Josué 4

1 Y sucedió que cuando todo el pueblo acabó de pasar el Jordán, el Señorhabló a Josué, diciendo:

2 Escoged doce hombres del pueblo, uno de cada tribu,

3 y ordenadles, diciendo: “Tomad doce piedras de aquí, de en medio del Jordán, del lugar donde los pies de los sacerdotes están firmes, y llevadlas con vosotros y colocadlas en el alojamiento donde habéis de pasar la noche.”

4 Llamó, pues, Josué a los doce hombres que había señalado de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu;

5 y Josué les dijo: Pasad delante del arca del Señorvuestro Dios al medio del Jordán, y alce cada uno una piedra sobre su hombro, de acuerdo con el número de las tribus de los hijos de Israel.

6 Sea esto una señal entre vosotros, y más tarde cuando vuestros hijos pregunten, diciendo: “¿Qué significan estas piedras para vosotros?”,

7 les diréis: “Es que las aguas del Jordán quedaron cortadas delante del arca del pacto del Señor; cuando ésta pasó el Jordán, las aguas del Jordán quedaron cortadas.” Así que estas piedras servirán como recuerdo a los hijos de Israel para siempre.

8 Y lo hicieron así los hijos de Israel, tal como Josué ordenó, y alzaron doce piedras de en medio del Jordán, como el Señordijo a Josué, según el número de las tribus de los hijos de Israel; y las llevaron consigo al alojamiento y allí las depositaron.

9 Entonces Josué levantó doce piedras en medio del Jordán, en el lugar donde habían estado los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto, y allí permanecen hasta hoy.

10 Porque los sacerdotes que llevaban el arca estuvieron parados en medio del Jordán hasta que se cumpliera todo lo que el Señorhabía mandado a Josué que dijera al pueblo, de acuerdo con todo lo que Moisés había mandado a Josué. Y el pueblo se apresuró y pasó;

11 y sucedió que cuando todo el pueblo había acabado de pasar, el arca del Señory los sacerdotes pasaron delante del pueblo.

12 Y los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés pasaron en orden de batalla delante de los hijos de Israel, tal como Moisés les había dicho;

13 como cuarenta mil, equipados para la guerra, pasaron delante del Señorhacia los llanos de Jericó,listospara la batalla.

14 Aquel día el Señorengrandeció a Josué ante los ojos de todo Israel; y le temieron, tal como habían temido a Moisés todos los días de su vida.

15 Entonces habló el Señora Josué, diciendo:

16 Ordena a los sacerdotes que llevan el arca del testimonio que suban del Jordán.

17 Y Josué mandó a los sacerdotes, diciendo: Subid del Jordán.

18 Y sucedió que cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto del Señorsubieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes salieron a tierra seca, las aguas del Jordán volvieron a su lugar y corrieron sobre todas sus riberas como antes.

19 El pueblo subió del Jordán el día diez del mes primero y acamparon en Gilgal al lado oriental de Jericó.

20 Y aquellas doce piedras que habían sacado del Jordán, Josué las erigió en Gilgal.

21 Y habló a los hijos de Israel, diciendo: Cuando vuestros hijos pregunten a sus padres el día de mañana, diciendo: “¿Qué significan estas piedras?”,

22 entonces lo explicaréis a vuestros hijos, diciendo: “Israel cruzó este Jordán en tierra seca.”

23 Porque el Señorvuestro Dios secó las aguas del Jordán delante de vosotros hasta que pasasteis, tal como el Señorvuestro Dios había hecho al mar Rojo, el cual El secó delante de nosotros hasta que pasamos,

24 para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano del Señores poderosa, a fin de que temáis al Señorvuestro Dios para siempre.

Josué 5

1 Y aconteció que cuando todos los reyes de los amorreos queestabanal otro lado del Jordán hacia el occidente, y todos los reyes de los cananeos queestabanjunto al mar, oyeron cómo el Señorhabía secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que ellos habían pasado, sus corazones se acobardaron, y ya no había aliento en ellos a causa de los hijos de Israel.

2 En aquel tiempo el Señordijo a Josué: Hazte cuchillos de pedernal y vuelve a circuncidar, por segunda vez, a los hijos de Israel.

3 Y Josué se hizo cuchillos de pedernal y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot.

4 Esta es la razón por la cual Josué los circuncidó: todos los del pueblo que salieron de Egipto que eran varones, todos los hombres de guerra, murieron en el desierto, por el camino, después que salieron de Egipto.

5 Porque todos los del pueblo que salieron fueron circuncidados, pero todos los del pueblo que nacieron en el desierto, por el camino, después de salir de Egipto, no habían sido circuncidados.

6 Pues los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que pereció toda la nación,es decir,los hombres de guerra que salieron de Egipto, porque no escucharon la voz del Señor; a ellos el Señorles juró que no les permitiría ver la tierra que el Señorhabía jurado a sus padres que nos daría, una tierra que mana leche y miel.

7 Y a los hijos de ellos, que El levantó en su lugar, Josué los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no los habían circuncidado en el camino.

8 Y sucedió que cuando terminaron de circuncidar a toda la nación, permanecieron en sus lugares en el campamento hasta que sanaron.

9 Entonces el Señordijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto. Por eso aquel lugar se ha llamado Gilgal hasta hoy.

10 Estando los hijos de Israel acampados en Gilgal, celebraron la Pascua en la noche del día catorce del mes en los llanos de Jericó.

11 Y el día después de la Pascua, ese mismo día, comieron del producto de la tierra, panes sin levadura y cereal tostado.

12 Y el maná cesó el día después que habían comido del producto de la tierra, y los hijos de Israel no tuvieron más maná, sino que comieron del producto de la tierra de Canaán durante aquel año.

