1 Samuel 30

1 Y aconteció que cuando David y sus hombres llegaron a Siclag al tercer día, los amalecitas habían hecho una incursión en el Neguev y contra Siclag, y habían asolado a Siclag y la habían incendiado;

2 y se llevaron cautivas las mujeresy a todoslos queestabanen ella, grandes y pequeños, sin dar muerte a nadie; selosllevaron y siguieron su camino.

3 Cuando llegaron David y sus hombres a la ciudad, he aquí que había sido quemada, y que sus mujeres, sus hijos y sus hijas habían sido llevados cautivos.

4 Entonces David y la gente queestabacon él alzaron su voz y lloraron, hasta que no les quedaron fuerzas para llorar.

5 Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail, la viuda de Nabal, el de Carmel, habían sido llevadas cautivas.

6 Y David estaba muy angustiado porque la gente hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba amargado, cada uno a causa de sus hijos y de sus hijas. Mas David se fortaleció en el Señorsu Dios.

7 Entonces dijo David al sacerdote Abiatar, hijo de Ahimelec: Te ruego que me traigas el efod. Y Abiatar llevó el efod a David.

8 Y David consultó al Señor, diciendo: ¿Perseguiré a esta banda? ¿Podré alcanzarlos? Y El le respondió: Persíguelos,porque de cierto los alcanzarás y sin duda rescatarása todos.

9 Partió, pues, David, él y los seiscientos hombres queestabancon él, y llegaron hasta el torrente Besor,dondese quedaron algunos rezagados.

10 Pero David siguió adelante, él y cuatrocientos hombres, porque doscientos, que estaban demasiado fatigados para cruzar el torrente Besor, se quedaronatrás.

11 Y hallaron en el campo a un egipcio y se lo llevaron a David; le dieron pan y comió, y le dieron a beber agua.

12 Tambiénle dieron un pedazo de torta de higos y dos racimos de uvas pasas y comió, y su espíritu se reanimó; porque no había comido pan ni bebido agua en tres días y tres noches.

13 Y David le dijo: ¿De quién eres tú, y de dónde eres? Y él dijo: Soy un joven de Egipto, siervo de un amalecita; mi amo me dejó atrás cuando me enfermé hace tres días.

14 Hicimos una incursión contra el Neguev de los cereteos, contra el de Judá y contra el Neguev de Caleb, y pusimos fuego a Siclag.

15 Entonces David le dijo: ¿Me llevarás a esa banda? Y él respondió: Júrame por Dios que no me matarás ni me entregarás en manos de mi amo, y te llevaré a esa banda.

16 Cuando lo llevó, he aquí que estaban desparramados sobre toda aquella tierra, comiendo, bebiendo y bailando por el gran botín que habían tomado de la tierra de los filisteos y de la tierra de Judá.

17 Y los hirió David desde el anochecer hasta el atardecer del día siguiente, ninguno de ellos escapó, excepto cuatrocientos jóvenes que montaron en camellos y huyeron.

18 David recuperó todo lo que los amalecitas habían tomado, también rescató a sus dos mujeres.

19 Nada de loque erade ellos les faltó, pequeño o grande, hijos o hijas, botín o cualquier cosa que habían tomado para sí; David lo recuperó todo.

20 David tomó también todas las ovejas y el ganadode los amalecitas,llevándolos delante de los otros ganados, y decían: Este es el botín de David.

21 Cuando David llegó adonde estabanlos doscientos hombres que, demasiado fatigados para seguir a David, se habían quedado en el torrente Besor,éstossalieron al encuentro de David y del pueblo queestabacon él, y David se acercó al pueblo y los saludó.

22 Entonces todos los hombres malvados e indignos de entre los que habían ido con David respondieron, y dijeron: Porque no fueron con nosotros, no les daremos nada del botín que hemos recuperado, sino a cada hombre su mujer y sus hijos, para que seloslleven y se vayan.

23 Pero David dijo: No debéis hacer así, hermanos míos, con lo que nos ha dado el Señor, quien nos ha guardado y ha entregado en nuestra mano la banda que vino contra nosotros.

24 ¿Y quién os escuchará sobre este asunto? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así será la parte del que queda con el bagaje; ellos recibirán lo mismo.

25 Y así ha sido desde aquel día en adelante, en que él lo estableció como estatuto y ordenanza para Israel hasta el día de hoy.

26 Cuando llegó David a Siclag, mandópartedel botín a los ancianos de Judá, sus amigos, diciendo: He aquí un presente para vosotros del botín de los enemigos del Señor.

27 Y lo envióa los de Betel, a los de Ramot del Neguev, a los de Jatir,

28 a los de Aroer, a los de Sifmot, a los de Estemoa,

29 a los de Racal, a los de las ciudades de Jerameel, a los de las ciudades del ceneo,

30 a los de Horma, a los de Corasán, a los de Atac,

31 a los de Hebrón y a todos los lugares por donde David y sus hombres habían andado.

