samuel 6

1 El arca del Señorestuvo en la tierra de los filisteos siete meses.

2 Entonces los filisteos llamaron a los sacerdotes y a los adivinos, diciendo: ¿Qué haremos con el arca del Señor? Decidnos cómo la hemos de enviar a su lugar.

3 Y ellos dijeron: Si enviáis el arca del Dios de Israel, no la enviéis vacía; sino que ciertamente devolveréis a El una ofrenda por la culpa. Entonces seréis sanados y conoceréis por qué su mano no se ha apartado de vosotros.

4 Ylos filisteospreguntaron: ¿Cuál será la ofrenda por la culpa que hemos de devolverle? Y ellos dijeron: Cinco tumores de oro y cinco ratones de oroconformeal número de los príncipes de los filisteos, porque la misma plagaestuvosobre todos vosotros y sobre vuestros príncipes.

5 Haréis, pues, semejanzas de vuestros tumores, y semejanzas de vuestros ratones que asolan la tierra, y daréis gloria al Dios de Israel; quizá El aliviará su mano de sobre vosotros, de sobre vuestros dioses y de sobre vuestra tierra.

6 ¿Por qué entonces endurecéis vuestros corazones, como endurecieron sus corazones los egipcios y Faraón? Cuando El los trató severamente, ¿no dejaron ir al pueblo, y se fueron?

7 Ahora pues, tomad y preparad un carro nuevo y dos vacas con crías sobre las cuales no se haya puesto yugo; uncid las vacas al carro y llevad sus becerros a casa, lejos de ellas.

8 Y tomad el arca del Señory colocadla en el carro; y poned en una caja a su lado los objetos de oro que le entregaréis como ofrenda por la culpa. Luego, dejadla ir, y que se vaya.

9 Y observad: si sube por el camino de su territorio a Bet-semes, entonces El nos ha hecho este gran mal. Pero si no, entonces sabremos que no fue su mano la que nos hirió; nos sucedió por casualidad.

10 Entonces los hombres lo hicieron así; tomaron dos vacas con crías, las uncieron al carro y encerraron sus becerros en casa.

11 Colocaron el arca del Señoren el carro, y la caja con los ratones de oro y las semejanzas de sus tumores.

12 Y las vacas tomaron el camino recto en dirección a Bet-semes; iban por el camino, mugiendo mientras iban, y no se desviaron ni a la derecha ni a la izquierda. Y los príncipes de los filisteos las siguieron hasta el límite de Bet-semes.

13 El pueblo deBet-semes estaba segando el trigo en el valle, y alzaron sus ojos y vieron el arca, y se alegraron al verla.

14 Y el carro llegó al campo de Josué el bet-semita y se detuvo allí dondehabíauna gran piedra; y ellos partieron la madera del carro y ofrecieron las vacas en holocausto al Señor.

15 Los levitas bajaron el arca del Señory la caja que estaba con ella, en la cual estaban los objetos de oro, y las colocaron sobre la gran piedra; y los hombres de Bet-semes ofrecieron holocaustos e hicieron sacrificios aquel día al Señor.

16 Cuando los cinco príncipes de los filisteos vieronesto,regresaron a Ecrón el mismo día.

17 Estos son los tumores de oro que los filisteos entregaron como ofrenda por la culpa al Señor: uno por Asdod, uno por Gaza, uno por Ascalón, uno por Gat y uno por Ecrón;

18 y ratones de oroconformeal número de todas las ciudades de los filisteos que pertenecían a los cinco príncipes, tanto de ciudades fortificadas como de aldeas sin murallas. La gran piedra sobre la cual colocaron el arca del Señores testigohasta el día de hoy en el campo de Josué el bet-semita.

19 El Señorhirió a los hombres de Bet-semes porque habían mirado dentro del arca del Señor. De todo el pueblo hirió a cincuenta mil setenta hombres, y el pueblo lloró porque el Señorhabía herido al pueblo con gran mortandad.

20 Y los hombres de Bet-semes dijeron: ¿Quién puede estar delante del Señor, este Dios santo? ¿Y a quién subiráal alejarsede nosotros?

21 Y enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim, diciendo: Los filisteos han devuelto el arca del Señor; descended,ysubidla con vosotros.

1 Samuel 7

1 Y vinieron los hombres de Quiriat-jearim, tomaron el arca del Señory la llevaron a la casa de Abinadab en la colina, y consagraron a Eleazar su hijo para que guardara el arca del Señor.

2 Y sucedió que pasó mucho tiempo, veinte años, desde el día en que el arca quedó en Quiriat-jearim; y toda la casa de Israel añoraba al Señor.

3 Entonces Samuel habló a toda la casa de Israel, diciendo: Si os volvéis al Señorcon todo vuestro corazón, quitad de entre vosotros los dioses extranjeros y las Astorets, y dirigid vuestro corazón al Señor, y servidle sólo a El; y El os librará de la mano de los filisteos.