13 Y sucedió que cuando Josué estaba cerca de Jericó, levantó los ojos y miró, y he aquí, un hombre estaba frente a él con una espada desenvainada en la mano, y Josué fue hacia él y le dijo: ¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?

14 Y él respondió: No; más bien yo vengo ahoracomocapitán del ejército del Señor. Y Josué se postró en tierra, le hizo reverencia, y dijo: ¿Qué dice mi señor a su siervo?

15 Entonces el capitán del ejército del Señordijo a Josué: Quítate las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y así lo hizo Josué.

Josué 6

1 Pero Jericó estaba muy bien cerrada a causa de los hijos de Israel; nadie salía ni entraba.

2 Y el Señordijo a Josué: Mira, he entregado en tu mano a Jericó y a su reycon susvalientes guerreros.

3 Marcharéis alrededor de la ciudad todos los hombres de guerra rodeando la ciudad una vez. Así lo harás por seis días.

4 Y siete sacerdotes llevarán siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca; y al séptimo día marcharéis alrededor de la ciudad siete veces, y los sacerdotes tocarán las trompetas.

5 Y sucederá que cuando toquen un sonido prolongado con el cuerno de carnero, y cuando oigáis el sonido de la trompeta, todo el pueblo gritará a gran voz, y la muralla de la ciudad se vendrá abajo; entonces el pueblo subirá, cada hombre derecho hacia adelante.

6 Y Josué, hijo de Nun, llamó a los sacerdotes, y les dijo: Tomad el arca del pacto, y que siete sacerdotes lleven siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca del Señor.

7 Entonces dijo al pueblo: Pasad, y marchad alrededor de la ciudad, y que los hombres armados vayan delante del arca del Señor.

8 Y sucedió que después que Josué había hablado al pueblo, los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno de carnero delante del Señor, se adelantaron y tocaron las trompetas; y el arca del pacto del Señorlos seguía.

9 Los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las trompetas, y la retaguardia iba detrás del arca, mientras ellos continuaban tocando las trompetas.

10 Pero Josué dio órdenes al pueblo, diciendo: No gritaréis ni dejaréis oír vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: “¡Gritad!” Entonces gritaréis.

11 Así hizo que el arca del Señorfuera alrededor de la ciudad, rodeándolauna vez; entonces volvieron al campamento, y pasaron la noche en el campamento.

12 Y Josué se levantó muy de mañana, y los sacerdotes tomaron el arca del Señor.

13 Y los siete sacerdotes llevando las siete trompetas de cuerno de carnero iban delante del arca del Señor, andando continuamente y tocando las trompetas; y los hombres armados iban delante de ellos y la retaguardia iba detrás del arca del Señormientras ellos seguían tocando las trompetas.

14 Así marcharon una vez alrededor de la ciudad el segundo día y volvieron al campamento; así lo hicieron por seis días.

15 Al séptimo día se levantaron temprano, al despuntar el día, y marcharon alrededor de la ciudad de la misma manera siete veces. Sólo aquel día marcharon siete veces alrededor de la ciudad.

16 Y sucedió que, a la séptima vez, cuando los sacerdotes tocaron las trompetas, Josué dijo al pueblo: ¡Gritad! Pues el Señoros ha dado la ciudad.

17 Y la ciudad será dedicada al anatema, ella y todo lo que hay en ella pertenece al Señor; sólo Rahab la ramera y todos los que están en su casa vivirán, porque ella escondió a los mensajeros que enviamos.

18 Pero en cuanto a vosotros, guardaos ciertamente de las cosas dedicadas al anatema, no sea quelascodiciéis y tomando de las cosas del anatema, hagáis maldito el campamento de Israel y traigáis desgracia sobre él.

19 Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, están consagrados al Señor; entrarán en el tesoro del Señor.

20 Entonces el pueblo gritó ylos sacerdotestocaron las trompetas; y sucedió que cuando el pueblo oyó el sonido de la trompeta, el pueblo gritó a gran voz y la muralla se vino abajo, y el pueblo subió a la ciudad, cada hombre derecho hacia adelante, y tomaron la ciudad.

21 Y destruyeron por completo, a filo de espada, todo lo que había en la ciudad: hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, bueyes, ovejas y asnos.

22 Pero Josué dijo a los dos hombres que habían reconocido la tierra: Entrad en la casa de la ramera, y sacad de allí a la mujer y todo lo que posea, tal como se lo jurasteis.

23 Entraron, pues, los jóvenes espías y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que poseía; también sacaron a todos sus parientes, y los colocaron fuera del campamento de Israel.

24 Y prendieron fuego a la ciudad y a todo lo que en ella había. Sólo pusieron en el tesoro de la casa del Señor, la plata, el oro y los utensilios de bronce y de hierro.

25 Pero Josué dejó vivir a Rahab la ramera, a la casa de su padre y todo lo que ella tenía; y ella ha habitado en medio de Israel hasta hoy, porque escondió a los mensajeros a quienes Josué había enviado a reconocer a Jericó.

26 Entonces Josué les hizo un juramento en aquel tiempo, diciendo: Maldito sea delante del Señorel hombre que se levante y reedifique esta ciudad de Jericó; conla pérdida desu primogénito echará su cimiento, y conla pérdida desu hijo menor colocará sus puertas.

27 Y el Señorestaba con Josué, y su fama se extendió por toda la tierra.

Josué 7

1 Mas los hijos de Israel fueron infieles en cuanto al anatema, porque Acán, hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó de las cosas dedicadas al anatema; y la ira del Señorse encendió contra los hijos de Israel.

2 Y Josué envió hombres desde Jericó a Hai, que está cerca de Bet-avén al este de Betel, y les dijo: Subid y reconoced la tierra. Y los hombres subieron y reconocieron a Hai.