1 Samuel 31

1 Los filisteos pelearon contra Israel y los hombres de Israel huyeron delante de los filisteos y cayeron muertos en el monte Gilboa.

2 Los filisteos persiguieron muy de cerca a Saúl y a sus hijos, y mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa, hijos de Saúl.

3 Y arreció la batalla contra Saúl, los arqueros lo alcanzaron y fue gravemente herido por ellos.

4 Entonces Saúl dijo a su escudero: Saca tu espada y traspásame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos y me traspasen y hagan burla de mí. Pero su escudero no quiso, porque tenía mucho miedo. Por lo cual Saúl tomó su espada y se echó sobre ella.

5 Al ver su escudero que Saúl había muerto, él también se echó sobre su espada y murió con él.

6 Así murió Saúl aquel día, junto con sus tres hijos, su escudero y todos sus hombres.

7 Cuando los hombres de Israel queestabanal otro lado del valle, con los queestabanmás allá del Jordán, vieron que los hombres de Israel habían huido y que Saúl y sus hijos habían muerto, abandonaron las ciudades y huyeron; entonces vinieron los filisteos y habitaron en ellas.

8 Y sucedió que al día siguiente, cuando vinieron los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus tres hijos caídos en el monte Gilboa.

9 Le cortaron la cabeza y lo despojaron de sus armas, y enviaronmensajerosportodala tierra de los filisteos, para que llevaran las buenas nuevas a la casa de sus ídolos y al pueblo.

10 Pusieron sus armas en el templo de Astarot, y ataron su cuerpo al muro de Bet-sán.

11 Cuando oyeron los habitantes de Jabes de Galaad lo que los filisteos habían hecho a Saúl,

12 se levantaron todos los hombres valientes, y caminando toda la noche, tomaron el cuerpo de Saúl y los cuerpos de sus hijos del muro de Bet-sán, y volviendo a Jabes, los quemaron allí.

13 Y tomando sus huesos, los enterraron debajo del tamarisco en Jabes, y ayunaron siete días.

Rut 1

1 Aconteció que en los días en que gobernaban los jueces, hubo hambre en el país. Y un hombre de Belén de Judá fue a residir en los campos de Moab con su mujer y sus dos hijos.

2 Aquel hombre se llamaba Elimelec, y su mujer se llamaba Noemí. Los nombres de sus dos hijoseranMahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Y llegaron a los campos de Moab y allí se quedaron.

3 Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos.

4 Y ellos se casaron con mujeres moabitas; el nombre de unaeraOrfa y el nombre de la otra Rut. Y habitaron allí unos diez años.

5 Murieron también los dos, Mahlón y Quelión, y la mujer quedó privada de sus dos hijos y de su marido.

6 Entonces se levantó con sus nueras para regresar de la tierra de Moab, porque ella había oído en la tierra de Moab que el Señorhabía visitado a su pueblo dándole alimento.

7 Salió, pues, del lugar donde estaba, y sus dos nueras con ella, y se pusieron en camino para volver a la tierra de Judá.

8 Y Noemí dijo a sus dos nueras: Id, volveos cada una a la casa de vuestra madre. Que el Señortenga misericordia de vosotras como vosotras la habéis tenido con los muertos y conmigo.

9 Que el Señoros conceda que halléis descanso, cada una en la casa de su marido. Entonces las besó, y ellas alzaron sus voces y lloraron,

10 y le dijeron:No,sino que ciertamente volveremos contigo a tu pueblo.

11 Pero Noemí dijo: Volveos, hijas mías. ¿Por qué queréis ir conmigo? ¿Acaso tengo aún hijos en mis entrañas para que sean vuestros maridos?

12 Volveos, hijas mías. Id, porque soy demasiado vieja para tener marido. Si dijera que tengo esperanza, y si aun tuviera un marido esta noche y también diera a luz hijos,

13 ¿esperaríais por eso hasta que fueran mayores? ¿Dejaríais vosotras de casaros por eso? No, hijas mías, porque eso es más difícil para mí que para vosotras, pues la mano del Señorse ha levantado contra mí.

14 Y ellas alzaron sus voces y lloraron otra vez; y Orfa besó a su suegra, pero Rut se quedó con ella.

15 EntoncesNoemídijo: Mira, tu cuñada ha regresado a su pueblo y a sus dioses; vuelve tras tu cuñada.

16 Pero Rut dijo: No insistas que te dejeoque deje de seguirte; porque adonde tú vayas, iré yo, y donde tú mores, moraré. Tu puebloserámi pueblo, y tu Dios mi Dios.