4 Los hijos de Israel quitaron los baales y las Astorets, y sirvieron sólo al Señor.

5 Y Samuel dijo: Reunid en Mizpa a todo Israel, y yo oraré al Señorpor vosotros.

6 Y se reunieron en Mizpa, y sacaron agua yladerramaron delante del Señor, ayunaron aquel día y dijeron allí: Hemos pecado contra el Señor. Y Samuel juzgó a los hijos de Israel en Mizpa.

7 Cuando los filisteos oyeron que los hijos de Israel se habían reunido en Mizpa, los príncipes de los filisteos subieron contra Israel. Cuando oyeron esto los hijos de Israel, tuvieron temor de los filisteos.

8 Entonces los hijos de Israel dijeron a Samuel: No dejes de clamar al Señornuestro Dios por nosotros, para que El nos libre de la mano de los filisteos.

9 Tomó Samuel un cordero de leche y lo ofreció como completo holocausto al Señor; y clamó Samuel al Señorpor Israel y el Señorle respondió.

10 Mientras Samuel estaba ofreciendo el holocausto, los filisteos se acercaron para pelear con Israel. Mas el Señortronó con gran estruendo aquel día contra los filisteos y los confundió, y fueron derrotados delante de Israel.

11 Saliendo de Mizpa los hombres de Israel, persiguieron a los filisteos, hiriéndolos hasta más allá de Bet-car.

12 Entonces Samuel tomó una piedra y la colocó entre Mizpa y Sen, y la llamó Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ha ayudado el Señor.

13 Los filisteos fueron sometidos y no volvieron más dentro de los límites de Israel. Y la mano del Señorestuvo contra los filisteos todos los días de Samuel.

14 Las ciudades que los filisteos habían tomado de Israel fueron restituidas a Israel, desde Ecrón hasta Gat, e Israel libró su territorio de la mano de los filisteos. Y hubo paz entre Israel y los amorreos.

15 Samuel juzgó a Israel todos los días de su vida.

16 Cada año acostumbraba hacer un recorrido por Betel, Gilgal y Mizpa, y juzgaba a Israel en todos estos lugares.

17 Después volvía a Ramá, pues allíestabasu casa, y allí juzgaba a Israel; y edificó allí un altar al Señor.

1 Samuel 8

1 Y aconteció que cuando Samuel erayaviejo, puso a sus hijos como jueces sobre Israel.

2 El nombre de su primogénito era Joel, y el nombre del segundo, Abías;éstosjuzgaban en Beerseba.

3 Pero sus hijos no anduvieron por los caminos de él, sino que se desviaron tras ganancias deshonestas, aceptaron sobornos y pervirtieron el derecho.

4 Entonces se reunieron todos los ancianos de Israel y fueron a Samuel en Ramá,

5 y le dijeron: Mira, has envejecido y tus hijos no andan en tus caminos. Ahora pues, danos un rey para que nos juzgue, como todas las naciones.

6 Pero fue desagradable a los ojos de Samuel que dijeran: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró al Señor.

7 Y el Señordijo a Samuel: Escucha la voz del pueblo en cuanto a todo lo que te digan, pues no te han desechado a ti, sino que me han desechado a mí para que no sea rey sobre ellos.

8 Así como todas las obras que han hecho desde el día en que los saqué de Egipto hasta hoy, abandonándome y sirviendo a otros dioses, así lo están haciendo contigo también.

9 Ahora pues, oye su voz. Sin embargo, les advertirás solemnemente y les harás saber el proceder del rey que reinará sobre ellos.

10 Entonces Samuel habló todas las palabras del Señoral pueblo que le había pedido rey.

11 Y dijo: Así será el proceder del rey que reinará sobre vosotros: tomará a vuestros hijos,lospondrá a su servicio en sus carros y entre su gente de a caballo, y correrán delante de sus carros.

12 Nombrará para su servicio comandantes de mil y de cincuenta, ya otrospara labrar sus campos y recoger sus cosechas, y hacer sus armas de guerra y pertrechos para sus carros.

13 Tomará también a vuestras hijas para perfumistas, cocineras y panaderas.

14 Tomará lo mejor de vuestros campos, de vuestros viñedos y de vuestros olivares ylosdará a sus siervos.

15 De vuestro grano y de vuestras viñas tomará el diezmo, para darloa sus oficiales y a sus siervos.

16 Tomará también vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes y vuestros asnos, ylosusará para su servicio.

17 De vuestros rebaños tomará el diezmo, y vosotros mismos vendréis a ser sus siervos.

18 Ese día clamaréis por causa de vuestro rey a quien escogisteis para vosotros, pero el Señorno os responderá en ese día.

19 No obstante, el pueblo rehusó oír la voz de Samuel, y dijeron: No, sino que habrá rey sobre nosotros,

20 a fin de que seamos como todas las naciones, para que nuestro rey nos juzgue, salga delante de nosotros y dirija nuestras batallas.

21 Después que Samuel escuchó todas las palabras del pueblo, las repitió a oídos del Señor.

22 Y el Señordijo a Samuel: Oye su voz y nómbrales un rey. Entonces Samuel dijo a los hombres de Israel: Váyase cada uno a su ciudad.

1 Samuel 9

1 Había un hombre de Benjamín que se llamaba Cis, hijo de Abiel, hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, hijo de un benjamita, un hombre poderosoeinfluyente.