3 Cuando volvieron a Josué, le dijeron: Que no suba todo el pueblo; sólo dos o tres mil hombres subirán a Hai; no hagas cansar a todo el pueblo subiendo allá, porque ellos son pocos.

4 Así que subieron allá unos tres mil hombres del pueblo, pero huyeron ante los hombres de Hai.

5 Y los hombres de Hai hirieron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los persiguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; y el corazón del pueblo desfalleció y se hizo como agua.

6 Entonces Josué rasgó sus vestidos y postró su rostro en tierra delante del arca del Señorhasta el anochecer, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas.

7 Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Dios! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos después en manos de los amorreos y destruirnos? ¡Ojalá nos hubiéramos propuesto habitar al otro lado del Jordán!

8 ¡Ah, Señor! ¿Qué puedo decir, ya que Israel ha vuelto la espalda ante sus enemigos?

9 Porque los cananeos y todos los habitantes de la tierra se enterarán de ello, y nos rodearán y borrarán nuestro nombre de la tierra. ¿Y qué harás tú por tu gran nombre?

10 Y el Señordijo a Josué: ¡Levántate! ¿Por qué te has postrado rostro en tierra?

11 Israel ha pecado y también ha transgredido mi pacto que les ordené. Y hasta han tomado de las cosas dedicadas al anatema, y también han robado y mentido, y ademáslashan puesto entre sus propias cosas.

12 No pueden, pues, los hijos de Israel hacer frente a sus enemigos; vuelven la espalda delante de sus enemigos porque han venido a ser anatema. No estaré más con vosotros a menos que destruyáis las cosas dedicadas al anatema de en medio de vosotros.

13 Levántate, consagra al pueblo y di: “Consagraos para mañana, porque así ha dicho el Señor, Dios de Israel: ‘Hay anatema en medio de ti, oh Israel. No podrás hacer frente a tus enemigos hasta que quitéis el anatema de en medio de vosotros.’

14 “Por la mañana os acercaréis, pues, por tribus. Y será que la tribu que el Señorseñale se acercará por familias, y la familia que el Señorseñale se acercará por casas, y la casa que el Señorseñale se acercará hombre por hombre.

15 “Y será que elhombreque sea sorprendido con las cosas dedicadas al anatema será quemado, él y todo lo que le pertenece, porque ha quebrantado el pacto del Señor, y ha cometido infamia en Israel.”

16 Y Josué se levantó muy de mañana, e hizo acercar a Israel por tribus, y fue designada la tribu de Judá.

17 Mandó acercar a las familias de Judá, y fue designada la familia de los de Zera; e hizo acercar a la familia de Zera, hombre por hombre, y Zabdi fue designado.

18 Mandó acercar su casa hombre por hombre; y fue designado Acán, hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá.

19 Entonces Josué dijo a Acán: Hijo mío, te ruego, da gloria al Señor, Dios de Israel, y dale alabanza; y declárame ahora lo que has hecho. No me lo ocultes.

20 Y Acán respondió a Josué, y dijo: En verdad he pecado contra el Señor, Dios de Israel, y esto es lo que he hecho:

21 cuando vi entre el botín un hermoso manto de Sinar y doscientos siclos de plata y una barra de oro de cincuenta siclos de peso, los codicié y los tomé; y he aquí, están escondidos en la tierra dentro de mi tienda con la plata debajo.

22 Y Josué envió emisarios, que fueron corriendo a la tienda, y he aquí queel mantoestaba escondido en su tienda con la plata debajo.

23 Y los sacaron de la tienda, los llevaron a Josué y a todos los hijos de Israel, y los pusieron delante del Señor.

24 Entonces Josué, y con él todo Israel, tomó a Acán, hijo de Zera, y la plata, el manto, la barra de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, sus asnos, sus ovejas, su tienda y todo lo que le pertenecía, y los llevaron al valle de Acor.

25 Y Josué dijo: ¿Por qué nos has turbado? El Señorte turbará hoy. Y todo Israel los apedreó y los quemaron después de haberlos apedreado.

26 Y levantaron sobre él un gran montón de piedras que permanece hasta hoy; y el Señorse volvió del furor de su ira. Por eso se ha llamado aquel lugar el valle de Acor hasta el día de hoy.

Josué 8

1 Entonces el Señordijo a Josué: No temas ni te acobardes. Toma contigo a todo el pueblo de guerra y levántate, sube a Hai; mira, he entregado en tu mano al rey de Hai, su pueblo, su ciudad y su tierra.

2 Harás con Hai y con su rey lo mismo que hiciste con Jericó y con su rey; tomaréis para vosotros como botín solamente los despojos y el ganado. Prepara una emboscada a la ciudad detrás de ella.

3 Y Josué se levantó con todo el pueblo de guerra para subir a Hai. Escogió Josué treinta mil hombres, valientes guerreros, los envió de noche,

4 y lesdioórdenes, diciendo: Mirad, vais a poner emboscada a la ciudad por detrás de ella. No os alejéis mucho de la ciudad, sino estad todos alerta.

5 Y yo y todo el pueblo que me acompaña nos acercaremos a la ciudad. Y sucederá que cuando ellos salgan a nuestro encuentro como la primera vez, nosotros huiremos delante de ellos,

6 y ellos saldrán tras nosotros hasta que los hayamos alejado de la ciudad, porque dirán: “Huyen ante nosotros como la primera vez.” Huiremos, pues, ante ellos.

7 Vosotros saldréis de la emboscada y os apoderaréis de la ciudad, porque el Señorvuestro Dios la entregará en vuestras manos.

8 Y será que cuando hayáis tomado la ciudad, le prenderéis fuego.Loharéis conforme a la palabra del Señor. Mirad que yo os lo he mandado.

9 Josué los envió, y fueron al lugar de la emboscada y se quedaron entre Betel y Hai, al occidente de Hai; pero Josué pasó la noche entre el pueblo.