17 Donde tú mueras,allímoriré, y allí seré sepultada. Así haga el Señorconmigo, y aún peor, sialgo, exceptola muerte, nos separa.

18 Al verNoemíqueRutestaba decidida a ir con ella, no le insistió más.

19 Caminaron, pues, las dos hasta que llegaron a Belén. Y sucedió que cuando llegaron a Belén, toda la ciudad se conmovió a causa de ellas, y lasmujeresdecían: ¿Noes ésta Noemí?

20 Y ella les dijo: No me llaméis Noemí, llamadme Mara, porque el trato del Todopoderoso me ha llenado de amargura.

21 Llena me fui, pero vacía me ha hecho volver el Señor. ¿Por qué me llamáis Noemí, ya que el Señorha dado testimonio contra mí y el Todopoderoso me ha afligido?

22 Y volvió Noemí, y con ella su nuera Rut la moabita, regresando así de los campos de Moab. Llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada.

Rut 2

1 Y tenía Noemí un pariente de su marido, un hombre de mucha riqueza, de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Booz.

2 Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía.

3 Partió, pues, y fue y espigó en el campo en pos de los segadores; y aconteció que fue a la parte del campo que pertenecía a Booz, queerade la familia de Elimelec.

4 Y he aquí que vino Booz de Belén, y dijo a los segadores: El Señorsea con vosotros. Y ellos le respondieron: Que el Señorte bendiga.

5 Entonces Booz dijo a su siervo que estaba a cargo de los segadores: ¿De quién es esta joven?

6 Y el siervo a cargo de los segadores respondió y dijo: Es la joven moabita que volvió con Noemí de la tierra de Moab.

7 Y ella dijo: “Te ruego que me dejes espigar y recoger tras los segadores entre las gavillas.” Y vino y ha permanecido desde la mañana hasta ahora;sólose ha sentado en la casa por un momento.

8 Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija mía. No vayas a espigar a otro campo; tampoco pases de aquí, sino quédate con mis criadas.

9 Fíjate en el campo donde ellas siegan y síguelas, pues he ordenado a los siervos que no te molesten. Cuando tengas sed, ve a las vasijas y bebedel aguaque sacan los siervos.

10 Ella bajó su rostro, se postró en tierra y le dijo: ¿Por qué he hallado gracia ante tus ojos para que te fijes en mí, siendo yo extranjera?

11 Y Booz le respondió, y dijo: Todo lo que has hecho por tu suegra después de la muerte de tu esposo me ha sido informado en detalle, ycómodejaste a tu padre, a tu madre y tu tierra natal, y viniste a un pueblo que antes no conocías.

12 Que el Señorrecompense tu obra y que tu remuneración sea completa de parte del Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.

13 Entonces ella dijo: Señor mío, he hallado gracia ante tus ojos, porque me has consolado y en verdad has hablado con bondad a tu sierva, aunque yo no soy como una de tus siervas.

14 Y a la hora de comer Booz le dijo: Ven acá para que comas del pan y mojes tu pedazo de pan en el vinagre. Así pues ella se sentó junto a los segadores; y él le sirvió grano tostado, y ella comió hasta saciarse yaúnle sobró.

15 Cuando ella se levantó para espigar, Booz ordenó a sus siervos, diciendo: Dejadla espigar aun entre las gavillas y no la avergoncéis.

16 También sacaréis a propósito para ellaun poco de granode los manojos ylodejaréis para que ellalorecoja, y no la reprendáis.

17 Y ella espigó en el campo hasta el anochecer, y desgranó lo que había espigado y fue como un efa de cebada.

18 Ylotomó y fue a la ciudad, y su suegra vio lo que había recogido. Y sacó también lo que le había sobrado después de haberse saciado y se lo dio a Noemí.

19 Entonces su suegra le dijo: ¿Dónde espigaste y dónde trabajaste hoy? Bendito sea aquel que se fijó en ti. Y ella informó a su suegra con quién había trabajado, y dijo: El hombre con el que trabajé hoy se llama Booz.

20 Y Noemí dijo a su nuera: Sea él bendito del Señor, porque no ha rehusado su bondad ni a los vivos ni a los muertos. Le dijo también Noemí: El hombre es nuestro pariente; es uno de nuestros parientes más cercanos.

21 Entonces Rut la moabita dijo: Además, él me dijo: “Debes estar cerca de mis siervos hasta que hayan terminado toda mi cosecha.”

22 Y Noemí dijo a Rut su nuera: Es bueno, hija mía, que salgas con sus criadas, no sea que en otro campo te maltraten.

23 Y ella se quedó cerca de las criadas de Booz espigando hasta que se acabó la cosecha de cebada y de trigo. Y vivía con su suegra.