2 Y tenía un hijo que se llamaba Saúl, joven y bien parecido. No había otro más bien parecido que él entre los hijos de Israel; de los hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo.

3 Y las asnas de Cis, padre de Saúl, se habían perdido, por lo cual dijo Cis a su hijo Saúl: Toma ahora contigo uno de los criados, levántate, y ve en busca de las asnas.

4 YSaúlpasó por la región montañosa de Efraín y recorrió la tierra de Salisa, pero nolashallaron. Luego pasaron por la tierra de Saalim, mas noestaban allí.Después atravesaron la tierra de los benjamitas, pero nolasencontraron.

5 Cuando llegaron a la tierra de Zuf, Saúl dijo al criado que estaba con él: Ven, regresemos, no sea que mi padre dejede preocuparsepor las asnas y se angustie por nosotros.

6 Y él le respondió: He aquí que hay un hombre de Dios en esta ciudad, el cual es tenido en alta estima; todo lo que él dice se cumple sin falta. Vayamos ahora, quizá pueda orientarnos acerca de la jornada que hemos emprendido.

7 Entonces Saúl dijo a su criado: Pero he aquí,sivamos, ¿qué le llevaremos al hombre? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado y no hay presente para llevar al hombre de Dios. ¿Qué tenemos?

8 Y el criado volvió a responder a Saúl, y dijo: He aquí, tengo en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; selodaré al hombre de Dios, y él nos indicará nuestro camino.

9 (Antiguamente en Israel, cuando uno iba a consultar a Dios, decía: Venid, vamos al vidente; porque al que hoyse le llamaprofeta, antes se le llamaba vidente.)

10 Entonces Saúl dijo a su criado: Bien dicho; anda, vamos. Y fueron a la ciudad dondeestabael hombre de Dios.

11 Según subían por la cuesta de la ciudad, se encontraron con unas muchachas que salían a sacar agua y les dijeron: ¿Está aquí el vidente?

12 Y ellas les respondieron, y dijeron: Sí, he aquíestádelante de ti. Apresúrate ahora, pues hoy ha venido a la ciudad porque el pueblo tiene hoy un sacrificio en el lugar alto.

13 Cuando entréis en la ciudad lo encontraréis antes que suba al lugar alto a comer, pues el pueblo no comerá hasta que él llegue, porque él tiene que bendecir el sacrificio; después comerán los convidados. Subid ahora, que lo encontraréis enseguida.

14 Ellos, pues, subieron a la ciudad. Cuando entraban a la ciudad, he aquí que Samuel salía hacia ellos para subir al lugar alto.

15 Ahora bien, un día antes de la llegada de Saúl, el Señorhabía revelado esto a Samuel diciendo:

16 Mañana como a esta hora te enviaré un hombre de la tierra de Benjamín, lo ungirás para que sea príncipe sobre mi pueblo Israel, y él librará a mi pueblo de la mano de los filisteos. Porque yo he visto la aflicción de mi pueblo, pues su clamor ha llegado hasta mí.

17 Cuando Samuel vio a Saúl, el Señorle dijo: He aquí el hombre de quien te hablé. Este gobernará a mi pueblo.

18 Entonces Saúl se acercó a Samuel en medio de la puerta yledijo: Te ruego que me enseñes dónde está la casa del vidente.

19 Respondió Samuel a Saúl y dijo: Yo soy el vidente. Sube delante de mí al lugar alto, pues hoy comerás conmigo, y por la mañana te dejaré ir y te declararé todo lo que está en tu corazón.

20 En cuanto a tus asnas que se perdieron hace tres días, no te preocupes por ellas pues han sido halladas. Y ¿para quién es todo lo deseable en Israel? ¿No es para ti y para toda la casa de tu padre?

21 Saúl respondió, y dijo: ¿No soy yo benjamita, de la más pequeña de las tribus de Israel, yno esmi familia la menos importante de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me hablas de esta manera?

22 Entonces Samuel tomó a Saúl y a su criado, los llevó a la sala y les dio un lugar a la cabecera de los invitados que eran unos treinta hombres.

23 Y dijo Samuel al cocinero: Trae la porción que te di, de la cual te dije: “Ponla aparte.”

24 Entonces el cocinero alzó el pernil con lo que estaba en él ylocolocó delante de Saúl. YSamueldijo: He aquí lo que estaba reservado. Ponlodelante de tiycome, porque ha sido guardado para ti hasta el momento señalado, ya que dije: He invitado al pueblo. Y Saúl comió con Samuel aquel día.

25 Descendieron del lugar alto a la ciudad, ySamuelhabló con Saúl en el terrado.

26 Se levantaron temprano, y al romper el alba Samuel llamó a Saúl en el terrado, diciendo: Levántate, para que yo te despida. Saúl se levantó, y ambos, Saúl y Samuel, salieron a la calle.

27 Mientras descendían a las afueras de la ciudad, Samuel dijo a Saúl: Di al criado que pase delante de nosotros y siga, pero tú quédate para que yo te declare la palabra de Dios.