10 Y se levantó Josué muy de mañana, pasó revista al pueblo y subió con los ancianos de Israel frente al pueblo de Hai.

11 Entonces todos los hombres de guerra queestabancon él subieron y se acercaron, y llegaron frente a la ciudad, y acamparon al lado norte de Hai. Yhabíaun valle entre él y Hai.

12 Tomó unos cinco mil hombres y los puso en emboscada entre Betel y Hai, al occidente de la ciudad.

13 Y apostaron al pueblo: todo el ejército queestabaal norte de la ciudad, y su retaguardiaque estabaal occidente de la ciudad. Y Josué pasó aquella noche en medio del valle.

14 Y aconteció que al verestoel rey de Hai, los hombres de la ciudad se apresuraron, se levantaron temprano y salieron para enfrentarse a Israel en batalla, él y todo su pueblo, en el lugar señalado frente a la llanura del desierto; pero no sabía quehabíauna emboscada contra él por detrás de la ciudad.

15 Y Josué y todo Israel se fingieron vencidos delante de ellos, y huyeron camino del desierto.

16 Y todo el pueblo que estaba en la ciudad fue llamado para perseguirlos, y persiguieron a Josué, y se alejaron de la ciudad.

17 No quedó hombre en Hai o Betel que no saliera tras Israel, y dejaron la ciudad sin protección por perseguir a Israel.

18 Entonces el Señordijo a Josué: Extiende la jabalina que está en tu mano hacia Hai, porque la entregaré en tu mano. Y extendió Josué hacia la ciudad la jabalina que estaba en su mano.

19 Y losque estabanemboscados se levantaron rápidamente de su lugar, y corrieron cuando él extendió su mano, entraron en la ciudad y se apoderaron de ella, y se apresuraron a prender fuego a la ciudad.

20 Cuando los hombres de Hai se volvieron y miraron, he aquí, el humo de la ciudad subía al cielo, y no tenían lugar adónde huir, ni por un lado ni por otro, porque el pueblo que iba huyendo hacia el desierto se volvió contra sus perseguidores.

21 Al ver Josué y todo Israel que los emboscados habían tomado la ciudad y que el humo de la ciudad subía, se volvieron y mataron a los hombres de Hai.

22 Y los otros salieron de la ciudad a su encuentro así quelos de Haiquedaron en medio de Israel, unos por un lado y otros por el otro; y los mataron hasta no quedar de ellos sobreviviente ni fugitivo.

23 Pero tomaron vivo al rey de Hai, y lo trajeron a Josué.

24 Y sucedió que cuando Israel acabó de matar a todos los habitantes de Hai en el campoyen el desierto, adonde ellos los habían perseguido y todos habían caído a filo de espada hasta ser exterminados, todo Israel volvió a Hai y la hirieron a filo de espada.

25 Y todos los que cayeron aquel día, tanto hombres como mujeres, fueron doce mil; todo el pueblo de Hai.

26 Josué no retiró su mano con la cual tenía extendida la jabalina, hasta que hubo destruido por completo a todos los habitantes de Hai.

27 Sólo el ganado y los despojos de aquella ciudad tomó para sí Israel como botín, conforme a la palabra que el Señorhabía ordenado a Josué.

28 Y quemó Josué a Hai y la convirtió en un montónde ruinaspara siempre, en una desolación hasta el día de hoy.

29 Y colgó al rey de Hai en un árbol hasta la tarde; y a la puesta del sol Josué dio orden que bajaran su cadáver del árbol; lo arrojaron a la entrada de la puerta de la ciudad y levantaron sobre él un gran montón de piedrasque permanecehasta el día de hoy.

30 Entonces edificó Josué un altar al Señor, Dios de Israel, en el monte Ebal,

31 tal como Moisés, siervo del Señor, había ordenado a los hijos de Israel, como está escrito en el libro de la ley de Moisés, un altar de piedras sin labrar, sobre las cuales nadie había alzadoherramientade hierro; y sobre él ofrecieron holocaustos al Señor, y sacrificaron ofrendas de paz.

32 Y escribió allí, sobre las piedras, una copia de la ley que Moisés había escrito, en presencia de los hijos de Israel.

33 Todo Israel, con sus ancianos, oficiales y jueces, estaba de pie a ambos lados del arca delante de los sacerdotes levitas que llevaban el arca del pacto del Señor, tanto el forastero como el nativo. La mitad de ellosestabafrente al monte Gerizim, y la otra mitad frente al monte Ebal, tal como Moisés, siervo del Señor, había ordenado la primera vez, para que bendijeran al pueblo de Israel.

34 Después Josué leyó todas las palabras de la ley, la bendición y la maldición, conforme a todo lo que está escrito en el libro de la ley.

35 No hubo ni una palabra de todo lo que había ordenado Moisés que Josué no leyera delante de toda la asamblea de Israel, incluyendo las mujeres, los niños y los forasteros que vivían entre ellos.

Josué 9

1 Y aconteció que cuando se enteraron todos los reyes queestabanal otro lado del Jordán, en los montes, en los valles y en toda la costa del mar Grande hacia el Líbano,los reyesde los hititas, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos,

2 a una se reunieron y se pusieron de acuerdo para pelear contra Josué y contra Israel.

3 Cuando los habitantes de Gabaón se enteraron de lo que Josué había hecho a Jericó y a Hai,

4 ellos también usaron de astucia y fueron como embajadores, y llevaron alforjas viejas sobre sus asnos, y odres de vino viejos, rotos y remendados,

5 y sandalias gastadas y remendadas en sus pies, y vestidos viejos sobre sí; y todo el pan de su provisión estaba secoydesmenuzado.