Rut 3

1 Después su suegra Noemí le dijo: Hija mía, ¿no he de buscar seguridad para ti, para que te vaya bien?

2 Ahora pues, ¿no es Booz nuestro pariente, con cuyas criadas estabas? He aquí, él avienta cebada en la era esta noche.

3 Lávate, pues, úngete y ponte tumejorvestido y baja a la era;perono te des a conocer al hombre hasta que haya acabado de comer y beber.

4 Y sucederá que cuando él se acueste, notarás el lugar donde se acuesta; irás, descubrirás sus pies y te acostarás; entonces él te dirá lo que debes hacer.

5 Y ella le respondió: Todo lo quemedices, haré.

6 Descendió, pues, a la era e hizo todo lo que su suegra le había mandado.

7 Cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estaba contento, fue a acostarse al pie del montónde grano;y ella vino calladamente, descubrió sus pies y se acostó.

8 Y sucedió que a medianoche el hombre se asustó, se volvió, y he aquí que una mujer estaba acostada a sus pies.

9 Y él dijo: ¿Quién eres? Y ella respondió: Soy Rut, tu sierva. Extiende, pues, tu manto sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano.

10 Entonces él dijo: Bendita seas del Señor, hija mía. Has hecho tu última bondad mejor que la primera, al no ir en pos delosjóvenes, ya sean pobres o ricos.

11 Ahora hija mía, no temas. Haré por ti todo lo quemepidas, pues todo mi pueblo en la ciudad sabe que eres una mujer virtuosa.

12 Ahora bien, es verdad que soy pariente cercano, pero hay un pariente más cercano que yo.

13 Quédate esta noche, y cuando venga la mañana, si él quiere redimirte, bien, que te redima. Pero si no quiere redimirte, entonces yo te redimiré, vive el Señor. Acuéstate hasta la mañana.

14 Y ella se acostó a sus pies hasta la mañana, y se levantó antes que unapersonapudiera reconocer a otra; y él dijo: Que no se sepa que ha venido mujer a la era.

15 Dijo además: Dame el manto que tienes puesto y sujétalo. Y ella lo sujetó, y él midió seismedidasde cebada y selaspuso encima. Entonces ella entró en la ciudad.

16 Cuando llegó adonde estabasu suegra,éstadijo: ¿Cómo te fue, hija mía? Y le contó todo lo que el hombre había hecho por ella.

17 Y dijo: Me dio estas seismedidasde cebada, pues dijo: “No vayas a tu suegra con las manos vacías.”

18 EntoncesNoemídijo: Espera, hija mía, hasta que sepas cómo se resolverá el asunto; porque el hombre no descansará hasta que lo haya arreglado hoy.

Rut 4

1 Y Booz subió a la puerta y allí se sentó, y he aquí que el pariente más cercano de quien Booz había hablado iba pasando, y le dijo: Eh, tú, ven acá y siéntate. Y él vino y se sentó.

2 YBooztomó diez hombres de los ancianos de la ciudad, ylesdijo: Sentaos aquí. Y ellos se sentaron.

3 Entonces dijo al pariente más cercano: Noemí, que volvió de la tierra de Moab, tiene que vender la parte de la tierra que pertenecía a nuestro hermano Elimelec.

4 Y pensé informarte, diciéndote:”Cómpralaen presencia de los que estánaquísentados, y en presencia de los ancianos de mi pueblo. Silavas a redimir, redímela; y si no, dímelopara que yolosepa; porque no hay otro aparte de ti quelaredima, y yo después de ti.” Y él dijo:Laredimiré.

5 Entonces Booz dijo: El día que compres el campo de manos de Noemí, debes adquirir también a Rut la moabita, viuda del difunto, a fin de conservar el nombre del difunto en su heredad.

6 Y el pariente más cercano respondió: No puedo redimirlapara mí mismo, no sea que perjudique mi heredad. Redímelapara ti;usatú mi derecho de redención, pues yo no puedo redimirla.

7 Yla costumbreen tiempos pasados en Israel tocante a la redención y el intercambiode tierraspara confirmar cualquier asunto era ésta: uno se quitaba la sandalia y se la daba al otro; y esta era lamanera deconfirmar en Israel.

8 El pariente más cercano dijo a Booz: Cómpralapara ti. Y se quitó la sandalia.

9 Entonces Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: Vosotros sois testigos hoy que he comprado de la mano de Noemí todo lo que pertenecía a Elimelec y todo lo que pertenecía a Quelión y a Mahlón.

10 Además, he adquirido a Rut la moabita, la viuda de Mahlón, para que sea mi mujer a fin de preservar el nombre del difunto en su heredad, para que el nombre del difunto no sea cortado de sus hermanos, ni del atrio de su lugarde nacimiento;vosotros sois testigos hoy.

11 Y todo el pueblo queestabaen el atrio, y los ancianos, dijeron: Testigossomos.Haga el Señora la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel; y que tú adquieras riquezas en Efrata y seas célebre en Belén.

12 Además, sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá, por medio de la descendencia que el Señorte dará de esta joven.

13 Booz tomó a Rut y ella fue su mujer, y se llegó a ella. Y el Señorhizo que concibiera, y ella dio a luz un hijo.

14 Entonces las mujeres dijeron a Noemí: Bendito sea el Señorque no te ha dejado hoy sin redentor; que su nombre sea célebre en Israel.

15 Sea él también para ti restaurador detuvida y sustentador de tu vejez; porque tu nuera, que te ama y es de más valor para ti que siete hijos, le ha dado a luz.

16 Entonces Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y fue su nodriza.

17 Y las mujeres vecinas le dieron un nombre, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noemí. Y lo llamaron Obed. El es el padre de Isaí, padre de David.

18 Estas son las generaciones de Fares: Fares engendró a Hezrón,

19 Hezrón engendró a Ram, Ram engendró a Aminadab,

20 Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón,

21 Salmón engendró a Booz, Booz engendró a Obed,

22 Obed engendró a Isaí e Isaí engendró a David.

Jueces 1

1 Después de la muerte de Josué, los hijos de Israel consultaron al Señor, diciendo: ¿Quién de nosotros subirá primero contra los cananeos para pelear contra ellos?

2 Y el Señorrespondió: Judá subirá; he aquí, yo he entregado el país en sus manos.

3 Entonces Judá dijo a su hermano Simeón: Sube conmigo al territorio que me ha tocado, para que peleemos contra los cananeos; yo también iré contigo al territorio que te ha tocado. Y Simeón fue con él.

4 Subió Judá, y el Señorentregó en sus manos a los cananeos y a los ferezeos, y derrotaron a diez mil hombres en Bezec.

5 Hallaron a Adoni-bezec en Bezec y pelearon contra él, y derrotaron a los cananeos y a los ferezeos.

6 Huyó Adoni-bezec, pero lo persiguieron, lo prendieron y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies.

7 Y Adoni-bezec dijo: Setenta reyes, con los pulgares de sus manos y de sus pies cortados, recogíanmigajasdebajo de mi mesa; como yo he hecho, así me ha pagado Dios. Lo llevaron a Jerusalén, y allí murió.

8 Y pelearon los hijos de Judá contra Jerusalén y la tomaron, la pasaron a filo de espada y prendieron fuego a la ciudad.

9 Después descendieron los hijos de Judá a pelear contra los cananeos que vivían en la región montañosa, en el Neguev y en las tierras bajas.

10 Y Judá marchó contra los cananeos que habitaban en Hebrón (el nombre de Hebrón anteseraQuiriat-arba); e hirieron a Sesai, a Ahimán y a Talmai.

11 De allí fue contra los habitantes de Debir (el nombre de Debir anteseraQuiriat-séfer).

12 Y Caleb dijo: Al que ataque a Quiriat-séfer y la tome, yo le daré a mi hija Acsa por mujer.

13 Y Otoniel, hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb, la tomó, y él le dio a su hija Acsa por mujer.

14 Y sucedió que cuando ella vinoa él,éste la persuadió a que pidiera un campo a su padre. Ella entonces se bajó del asno, y Caleb le dijo: ¿Qué quieres?

15 Y ella le dijo: Dame una bendición, ya que me has dado la tierra del Neguev, dame también fuentes de agua. Y Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.

16 Y los descendientes del ceneo, suegro de Moisés, subieron de la ciudad de las palmeras con los hijos de Judá, al desierto de Judá que está al sur de Arad; y fueron y habitaron con el pueblo.

17 Entonces Judá fue con Simeón su hermano, y derrotaron a los cananeos que vivían en Sefat, y la destruyeron por completo. Por eso pusieron por nombre a la ciudad, Horma.

18 Y Judá tomó a Gaza con su territorio, a Ascalón con su territorio y a Ecrón con su territorio.

19 El Señorestaba con Judá, que tomó posesión de la región montañosa, pero no pudo expulsar a los habitantes del valle porque éstos tenían carros de hierro.

20 Entonces dieron Hebrón a Caleb, como Moisés había prometido; y él expulsó de allí a los tres hijos de Anac.

21 Pero los hijos de Benjamín no expulsaron a los jebuseos que vivían en Jerusalén; así que los jebuseos han vivido con los hijos de Benjamín en Jerusalén hasta el día de hoy.