6 Vinieron a Josué al campamento en Gilgal, y le dijeron a él y a los hombres de Israel: Hemos venido de un país lejano; haced, pues, pacto con nosotros.

7 Y los hombres de Israel dijeron a los heveos: Quizá habitáis en nuestra tierra, ¿cómo, pues, haremos pacto con vosotros?

8 Respondieron ellos a Josué: Somos tus siervos. Y Josué les dijo: ¿Quiénes sois, y de dónde venís?

9 Y le dijeron: Tus siervos han venido de un país muy lejano a causa de la fama del Señortu Dios; porque hemos oído hablar de El, de todo lo que hizo en Egipto,

10 y de todo lo que hizo a los dos reyes de los amorreos queestabanal otro lado del Jordán, a Sehón, rey de Hesbón, y a Og, rey de Basán, queestabaen Astarot.

11 Y nuestros ancianos y todos los habitantes de nuestro país nos hablaron, diciendo: “Tomad provisiones en vuestra mano para el camino, id a su encuentro y decidles: ‘Somos vuestros siervos; haced, pues, pacto con nosotros.'”

12 Este nuestro panestabacalientecuandolo sacamos de nuestras casas para provisión el día que salimos para venir a vosotros; pero he aquí, ahora está seco y desmenuzado.

13 Estos odres de vino que llenamos eran nuevos, y he aquí, están rotos; y estos vestidos nuestros y nuestras sandalias están gastados a causa de lo muy largo del camino.

14 Y los hombresde Israeltomaron de sus provisiones, y no pidieron el consejo del Señor.

15 Josué hizo paz con ellos y celebró pacto con ellos para conservarles la vida; también los jefes de la congregación selojuraron.

16 Y sucedió que al cabo de tres días después de haber hecho pacto con ellos, oyeron que eran vecinos y que habitaban en su tierra.

17 Y partieron los hijos de Israel, y al tercer día llegaron a sus ciudades. Sus ciudadeseranGabaón, Cafira, Beerot y Quiriat-jearim.

18 Los hijos de Israel no los mataron porque los jefes de la congregación les habían jurado por el Señor, Dios de Israel. Y toda la congregación murmuraba contra los jefes.

19 Pero todos los jefes dijeron a la congregación: Nosotros les hemos jurado por el Señor, Dios de Israel, y ahora no podemos tocarlos.

20 Esto es lo que haremos con ellos: los dejaremos vivir, para que no venga sobre nosotros la ira por el juramento que les hemos hecho.

21 Y los jefes les dijeron: Dejadlos vivir. Y fueron leñadores y aguadores para toda la congregación, tal como los jefes les habían dicho.

22 Entonces Josué los mandó llamar y les habló, diciendo: ¿Por qué nos habéis engañado, diciendo: “Habitamos muy lejos de vosotros”, cuando habitáis en nuestra tierra?

23 Ahora pues, malditos sois y nunca dejaréis de ser esclavos, leñadores y aguadores para la casa de mi Dios.

24 Y ellos respondieron a Josué, y dijeron: Porque ciertamente tus siervos fueron informados de que el Señortu Dios había mandado a su siervo Moisés que os diera toda la tierra, y que destruyera a todos los habitantes de la tierra delante de vosotros; por tanto, temimos en gran manera por nuestras vidas a causa de vosotros, y hemos hecho esto.

25 Ahora pues, he aquí estamos en tus manos; haz con nosotros lo que te parezca bueno y justo.

26 Y así hizo él con ellos, y los libró de las manos de los hijos de Israel, yéstosno los mataron.

27 Y aquel día Josué los hizo leñadores y aguadores para la congregación y para el altar del Señor, en el lugar queel Señor} escogiera, hasta el día de hoy.

Josué 10

1 Y sucedió que cuando Adonisedec, rey de Jerusalén, oyó que Josué había capturado a Hai y que la había destruido por completo (como había hecho con Jericó y con su rey, así había hecho con Hai y con su rey), y que los habitantes de Gabaón habían concertado la paz con Israel y estaban dentro de su tierra,

2 tuvo gran temor, porque Gabaónerauna gran ciudad, como una de las ciudades reales, y porque era más grande que Hai, y todos sus hombreseranvalientes.

3 Por tanto, Adonisedec, rey de Jerusalén, enviómensajea Hoham, rey de Hebrón, a Piream, rey de Jarmut, a Jafía, rey de Laquis y a Debir, rey de Eglón, diciendo:

4 Subid a mí y ayudadme, y ataquemos a Gabaón, porque ha hecho paz con Josué y con los hijos de Israel.

5 Se reunieron, pues, los cinco reyes de los amorreos, el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquisyel rey de Eglón, y subieron ellos con todos sus ejércitos, y acamparon junto a Gabaón y lucharon contra ella.

6 Entonces los hombres de Gabaón enviaronmensajea Josué al campamento de Gilgal, diciendo: No abandones a tus siervos; sube rápidamente a nosotros, sálvanos y ayúdanos, porque todos los reyes de los amorreos que habitan en los montes se han reunido contra nosotros.

7 Y Josué subió de Gilgal, él y toda la gente de guerra con él, y todos los valientes guerreros.

8 Y el Señordijo a Josué: No les tengas miedo, porque los he entregado en tus manos; ninguno de ellos te podrá resistir.

9 Vino, pues, Josué sobre ellos de repente, habiendo marchado toda la noche desde Gilgal.

10 Y el Señorlos desconcertó delante de Israel, y los hirió con gran matanza en Gabaón, y los persiguió por el camino de la subida de Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda.

11 Y sucedió que mientras huían delante de Israel,cuandoestaban en la bajada de Bet-horón, el Señorarrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; yfueronmás los que murieron por las piedras del granizo que los que mataron a espada los hijos de Israel.