22 De igual manera la casa de José subió contra Betel; y el Señorestaba con ellos.

23 Y la casa de José envió espías a Betel (el nombre de la ciudad anteseraLuz).

24 Y vieron los espías a un hombre que salía de la ciudad y le dijeron: Te rogamos que nos muestres la entrada de la ciudad y te trataremos con misericordia.

25 El les mostró la entrada de la ciudad; e hirieron la ciudad a filo de espada, mas dejaron ir al hombre y a toda su familia.

26 Y el hombre fue a la tierra de los hititas y edificó una ciudad a la que llamó Luz; y este es su nombre hasta hoy.

27 Pero Manasés no tomó posesión de Bet-seán y sus aldeas, ni de Taanac y sus aldeas, ni de los habitantes de Dor y sus aldeas, ni de los habitantes de Ibleam y sus aldeas, ni de los habitantes de Meguido y sus aldeas; y los cananeos persistían en habitar en aquella tierra.

28 Y sucedió que cuando Israel se hizo fuerte, sometieron a los cananeos a trabajos forzados, pero no los expulsaron totalmente.

29 Tampoco Efraín expulsó a los cananeos que habitaban en Gezer; y los cananeos habitaron en medio de ellos en Gezer.

30 Zabulón no expulsó a los habitantes de Quitrón, ni a los habitantes de Naalal; de manera que los cananeos habitaron en medio de ellos y fueron sometidos a trabajos forzados.

31 Aser no expulsó a los habitantes de Aco, ni a los habitantes de Sidón, ni de Ahalb, ni de Aczib, ni de Helba, ni de Afec, ni de Rehob.

32 Así que los de Aser habitaron entre los cananeos, los habitantes de aquella tierra, porque no los expulsaron.

33 Neftalí no expulsó a los habitantes de Bet-semes, ni a los habitantes de Bet-anat, sino que habitó entre los cananeos, los habitantes de aquella tierra; y los habitantes de Bet-semes y de Bet-anat fueron sometidos a trabajos forzados.

34 Entonces los amorreos forzaron a los hijos de Dan hacia la región montañosa, y no los dejaron descender al valle.

35 Y los amorreos persistieron en habitar en el monte de Heres, en Ajalón y en Saalbim; pero cuando el poder de la casa de José se fortaleció, fueron sometidos a trabajos forzados.

36 La frontera de los amorreos iba desde la subida de Acrabim, desde Sela hacia arriba.

Jueces 2

1 Y el ángel del Señorsubió de Gilgal a Boquim y dijo: Yo os saqué de Egipto y os conduje a la tierra que había prometido a vuestros padres y dije: “Jamás quebrantaré mi pacto con vosotros,

2 y en cuanto a vosotros, no haréis pacto con los habitantes de esta tierra; sus altares derribaréis.” Pero vosotros no me habéis obedecido; ¿qué es esto que habéis hecho?

3 Por lo cual también dije: “No los echaré de delante de vosotros, sino que seráncomo espinasen vuestro costado, y sus dioses serán lazo para vosotros.”

4 Y sucedió que cuando el ángel del Señorhabló estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo alzó su voz y lloró.

5 Y llamaron a aquel lugar Boquim; y allí ofrecieron sacrificio al Señor.

6 Después que Josué despidió al pueblo, los hijos de Israel fueron cada uno a su heredad para tomar posesión de la tierra.

7 Y el pueblo sirvió al Señortodos los días de Josué, y todos los días de los ancianos que sobrevivieron a Josué, los cuales habían sido testigos de la gran obra que el Señorhabía hecho por Israel.

8 Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, murió a la edad de ciento diez años.

9 Y lo sepultaron en el territorio de su heredad, en Timnat-sera, en la región montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas.

10 También toda aquella generación fue reunida a sus padres; y se levantó otra generación después de ellos que no conocía al Señor, ni la obra que El había hecho por Israel.

11 Entonces los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del Señory sirvieron a los baales,

12 y abandonaron al Señor, el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y siguieron a otros dioses deentrelos dioses de los pueblos queestabana su derredor; se postraron ante ellos y provocaron a ira al Señor.

13 Y dejaron al Señory sirvieron a Baal y a Astarot.

14 Y se encendió la ira del Señorcontra Israel, y los entregó en manos de salteadores que los saquearon; y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor, y ya no pudieron hacer frente a sus enemigos.

15 Por dondequiera que iban, la mano del Señorestaba contra ellos para mal, tal como el Señorhabía dicho y como el Señorles había jurado, y se angustiaron en gran manera.

16 Entonces el Señorlevantó jueces que los libraron de la mano de los que los saqueaban.

17 Con todo no escucharon a sus jueces, porque se prostituyeron siguiendo a otros dioses, y se postraron ante ellos. Se apartaron pronto del camino en que sus padres habían andado en obediencia a los mandamientos del Señor; no hicieron comosus padres.

18 Cuando el Señorles levantaba jueces, el Señorestaba con el juez y los libraba de mano de sus enemigos todos los días del juez; porque el Señorse compadecía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían.

19 Pero acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás y se corrompían aún más que sus padres, siguiendo a otros dioses, sirviéndoles e inclinándose ante ellos; no dejaban sus costumbres ni su camino obstinado.

20 Y se encendió la ira del Señorcontra Israel, y dijo: Por cuanto esta nación ha quebrantado el pacto que ordené a sus padres, y no ha escuchado mi voz,

21 tampoco yo volveré a expulsar de delante de ellos a ninguna de las naciones que Josué dejó cuando murió,

22 para probar por medio de ellas a Israel, a ver si guardan o no el camino del Señor, y andan en él comolohicieron sus padres.

23 Así pues, el Señorpermitió que aquellas naciones se quedaranallí,sin expulsarlas enseguida, y no las entregó en manos de Josué.

Jueces 3

1 Y estas son las naciones que el Señordejó para probar con ellas a Israel,es decir,a los que no habían experimentado ninguna de las guerras de Canaán

2 (esto fuesólo para que las generaciones de los hijos de Israel conocieran la guerra, aquellos que antes no la habían experimentado):

3 los cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios y los heveos que habitaban en el monte Líbano, desde el monte de Baal-hermón hasta Lebo-hamat.

4 Y eran para probar a Israel, para ver si obedecían los mandamientos que el Señorhabía ordenado a sus padres por medio de Moisés.

5 Y los hijos de Israel habitaron entre los cananeos, los hititas, los amorreos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos;

6 tomaron para sí a sus hijas por mujeres, y dieron sus propias hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.

7 Y los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del Señor, y olvidaron al Señorsu Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera.

8 Entonces se encendió la ira del Señorcontra Israel, y los vendió en manos de Cusán-risataim, rey de Mesopotamia; y los hijos de Israel sirvieron a Cusán-risataim por ocho años.

9 Cuando los hijos de Israel clamaron al Señor, el Señorlevantó un libertador a los hijos de Israel para que los librara, a Otoniel, hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb.

10 Y vino sobre él el Espíritu del Señor, y juzgó a Israel. Cuando salió a la guerra, el Señorentregó en su mano a Cusán-risataim, rey de Mesopotamia, y su poder prevaleció sobre Cusán-risataim.

11 Y la tierra tuvo descanso por cuarenta años. Y murió Otoniel, hijo de Quenaz.

12 Volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos del Señor. Entonces el Señorfortaleció a Eglón, rey de Moab, contra Israel, porque habían hecho lo malo ante los ojos del Señor.

13 YEglónreunió consigo a los hijos de Amón y de Amalec; y fue y derrotó a Israel, y se apoderaron de la ciudad de las palmeras.

14 Y los hijos de Israel sirvieron a Eglón, rey de Moab, por dieciocho años.

15 Pero los hijos de Israel clamaron al Señor, y el Señorles levantó un libertador, a Aod, hijo de Gera, benjamita, el cual era zurdo. Y los hijos de Israel enviaron tributo con él a Eglón, rey de Moab.

16 Aod se hizo una espada de dos filos, de un codo de largo, y la ató a su muslo derecho debajo de la ropa.

17 Y presentó el tributo a Eglón, rey de Moab; y Eglón era un hombre muy grueso.

18 Y aconteció que cuando terminó de presentar el tributo, despidió a la gente que había traído el tributo.

19 Pero él se volvió desde los ídolos que estaban en Gilgal, y dijo: Tengo un mensaje secreto para ti, oh rey. Yéstedijo: Guarda silencio. Y todos los que le servían salieron.

20 Aod vino a él cuando estaba sentado solo en su sala de verano. Y Aod dijo: Tengo un mensaje de Dios para ti. Y él se levantó de su silla.

21 Aod alargó la mano izquierda, tomó la espada de su muslo derecho, y se la hundió en el vientre.

22 Y la empuñadura entró también tras la hoja, y la gordura se cerró sobre la hoja, pues no sacó la espada de su vientre; y se le salieron los excrementos.

23 Entonces salió Aod al corredor, cerró tras sí las puertas de la sala de la terraza ylespasó el cerrojo.

24 Después de haber salido, vinieron los siervos y miraron, y he aquí, las puertas de la sala de la terraza tenían pasado el cerrojo, y dijeron: Sin duda está haciendo su necesidad en la sala de verano.

25 Y esperaron hasta sentir inquietud, pues he aquí que él no abría las puertas de la sala de la terraza. Entonces tomaron la llave y las abrieron, y he aquí, su señor caído en el suelo, muerto.