12 Entonces Josué habló al Señorel día en que el Señorentregó a los amorreos delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de Israel: Sol, detente en Gabaón, ytúluna, en el valle de Ajalón.

13 Y el sol se detuvo, y la luna se paró, hasta que la nación se vengó de sus enemigos. ¿No está esto escrito en el libro de Jaser? Y el sol se detuvo en medio del cielo y no se apresuró a ponerse como por un día entero.

14 Y ni antes ni después hubo día como aquel, cuando el Señorprestó atención a la voz de un hombre; porque el Señorpeleó por Israel.

15 Entonces Josué, y todo Israel con él, volvió al campamento en Gilgal.

16 Y aquellos cinco reyes habían huido y se habían escondido en la cueva de Maceda.

17 Y fue dado aviso a Josué, diciendo: Los cinco reyes han sido hallados escondidos en la cueva de Maceda.

18 Y Josué dijo: Rodad piedras grandes hacia la entrada de la cueva, y poned junto a ella hombres que los vigilen,

19 pero vosotros no os quedéisahí;perseguid a vuestros enemigos y atacadlos por la retaguardia. No les permitáis entrar en sus ciudades, porque el Señorvuestro Dios los ha entregado en vuestras manos.

20 Y sucedió que cuando Josué y los hijos de Israel terminaron de herirlos con gran matanza, hasta que fueron destruidos, y que los sobrevivientes que de ellos quedaron habían entrado en las ciudades fortificadas,

21 todo el pueblo volvió en paz al campamentoya Josué en Maceda. Nadie profirió palabra alguna contra ninguno de los hijos de Israel.

22 Entonces Josué dijo: Abrid la entrada de la cueva y sacadme de ella a esos cinco reyes.

23 Así lo hicieron, y le trajeron de la cueva a estos cinco reyes: el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquisyel rey de Eglón.

24 Y sucedió que cuando llevaron estos reyes a Josué, Josué llamó a todos los hombres de Israel, y dijo a los jefes de los hombres de guerra que habían ido con él: Acercaos, poned vuestro pie sobre el cuello de estos reyes. Ellos se acercaron y pusieron los pies sobre sus cuellos.

25 Entonces Josué les dijo: No temáis ni os acobardéis. Sed fuertes y valientes, porque así hará el Señora todos vuestros enemigos con quienes lucháis.

26 Después Josué los hirió, les dio muerte y los colgó de cinco árboles, y quedaron colgados de los árboles hasta la tarde.

27 Y sucedió que a la hora de la puesta del sol, Josué dio órdenes y los bajaron de los árboles, y los echaron en la cueva donde se habían escondido; y sobre la boca de la cueva pusieron grandes piedrasque permanecenhasta el día de hoy.

28 Y aquel día Josué conquistó a Maceda, y la hirió a filo de espada junto con su rey; la destruyó por completo con todas las personas que había en ella. No dejó ningún sobreviviente; e hizo con el rey de Maceda como había hecho con el rey de Jericó.

29 Josué, y todo Israel con él, pasó de Maceda a Libna, y peleó contra Libna;

30 y el Señorla entregó también, junto con su rey, en manos de Israel, que la hirió a filo de espada con todas las personas quehabíaen ella. No dejó ningún sobreviviente en ella, e hizo con su rey como había hecho con el rey de Jericó.

31 Josué, y todo Israel con él, pasó de Libna a Laquis, acampó cerca de ella y la atacó.

32 Y el Señorentregó a Laquis en manos de Israel, la cual conquistó al segundo día, y la hirió a filo de espada con todas las personas quehabíaen ella, conforme a todo lo que había hecho a Libna.

33 Entonces Horam, rey de Gezer, subió en ayuda de Laquis, y Josué lo derrotó a él y a su pueblo, hasta no dejar sobreviviente alguno.

34 Josué, y todo Israel con él, pasó de Laquis a Eglón, y acamparon cerca de ella y la atacaron.

35 La conquistaron aquel mismo día y la hirieron a filo de espada; y destruyó por completo aquel día a todas las personas quehabíaen ella, conforme a todo lo que había hecho a Laquis.

36 Entonces subió Josué, y todo Israel con él, de Eglón a Hebrón, y pelearon contra ella.

37 La conquistaron y la hirieron a filo de espada, con su rey, todas sus ciudades y todas las personas quehabíaen ella. No dejó ningún sobreviviente, conforme a todo lo que había hecho a Eglón. La destruyó por completo con todas las personas quehabíaen ella.

38 Después Josué, y todo Israel con él, se volviócontraDebir y peleó contra ella.

39 La conquistó, con su rey y todas sus ciudades, hiriéndolas a filo de espada; y destruyó por completo a todas las personas quehabíaen ella. No dejó sobreviviente alguno. Como había hecho con Hebrón,ycomo había hecho también con Libna y su rey, así hizo con Debir y su rey.

40 Hirió, pues, Josué toda la tierra: la región montañosa, el Neguev, la tierra baja y las laderas, y a todos sus reyes. No dejó ningún sobreviviente, sino que destruyó por completo a todo el que tenía vida, tal como el Señor, Dios de Israel, había mandado.

41 Josué los hirió desde Cades-barnea hasta Gaza, y todo el territorio de Gosén hasta Gabaón.

42 A todos estos reyes y sus territorios los capturó Josué de una vez, porque el Señor, Dios de Israel, combatía por Israel.

43 Y volvió Josué, y todo Israel con él, al campamento en Gilgal.

Josué 11

1 Y aconteció que cuando se enteró Jabín, rey de Hazor, enviómensajerosa Jobab, rey de Madón, al rey de Simrón, al rey de Acsaf,

2 y a los reyes queestabanal norte en la región montañosa, en el Arabá al sur de Cineret, y en las tierras bajas y en las alturas de Dor al occidente;

3 al cananeoque estabaal oriente y al occidente, al amorreo, al hitita, al ferezeo y al jebuseo en la región montañosa, y al heveo al pie del Hermón en la tierra de Mizpa.

4 Y salieron ellos, y todos sus ejércitos con ellos, tanta gente como la arena que está a la orilla del mar, con muchísimos caballos y carros.

5 Así que todos estos reyes, habiendo acordado unirse, vinieron y acamparon juntos cerca de las aguas de Merom para pelear contra Israel.

6 Entonces dijo el Señora Josué: No temas a causa de ellos, porque mañana a esta hora yo entregaré a todos ellos muertos delante de Israel; desjarretarás sus caballos y quemarás sus carros a fuego.

7 Y Josué, y toda la gente de guerra con él, vino de repente sobre ellos junto a las aguas de Merom, y los atacó.

8 Y el Señorlos entregó en manos de Israel, los derrotaron y los persiguieron hasta Sidón la grande, hasta Misrefot-maim y hasta el valle de Mizpa al oriente; los hirieron hasta que no les quedó sobreviviente alguno.

9 Y Josué hizo con ellos como el Señorle había mandado: desjarretó sus caballos y quemó sus carros a fuego.

10 Por ese mismo tiempo Josué volvió y se apoderó de Hazor e hirió a espada a su rey; porque Hazor antes había sido cabeza de todos estos reinos.

11 E hirieron a filo de espada a todas las personas quehabíaen ella, destruyéndolaspor completo; no quedó nadie con vida, y a Hazor le prendió fuego.

12 Y tomó Josué todas las ciudades de estos reyes, y a todos sus reyes los hirió a filo de espadaylos destruyó por completo; tal como Moisés, siervo del Señor, había ordenado.

13 Sin embargo, Israel no quemó ninguna de las ciudades que estaban sobre sus colinas, con la única excepción de Hazor,la cualJosué quemó.

14 Y los hijos de Israel tomaron como botín todos los despojos de estas ciudades y el ganado; mas a los hombres hirieron a filo de espada hasta destruirlos. No dejaron a ninguno con vida.

15 Tal como el Señorhabía ordenado a Moisés su siervo, así Moisés lo ordenó a Josué, y así Josué lo hizo; no dejó de hacer nada de todo lo que el Señorhabía ordenado a Moisés.

16 Tomó, pues, Josué toda aquella tierra: la región montañosa, todo el Neguev, toda la tierra de Gosén, las tierras bajas, el Arabá, la región montañosa de Israel y sus tierras bajas,

17 desde el monte de Halac, que se levanta hacia Seir, hasta Baal-gad en el valle del Líbano, al pie del monte Hermón. Capturó a todos sus reyes, los hirió y los mató.

18 Por mucho tiempo Josué estuvo en guerra con todos estos reyes.

19 No hubo ciudad que hiciera paz con los hijos de Israel, excepto los heveos que vivían en Gabaón; de todas se apoderaron por la fuerza.

20 Porque fuela intencióndel Señorendurecer el corazón de ellos, para que se enfrentaran en batalla con Israel, a fin de que fueran destruidos por completo, sin que tuviera piedad de ellos y los exterminara, tal como el Señorhabía ordenado a Moisés.

21 Y por aquel tiempo Josué fue y destruyó a los anaceos de la región montañosa, de Hebrón, de Debir, de Anab, de toda la región montañosa de Judá y de toda la región montañosa de Israel. Josué los destruyó por completo con sus ciudades.

22 No quedaron anaceos en la tierra de los hijos de Israel; sólo quedaron algunos en Gaza, en Gat y en Asdod.

23 Tomó, pues, Josué toda la tierra de acuerdo con todo lo que el Señorhabía dicho a Moisés. Y Josué la dio por heredad a Israel conforme a sus divisiones por sus tribus. Y la tierra descansó de la guerra.

Josué 12

1 Estos, pues, son los reyes de la tierra a quienes los hijos de Israel derrotaron, y cuya tierra poseyeron al otro lado del Jordán, hacia el oriente, desde el valle del Arnón hasta el monte Hermón, y todo el Arabá hacia el oriente:

2 Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbónygobernaba desde Aroer, que está al borde del valle del Arnón, el medio del valle y la mitad de Galaad, y hasta el arroyo de Jaboc, frontera de los hijos de Amón;

3 y el Arabá hasta el mar de Cineret hacia el oriente, y hasta el mar de Arabá, el mar Salado, al oriente hacia Bet-jesimot, y al sur, al pie de las laderas del Pisga;

4 y el territorio de Og, rey de Basán, uno de los que quedaba de los refaítas, que habitaba en Astarot y en Edrei,

5 y gobernaba en el monte Hermón, en Salca y en todo Basán, hasta las fronteras del gesureo y del maacateo, y la mitad de Galaad,hastala frontera de Sehón, rey de Hesbón.

6 A éstosMoisés, siervo del Señor, y los hijos de Israel los derrotaron; y Moisés, siervo del Señor, dio su tierra en posesión a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés.