26 Mas Aod había escapado mientras ellos esperaban; pasando por los ídolos, había escapado a Seirat.

27 Y cuando llegó, tocó la trompeta en la región montañosa de Efraín; y los hijos de Israel descendieron con él de la región montañosa,estandoél al frente de ellos.

28 Y les dijo: Perseguidlos,porque el Señorha entregado en vuestras manos a vuestros enemigos, los moabitas. Y descendieron tras él y se apoderaron de los vados del Jordán frente a Moab, y no dejaron pasar a nadie.

29 En aquella ocasión mataron a unos diez mil moabitas, todos hombres robustos y valientes; ninguno escapó.

30 Y fue subyugado Moab aquel día bajo la mano de Israel. Y la tierra tuvo descanso por ochenta años.

31 Después de Aod vino Samgar, hijo de Anat, el cual hirió a seiscientos filisteos con una aguijada de bueyes; y él también salvó a Israel.

Jueces 4

1 Cuando murió Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos del Señor.

2 Y el Señorlos vendió en mano de Jabín, rey de Canaán, que reinaba en Hazor. El comandante de su ejército era Sísara, que vivía en Haroset-goim.

3 Y los hijos de Israel clamaron al Señor, porque aquél tenía novecientos carros de hierro y había oprimido duramente a los hijos de Israel por veinte años.

4 Débora, profetisa, mujer de Lapidot, juzgaba a Israel en aquel tiempo;

5 y se sentaba debajo de la palmera de Débora entre Ramá y Betel, en la región montañosa de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella apedirjuicio.

6 Y ella mandó llamar a Barac, hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: Esto ha ordenado el Señor, Dios de Israel: “Ve, marcha al monte Tabor y lleva contigo a diez mil hombres de los hijos de Neftalí y de los hijos de Zabulón.

7 “Y yo atraeré hacia ti a Sísara, comandante del ejército de Jabín, con sus carros y sus muchas tropas al torrente Cisón, y lo entregaré en tus manos.”

8 Le respondió Barac: Si tú vas conmigo, yo iré; pero si no vas conmigo, no iré.

9 Y ella dijo: Ciertamente iré contigo; sin embargo, el honor no será tuyo en la jornada que vas a emprender, porque el Señorvenderá a Sísara en manos de una mujer. Entonces Débora se levantó y fue con Barac a Cedes.

10 Y Barac convocó a Zabulón y a Neftalí en Cedes, y subieron con él diez mil hombres; Débora también subió con él.

11 Y Heber ceneo, se había separado de los ceneos, de los hijos de Hobab, suegro de Moisés, y había plantado su tienda cerca de la encina en Zaanaim, que está junto a Cedes.

12 Avisaron a Sísara que Barac, hijo de Abinoam, había subido al monte Tabor.

13 Y juntó Sísara todos sus carros, novecientos carros de hierro, y a todo el pueblo queestabacon él, desde Haroset-goim hasta el torrente Cisón.

14 Entonces Débora dijo a Barac: ¡Levántate!, porque este es el día en que el Señorha entregado a Sísara en tus manos; he aquí, el Señorha salido delante de ti. Bajó, pues, Barac del monte Tabor seguido de diez mil hombres.

15 Y el Señorderrotó a Sísara, con todossuscarros y todosuejército, a filo de espada delante de Barac; y Sísara bajó desucarro, y huyó a pie.

16 Mas Barac persiguió los carros y el ejército hasta Haroset-goim, y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada; no quedó ni uno.

17 Pero Sísara huyó a pie a la tienda de Jael, mujer de Heber ceneo; porquehabíapaz entre Jabín, rey de Hazor, y la casa de Heber ceneo.

18 Y Jael salió al encuentro de Sísara, y le dijo: Ven, señor mío, ven a mí; no temas. Y él fue hacia ella a la tienda, y ella lo cubrió con una manta.

19 Y él le dijo: Te ruego que me des de beber un poco de agua, porque tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y le dio de beber; entonces lo cubrió.

20 Entonces él le dijo: Ponte a la entrada de la tienda, y si alguien viene, y te pregunta, y te dice: “¿Hay alguien aquí?”, tú responderás: “No.”

21 Pero Jael, mujer de Heber, tomó una estaca de la tienda y tomando en la mano un martillo, se le acercó silenciosamente y le clavó la estaca en las sienes, la cual penetró en la tierra, pues él estaba profundamente dormido y agotado, y murió.

22 Y he aquí, cuando Barac perseguía a Sísara, Jael salió a su encuentro, y le dijo: Ven, y te mostraré al hombre que buscas. Y él entró con ella, y he aquí que Sísara yacía muerto con la estaca en la sien.

23 Así sometió Dios en aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel.

24 Y la mano de los hijos de Israel se hizo más y más dura sobre Jabín, rey de Canaán, hasta que lo destruyeron.