7 Estos, pues, son los reyes de la tierra que Josué y los hijos de Israel derrotaron al otro lado del Jordán, hacia el occidente, desde Baal-gad en el valle del Líbano hasta el monte Halac que se levanta hacia Seir; y Josué dio la tierra en posesión a las tribus de Israel según sus divisiones,

8 en la región montañosa, en las tierras bajas, en el Arabá, en las laderas, en el desierto y en el Neguev; de los hititas, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos:

9 el rey de Jericó, uno; el rey de Hai, que está al lado de Betel, uno;

10 el rey de Jerusalén, uno; el rey de Hebrón, uno;

11 el rey de Jarmut, uno; el rey de Laquis, uno;

12 el rey de Eglón, uno; el rey de Gezer, uno;

13 el rey de Debir, uno; el rey de Geder, uno;

14 el rey de Horma, uno; el rey de Arad, uno;

15 el rey de Libna, uno; el rey de Adulam, uno;

16 el rey de Maceda, uno; el rey de Betel, uno;

17 el rey de Tapúa, uno; el rey de Hefer, uno;

18 el rey de Afec, uno; el rey de Sarón, uno;

19 el rey de Madón, uno; el rey de Hazor, uno;

20 el rey de Simron-merón, uno; el rey de Acsaf, uno;

21 el rey de Taanac, uno; el rey de Meguido, uno;

22 el rey de Cedes, uno; el rey de Jocneam del Carmelo, uno;

23 el rey de Dor, en las alturas de Dor, uno; el rey de Goyim en Gilgal, uno;

24 el rey de Tirsa, uno. Treinta y un reyes en total.

Josué 13

1 Era Josué ya viejoyentrado en años cuando el Señorle dijo: Tú eres viejoyentrado en años, ytodavíaqueda mucha tierra por conquistar.

2 Esta es la tierra que queda: todos los distritosdelos filisteos y todoslos delos gesureos;

3 desde el Sihor, que está al oriente de Egipto, hasta la frontera de Ecrón al norte (que se considera de los cananeos); los cinco príncipes de los filisteos: el gazeo, el asdodeo, el ascaloneo, el geteo, y el ecroneo; también los aveos,

4 hacia el sur, toda la tierra de los cananeos, y Mehara que pertenece a los sidonios, hasta Afec, hasta la frontera de los amorreos;

5 y la tierra de los giblitas, y todo el Líbano hacia el oriente, desde Baal-gad al pie del monte Hermón, hasta Lebo-hamat.

6 A todos los habitantes de la región montañosa desde el Líbano hasta Misrefot-maim, a todos los sidonios, los expulsaré de delante de los hijos de Israel; solamente reparte la tierra por suerte a Israel como heredad tal como te he mandado.

7 Ahora pues, reparte esta tierra como heredad a las nueve tribus, y a la media tribu de Manasés.

8 Los rubenitas y los gaditas con la otra media tribu habían recibidoyasu heredad, la cual Moisés les había dado al otro lado del Jordán, hacia el oriente, tal como selahabía dado Moisés, siervo del Señor:

9 desde Aroer, que está a la orilla del valle del Arnón, con la ciudad que está en medio del valle, y toda la llanura de Medeba, hasta Dibón;

10 todas las ciudades de Sehón, rey de los amorreos, que reinaba en Hesbón, hasta la frontera de los hijos de Amón;

11 también Galaad y el territorio de los gesureos y los maacateos, y todo el monte Hermón, y todo Basán hasta Salca;

12 todo el reino de Og en Basán, el cual reinaba en Astarot y en Edrei (sólo él quedaba del remanente de los refaítas); porque Moisés los hirió y los desposeyó.

13 Pero los hijos de Israel no desposeyeron a los gesureos ni a los maacateos; pues Gesur y Maaca habitan en medio de Israel hasta hoy.

14 Sólo a la tribu de Leví no dio heredad; las ofrendas encendidas al Señor, Dios de Israel, son su heredad, como El le había dicho.

15 Dio, pues, Moisésuna heredada la tribu de los hijos de Rubén conforme a sus familias.

16 Y el territorio de ellos fue desde Aroer, que está a la orilla del valle del Arnón, con la ciudad que está en medio del valle, y toda la llanura hasta Medeba;

17 Hesbón y todas sus ciudades que están en la llanura: Dibón, Bamot-baal, Bet-baal-meón,

18 Jahaza, Cademot, Mefaat,

19 Quiriataim, Sibma, Zaret-sahar en el monte del valle,

20 Bet-peor, las laderas de Pisga, Bet-jesimot,

21 todas las ciudades de la llanura, y todo el reino de Sehón, rey de los amorreos, que reinaba en Hesbón, al cual Moisés hirió con los jefes de Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, príncipes de Sehón que habitaban en aquella tierra.

22 Entre los que mataron los hijos de Israel, también dieron muerte a espada al adivino Balaam, hijo de Beor.

23 Y el límite de los hijos de Rubén fue el Jordán. Esta fue la heredad de los hijos de Rubén según sus familias: las ciudades y sus aldeas.

24 Moisés dio tambiénuna heredada la tribu de Gad, a los hijos de Gad, conforme a sus familias.

25 Y su territorio fue Jazer, todas las ciudades de Galaad y la mitad de la tierra de los hijos de Amón hasta Aroer, que está frente a Rabá;

26 desde Hesbón hasta Ramat-mizpa y Betonim, y desde Mahanaim hasta la frontera de Debir;

27 y en el valle, Bet-aram, Bet-nimra, Sucot y Zafón, el resto del reino de Sehón, rey de Hesbón,conel Jordán como límite, hasta el extremo del mar de Cineret al otro lado del Jordán, al oriente.

28 Esta es la heredad de los hijos de Gad según sus familias, las ciudades y sus aldeas.

29 Moisés dio tambiénuna heredada la media tribu de Manasés; y fue para la media tribu de los hijos de Manasés, conforme a sus familias.

30 Y su territorio fue desde Mahanaim, todo Basán, todo el reino de Og, rey de Basán, y todos los pueblos de Jair que están en Basán, sesenta ciudades;

31 también la mitad de Galaad con Astarot y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán,fueronpara los hijos de Maquir, hijo de Manasés, para la mitad de los hijos de Maquir conforme a sus familias.

32 Estosson los territoriosque Moisés repartió por heredad en las llanuras de Moab, al otro lado del Jordán, al oriente de Jericó.

33 Pero a la tribu de Leví, Moisés no le dio heredad; el Señor, Dios de Israel, es su heredad, como El les había prometido.